lunes, 22 de febrero de 2021

RAFAEL RODRÍGUEZ MUDARRA, CENTRAL UNITARIA DE OPOSICIÓN

Con el mejor de los ánimos: Con voluntad puesta en el propósito colectivo: dado el momento estelar para el logró del objetivo propuesto, discutido en Cabildo con consenso unánime del parlamento electo en 2015, reconocido en su funcionamiento continuo, contra la maniobra que fraguó la elección de un parlamento fraudulento ,milito junto a los que creen: que las condiciones para revertir las normas de la marcha institucional nos apremia, por disposición de la voluntad resuelta del pueblo de Venezuela: así como el deseo de las grandes naciones del mundo, de organismos internacionales cansados de violaciones de los derechos humanos: De la apreciación de delitos de Lesa Humanidad comprobados con informes apreciado tangibles, haya motivado: que el Fiscal de la Corte Penal Internacional llegue a concebir: de que en el caso de Venezuela existen pruebas suficiente para abrir un investigación, con reserva de presentar a la Sala de Cuestiones Preliminares de esa instancia, una petición de autorización, acompañada de la documentación probatoria:dejando a salvo las que podrían ser presentadas por las víctimas. 

Todo esto, tiene que conducirnos: de manera decidida y franca a buscar las condiciones reales: ponerla a nuestra disposición en el decidido empeño por hacer necesario; que la actuación del poder originario, sin discriminación; sin rezago de violencia fraudulenta, mediante el ejercicio del voto universal y secreto. Sin contaminación añadida que haga vigente los principios constitucionales del debido proceso: como la garantía de manos “limpias” con debida transparencia en toda actividad del Estado: como también por ser reclamo urgido llevar a su final el enjuiciamiento de los funcionarios que han hecho de los paraísos fiscales el habitad de sus riquezas mal habidas, disponiendo sin castigo, por ser elite de impunidad, de los fondos públicos. 

Se nos impone por conducta ciudadana: por respeto a la moral política, entender con sustento de convicción irreversible: que la voluntad constitucional, la cual por más de 20 años se ha opuesto al régimen de fuerza, tiene la obligación de acatar: Que el poder constitucional no puede ser el que se niegue a admitir sus principios. Que el Poder constitucional es aquél que tiene al soberano como pueblo, pertinente para dar por sabido qué son los ciudadanos los que deciden con quien quieren vivir, cómo quieren ser gobernados: bajo que normas se van a regir: lo que da por obvio: Que Nicolás Maduro haciendo aspaviento de solidaridad castrense dispone de la FA con manifiesta intención de continuar en el poder pretendiendo revivir una conducta de atraso feudal sepultada en 1958, dado el advenimiento de una democracia, que nos impulsó como una nación en pleno desarrollo, que dejó de pertenecer al tercer mundo, con capacidad para lograrlo: antítesis de la actual ruindad económica que hoy padecemos. 

¿Cuál es el drama sin pausa que hoy crispa la voluntad del venezolano? Está a la vista. Lo confirma con claridad, entre otros, un testigo de excepción: ex ministro de la economía en el Gobierno del comandante fallecido. Se trata del profesor de la universidad del Zulia Rodríguez Cabeza: Guardó silencio de no reparo al saqueo que le fuere hecho a PDVSA: empresa puente, mediante la cual millonarias sumas de dinero, provenientes de la producción del crudo petróleo hallaran depósito en los paraísos fiscales e ignoró también sin actitud de denuncia la corrupción acaecida con los bonos y papeles de la deuda exterior adjudicados a dedos: Hoy el ex diputado, ex ministro, ex profesor y militante del PSUV, informa sobre el desastre País. Dice: “Desde 2014 militares inexpertos ha conducido las empresas del Estado” Tal denuncia no nos puede sorprender: la presencia de militares de alto grado en los gabinetes de la revolución: Ha sido ostensible. Mantenerlos enchufados, rotarlos en los ministerios e institutos de Estado no constituye primicia. 

Venezuela vive una situación que causa rechazo colectivo. Victima de un régimen incompetente y abusivo, infectado a la vista de todo por un alto grado de corrupción, que se niega el llevar a cabo un proceso electoral que mediante el ejercicio del sufragio rehabilite la paz, nos devuelva la independencia institucional y permita el trabajo productivo, recupere la economía. El gobierno carece de fuerza popular. Se mantiene con argucias. El repudio colectivo contra su continuación se le ha enfrentado. Fue derrotado sin empleo bélico: El pueblo lo derrotó mediante el arma cívica de la abstención. Le dio a esta contenido de fuerza. No legalizo el fraude parlamentario fraguado por la ANC espuria. Sin duda una victoria Cívica. Los que manejan el disfrute totalitario del poder son “muertos no enterrados”; pero con cupos apartados con exoneración de pago. La extremaunción esta a la vista. El pueblo se encuentra harto de dictadura. 

Salir de Maduro; es criterio multitudinario, anidado en el pensamiento colectivo de la Nación, cuya población lo urge, convencida de que su estado calamitoso de “miseria” es el resultado de un gobierno ineficaz, irregular, corrupto e inadecuado en cualesquiera de los aspectos. 

¿Pero como salir de un régimen totalitario que alardea de fuerza, sostenido mediante maniobras nutridas con las “tetas” del presupuesto de la Nación? La respuesta está más que dada en un principio dialéctico que nos ha enseñado la lucha política. No puede ser con exhibiciones subjetivas, envueltas en juego de palabras. Tiene que ser producto de la unidad del pueblo, en constituir una Central Unitaria de Oposición que recoja a todas las fuerza que en forma espontanea salen diariamente a plantear su reivindicaciones, sin estar asistido por los que se dicen ductores de la oposición. Tiene que conformarse una dirección coherente que ayude a GUAIDÖ, que lo asista. No que lo abandone: Que le impida actuar como dirigente político de un partido o un jefe. Que le enseñe lo que es elemental: “Para que haya revolución: tiene que haber acción unificada” 

A los partidos políticos no le es dado agitar banderas del heroísmo como supremo, lo años de cárcel de un dirigente, no se puede usar como moda actual para alborotar el laberinto de la contradicciones e imponer a contrapelo de la Central Unitaria de Oposición una jerarquía de imprescindibles paladines .Pretender que la nueva plataforma es la fachada de la MUD, no es admisible, nos llevaría hacerle el juego a Maduro. La forma unitaria de conformar una Central aglutinante, nos indica que basta de jerarquías nonatas: Debemos entender que lo inmediato es ESTRTEGIA

Rafael Rodríguez Mudarra
1rodriguezmudarra@gmail.com
@Ramudarra
Presidente de Unión Republicana Democrática
Venezuela

ENRIQUE PRIETO SILVA, COMPRENDER LA JUSTICIA MILITAR VENEZOLANA

En fecha reciente aparece la información del reclamo de la defensa de varios ciudadanos por la “aplicación de la justicia militar a civiles”. Es un acto repetitivo, que requiere insistir en aclarar la situación jurídica involucrada en el asunto, y que pareciera no ser entendida por muchos abogados, quienes sin malicia tratan de imponer su criterio errado ante tribunales de alzada, toda vez que en tribunales de su causa revierten sus aspiraciones defensivas. 

Para muchos, causó extrañeza, la “Sentencia de la Sala Constitucional que establece, con carácter vinculante, que la condición civil ostentada por un ciudadano detenido obliga a los Tribunales en Funciones de Control Penal Militar a motivar su competencia, sin que se requiera solicitud de parte interesada”. Es una decisión extraña para algunos, sin embargo, lo consideramos un acto conveniente en la situación planteada, ya que el hecho en sí, aparte de ser de necesidad procesal, intuye la precisión de conocer la novedosa materia militar surgida con la aparición del artículo 261 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; materia desconocida por muchos y por otros mal interpretada, lo que ha dado origen a asombros tanto en procesados como en sus defensores; y, pareciera ser un tema difícil de engullir por versados juristas.

En el caso que comentamos y que da origen a este escrito, la defensa de varios ciudadanos expone: “(…) a mis defendido (sic) se les imputa la comisión de delitos militares sin ser militares,…”. Aquí, cabe comentar el equívoco de creer que solo el sujeto militar (ciudadano perteneciente a la FAN) puede cometer un delito militar, confundiéndolo con una infracción del derecho disciplinario militar, que si es una normativa exclusiva para militares en servicio activo y personal de reserva activada. 

Igualmente, para el Código de Justicia Militar, hoy en discusión por su vetustez y retardo en su reforma, en el artículo 123 se calificaban de delitos militares, los delitos comunes cometidos por militares, en instalaciones militares, o con motivo de comisiones del servicio militar; es decir, se institucionalizaba con fuerza el fuero militar en decadencia; de aquí la práctica de enjuiciar siempre a un militar por los tribunales militares; situación que cambió radicalmente con el referido artículo 261, toda vez que éste establece que la jurisdicción penal militar es exclusiva para enjuiciar los delitos de naturaleza militar, y que, los delitos comunes, las violaciones de los derecho humanos y los crímenes de lesa humanidad serán enjuiciados por los tribunales ordinarios; pero a pesar de la claridad de este artículo, han surgido dudas y equívocos, como el querer entender, que esta justicia es solo para militares, y en contrario, los tribunales militares han creído que pueden juzgar a cualquier persona por la comisión de delitos supuestamente militares, que figuran en el código de justicia militar, pero que, a tenor del contenido del artículo 261 y la doctrina, no son atribuibles a la naturaleza militar. Es este el principal motivo de la confusión en materia de justicia militar. 

Nosotros, desde hace tiempo venimos ilustrando sobre el tema, tanto a nivel de cátedra, como en el ejercicio y en la publicación mediática. En este sentido, hemos dicho, que debemos entender, que la justicia militar es una parte del derecho que no puede ser internacionalizada, toda vez que ella se fundamenta en el delito militar, que no puede tener acciones extraterritoriales, debido a que el delito militar es tal vez la expresión más nacionalista de un delito, que surge de la radical ficción jurídica que lo crea. 

El delito militar es la infracción contra los principios, valores y normas morales surgidas del nacionalismo de un Estado, que si lo analizamos, muchas veces es contradictorio contra los principios, valores y normas morales de otro Estado. Esto es fácil de comprender, si entendemos que lo militar es el fundamento de la guerra y la guerra la normaliza cada Estado para su conveniencia, que obviamente es contraria a la norma de otros Estados, que pudieran ser contendores. 

No obstante, no debemos confundirnos con el llamado Derecho de Guerra o Leyes de la Guerra, que son normas que regularizan los procedimientos y las armas a usarse en la guerra, para evitar la barbarie, surgiendo así el Derecho Humanitario de Guerra. 

De esta circunstancia nacionalista del derecho militar, surge el tratamiento interno del derecho penal militar venezolano o justicia militar, que si bien ha adolecido de muchas interpretaciones y usos inconstitucionales no apegados al derecho, desde 1999 con su inclusión en el artículo 261 de la Constitución, que no ha sido claramente interpretado por muchos, se definen y estatuyen normas que antes estaban dispersas o con concepciones sesgadas en el hoy vetusto código de justicia militar. 

En el caso que comentamos, la argumentación de la defensa entra en desacuerdo con la doctrina cuando expone: “…muy respetuosamente solicité al Tribunal declararse incompetente por la materia, so pena de incurrir en violación al derecho de mis defendidos de ser juzgados por su juez natural y al debido proceso conforme a lo establecido en el artículo 49.4 y 49.1 de la Carta Magna, es decir, que si no declinaba estaba juzgando unos ciudadanos sin ser su juez que natural;…”. Yerra la defensa, por cuanto confunde la doctrina del juez natural, que conforme al texto constitucional es el juez competente en la jurisdicción ordinaria o especial según el delito. 

En este caso, tratándose de un delito militar el juez especial competente es el juez militar. Aquí es oportuno referir, que tiende a confundirse la jurisdicción especial penal militar, con la jurisdicción disciplinaria militar, hoy contenida en la Ley de Disciplina Militar. Un delito militar puede ser cometido por cualquier ciudadano, no debe confundirse con la infracción disciplinaria militar que solo puede cometerla un militar en servicio activo. 

A pesar del conocimiento que se tiene de la materia, al Derecho militar y al ejercicio de la Justicia Militar no se les ha dado la importancia que requieren. Desde 1999, se produjo un complejo anárquico jurídico, al cual no se le ha prestado el interés que requieren dentro de las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN), no por desinterés, sino por ignorancia y equivocación científica, donde priva el empirismo fáctico y la viveza criolla, propia del “toderismo militar”, y duele decirlo, la generalidad militar conviene en entender el derecho militar a su manera, acumulando notas y repeticiones doctrinarias que se propugnan en los centros de estudio militares, generalmente desfasadas de la realidad, promovidas por mandos incipientes que comulgan con la tradición y la costumbre. 

Es de conocerse, que es ahora cuando se están creando e implementando en el país cátedras de Derecho que capaciten a los abogados que han de ejercer la Justicia Militar, con una programación ad-hoc. 

Atendiendo a los comentarios que se han hecho referente a este y otros casos similares; especialmente en lo referente al tratamiento del tema por la Corte Interamericano de los Derechos Humanos y otras organizaciones internacionales, debemos referir, como hemos dicho, que el Derecho militar, no puede ser internacionalizado, y como podemos apreciar, la Constitución de la República, en su exposición de motivos al referirse al denominado Poder Judicial y del Sistema de Justicia señala que, “la jurisdicción penal militar será integrante del Poder Judicial”; que “…la competencia de los tribunales militares se limita al conocimiento de delitos de naturaleza militar, y en todo caso, los delitos comunes, violaciones de los derechos humanos o crímenes de lesa humanidad, serán procesados y juzgados por los tribunales ordinarios…” 

En este sentido, la materia militar es exclusivamente nacional, por lo que no existe un patrón ni jurídico ni operativo común para el tratamiento de la materia militar. Cada Estado tiene dentro de su orden interno un conjunto de normas jurídicas, repartidas en distintas leyes y reglamentos, así como costumbres jurídicas, en doctrina, jurisprudencia y principios generales que gobiernan desde el punto de vista legal, las actividades del individuo y de la colectividad. Es éste el Derecho interno por oposición al Derecho Internacional o externo. Y, dentro de ese Derecho interno hay áreas específicas, campos determinados, a los cuales el Derecho por las particularidades de esas áreas o campo dedica un tratamiento cuidadoso o pormenorizado. Es el caso de la parte del Derecho Interno, que regula las actividades del aparato militar en todos sus aspectos: administración de personal, inteligencia, operaciones, logística, sanciones, recompensas, seguridad social, etc. Es decir, es un tipo de Derecho cuyo objeto de estudio es la institución armada y sus miembros como tales 

No obstante, el aparato militar de cada Estado debe funcionar en razón de las fuentes legales internacionales y aun cuando las normas jurídicas específicas que conformen el Derecho Militar Interno difieran en algunos aspectos del Internacional, esas normas deben hacer referencia, al menos de manera general, al Derecho Internacional Militar y al Derecho de Guerra, especialmente en lo referente al Derecho Internacional Humanitario y a los crímenes de guerra contemplados en el Estatuto de Roma, cuya aplicabilidad en la regularización de la guerra, obligan a los Estados. Sin embargo, debemos entender, que los efectos jurídicos del Derecho Militar Interno en muchos casos, cuando no se trata de conflictos internacionales, no se comprenden en el objeto del Derecho de Guerra o Derecho Internacional Militar, razón por la cual se subsumen en el contenido del derecho penal político de cada Estado, al margen del Derecho Militar Internacional y del Derecho de Guerra, por lo que éste no se aplica como tal en las contiendas civiles que tienen lugar entre bandos de un mismo Estado. Por la misma razón, tampoco se considera guerra, en sentido jurídico, la lucha que un Estado organiza contra grupos insurrectos, por ejemplo, terroristas, piratas, etc., por extendidos que se encuentren o por muchos que sean los ciudadanos implicados en la lucha o en los movimientos que se quiere reprimir. 

Al margen de este planteamiento, queda a salvo el contenido del Protocolo II de los Convenios de Ginebra, en lo relativo a los conflictos armados no internacionales, el cual establece que: “es aplicable en los conflictos armados que se desarrollen en el territorio de una Alta Parte contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control que les permita operaciones militares sostenidas y concertadas, y aplicar el presente Protocolo”.

Enrique Prieto Silva
enriqueprietosilva@yahoo.com
@Enriqueprietos
Venezuela

domingo, 21 de febrero de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ LUNES 22/02/2021



OFELIA AVELLA, TIERRA DE GRACIA

Hace varios años, un hermano que vive en el exterior me dijo que, para él, Venezuela y Cuba serían lugares a los que querría venir la gente para ver “cómo era todo en el origen”: así como en los tiempos del génesis. Es inevitable asociar estas palabras con unas de Etty Hillesum que he citado en artículos anteriores. Ante el espanto de la guerra y el holocausto, ella vio con claridad una verdad que es mucho más que un simple consuelo en momentos difíciles. Estuvo convencida de que “los nuevos tiempos” se gestan en el núcleo de la intimidad. Es allí donde nacen.

Esta pandemia es una oportunidad para ver la realidad con nuevos ojos. La desestructuración física, institucional, es un llamado a crecer por dentro: a generar en nuestros corazones una vida nueva. Si logramos verlo, lo que sucede ha impulsado en nosotros la necesidad de encontrar un sentido al sufrimiento que consideramos injusto. Puede serlo en parte, sin duda, pero en una sociedad decadente, todos debemos examinarnos para reconocer, en nosotros, en cada uno, la parte de responsabilidad que nos compete, en lugar de adjudicarla de manera absoluta a otros. 

En el cautiverio de Babilonia, los israelitas comprendieron que el destierro y la diáspora; esa fragmentación física del pueblo, tras el derrumbe de sus estructuras políticas, fueron ocasión para resurgir como un pueblo nuevo, purificado. La injusticia sufrida (la destrucción) debía rehacerlos en hombres justos. La prueba fue transformando a algunos en la “reserva” de Dios: ese pequeño rebaño que vio en el dolor el foco de la verdadera esperanza. De abandonado, este “resto” fue percibiéndose como signo de elección solo cuando comprendió que la resistencia debía consistir en erradicar de su interior la maldad que veían en quienes los oprimían. Si deseaban justicia, debían ser ellos mismos justos. Si el dominador maltrataba física y psicológicamente, la lucha del “justo” (del “santo” en sentido bíblico) debía orientarse a hacer “justo” su propio corazón: ese que oprimido, no oprimiría; ese que esclavizado, no se dejaría esclavizar por ídolos diversos a Dios; ese que siendo objeto de burlas, no se burlaría de nadie.

Solo así, poco a poco, con un corazón puro y solidificado en Dios, pudo esa “reserva” del pueblo resistir y vencer la opresión física que pudo tentarlos a devolver mal por mal. Al impedir que la rabia y el odio reinaran en sus corazones, empezaron a percibirse como un pueblo que, lejos de “abandonado”, era germen de una nueva época: Dios estaba entre ellos mirándolos con amor y sosteniéndolos en su lucha. El rostro invisible de los acontecimientos se muestra cuando se advierte que el núcleo de todo hundimiento estructural no es otro que la injusticia reinante en los corazones. Cuando esto se comprende, se ve, también, cómo puede resurgir del espíritu una nueva sociedad: una más fiel a los designios de Dios, fuente de todo bien. 

Las pruebas son llamados a abrirnos a la esperanza. Pero no puede vencerse el mal (que no se limita a un régimen político) si antes no sabemos resistir a su imperio en nuestros corazones. Esto parece impráctico y resulta siempre impopular, pues no nos gusta escuchar que la opresión se mantiene por la resistencia a reconocer que la solución pasa por un enderezamiento del propio “yo”. Los caminos, sin embargo, se orientan hacia un fin más prometedor, cuando los hombres nos reordenamos por dentro; cuando nos autodirigimos hacia una vida “buena”, acorde a la santidad (justicia) que echamos en falta en la sociedad. 

Esta es una ocasión propicia para cambiar por dentro. En el orden del espíritu no se precisa de la “unidad física”. El cambio de corazón no exige estar presente en Venezuela. La diáspora y la fragmentación a nivel material (visible) pueden rehacerse (tender a la unificación) si en el ámbito de lo invisible nos dejamos iluminar por la conciencia que indica la necesidad de una conversión interior, pues “un corazón contrito” no precisa de un templo físico que condicione su humildad. No son solo “los otros” los que deben cambiar. Si cada uno lo hace, independientemente de lo que hagan otros, esta “reserva” que estamos llamados a ser, puede terminar reconociéndose como capaz de un renacimiento y objeto de una elección; como signo de esperanza para muchos, y no como esa imagen de pueblo fracasado que a veces amenaza con ensombrecer la percepción de nosotros mismos. 

He estado pensando en la mirada de ternura de esos ojos vivos de la Virgen de Guadalupe, emperatriz de las Américas, así como en los de nuestra patrona, la Virgen de Coromoto, también vivos. Esos ojos que miraron a dos indígenas: Juan Diego y Coromoto, símbolos de lo originario de nuestras tierras. Con la dulzura de su mirada, la Virgen restauró el dolor sufrido tras los atropellos del proceso de la conquista, porque sí, hay algo de eso en la violencia de nuestros pueblos. Hay mucho de necesidad de reconocimiento que el amor de Dios sabe ver mejor que nosotros. Precisamos del descubrimiento de esa mirada que regenera, que sana, que rehace tras los procesos destructivos: que nos ayuda a autopercibirnos valiosos y queridos. Por eso, insisto, si cada uno impulsa en su intimidad la experiencia de reconocerse mirado por una madre así; por un Dios que no nos ha abandonado, sino que está suscitando en nosotros una respuesta de retorno a la casa del padre como el hijo pródigo, empezaríamos a percibirnos amados, perdonados, en nuestras injusticias personales; y así, al ponernos en camino de la personal reconstrucción interior, nos haríamos capaces de ver a otros con una mirada más compasiva y amorosa. 

El amor salva de los efectos de tanta destrucción; de tanta rabia, producto, a veces, de una autoestima muy baja que no sabe recuperarse sino con la imposición del poder. Las leyes, por sí mismas, no van a organizar este desorden, consecuencia, en mucho, de la debilidad de nuestras virtudes. 

Este hundimiento estructural exige la regeneración interior. Es una llamada a procurarlo desde la evidencia del desastre. La “tierra de gracia” debe abrirse paso, primero, en el propio corazón. Este es el sentido profundo, redentor y purificador, de lo que hoy vivimos. Lejos de abatirnos, todo puede tornarse en ocasión de una reconstrucción que nos oriente hacia un futuro más humano. Nuestro cambio interior sería ya un signo de esperanza. Sin esto no cabría esperar un cambio real ni perdurable.

 Ofelia Avella
ofeliavella@gmail.com
@ofeliavella
@ElNacionalWeb
Venezuela

JEAN PASQUALI, VENEZUELA: ATENDIENDO AL LLAMADO, LA ALTERNATIVA, PRIMERA PARTE

Una fórmula que ha probado su utilidad para resolver conflictos humanos de gran dificultad es la llamada 3ra Alternativa (Covey, 2011). El libro de este autor puede obtenerse gratis en el siguiente portal: http://dln.jaipuria.ac.in:8080/jspui/bitstream/123456789/4001/1/The%203rd%20Alternative%20Solving%20Life%E2%80%99s%20Most%20Difficult%20Problems%20by%20Stephen%20R.%20Covey.pdf .

La primera alternativa corresponde a conflictos en donde una de las partes gana todo y la otra pierde todo; pudiera ser, por ejemplo, el resultado de una partida de dominó. La segunda alternativa corresponde a una situación en donde una parte gana una fracción de lo que está en juego y la otra gana el resto; pudiera ser, por ejemplo, en un divorcio la esposa se queda con la casa y al esposo le queda el carro y el perro.

La Tercera Alternativa corresponde a la solución de conflictos en donde dos o más partes, a través del proceso de sinergia —acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales— logran crear una nueva realidad que es muy superior a la realidad actual. Este magnífico resultado tiene lugar cuando dos o más grupos de personas respetuosas deciden ir más allá de sus ideas preconcebidas para vencer el reto que tienen ante sí.

El proceso para construir el ambiente propicio para iniciar el proceso de sinergia es descrito detalladamente, en leguaje sencillo, en el libro de Stephen R. Covey mencionado arriba. (En el caso en que tenga dificultades en obtenerlo a través del enlace indicado, me lo puede solicitar por correo electrónico).

Las Partes en Conflicto

A fin de intentar el uso de la Tercera Alternativa, para llegar a una solución verdadera y perdurable a la crisis que sufre la sociedad venezolana, es menester revisar las formas que se han utilizado en el pasado para el mismo fin y las razones por las cuales no se ha logrado el éxito. Me refiero a las conversaciones o negociaciones que han tenido lugar en Oslo, República Dominicana y Barbados.

Desafortunadamente yo no he logrado revisar ningún informe que indique lo intentado, lo decidido o las razones específicas por las cuales esos esfuerzos se perdieron. Lo que sí está claro es que las partes en conflicto, el Poder Ejecutivo del Gobierno y la Oposición (formada por representantes de partidos políticos y otras organizaciones), no tienen el mismo rango o poder de representación. Lo aconsejable pudiera haber sido una reunión o negociación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, dos poderes de igual rango dentro de la Constitución nacional http://www.oas.org/dil/esp/constitucion_venezuela.pdf . Si este hubiese sido el caso, tampoco era necesario ir a Noruega, Barbados y la República Dominicana. Todo el país está interesado y tiene el derecho de saber que se propuso, en qué condiciones, como se recibió y porqué fue rechazado. Todavía estamos a tiempo de enterarnos y podría ser muy útil para un futuro.

Al analizar la posibilidad de utilizar la Tercera Alternativa para la solución del problema de la crisis venezolana tuve dificultad en identificar las partes en conflicto. Las reuniones ente el Poder Ejecutivo y la Oposición mencionados arriba no parecen representar con precisión a las partes involucradas en el conflicto. Las partes en conflicto son: El Pueblo de Venezuela y el Poder Público Nacional del Gobierno de Venezuela.

El Poder Público Nacional está constituido por cinco poderes separados; cada uno con responsabilidades específicas que cumplir y el deber de presentar cuentas de ellas. Estos poderes son: Ciudadano, Ejecutivo, Electoral, Legislativo y Judicial. El Gobierno, visto desde el punto de vista del Pueblo —entiéndase la mayoría de la población venezolana— tiene o ha tenido recientemente dos versiones de gobierno, cuya coexistencia es legalmente luctuosa y funcionalmente aborrecible.

El Pueblo como Poder Originario es de mayor rango que todos los otros poderes juntos. Para entrar en acción, su problema principal pudiera ser el encontrar una manera ágil de expresar sus valores, sus ideas y sus deseos —de manera coherente y representativa— en las reuniones de importancia, como pudieran ser aquellas que son necesarias para construir un ambiente que conduzca al proceso de sinergia que se intenta o pretende utilizar. Creo que no es tan difícil de lograr esa expresión, basta con seleccionar algunas personas, entre aquellas que han sido las que han apoyado, sugerido o mencionado llevar al Pueblo las grandes decisiones que hay que tomar para salir del atolladero en que está el país y evitar aquellas personas que, sistemáticamente, han tenido aversión en solicitar o en tomar en cuenta las opiniones y preferencias del Pueblo.

La Reunión de Tanteo

El primer paso que, eventualmente, puede llevar a la utilización de la Tercera Alternativa consiste en aceptar que pueda existir una forma de lograr, en un futuro no determinado, volver al orden Constitucional, aunque —por ahora— luzca muy difícil. Para ello, solamente basta un poco de curiosidad para averiguar lo que piensan los demás en como lograrlo. En extremo, está claro que el retorno al orden Constitucional ha de tener lugar en algún momento del futuro, de una manera o de otra; lo deseable es que sea lo más pronto, lo menos dolorosa y lo más aceptable posible para la población.

El segundo paso —de tanteo— consiste en la presentación de valores, perspectivas y planes de cada organización, en favor del orden Constitucional. Como guía, cada presentación pudiese ser del orden de diez minutos y las organizaciones, tentativamente, serían:

1.         El Poder Ciudadano (una persona)

2.         El Poder Ejecutivo (dos personas, una para cada gobierno)

3.         El Poder Electoral (una persona)

4.         El Poder Legislativo (dos personas, una para cada gobierno)

5.         El Poder Judicial (dos personas, una para cada gobierno)

6.         El Poder Originario (cinco personas, para la presentación de sus diversos valores)

Teóricamente la fase de presentación duraría un poco más de dos horas. Esa primera reunión no será para discutir, disentir o debatir.  Le seguirá, en otra fecha, una segunda reunión de preguntas, que servirá para aclarar la información presentada. Hay que dar tiempo a los participantes para absorber el significado de los conceptos presentados y prepararse para el tercer paso, posiblemente de varias reuniones, en donde se hacen propuestas y discuten soluciones.

Todas las reuniones relacionadas con la Tercera Alternativa deben ser anunciadas a la ciudadanía. Los participantes con voz serían los indicados en la lista anterior u otra versión de ella. La información resultante será pública, de tal manera que todos puedan enterarse de que se está haciendo un esfuerzo y de que nadie está o estará excluido. Nada se mantiene escondido.

El Pueblo de Venezuela debe convencer, con hechos, que el orden Constitucional se ha perdido. Para tal fin no hace falta un análisis global del gobierno, basta con introducir un razonamiento impecable que lo compruebe. La presentación de hechos irrefutables, sin la introducción de opiniones, dudas, imprecisiones, lamentaciones, exageraciones, excepciones o desconocimiento, basta para darle fuerza, credibilidad y aceptación al razonamiento. A continuación, un resumen de mi versión de tal razonamiento.

Con la intención de estudiar la educación en el país tuve necesidad de consultar la Memoria y Cuenta del MPP para la Educación. Comencé con la Memoria del año 2019. No la encontré. Intenté con la del año 2018 y pasó lo mismo. Un amigo que trabaja en educación superior me facilitó la Memoria del año 2015 y me dijo que era la última que hubiese sido entregada.

La Memoria del 2015 (Memoria15) fue presentada a la Asamblea Nacional a principios de 2016, tal como lo establece el artículo 244 de la Constitución:

“Artículo 244. Para ser Ministro o Ministra se requiere poseer la nacionalidad venezolana y ser mayor de veinticinco años, con las excepciones establecidas en esta Constitución”.

Los Ministros o Ministras son responsables de sus actos de conformidad con esta Constitución y con la ley, y presentarán ante la Asamblea Nacional, dentro de los primeros sesenta días de cada año, una memoria razonada y suficiente sobre la gestión del despacho en el año inmediatamente anterior, de conformidad con la ley”

La Memoria15 es un documento importante, tanto por su contenido como por su extensión. Con el texto de su presentación a la Asamblea Nacional, cuenta con 1085 páginas. Su estudio permite visualizar los rendimientos, los costos, los problemas, las posibles soluciones y planear los cambios y las innovaciones en la transmisión y el contenido de la instrucción. Cumple asimismo la obligación del MPPE de dar cuenta de su gestión e informar a la ciudadanía.

El hecho de que no hubiese más Memorias y Cuentas —y las busqué— después del 2015. me intrigó. Pensé que el MPPE había sido una excepción desafortunada y especial. Al buscar las Memorias de otros ministerios me di cuentas que era un problema muy común.  Me pregunté por las posibles razones por las cuales un ministro no cumpla con el artículo 244 de la Constitución. Pudiera ser por: Ignorancia, desidia, falta de tiempo, resistencia a dar cuentas, no hay quién se lo exija, o no tiene quién lo supervise o evalúe.

Amplié mi búsqueda a otros ministerios para el período posterior al año 2015. Me conseguí con el hecho incontrastable de que, la mayoría de los treinta y tres ministerios con que cuenta el país, no ha cumplido con la formalidad Constitucional de entregar cuentas de su actuación a la Asamblea Nacional y, lo que es más grave, privó a la población de información sobre los resultados de su actuación que incluyen: Una exposición razonada y suficiente de las políticas, estrategias, planes generales, objetivos, metas, resultados, impactos, obstáculos  de la gestión y la Cuenta correspondiente.

Si eso fuera poco, tal flagrante irrespeto a la población no ha sido ni reclamado, ni acompañado de las acciones correctivas por parte de la Asamblea Nacional, la Contraloría General o la Presidencia. Estamos delante de una devastadora evidencia de que el Poder Público Nacional ha sido incapaz de funcionar dentro de las condiciones que prescribe la Constitución —por lo menos— durante los últimos cinco años. Este comportamiento es un hecho consumado. Es lo suficientemente amplio y duradero que permite calificar al Gobierno Nacional como Gobierno de Facto o Gobierno No Constitucional; es decir, ha perdido la legitimidad.

El Poder Público Nacional, a través de sus componentes, debe convencer de que conoce la situación en que está la población venezolana, que comparte sus sufrimientos y, si está preparado, presente su plan para restablecer el orden constitucional, que incluya la capacidad de restablecer y mantener los servicios que, según la Constitución, el gobierno debe cumplir. Una lista ilustrativa de dichos servicios incluye: Una educación integral para todos, un sistema de salud eficiente, un efectivo sistema de seguridad personal, oportunidades de desarrollo personal, salarios que permitan vivir con dignidad, la distribución de energía (eléctrica y de combustibles), la comunicación por Internet etcétera.

Superficialmente pareciera que el llegar a un acuerdo entre El Pueblo de Venezuela y el Gobierno No Constitucional actual es una misión imposible. Sin embargo, yo pienso que es factible —con sinergia— llegar a una solución que favorezca a ambas partes. El Pueblo quiere un nuevo Gobierno y al Gobierno No Constitucional también le conviene lo mismo.

Para salir de la crisis actual se requiere de una economía pujante, capaz de producir bienes eficientemente y en abundancia. Para ello es indispensable establecer las condiciones básicas para la inversión, como lo son la seguridad personal, la claridad y el cumplimiento de las leyes y los reglamentos, los servicios de energía en sus diversas formas, la agilidad gubernamental para contestar solicitudes y un personal calificado en múltiples áreas. A su vez, para establecer esas condiciones, el gobierno debe solicitar préstamos, ya que no cuenta con suficientes fondos. El Gobierno No Constitucional tenía para 2018 una deuda externa estimada de US$ 156 miles de millones, incluyendo las deudas con China y Rusia. Esta información puede obtenerse con el enlace a continuación: https://markets.businessinsider.com/news/stocks/venezuela-debt-explodes-to-156-billion-report-2019-3-1028013380 . Esta deuda no incluye la deuda interna que fue adquirida por el gobierno con compañías y particulares, cuyas propiedades fueron expropiadas, pero su valor todavía no ha sido compensado. Haciéndole seguimiento al valor del producto interno bruto de Venezuela (PIB) de los últimos años (1985-2019), se observa que en el 2015 —precisamente en el año en donde los Ministerios entregaron su última Memoria y Cuenta— comenzó una vertiginosa caída del PIB, que pasó de 323,6 miles de millones de US$ en 2015 a 63,96 miles de millones de US$ en 2019 (ver la gráfica):  https://www.statista.com/statistics/370937/gross-domestic-product-gdp-in-venezuela/ ). Esto significa que la economía venezolana ha empeorado continuamente desde 2015 hasta el presente y, el gobierno ha probado ser incapaz política- y administrativamente de resolver el problema. De seguir así, lo que puede esperase es un estado fallido o el poner en peligro la misma soberanía de la nación.

Debido a que el Gobierno actual ha probado ser un mal administrador de los bienes de la República y, que algunos de sus dirigentes han sido acusados, imputados o indiciados por actividades reñidas con los derechos humanos y, que otros son prófugos de la justicia internacional, hace casi imposible que a tal gobierno le sean otorgados préstamos de importancia, como para reactivar los servicios esenciales básicos —quizás de un monto del orden de las decenas de miles de millones de US$.

Aunque el gobierno actual ha perdido la capacidad de resolver directamente la crisis venezolana, no ha perdido la capacidad de colaborar para que eso se logre de una manera pacífica, rápida y sin intervenciones foráneas. En este proceso, es posible que el gobierno reciba considerable crédito en hacerlo. La alternativa de tratar de mantenerse en el poder, en las condiciones actuales, es mucho, pero mucho peor y más peligrosa, para todos los involucrados.

Lo que sigue en esta sección es un producto de reflexiones personales y seguramente será objeto de discusión y críticas, que serán bienvenidas. En las reuniones del tercer paso de la Tercera Alternativa, en donde se hacen propuestas y discuten soluciones, es factible un acuerdo en donde se tomen decisiones y acciones que no están consideradas en la Constitución, pero que resuelven el problema de regresar a ella. Por ejemplo: El Presidente actual accede a nombrar a una persona, determinada previamente por el Pueblo, como Vicepresidente y luego renuncia. El Vicepresidente recién nombrado toma el cargo de Presidente e inmediatamente nombra a su Vicepresidente, el cual ha sido previamente determinado por el Pueblo. Estos dos cargos deberían tener una vigencia no mayor de seis meses y servirían esencialmente para organizar las elecciones del Poder Público Nacional.

Este periodo transitorio es de la mayor importancia porque conlleva el peligro de que el gobierno resultante no esté a la altura de las circunstancias y/o no sea un buen representante de la opinión del Pueblo. En la segunda parte, que sigue, voy a presentar mis preferencias en cuando a la forma de llevar a cabo la elección o determinación de las próximas autoridades del Poder Público Nacional. Yo espero que muchas otras personas hagan lo mismo y que se pueda lograr el mejor procedimiento posible bajo las presentes circunstancias.

Jean Pasquali
38jcaj@gmail.com
@JeanPasquali1
Venezuela

SADIO GARAVINI DI TURNO, ¿CÓMO LLEGAMOS ADONDE QUERÍA GUYANA?

En relación a la reclamación del Esequibo, la pregunta que deberían hacerse los venezolanos es: ¿Cómo es posible que dos Secretarios Generales de la ONU, Ban Ki-moon y Antonio Guterres, de acuerdo con el último Buen Oficiante el noruego Dag Nylander, decidieron escoger la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como medio para solucionar la controversia. La CIJ siempre ha sido, desde la misma firma del Acuerdo de Ginebra (AG) en 1966, el medio preferido por Guyana y rechazado por Venezuela. En el mismo AG se afirma que si no hubiese acuerdo entre las partes, el Secretario General de la ONU escogerá uno de los medios previstos en el art. 33 de la Carta de la ONU, que menciona varios medios de solución pacífica de controversias.

La falta de profesionalismo y la irresponsabilidad de los gobiernos de Chávez y Maduro han llevado al peor de los escenarios posibles para Venezuela. En el gobierno del Presidente Chávez, con Maduro en la Cancillería por 6 años, la megalomanía de creerse líder del hemisferio, la influencia de Fidel Castro, que siempre apoyó a Guyana y el deseo de controlar los votos de los países caribeños, en la OEA y la ONU, acarrearon un abandono de la reclamación. En el 2004, Chávez declaró que Venezuela no se oponía a que Guyana otorgara unilateralmente concesiones y contratos a compañías transnacionales en el Esequibo, si esto favorecía el desarrollo de la región, con lo cual acabó con casi 40 años de diplomacia venezolana y entregó unilateralmente y, a cambio de nada, una de nuestras pocas cartas de negociación.

En el  2007,  afirmó que la reactivación de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo en 1962,  fue producto de la presión de los Estados Unidos, supuestamente interesados en desestabilizar el “gobiernito” de izquierda, autónomo en lo interno ,pero todavía dependiente  de la Gran Bretaña, del Primer Ministro de la Guayana Británica, Cheddi Jagan. Lo cual es una absoluta falsedad histórica, causada muy probablemente por la hipertrófica “ceguera ideológica” de Chávez. Cuando a finales del 2013, con el inicio de “era petrolera” en Guyana y después de la detención, por parte de la Armada venezolana de  un barco de exploración sísmica, el gobierno Ramotar manifestó que el proceso de los Buenos Oficios, a través de un Representante del Secretario General, no había dado ningún resultado en 25 años de vigencia y proponía al Secretario General optar por la CIJ. 

El gobierno Maduro insistió negligente y tercamente en continuar los Buenos Oficios, en cambio de proponer otro de los medios de solución, como la Mediación por ejemplo. Recientemente la CIJ ha decidido, en contra de la posición venezolana, que no sólo tiene jurisdicción para dirimir la controversia sino que el tema a dilucidar es la validez o invalidez del Laudo Arbitral de 1899, que el Acuerdo de Ginebra había puesto de lado. 

Por cierto esta no es sólo la interpretación venezolana. El propio Cheddi Jagan, ex Presidente de Guyana y fundador del actual partido de gobierno, se opuso a la firma del Acuerdo de Ginebra y, en su obra “The West on Trial”, dice que, con el Acuerdo de Ginebra, Guyana “concedió reconocimiento a la espuria reclamación territorial venezolana y lo que era un caso cerrado desde 1899 fue reabierto.” Hay otras declaraciones similares aún más contundentes, de  dirigentes políticos guyaneses, como Rupert Roopnarine, líder del partido WPA y recientemente Ministro en el Gobierno de Granger. 

Sospecho  que el  régimen madurista no haya utilizado estos argumentos de los propios guyaneses, por desconocerlos, ante Ban Ki-moon, Guterres y la propia CIJ. Ahora que la CIJ ha tomado su decisión, todos los juristas serios afirman que como miembros de la ONU, respetuosos de la Carta (ONU) y del Derecho Internacional, debemos prepararnos seriamente, con el apoyo de los mejores expertos nacionales e internacionales, para defender nuestra posición de que el Laudo de 1899 es nulo. 

Pero la primera reacción del régimen fue acusar a los Magistrados de la CIJ, una de las instituciones internacionales más respetadas, de haber sucumbido a la presión de los EEUU y estar a “sueldo” de la EXXON. Me temo que las posibles simpatías hacia la posición de Venezuela, entre los Magistrados, no deben haber “aumentado”. 

Por cierto, al régimen se le olvidó mencionar que, en las concesiones petroleras entregadas por Guyana, el socio principal de la EXXON, con el 25% de las acciones, es la China National Offshore Oil Corporation, la compañía estatal china, relevante socia de PDVSA. “Curioso!”.


Sadio Garavini Di Turno
sadiogta@gmail.com
@sadiocaracas
@ElUniversal
Venezuela

BEATRIZ DE MAJO, ESA OTRA PAZ QUE NO ES LA GUERRILLERA. COLOMBIA EN CAPSULAS

Una de las distorsiones más flagrantes en el manejo de la seguridad ciudadana en Colombia es el hecho de que en ese país no existe una línea divisoria clara entre la Policía y el Ejercito como ocurre en la inmensa mayoría de los países del planeta: no es el Ministerio del interior el que regula y monitorea a la policía sino el Ministerio de la Defensa. El Ministro de Defensa, por delegación del Presidente, ejerce como Comandante supremo de las Fuerzas Armadas y a la vez es el Jefe Superior de la Policía Nacional.

Ello genera aberraciones evidentes, por ejemplo, en la militarización de sus funciones y particularmente en el terreno propio de actuación del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD).  Hace más de un año miles de ciudadanos acudieron a las calles en protesta en contra de la brutalidad que se ha hecho costumbre en el manejo de las manifestaciones ciudadanas. Ello es una consecuencia del trato impuesto por la defensa nacional a la violencia guerrillera, una situación que debía haber sido revertida – o al menos temperada- una vez firmado en 2016 el acuerdo de paz con la insurgencia.

El gobierno de Iván Duque ha pasado por alto- es difícil decir que ha olvidado- obligaciones que derivaban de la paz pactada en La Habana y debería haber hecho lo propio para desmantelar procedimientos que venían utilizándose por décadas de cara a la guerrilla. Es más, las fuerzas armadas debían haber sido reducidas y reorganizadas, pero ello está igualmente retrasado o post-puesto siendo la única explicación posible la nueva arremetida violenta del ELN.

El caso es que la brutalidad policial sigue siendo vista con demasiada holgura por los órganos del estado y ello va a incidir en sus relaciones con los Estados Unidos. Las ejecuciones extrajudiciales y brutalidad policial contra los manifestantes son dos vertientes de un mismo fenómeno que molestan especialmente al nuevo gobierno de Joe Biden.  Además, las torturas siguen en el orden del día.

La Unión Europea, gran aliada del gobierno de Colombia, también se inquieta por la ola de violencia de no tiene origen en el combate antiguerrillero e incluso algunos parlamentarios plantean la suspensión de la ayuda del Viejo Continente al país sudamericano si la escalada continua. En el año 2020 hubo 35 masacres y en lo que va de este año ya unas cuantas también están acabando con vidas de ciudadanos. Solo en las protestas civiles que tuvieron como escenario a Bogotá en septiembre pasado los enfrentamientos entre policía y manifestantes dejaron un saldo de 13 muertos y más de 400 heridos. 

El gran argumento del Palacio de Nariño para explicar esa otra suerte de violencia subsistente es que, en fechas más recientes, han nacido en el país organizaciones criminales e incluso los carteles del narcotráfico que se fortalecieron durante los gobiernos de Juan Manuel Santos requieren de mano muy fuerte en su desactivación y control.

Cualquier excusa es buena pero lo cierto es que hay otra paz que lograr en Colombia que no es la surgida del enfrentamiento con la guerrilla de las FARC o el paramilitarismo de antaño. Muertos en las manifestaciones callejeras al igual que represión y torturas a los encarcelados crean infinito malestar interno y tienen buen eco en la prensa local y mundial. Las izquierdas, por su lado, se encargan de potenciarlo al tiempo que hacen referencia al hecho de que en el curso del actual gobierno la desigualdad en el país se ha profundizado. Poco importa si el COVID tiene un papel que jugar en el descalabro económico colombiano al igual que en el resto de los países latinoamericanos.

Así es como el gobierno de Iván Duque tiene en su contra, a nivel interno y a nivel internacional, una gruesa falencia que es tradición en Colombia y que está siendo observada y seguida con detenimiento por propios y por adversarios. Hace horas apenas que el Ministro de la Defensa del régimen madurista se refirió de manera altisonante a casos de ejecuciones extrajudiciales de antaño como uno de los gruesos pecados del gobernante actual. 

Un golpe de timón en el tema de la violencia interna es imperativo para poder hablar de paz.

Beatriz De Majo
bdemajo@gmail.com
@BeatrizdeMajo1
España- Venezuela

CARLOS ALBERTO MONTANER, HOY COMO AYER

Sospecho que Lourdes le puso el título a las memorias de su marido, el Dr. Antonio Guedes. Se titulan Hoy como ayer y fue la última canción de Moisés Simons, el autor de El manisero. Lourdes es la parte musical de la pareja y la mujer que apartó a “Tony” del celibato. Como me dijo Felícito Rodríguez quien, por aquel entonces, también intentaba ser cura: “el comunismo es muy cruel, pero si se une a la castidad llega a ser terrible”. Ambos abandonaron la vida religiosa a bordo de dos muchachas encantadoras, aunque siguieron siendo muy católicos.

La historia se origina en Unión de Reyes, un pueblo de la provincia de Matanzas en el que Tony nació en una familia de clase media. El abuelo era el mago de las locomotoras. Las mantenía funcionando contra viento y marea … hasta que llegó el socialismo. Era mago y hacía grandes trucos, pero no podía hacer milagros. Contra la capacidad destructiva del comunismo no hay quien pueda. 

La madre era maestra y el padre bodeguero. Tenía una de las treinta bodegas que abastecían al pueblo. Si uno sustituye la señora estupenda que inspiró a Moisés Simons por la idealizada “Cuba”, no hay duda de que Guedes dio en el clavo. En esas memorias está la Cuba “que no volverá jamás” porque unos bárbaros la han destrozado inútilmente. De las treinta bodegas que existían en el pueblo, hay un par en el que se venden los productos de la libreta de racionamiento, cuando existen, y poco más. Ni cines, ni clínicas, ni pintura. Nada. Un pueblo, que, como toda Cuba, se está cayendo a pedazos tras 62 años de incuria y estupidez. 

Estas memorias, sorprendentes por el detalle y la memoria viva, fueron escritas con una impecable redacción, pero sin pretensiones literarias,  para la familia y los amigos. Una obra para las hijas, para los nietos y demás descendientes, pero que deben leer todos los cubanos. Constituye, al mismo tiempo, una acusación formal contra el régimen, y una clara explicación de por qué se marchan los jóvenes de esa isla. 

En la amarga década de los setenta, Tony estudió medicina en Cuba hasta que lo atrapó el radar de la Seguridad del Estado. Curiosamente, se le permitió estudiar en la facultad de Medicina, sin abjurar de sus creencias religiosas, hasta que la policía política lo detectó y lo sacó sin contemplaciones de la universidad. Es el único caso que conozco en el que se especifican sin pretextos las razones por las que resultó echado del recinto: por sus convicciones religiosas. 

Generalmente, la Seguridad recurre a vagos subterfugios como ser “inmorales” o “inveterados contrarrevolucionarios”, pero casi nunca comete el error de decir a las claras por qué está truncando el destino de una persona joven y prometedora. Se limita a cumplir la consigna “de que la Universidad es para los revolucionarios”, y así les va. El país esta en manos de una burocracia inepta forjada por incapaces que esgrimen argumentos sacados de la vulgata marxista. 

Fue entonces cuando lo conocí. Provisto de ese documento, y con unos cuantos años de medicina cursados en Cuba con notas excelentes, llegó a Madrid en el invierno de 1981, locuaz y apasionado, con Lourdes, su mujer, una hija, Beatriz, y otra, Cecilia, acurrucada en el vientre de su madre, que vería la luz en España, nacida en mayo de 1982. Tendrían que acostumbrarse a un nuevo país, a un nuevo sistema de estudio, y a nuevos amigos. Afortunadamente, los cubanos tenemos los defectos y las virtudes de los españoles, de manera que no fue muy cuesta arriba el asunto. 

La convalidación parcial de los estudios no tardó. Matriculó en Madrid y a los pocos años terminó la carrera. Como el 90% de los médicos, comenzó a trabajar en el sistema público, hasta que el Ministerio de Salud le ofreció la dirección de un “policlínico” dedicado a la atención primaria, algo que el Dr. Guedes aceptó, más por sentido de la responsabilidad que por la recompensa material, que era, prácticamente, inexistente. A principios del siglo XXI había visto, auscultado, y redireccionado –cuando era necesario- a más de 100,000 pacientes. 

A todas estas, sin olvidar su compromiso con Cuba. Había estado presente en la creación de la Plataforma Democrática Cubana, un esfuerzo de los democristianos, los liberales y los socialdemócratas cubanos, con el concurso de las respectivas “Internacionales” por llevar la libertad a Cuba de una manera pactada y razonable, como había sucedido en España tras la muerte de Franco, o en toda Europa oriental con relación a Moscú, pero se estrelló contra el integrismo comunista ortodoxo de Fidel Castro. 

De manera que la Unión Liberal Cubana, creada en Madrid con el respaldo de Adolfo Suárez, a la sazón presidente de la Internacional Liberal, lo convirtió en presidente de la institución por cinco años, hasta que fue sustituido por el escritor Miguel Sales Figueroa, quien en el 2020 le dio paso al economista cubano-valenciano Elías Amor. En todo caso, el médico Antonio Guedes tiene que estar orgulloso de su vida, de su obra y de “Hoy como ayer”, sus espléndidas memorias.

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner
España-Estados Unidos

JOISE MORILLO, ¡SE LAS INGENIAN PARA MANTENER EL PODER CON LA DESGRACIA DE LOS PUEBLOS!

La relatora de la ONU Alena Douhan, es bielorrusa siendo profesora de Derecho Internacional en la Universidad Estatal de Belarús (Belarús) ha alcahueteado  la dictadura de 30 años de Lukashenko en Bielorrusia, especialista  defensora de dictadores y genocidas. 

A este tipo de intelectuales e investigadores Mario Bunge, argentino - canadiense filósofo y físico; los cataloga en su libro de Ética como vendidos al mejor postor, igualmente en ética y ciencia como dueños de una moral no confiables, como a los suicidas. Por otro lado, ergo, Inmanuel Kant, considerando esta clase de mentalidades, para la promoción de su paz perpetua en “Crítica de la razón pura” debió haber determinado un método cautelar, para evitar que organizaciones mundiales constituidas para tal fin como la ONU, les otorgara tanto mérito.

Defensora de la dictadura siria de 35 años, donde padres y nietos han heredado el poder. Es férrea oponente de las supuestas sanciones unilaterales que imponen los países poderosos a otros países ej. Estados Unidos -diríamos, ¡eso está bien! si desaprobara las tiranías que ha apoyado-, Douhan ha señalado que el impacto de las sanciones de EEUU contra Siria son ilegales y “privan a los civiles sirios de sus necesidad básicas”.  Le imputa esta calamidad a  los EEUU al considerar tomarles como culpables de los efectos de una guerra interna que ya cumple una década. Defiende la dictadura de su país.  Algo peculiar es que: Chávez  y Lukashenko - según se especula- fueron íntimos amigos con los Kirchner y Putin. 

Como relatora, no se ha enterado de la verdad que vive el pueblo venezolano mucho antes del 2014 tiempo en que empiezan sanciones contra funcionarios testaferros del gobierno de Maduro y defiende -digamos obnubilada por su romanticismo revolucionario socialista- a un títere con poder, sintetico, artificial, pues, la barbarie que comete es producto de una enajenación  que exacerba una mala conducta. Esa mala conducta era la de un inmigrante colombiano llegado a tierras venezolanas y, como todo ignorante atrevido aventurero deseoso de identidad poder y gloria, se enroló en las huestes del comunismo tiránico de los castro; quienes son sus mentores, Nicolas Maduro. Un títere que profundizó, por orden del castrismo, la obra iniciada por un resentido social, prodigo, Hugo Rafael Chavez, quien le dejó como herencia un legado de rabia y miseria, trasladada a un pueblo desprevenido, ingenuo y crédulo que nunca ha aprendido de civismo ni de política, y quienes han aprendido se han dejado llevar por el romanticismo de otros astutos le han sacado provecho a la política los Rodriguez, Isturiz, Cabellos, Escarra, Ramirez. etc. 

Carolina Branger, escritora, periodista venezolana, dolida por el padecimiento de su pueblo el cual sufre como muchos en nuestro país se refiere a la actual situación de Venezuela como causa de las ambiciones megalómanas de Chavez  de los cual  reclama y denuncia en un artículo reciente las siguientes actitudes y conductas del Chavismo. 

Afirma que:  Lleno de odio, a vengar humillaciones  a causa de que habría debido ser  muy humillado, venganza que han pagado por 21 años todos por las culpas de pocos.  Continúa diciendo  que despreció la oportunidad y el dinero  –con la bonanza petrolera de 2000-2007 – de convertir a Venezuela  en el mejor país del mundo y volviste leña. 

Para la autora, lo peor es que se murió a tiempo, por consiguiente en el inconsciente colectivo, Chavez, no aparece como el responsable de la debacle,  a sabiendas que:  "cada tragedia venezolana tiene tu impronta, es tu responsabilidad, lleva tu firma." 

(...) No, no te lo perdono, Chávez. No te perdono que hayas usado la corrupción como arma para dominar, cuando contradictoriamente llegaste a la presidencia prometiendo acabar con ella. Ese tumor del que hablabas en la campaña electoral, ése que ofreciste extirpar como un experto cirujano, creció y se comió lo mejor del país durante los años de tu gobierno. 

(...) No te perdono que hayas desvalorizado algo tan importante como el trabajo. Que les hayas metido en la cabeza a quienes no tenían que lo que no tenían era porque otros se lo habían quitado, cuando la mayor parte de las fortunas viejas venezolanas provienen del trabajo honesto de quienes las forjaron. 

Contemplado el caos que ha producido la voluntad de expandir una supuesta revolución reivindicadora de lo que -imputan- dizque ha ocasionado la pobreza y la miseria de los pueblos americanos y, que como los héroes de los bosques de Sherwood el la inglaterra monárquica medieval o la saga mitológica de Guillermo Tell en suiza del S. XIII han tomado bandera;  no les perdona que  haya hecho el loco ante el robo descarado de tus panas militares y comunistas, de empresarios sin escrúpulos que han ganado en cada contrato lo que no hubieran ganado en toda sus vidas. No te perdono la hipocresía de tu discurso frente al grosero enriquecimiento de tu familia. 

Tampoco le perdona que haya usado la inseguridad como estrategia, pues las mismas según la autora, boomerangs, terminan yéndose de las manos y regresando a golpear la frente de quienes los lanzan. y pregunta: 

"¿Cuántas madres lloran a sus hijos asesinados por las huestes que armaste? ¿Cuántos niños han quedado huérfanos? ¿Cuántos jóvenes mutilados! ¿Cuántos ancianos desvalidos?" 

Friedrich nietzsche, con el Capítulo octavo "Pueblos y patrias" en "más allá del bien y del mal" crítica a  supuestos héroes nacionalistas a los cuales podríamos comparar con los dizque libertadores bolivarianos, que más bien son profanadores de tumbas y blasfemos, habiendo oído una discusión entre viejos patriotas, afirma lo siguiente: 

 «Ése entiende (refiriéndose al mal gobernante) y sabe de filosofía tanto como un labrador o un estudiante afiliado a una corporación -decía uno-: todavía es inocente. ¡Mas qué importa eso hoy! Estamos en la época de las masas: éstas se prosternan ante todo lo masivo. Y eso ocurre también en los políticos [en los asuntos políticos]. Un estadista que a las masas les levante una nueva torre de Babel, un monstruo cualquiera de Imperio y poder, ése es `grande' para ellas: - qué importa que nosotros los que somos más previsores y más reservados continuemos sin abandonar por el momento la vieja fe, según la cual únicamente el pensamiento grande es el que da grandeza a una acción o a una causa. 

Suponiendo que un estadista pusiese a su pueblo en condiciones de tener que hacer en lo sucesivo `gran política', para la cual háyase aquél mal dotado y preparado por naturaleza: de modo que, por amor a una nueva y problemática mediocridad, se viese obligado a sacrificar sus virtudes viejas y seguras, - suponiendo que un estadista condenase a su pueblo a hacer política sin más, siendo así que hasta ahora ese mismo pueblo tuvo algo mejor que hacer y qué pensar, y que en el fondo de su alma no se ha liberado de una previsora náusea frente a la inquietud, vaciedad y ruidosa tendenciosidad de los pueblos que propiamente hacen política: - suponiendo que ese estadista aguijonear las adormecidas pasiones y apetitos de su pueblo, le reprocha su anterior timidez y su anterior gusto en permanecer al margen, le culpase de su extranjerismo y de su secreta infinitud, desvalorar sus más decididas inclinaciones, diese la vuelta a su conciencia, hiciese estrecho su espíritu, `nacional su gusto, - ¡cómo!, 

Les que un estadista que hiciera todo eso, y al que su pueblo tendría que expiar por todo el futuro, en el caso de que tenga futuro, es que semejante estadista sería grande?» «¡Indudablemente! - le respondió con vehemencia el otro viejo patriota -: ¡de lo contrario, no habría sido capaz de hacer lo que ha hecho! ¡Quizás haya sido una locura querer algo así! ¡Mas tal vez todo lo grande no haya sido en sus comienzos más que una locura!» - «¡Abuso de las palabras! replicó a gritos su interlocutor: - ¡fuerte! ¡fuerte!, ¡fuerte y loco! ¡No grande!» 

La falacia, la astucia y el descaro irónico son las mejores armas de los socialistas-comunistas y, ahora, progresistas, pasó con la actitud  del Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS quien manejó la cuestión de la pandemia Covid 19 hasta enajenar al mundo y convertir la humanidad en una suerte de carnaval con máscara y todo; ahora tenemos para mantener la cruel situación de Venezuela la actitud de la Douhan, ambas actitudes los convierte indirectamente en cómplices del chavismo. 

Joise MORILLO
kaojoise@gmail.com
@kao_joi_lin
Venezuela - EEUU