EL REPUBLICANO LIBERAL II - DIARIO DE OPINIÓN - NACIONALES – INTERNACIONALES -EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS, TWITTER Y/O PAGINAS WEB QUE SEGUIMOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, - ACOMPAÑAMOS LA GESTIÓN DE LAS FUERZAS OPOSITORAS Y DISIDENTES EN EL PROCESO DE LOGRAR UNA DEMOCRACIA REAL MEDIANTE LA UNIDAD CIUDADANA Y SU ORGANIZACIÓN EN UNA NUEVA MAYORÍA EN LUCHA CON MORAL DE VICTORIA.
viernes, 9 de abril de 2021
ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ VIERNES 09/04/2021
CHELSEA FOLLETT: POR QUÉ DEBERÍAMOS APRECIAR LAS TRANSICIONES PACÍFICAS DE PODER
OSCAR ELÍAS BISCET: CUBA, MÁS QUE UNA AMENAZA, UN ENEMIGO ACTIVO DE EEUU
Oscar Elías Biscet:
lanuevanacion@bellsouth.net
@oscarbiscet
Presidente de la
Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del
Proyecto Emilia
Medalla Presidencial
de la Libertad
Cuba - Estados UnIdos
https://www.diariolasamericas.com/opinion/cuba-mas-que-una-amenaza-un-enemigo-activo-eeuu-n4219641
GABRIEL BORAGINA: LAS GUERRAS Y LOS IMPUESTOS
CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ : ¿GOLPE DE ESTADO EN EEUU?
LEANDRO RODRÍGUEZ LINARES: NADA CAMBIARÁ EN VENEZUELA SÍ…
Para que los venezolanos podamos materializar los
insustituibles cambios que requiere la patria, es necesario:
En primer lugar, comprender que las instituciones del
Estado, en todos sus niveles, están siendo controladas por el régimen
(prácticamente desde su arribo al poder), con especial énfasis todos aquellos
espacios que la oposición ha ganado electoralmente, pues el chavismo les resta
competencias, recursos e impone poderes paralelos. En pocas palabras, lo
electoral ha sido y es inútil contra el chavismo, no pierde ni perdiendo. No
importa cual instancia de poder sea, el férreo control del TSJ, las FANB y demás
poderes nacionales le asegura tener el control de la institucionalidad del país
con o sin elecciones, votando o absteniéndose… lo electoral es inútil
¡Aceptémoslo! más aún cuando desde 2017 no participa una oposición real ni
legítima.
En segundo lugar, sí continuamos aceptando la
imposición de una “oposición” impuesta, falsa, hecha a la medida del régimen, a
la que le entregan vía sentencias las direcciones nacionales de los principales
partidos políticos de oposición, pues es lo mismo que votar directamente por
los candidatos del Psuv, en ninguno de los dos casos el régimen ve amenazado su
proyecto. El descaro es tan grande que los discursos de esta oposición
electorera y del chavismo coinciden alarmantemente. Hasta que en Venezuela la
oposición real/legítima sea quien marque la agenda nada cambiará.
En tercer lugar, se deben abordar los problemas
reales, los que originan la dantesca crisis económica, política, las sanciones
internacionales y demás actos punitivos contra el chavismo. El verdadero
problema en Venezuela es la ruptura del hilo constitucional y democrático,
sustento ilegal e ilegítimo de la retención del poder chavista… he allí el
origen de todos nuestros males.
Esta es la realidad venezolana, no hay otra, todo lo
demás es falso, pactos perversos, el alimento del oscurantismo el cual encerró
al país en una densa neblina hace más de dos décadas.
En consecuencia, hasta tanto asuma la agenda política
nacional una oposición real, legítima, que forcé a destrabar el país con
estrategias tendentes a recobrar nuestra constitucionalidad y democracia, nada
será distinto a esta acelerada depauperación de nuestras vidas.
Está claro no es nada fácil, el
régimen prepara únicamente escenarios que le son favorables de la mano sus
colaboradores. Por eso persigue, inhabilita a la oposición real y prácticamente
prohíbe toda actividad opositora ciudadana como las protestas, marchas, etc.
Por tal motivo ha costado tanto reindependizarnos, pero (he allí el detalle) en
la forma como el chavismo ha obrado lo hace ser su peor enemigo, día a día
padece las consecuencias de sus propios actos, aunado a la recomposición de una
oposición real dentro y fuera del país.
Leandro Rodríguez
Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Viene zuela
JUAN GUERRERO: TRANSFORMAR LA UNIVERSIDAD VENEZOLANA
Pero como lo hemos afirmado por estos días en las
redes sociales, no es posible realizar propuestas reales de cambios
trascendentales a lo interno de la universidad venezolana sin contar con la
participación directa de su comunidad, en aquellos asuntos donde es necesaria y
esencial escuchar la voz y reflexiones de quienes hemos sido formados por
décadas en la vida académica del Alma Mater. Por lo tanto, el primer acuerdo
que se debe considerar es entender que las decisiones fundamentales deben ser
acordadas por los miembros de su comunidad en los diferentes escenarios de
cogobierno institucional.
La crisis universitaria solo es un reflejo de la
crisis general que existe en el Estado venezolano y su sociedad. Porque no es
cierto que la actual realidad que se vive desde hace poco más de 10-12 años, es
resultado de acciones político-económicas de gobiernos que terminaron
convirtiéndose, al concentrar todo el poder del Estado, en sistemas
autoritarios y después en régimen totalitario. La crisis nacional generalizada
y, por lo tanto, de naturaleza altamente compleja, es consecuencia de políticas
públicas desacertadas y de modelos educativos improvisados que frenaron la
descentralización del Estado, restando poder de decisiones
político-administrativas a las regiones y estados, y en la práctica,
devolvieron a la nación a los rudimentos de gobiernos centralizados con la
aparición de mentalidadescaudillistas y populistas.
Frente a esta realidad la universidad venezolana no
escapa a ello, en sus modelos de una práctica académica similar, debilitando su
rigor pedagógico al desviar el ejercicio de su Ser y Hacer fundamentales,
búsqueda de la verdad y aplicación del conocimiento, por asuntos y decisiones
políticas y de partidos, de naturaleza externa a su vida académica.
Cierto que la vida académica universitaria, en razón
de su práctica permanente, tanto en docencia, investigación, extensión y
producción, supone un hacer político como dinámica natural de vida comunitaria,
en tanto realidad cotidiana, y contrastación en el resto de la sociedad. Sin
embargo, la práctica de sus últimos 25 años en la generalidad de los casos, ha
evidenciado una clara desnaturalización de su práctica académica al estar
sometida a decisiones externas, por capricho de gobiernos al frente de partidos
y grupos que han terminado pervirtiendo al Alma Mater.
Devolver la universidad a sus asuntos ancestrales como
institución donde el ‘pueblo accede a decantar sus saberes’ es tarea
indeclinable que debe ser asumida en la urgencia que la república está exigiéndolo.
Porque no es posible, en el tiempo presente ni el porvenir, asumir el
desarrollo de una sociedad desde una perspectiva puramente política o
económica. No es cierto, tampoco, que sea desde el solo campo universitario que
se podrá superar la compleja crisis venezolana. Esto es un asunto que debe
verse desde una perspectiva integral, de crisis generalizada en todos los
ámbitos donde el principal protagonista de ello, el ciudadano, se desenvuelve.
Los miembros de la comunidad universitaria tenemos una
responsabilidad moral en la participación directa y activa de su recuperación,
adecuación y transformación para contribuir con el rescate de nuestra nación.
No es posible pensar un nuevo país con una universidad evidentemente viciada,
aletargada y con prácticas ajenas a la naturaleza de sus principios y valores
que han sido el fundamento de nuestra nacionalidad.
La universidad venezolana de los nuevos tiempos, debe,
para su sobrevivencia y frente a los inmensos retos de este siglo, someterse a
una revisión de su permanencia histórica y justificar su misión y visión como
guía y luz de adelantados visionarios que construyen saberes desde la base
fundamental de formación de ciudadanos libres, de pensamiento plural,
democrático y con razonamiento crítico.
Es tiempo de deslastrarnos de viejas y caducas
doctrinas, añejas formas de impartir y compartir la Academia. Una universidad
renovada, adaptada a los nuevos tiempos, pero centrada en sus fundamentos
axiológicos, filosóficos y políticos trascendentales, dará vigor al rigor
académico de nuestra Alma Mater.
jueves, 8 de abril de 2021
ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ JUEVES 08/04/2021
ANGELICA MORA BEALS: "CAMBALACHE", MAS VIGENTE QUE NUNCA...
"Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, En el quinientos seis, y en el dos mil también..."
Con el paso de los años se han acuñado otros términos relacionados con éste, tales como el diminutivo "trans" o las palabras intergénero, género fluido, entre otras. Este tipo de persona tiene diferentes formas de expresar su situación y obliga al resto a aceptar como algo natural los efectos del cambio.
todas las etiquetas LGBTQ, se puede entender de diferentes maneras.
¡Lo mismo un burro que un gran profesor!
Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé
En el quinientos seis, y en el dos mil también
Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafa'os
Contentos y amarga’os, valores y dublé
Pero que el siglo veinte es un despliegue
De maldad insolente, ya no hay quién lo niegue
Vivimos revolca'os en un merengue
Y en un mismo lodo, todos manosea'os
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor
¡Ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador!
¡Todo es igual! ¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplaza’os (¡Que va a haber!), ni escalafón
Los inmorales nos han iguala'o
Si uno vive en la impostura
Y otro afana en su ambición
Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos
Caradura o polizón
Qué falta de respeto, qué atropello a la razón
Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón
Mezcla'o con Stavisky, va Don Bosco y La Mignon
Carnera y Napoleón, Don Chicho y San Martín
Igual que en la vidriera irrespetuosa
De los cambalaches se ha mezcla'o la vida
Y herida por un sable sin remaches
Ves llorar la Biblia junto a un calefón
Siglo veinte, cambalache, problemático y febril
El que no llora, no mama; y el que no afana, es un gil
Dale nomá', dale que va
Que allá en el horno nos vamo' a encontrar
No pienses más, sentate a un la'o
Que a nadie importa si naciste honra'o
Da lo mismo el que labura
Noche y día como un buey
Que el que vive de las minas, que el que roba, que el que cura
O está fuera de la ley
Vivimos revolca’os en un merengue
Y en un mismo lodo, todos manosea’os
angelicamorabeals@yahoo.com
lanuevanacion@bellsouth.net
TRINO MÁRQUEZ: EL COQUI
La Cota 905 fue declarada ‘Zona de
Paz’ por Nicolás Maduro. Extraña manera
de llamar a un área convertida en refugio de todo tipo de delincuentes y de
personajes que se consideran al margen de la ley, portan armas de guerra,
impiden el acceso a los cuerpos de seguridad y se creen los señores de unos
feudos del siglo XXI. Su figura emblemática, ‘El Coqui’, mantiene acosados a
los habitantes de ese sector de Caracas, incluidos los agentes de la Guardia
Nacional y la Policía Nacional. Su osadía lo llevó a intentar, hace pocos días,
tomar por asalto el Comando General de la GNB y el Comando El Pinar, de la PNB,
ambos ubicados en El Paraíso. El objetivo era adueñarse de armas de guerra para
incrementar su arsenal. Hasta donde se sabe, tanto la Guardia como la Policía
repelieron los ataques.
Llama la atención que -a pesar de
estos actos subversivos tan graves- el régimen de Maduro no les ha declarado la
guerra frontal a ‘El Coqui’ y sus secuaces. La actitud de los cuerpos de
seguridad ha sido esencialmente defensiva, no ofensiva. ¿Qué ocurre allí, pues
el gobierno de Maduro no podría calificarse de pacifista y tolerante, al menos
cuando de la oposición se trata?
En este momento el Ejército
Nacional, comandado por el general Vladimir Padrino López, apoyado por las
Fuerzas de Acciones Especiales, las temibles FAES, según señala el gobierno,
libran un enconado combate con unos grupos disidentes de los disidentes de las
FARC –los liderados por Iván Márquez y Jesús Santrich- porque esos guerrilleros
pretenden moverse impunemente por el sur oeste del país. Aspiran a entrar y
salir del territorio nacional a su libre albedrío, como si Venezuela fuera
territorio de nadie. Como si aquí no estuviera Padrino López, un soldado de la
patria dispuesto a defender con su vida la soberanía nacional. La Victoria, en
el estado Apure, a miles de kilómetros de Miraflores y de la capital, ha sido
escenario de los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad nacional y los malhechores
colombianos. El Ejército se desplazó hasta la frontera colombiana, pero no ha
podido someter a ‘El Coqui’ y sus muchachos, que viven en Caracas. Raro,
¿verdad?
El régimen que comenzó con Hugo
Chávez y continuó con Maduro, politizó e ideologizó a las Fuerzas Armadas. Las
convirtió en el brazo armado de la autodenominada ‘revolución bolivariana’. Las
puso a vociferar consignas antiimperialistas. Las sometió a la tutela de la
dictadura cubana. Las hace gritar ‘Chávez vive, la Patria sigue’ y ‘Patria,
socialismo o muerte’. Todo este desajuste fue perpetrado en pocos años.
Consumada la deformación de las FAN, el régimen las convirtió en un instrumento
para hostigar, perseguir y reprimir al pueblo y a la oposición. Las obligó a
proclamar ‘No volverán’, para referirse
a la imposibilidad de que la oposición retorne al Gobierno, en una república
cuya constitución consagra la alternancia en el poder.
Con la finalidad de reprimir las
protestas populares y acorralar a la oposición democrática y pacífica, las FAN
sí resultan muy eficientes, pero no para acabar con un grupo de forajidos cuya ubicación ha sido meticulosamente
mapeada y que siembra terror entre los vecinos de las urbanizaciones aledañas a
la Cota 905. ¿Por qué el gobierno les entregó esa área a los delincuentes? ¿Por
qué renuncia a ejercer la autoridad, en este caso legítima, a unos pocos
kilómetros de Miraflores? ¿Cómo entender
este comportamiento en apariencia tan incongruente?
Aventuro la siguiente hipótesis: ‘El
Coqui’ y sus lugartenientes le sirven al régimen para mantener a la ciudadanía
azotada, atemorizada y atrincherada en sus propias viviendas, incapaz de
crear vínculos que le permita organizarse para luchar por
sus propios derechos y reivindicaciones. La megabanda de ‘El Coqui’ es como un
colectivo oficialista, pero más agresivo y letal. Más intimidante. “El Coqui’
se comporta actúa como esbirro del régimen, pero sin aparecer en la nómina del
Sebin, de las FAES o del Dgcim. Es un patriota cooperante, aunque esa no sea su
intención real.
A un aliado tan útil como ese hay
que dejarlo actuar. Esa podría ser otra de las recomendaciones de los cubanos.
Trino
Marquez Cegarra
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc
Venezuela
CARLOS BLANCO: LA CUESTIÓN POLÍTICA ESENCIAL. EL COVID-19
2.- Se comete una equivocación
al suponer que se puede operar el tratamiento de la enfermedad como un tema
humanitario, separado de la política. Hoy no hay asunto más profundamente
político que la pandemia porque el poder define en términos gruesos a quiénes
impacta y a quiénes no. La enfermedad no es política; la forma en la cual
afecta a los ciudadanos sí lo es, porque depende de factores del contexto.
Cuando las opciones son hambre segura en el encierro o enfermedad probable a
campo descubierto la decisión es terrible porque las dos opciones son malas.
Cuando no hay equipos por el despilfarro y el robo; cuando se prefiere pagar a
la defensa de Alex Saab antes que traer vacunas; cuando se niega un
entendimiento amplio en el marco del mecanismo Covax; en todos estos casos está
la política y el poder.
3.- El régimen ejerce
su fuerza no solo en el manejo autoritario del confinamiento sino en la
ausencia de relación con la comunidad científica organizada, al dejar a la
intemperie a los profesionales de la salud, al esconder las cifras, y hasta
llegar al abuso por parte de funcionarios que se toman un video para demostrar
su trabajo… en la entrega de una mascarilla por persona a los profesionales de
la salud. Mientras tanto, intenta eliminar la opción de que factores políticos,
económicos o sociales, no gubernamentales, ayuden a aliviar la situación. Esto
les quita poder.
4.- La semana pasada
sugerí en este mismo espacio una tregua humanitaria. La idea es que aun en la
guerra que libra Maduro en contra del país podía caber un espacio para manejar
la pandemia, entre el régimen y las fuerzas que se le oponen. Dije entonces:
“Estuve y estoy de acuerdo porque la tregua es un momento de las guerras. El
régimen libra una guerra contra el país y manipular con la vacuna, con la
cuarentena, con fantásticas curas, mientras centenas de miles se enferman y no
se sabe cuántas mueren, es un crimen brutal. Si se puede llegar a esa tregua
para curar los enfermos, enterrar los muertos y preservar los vivos, hay que
hacerlo”. Desde luego, no creo que haya sido una propuesta que concitara
interés alguno en los actores relevantes; pero la creí oportuna y útil.
5.- De no darse algo
como lo propuesto, lo que va a quedar inexorablemente, para hoy, para mañana o
para pasado mañana, es la fuerza humanitaria, desplegada sobre la base de la
Responsabilidad para Proteger (R2P) y el Título VII de la Carta de Naciones
Unidas que reza: “Artículo 39. El Consejo de Seguridad determinará la
existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de
agresión y hará recomendaciones o decidirá qué medidas serán tomadas de
conformidad con los Artículos 41 y 42 para mantener o restablecer la paz y la
seguridad internacionales”.
6.- “Artículo 41. El
Consejo de Seguridad podrá decidir qué medidas que no impliquen el uso de la
fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, y podrá
instar a los Miembros de las Naciones Unidas a que apliquen dichas medidas, que
podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas
y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales,
telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la
ruptura de relaciones diplomáticas”.
7.- “Artículo 42. Si el
Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41
pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de
fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener
o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá
comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas
aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas”.
8.- Se conoce que Rusia
y China pueden paralizar cualquier decisión en el Consejo de Seguridad de la
ONU, pero una campaña mundial con la exigencia de cesar la doble devastación
que sufre Venezuela –la del régimen y la de la pandemia– señalan un curso
político que podría alterar las relaciones domésticas de poder.
0.- Casi todos los países del mundo han vivido o viven
una situación de catástrofe por la malignidad del covid-19. Muy pocos países
viven una doble catástrofe como es el caso de Venezuela: Maduro y la pandemia.
Es el momento de centrar todos los esfuerzos en luchar contra esta enfermedad
brutal. No se trata de “usar” la pandemia para arrinconar al régimen, sino de
arrinconar la pandemia y hacer que una tregua se imponga o la fuerza
internacional lo haga.
Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog
Venezuela – Estados
Unidos














