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martes, 17 de marzo de 2020

SIMÓN GARCÍA: VOTO, LUCHA Y CAMBIO

Un partido como AD, fundamental para marcar el rumbo del país llama a votar. Recuerda que la política, como la naturaleza, aborrece el vacío y que cada espacio abandonado sin resistencia es una pérdida. El llamado reposiciona a AD en uno de sus fundamentos histórico porque la socialdemocracia nació en la defensa del voto ante fuerzas que reivindicaban la violencia.

Los dirigentes de AD sostienen y confirman una opinión mayoritaria: hay que impedir el choque armado entre venezolanos. Esa mayoría que opta por la paz está formada por militantes de todos los partidos opositores y buena parte de bases del PSUV.

No debe haber temor: el país quiere votar con nuevo CNE, observación internacional y rehabilitación de tarjetas y candidatos. No debe haber debilidad para afirmar que la herramienta y el medio óptimo para lograr un cambio pacífico es participar en elecciones con resultados fieles a la voluntad del elector.

Toda dictadura distorsiona el voto porque le tiene miedo. En las consultas electorales de Cuba no hay sino un partido y una lista. El régimen no permite elecciones plurales y libres porque sabe que dictadura si sale con votos. Es a la inversa: no hay democracia sin voto libre, órgano electoral imparcial y competencia plural entre proyectos políticos distintos.

La primera revolución comunista, Rusia de 1917, comenzó con un golpe de Estado de bolcheviques, que siendo minoría en el parlamento derrocaron a un gobierno de transición dirigido por un socialista

Se hicieron dictadura a la fuerza, al margen del Estado de derecho y sacando su legitimidad de intervención coercitiva del Estado y el monopolio de las armas. El voto, fuente de legitimidad en las democracias, pasa a ser en las dictaduras el principal recurso para deslegitimar a los tiranos. Ejercerlo es un imperativo para la oposición.

La mayor y más destructiva vocación autoritaria está en el gobierno, donde aún no aparece un sector reformador capaz de ofrecer una transición. Entre quienes buscan profundizar un simbólico poder dual también existen núcleos autoritarios, extremistas e intolerantes. Su expresión más relevante es la ambición de hegemonizar a la oposición y provocar su abstención.

Pero la intuición popular sabe que el escenario electoral es el terreno donde es más posible ganarle al gobierno y que a partir de una victoria electoral contundente se pueden desplazar a los extremismos que bloquean el acuerdo en torno a un plan a 15 años para asegurar gobiernos de integración nacional que puedan acelerar la reconstrucción de Venezuela con estabilidad, cambios y apoyo internacional…

Requerimos formular, con la mayor unidad posible, una política transicional que contemple elecciones, parlamentarias y presidenciales, producto de un consenso y no de la imposición del régimen. Votar no es resolver los problemas – como lo señala Sartori – sino seleccionar a los que van a resolverlos.

Un acuerdo para realizar elecciones libres abre oportunidades para unir al país en torno a un programa de cambios y una oferta de sociedad con la que Maduro no podría competir porque representa lo que ha fracasado. ¡Mambrú no tiene con qué irse a la guerra!

Simon Garcia
simongar48@gmail.com
@garciasim
@DiarioTalCual  

domingo, 24 de noviembre de 2019

OMAR ÁVILA: LA LUCHA ES CON PROTESTA Y VOTO

La política es diálogo, no violencia. O es que acaso el hecho de que la Alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet se reuniera con representantes del régimen -hace algunos meses- evitó que hiciera un informe denunciando las graves violaciones de Derechos Humanos en Venezuela.

Por ello me parece un error de Juan Guaidó y de parte de esta dirección política, negar el diálogo. Debe haber diálogo para poder elegir un Consejo Nacional Electoral de consenso, porque si desde la Asamblea Nacional no logramos ese consenso, entonces el Poder Electoral lo elegirá el Tribunal Supremo de Justicia.

Sin diálogo político, insisto no habrá CNE de consenso. No se puede seguir apostando por trancar el juego. Desde Unidad Visión Venezuela no apoyamos las terquedades y caprichos, ni ningún tipo de política sin fundamento.

Ahora la negociación más importante que debe haber en Venezuela para superar esta tragedia, es la que debemos tener todos los factores –sin excepción- que adversamos a este régimen. Para poder diseñar una estrategia conjunta, sensata y realizable, que sea dependiente de nosotros, y sin mezquindades.

Esto es lo ideal. Ahora el reto está en cómo lograr que depongan sus egos.

Porque a Nicolás Maduro y su combo hay que caerle a votos para sacarlo. Hay que arrasar nuevamente en las Parlamentarias y en cada elección que se presente a partir de ahora. Debemos levantarnos y sacarlos a punta de votos.

Hay que tener claro que no vamos a tener condiciones óptimas, pero o hacemos como los bolivianos y luchamos en el único terreno que tenemos la fuerza y el poder real, o en su defecto continuamos esperando el milagrito de que por obra y gracia del Espíritu Santo, alguien venga a solucionarnos nuestros problemas.

Porque si algo hace un liderazgo responsable, es plantear las luchas en el terreno donde pueden obtenerse victorias. Insistir en que vamos a lograr una transición por la fuerza, convocando a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, las cuales han manifestado su negativa de mil formas, es continuar alargando la agonía de un pueblo que clama unidad real, y con ella poder avanzar para lograr el cambio. ¿Hasta cuándo continuar con la fantasía de “exigirle” a los militares que saquen a Maduro?

Desde Unidad Visión Venezuela siempre hemos apoyado la protesta pacífica y la ruta electoral, porque son nuestros derechos como ciudadanos, y por lo tanto se ejercen. Vamos a seguir acompañando a nuestro pueblo en las manifestaciones con contenido social. Seguiremos rechazando aventuras como las del pasado 30A.

Como bien lo decía en días pasados la doctora Adriana Moran (@NuevaTec47): “Es triste ver como a falta de ideas que logren convocar a las mayorías algunos dirigentes opositores se dedican a descalificar a otros mientras Maduro logra ni lo que él mismo soñó: estabilizarse en medio de una precariedad que le permita seguir gobernando la miseria de todos”.

Nada podrá movilizar a mayor cantidad de venezolanos a las calles en todo el país que el voto. La mayor movilización, protesta y rebelión que podemos tener contra este gobierno régimen es con el voto. Y a nada le teme más el madurismo que al voto, pues se saben minoría. Por ello apuesta a la división entre nosotros. Hay que acabar de una vez por todas con ese mito de que dictadura, no sale con votos.

¿Cuántos jóvenes más debemos despedir en el aeropuerto o en el cementerio? ¿Cuántos enfermos más deben resignarse a morir por falta de medicamentos? ¿Cuántos más deben morir de hambre? ¿Cuanta más sangre debe correr por nuestro país? Por favor, los invito a reflexionar, ponerse las manos en el corazón y pensar realmente en el país.

Para finalizar a Guaidó, María Corina, Capriles, en fin, a todas las fuerzas democráticas les decimos una vez más que urge un Encuentro Nacional de la oposición para definir una ruta política factible para la recuperación de la democracia, para que cese del sectarismo y fomentar la inclusión de todos los sectores dispuestos a sumar para el cambio. Para ello hay que actuar con criterio, madurez, sentido común e independencia, pero sobre todo con total desprendimiento.

Omar Ávila
dip.omaravila@gmail.com
www.unidadvisionvenezuela.com.ve 
@OmarAvilaVzla

sábado, 2 de noviembre de 2019

CARLOS PADILLA: LA IMPORTANCIA DE VOTAR Y LA INÚTIL ABSTENCIÓN.

En las últimas elecciones venezolanas la abstención recomendada por la comunidad internacional con la intención de deslegitimar al régimen trajo como única consecuencia atornillar a la oligarquía madurista en el poder. Todo ello más allá de todo intentó de deslegitimación por propios y extraños  

No podemos afirmar que las gestiones que ha realizado la oposición que lidera el presidente de la Asamblea Nacional, con el carácter de presidente interino, han sido pocas ya que han sido intensivas, pero no han logrado el paso indicado como previo en la triada:  cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Ello a pesar de los múltiples apoyos nacionales e internacionales.  Debo afirmar mi respeto por esa importante institución que denominamos Legitima Asamblea Nacional y los esfuerzos realizados en pro de la reinstitucionalización de la vida nacional. 

Hemos afirmado que como ciudadanos tenemos un compromiso con la salida democrática, constitucional y electoral de la crisis que nos castiga. 

Bajo esta perspectiva el voto se vuelve la pieza clave en el accionar para recuperar la plena vigencia constitucional y todo el sistema democrático que incluye la independencia de los Poderes Públicos.  Sabemos que en la democracia lo electoral no es el único elemento que debe distinguirlo porque la democracia es mucho más que el simple ejercicio de votar; pero ello permite dirimir conflictos entre instituciones políticas y sociales posibilitando el logro de consensos al comprender que el peso de las decisiones está relacionado con la voluntad de las mayorías y no la de intereses individuales. Claro está siempre que los procesos electorales sean libres, exceptos de toda posibilidad de fraude, bajo la responsabilidad de un organismo idóneo para ello y la debida supervisión internacional.  

El sufragio activo, es decir, el derecho a votar a las personas que nos representarán políticamente parece inherente a la humanidad y ese derecho entendido como inherente a la persona humana hace que no le demos la importancia debida olvidando todo lo que implicó no hacerlo cuando no se tenía ese derecho y lo que implicó el lograrlo con sacrificios de toda índole.  

Votar es decidir, elegir, protestar, apoyar y opinar. No votar es todo lo contrario, es no tener voz Es sin duda, una de las decisiones más importantes que puede tener un ciudadano, por lo que debemos ser conscientes de la enorme responsabilidad que es ejercer el voto. Y comprender que hacerlo   no significa pertenecer a un partido político, simplemente es un acto de participación ciudadana que ejercemos de acuerdo a nuestros ideales e intereses. 

No podemos olvidar que las personas que serán elegidas en cada cita electoral tendrán en sus manos representar nuestra voluntad durante varios años. No sirve de nada quejarse de cómo se hacen las cosas y luego no moverse para cambiarlo. La democracia de las mayorías carece de sentido si el pueblo no vota, por eso hay que sentirlo como una obligación democrática.  

En la lógica de nuestro sistema electoral, los votos nulos y las abstenciones sólo tienen efectos estadísticos para medir la afluencia de votantes o no votantes. Esas prácticas no se cuentan a los fines de una decisión electoral.  

No hay mejor forma de favorecer nuestros intereses colectivos que votando en la lucha por lograr una mejor y auténtica democracia. Por ello me gustaría animar a los partidarios de la democracia a ejercer el derecho de un voto activo cuando se presente la oportunidad de hacerlo. 

Carlos Padilla
@carpa1301

sábado, 8 de diciembre de 2018

RUBÉN CONTRERAS, LA IMPORTANCIA DEL VOTO


Nuevamente los venezolanos nos encontramos en otra disyuntiva, este 9 de diciembre, se celebrarán elecciones para elegir Concejales, quienes deben ser los constructores del andamiaje más importante para las actividades de la vida diaria de la ciudadanía, de su quehacer cotidiano.

Si el andamiaje más importante, porque los concejales son los legisladores que deben buscar soluciones prácticas para resolver los problemas que enfrenta día a día el ciudadano común, como son, por ejemplo, el creciente aumento de promontorios de basura en todos los espacios públicos del país, los cuales generan epidemias y enfermedades a diestra y siniestra.

Este narco régimen presidido por los sátrapas del socialismo del siglo XXI, ha sido muy hábil para sembrar la desesperanza, desmotivar y crear confusión en la sociedad, a objeto de que el ciudadano, tanto de a pie como de los diversos sectores que componen e integran la venezolanidad, pierdan la motivación a ejercer libérrimamente su derecho, el deber y el protagonismo del voto como herramienta fundamental para el cambio de la estructura del poder.

De una manera deliberada, este Alí Baba con sus 40 ladrones, que usurpan el poder en nuestro país, maneja a su antojo el aparato del estado y están consciente del poder del voto, por ello cada día que transcurre, busca artilugios para que la dirigencia opositora se divida y mengue la actividad proselitista de los partidos políticos.

Ante esta situación, muchos directivos de los partidos políticos, que hacen vida en el país, carentes del burdel político como expresaba Luis Herrera Campins, les hacen el juego a los mafiosos del gobierno, absteniéndose de participar en los procesos electorales esperando que desde Narnia venga el Arcángel Salvador y así estos sátrapas consolidan el poder en los tres niveles del gobierno, que integra el estado venezolano.

Las contradicciones de la oposición, ha resultado una jugada maestra para el gobierno, sin darse cuenta o percibir que con esta negativa a participar en los procesos electorales, cada día que pasa, entumecen y atrofian el musculo de la estructura partidista, ya que per se, los partidos políticos tienen dentro de sus postulados la búsqueda del poder, debido a que es desde el poder que se logra el cambio de estructuras y, si no trabaja para llegar al poder, entonces cual es rol de dichos partidos, como se logra la cohesión de ese

voluntariado, el cual de una manera apostólica se integra esperando llegar a la meta para la resolución de sus problemas y conflictos.

Ya es hora de tomar una decisión, ya han transcurrido 20 años de la llegada al poder de esta mafia delincuencial posesionada arbitrariamente del gobierno y cada día vemos la depauperización del país en todos sus niveles, especialmente en el campo de la educación y los servicios, por lo que es menester dejar a un lado las ambiciones personales y pensar que cada vez que quienes adversamos a quienes han convertido a Venezuela en una Sodoma y Gomorra, nos abstenemos a ejercer el voto, dejamos de ser una alternativa válida para aquellos que todavía no tienen bisagras en su columna vertebral.

Uno de los creadores de esta desesperanza expresó hace algunos años, nos doblamos para no partirnos, craso error, no es doblarnos ni doblegarnos, sino que había mantener y crear estrategias basadas en la unión y fortaleza que permitió el triunfo aquel 6 de diciembre de 2015, pero los humos se le subieron a la cabeza y se creyó que era Salvador con su Arpa. Ahora estamos padeciendo de esos errores.

Después de estas reflexiones, considero que debemos enmendar los errores, no podemos seguir haciéndole el juego a esta mafia delincuencial y enfrentarlos, no importa que los poderes subordinados a Miraflores tomen decisiones como la acontecida con motivo de las elecciones estudiantiles en la Universidad de Carabobo, todos sabemos quién ganó y quienes integran la comunidad internacional también. Debemos perseverar a objeto de mantener la hidalguía de quienes todavía mantenemos la esperanza de salir de este régimen por la vía democrática.

Por ello es necesario, es vital e imprescindible el ejercicio del voto, debemos votar este 9 de diciembre para elegir a los concejales que trabajen por nuestra comunidad, los conocemos personalmente, sabemos quiénes y cómo son, hombres y mujeres proactivos, dedicados a enaltecer con su trabajo diario al entorno que los rodea, no los abandonemos en esta hora crucial para nuestro país, que nos pide a gritos nuestro protagonismo en los momentos cruciales.

Les recuerdo a quienes están reticentes a votar, que, con la merma y ausencia del voto opositor, el régimen se consolida y su paso inmediato es desmontar los concejos municipales para crear el estado comunal, si eso se da, iremos a llorar al valle, mientras tanto seguiremos esperando a los boinas verdes que vengan con John Wayne, a solucionar nuestros problemas internos, que nosotros muy bien podemos resolver. 

Rubén Contreras
@RubenContreras_ ‏

viernes, 4 de diciembre de 2015

ARTURO MOLINA, VOTO,

Escribir algunas ideas en la madrugada del viernes 04 de diciembre, sobre el ejercicio ciudadano a realizarse el domingo seis, sin lugar a dudas que es una acción invitando a la reflexión, separada de sesgos y ambiciones personales. Diciembre es un mes para el reencuentro, y la oportunidad se tiene en dos días.

La importancia del voto reside en la elección que los ciudadanos realicen para seleccionar a sus representantes en los cargos de elección popular. La constancia y esfuerzo por acertar en el posible elegido, debe estar alejado de expresiones manipuladoras como “la economía del voto”.

Votar a ciegas es permitir a quienes nadan en el populismo y sin plan de acción coherente, llegar al poder para luego devenir en frustraciones.

Los diputados son representantes de sus electores, y deben en correspondencia rendir cuentas de la acción parlamentaria adelantada. El centralismo hay que vencerlo desde la periferia, para alcanzar niveles decisorios de relevancia en la vida de los estados y en consecuencia en el bienestar de sus ciudadanos.

El voto es una fuente de inspiración democrática, y debe preservarse con los requerimientos de las decisiones de las mayorías, sin permitir su manipulación.

Votar es la oportunidad de elegir al representante que se parece a usted; que convive con usted; que siente y padece lo mismo que usted. Lo que no está permitido es dejar de votar, eso no favorece la democracia, al contrario la debilita.

El domingo seis de diciembre, levántese con alegría, entusiasmo y salga a votar. Hágalo por quien dicte su conciencia. Hay dos modelos de país en disputa, según mi opinión:

1) el sistema colectivista, depredador, corrupto, centralista, auspiciador de la economía de estado, representado en Venezuela por el llamado Socialismo Siglo XXI. En los países donde ha imperado, ha dejado desolación, rencor y pobreza a granel, con preeminencia de lo militar en la toma de decisiones.

2) el sistema de libertades, con deficiencias, pero bajo el imperio de la democracia, la pluralidad, el respeto a la propiedad, la economía de mercado. En este anidan dos corrientes:

2.1) la centralista, toma de decisiones desde el centro con obediencia de la periferia. Tiende a parecerse más al primero, aún guardando sus distancias. No aceptan voces de disidencia y pretenden pulverizar a quien ose desafiarles. Tiene aires autoritarios. Miente con frecuencia. Toman del primero lo que les favorece, y payasean con el segundo, para atraer incautos.

2.2) el descentralizador en lo político-administrativo; auspiciador de las regiones como factor fundamental para el desarrollo y crecimiento de los espacios locales. Respetuoso del resguardo nacional en aspectos de relevancia y pertinencia a favor de la República. Promotor de planes y programas con alcance nacional para el desarrollo de las distintas áreas socio productivas. Decisiones locales para solventar problemas locales.

Hay actores políticos a quienes les da piquiña la descentralización. Ya en una oportunidad optaron por defenestrar del poder a quien se atrevió a dar un paso con la elección de gobernadores y alcaldes. Les quitó un tolete de la torta. Votar con conciencia es la mejor opción. Hágalo por quien usted quiera, pero hágalo por Venezuela.

Josue Arturo Molina Suarez
jarturomolina@gmail.com
@jarturoms1
Tachira - Venezuela

Candidato a Diputado

miércoles, 25 de noviembre de 2015

PACIANO JOSÉ PADRÓN VALLADARES, VOTO Y PA'LANTE

         Cuando un pueblo decide cambiar, no hay nada ni nadie que lo detenga. Cuando los ciudadanos entienden la fuerza de su voto, el peso de la herramienta que cada uno tiene para orientar la República, la transformación es indetenible. Un votico aislado pesa poco, muchos juntos son la fuerza del cambio. Voto a voto sumemos el 6-D la fuerza que cambie la Asamblea Nacional, primer paso para el cambio mayor que aspiramos.

         Hace poco tiempo no era fácil apostar al triunfo de Mauricio Macri en Argentina, hasta que el pueblo cansado del kirchnerismo, obstinado del populismo improductivo, de la ineficiencia y la corrupción, se puso de pie y decidió hacer valer su voto. Sufragó el 80,77% de los inscritos y, voto a voto, el pueblo logró lo que el continuismo negaba. En Venezuela nos espera el 6-D, y ahora cuando ya son pocos los días que nos separan de la convocatoria electoral, parece que la decisión está tomada, a partir de lo que arrojan las encuestas en cuanto a ir a votar y a hacerlo contra el continuismo y por el cambio. El camino parece claro en las encuestas: votar y cambiar es la consigna.

         Macri lo confesó en sus primeras palabras, luego de proclamado el triunfo del cambio: hicimos posible lo imposible, lo logramos voto a voto. Cada argentino quiso hacer valer su voto. Si el pesimismo los hubiese invadido y el “no es posible” se hubiese apoderado de ellos, a no dudarlo, no lo habrían alcanzado. 

Cara al 6-D tengamos presente esta lección en Venezuela. Todavía algunos compatriotas, de buena fe, piensan que no es posible, y algunos van más allá, dicen que no perderán su voto, y el camino para no perderlo es no votar, lo que implica que lo pierden de antemano; estamos derrotados antes de la batalla. Sumemos nuestras voces al coro que clama cambio y progreso, sumemos nuestro voto a los de la mayoría, que hasta ahora había sido silente y oculta en la desesperanza y el conformismo. Votemos, es la hora, votemos y pa’lante hacia el objetivo siguiente.

         El continuismo, entiéndase el diosdadomadurismo, tiene muy claro que si votamos unidos por el cambio este se hace realidad, por lo que la más elemental estrategia política los lleva a desalentar el voto, a transmitir miedo e incertidumbre, intentando crear en unos y sostener en otros la matriz de que es imposible derrotarlos. Las acciones y estrategias para enfriar el voto y desestimular el sufragio son múltiples. Se reitera aquello de que gobierno no pierde elecciones, si bien sabemos que eso no es así, ya que hasta las triquiñuelas tienen límites y se ven frustradas cuando el voto es masivo. Por el contrario, la ausencia de electores es terreno próspero para la delincuencia electoral.

         Los continuistas están empeñados en difundir la especie de que el voto no es secreto, de que al marcar en la máquina la tarjeta de la alternativa democrática, se enterarán los del gobierno. Ante tal ruido hemos solicitado al CNE que realice campaña publicitaria para combatir las dudas sobre el secreto del voto, a lo que el CNE no responde, porque al continuismo no le interesa combatir tales dudas, lo que no deja dudas de que sacan ventaja de esa duda.

Hemos visto amenazas con armas y saboteo de actividades, marchas, visitas a barrios o caravanas. El mismísimo Nicolás, en otro acto indigno en el ejercicio de la presidencia de la República, se ha atrevido públicamente a decir no solo que ganarán como sea, sino de que si ganamos se lanzará a la calle, confesando que son violentos cuando toman la plaza pública. Amenazas tras amenazas con un solo propósito, desactivar la voluntad de voto de quienes hemos decidido cambiar para bien y dejar atrás el fracaso, pasando la página de estos 17 años de destrozo institucional y ruina económica.

Por supuesto que la tarea está clara, el cambio democrático lo vamos a obtener con el voto a voto de todos nosotros. Reiteremos el compromiso de votar y contagiar a los nuestros con la decisión de votar y, por último, defendamos el voto y vayamos más allá. Ganar la Asamblea el 6-D es un importante primer paso para cortar camino, ya que el 2019 está lejos todavía. Un buen triunfo el 6-D debe llevarnos a exigirle la renuncia a Nicolás o a revocarle el mandato o, por último, a convocar una Asamblea Constituyente que relance la República y ponga fin al barranco de la inflación indetenible y la corrupción galopante. Voto a voto el cambio es nuestro. Pa’lante.

Paciano José Padrón Valladares
pacianopadron@gmail.com
@padronpaciano
Miranda – Venezuela