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domingo, 6 de septiembre de 2020

CARLOS ALBERTO MONTANER, ¿ESTA MADURO PROFUNDAMENTE DEPRIMIDO?

Me cuentan que Nicolás Maduro está profundamente deprimido. La situación del país es muy grave y no existe alivio para la crisis. Se agravará progresivamente. Él lo sabe. Ha pensado, incluso, en suicidarse. “Los cubanos” están muy preocupados con esa posibilidad. No sería el primer gobernante latinoamericano que en el siglo XX hiciera algo así. En 1954 el brasileño Getulio Vargas se mató de un tiro en el corazón. Salvador Allende, durante el golpe de Augusto Pinochet, el 11 de septiembre de 1973, utilizó la metralleta que le había regalado Fidel Castro para quitarse la vida. En julio 4 de 1982, Antonio Guzmán Fernández, el presidente de los dominicanos, se encerró en un baño y se disparó un tiro en la sien. 

Los tres se mataron porque pensaban que no había “mañana” para ellos. Esa es la clave de la decisión. Creyeron, y algo tenían de razón, que el calvario no tendría fin. Jorge Rodríguez, siquiatra, es el más preocupado de los cómplices de Maduro. Ha pedido presidir la Asamblea Nacional como el último esfuerzo para enrumbar el proceso. En caso de que Maduro se mate (o lo maten) él se trasladaría a Miraflores para gobernar lo que queda de Venezuela. Al fin y al cabo viene haciendo trampas desde el revocatorio del 2004. Los venezolanos recuerdan perfectamente cómo a las 8 de la noche el conteo rápido a pie de urna, efectuado por una firma muy prestigiosa, revelaba que el 60% había votado por revocar a Chávez a quien sólo lo respaldaba el 40%. Pero a las 4 de la madrugada, mientras el país dormía, mágicamente se habían invertido los resultados y Jorge Rodríguez, a nombre del CNE, lo anunciaba muy ufano. Era la primera vez que se utilizaban las máquinas electrónicas para cometer un fraude. El pobre Jimmy Carter se lo creyó y avaló la monstruosidad desde el Centro Carter de Atlanta.  

Las sanciones de Estados Unidos y de medio planeta, incluidas las de la muy circunspecta y discreta Suiza, fueron cerrando el círculo implacablemente. El último episodio fue el más grave. Cuatro naves registradas como griegas –Bella, Bering, Luna y Pandi—, pero con más de un millón de barriles de petróleo procedentes de Irán destinados a Venezuela, fueron detenidas en alta mar y guiadas hasta Houston, Texas. Allí las esperaban varias compañías que se disputaban el contenido de las embarcaciones para resarcirse de las deudas no pagadas por PDVSA, como revelara el experto Russ Dallen. 

No hay dinero en las arcas venezolanas para nada. No hay crédito ni posibilidades de abonar lo que se debe. Maduro no puede confiar ni en el Banco de Inglaterra. Más de mil millones de dólares en lingotes de oro, en el momento en que ese metal sube de precio, según el Tribunal Supremo de Su Majestad han sido provisionalmente confiscados porque el gobernante al que reconoce el Reino Unido es Juan Guaidó.  

Eso quiere decir que la estrategia norteamericana está dando resultados. La comenzó Obama, genuinamente preocupado por los vínculos entre Venezuela e Irán, cuando el barril de petróleo merodeaba los cien dólares, y la ha seguido Donald Trump, ahora que anda por la cuarta parte de ese valor. Esto le da la medida a Maduro de que es inútil ilusionarse con una posible derrota de Trump en las elecciones del 3 de noviembre. La política es bipartidista. Si ganara Biden no habría gran diferencia. 

Estados Unidos ha descubierto cómo derrotar a casi todos sus enemigos sin disparar un tiro. Eso sí: debe volcar todo su peso económico tras el empeño. No vale decir “pero Cuba no ha sido derrotada por el embargo”. Si Estados Unidos se hubiera empeñado en ello con el mismo brío que frente a Venezuela, seguramente otro gallo cantaría.  

Elliot Abrams, un diplomático estadounidense a cargo de centralizar las medidas de gobierno contra la Venezuela de Maduro está alentando a la oposición a que se una. El propósito es armar un frente común ante la eventualidad de que Maduro haya decidido inmolarse en unas elecciones libres ante la imposibilidad de gobernar el país por falta de recursos. Maduro sólo disponía de 30 millones de dólares hace unos días y gasolina para cubrir las necesidades más perentorias. El propósito de esa unión es decirle a Maduro que estarían de acuerdo en participar en las elecciones, siempre y cuando las organicen Luis Almagro y la OEA. 

Como hablamos de un régimen truculento (hay que leer Castrochavismo Internacional: 20 años de ambición y destrucción, compilado por la académica María Teresa Romero para entender la intensidad del desastre) debe pensarse en qué medida es necesario pactar con la narcodictadura para pasar la página. Nadie tiene la autoridad moral o jurídica para decretar una amnistía, pero siguiendo el ejemplo español tras la muerte de Franco, es posible negociar una amnesia transitoria de ocho o diez años y luego ... que sea lo que Dios quiera.  

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner
España-Estados Unidos  

lunes, 10 de agosto de 2020

CARLOS A. MONTANER, ¿SE EXTINGUE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA?

Juan Carlos I, rey emérito de España, se ha marchado del país. No está claro a dónde, cuándo volverá, o si regresará. Parece que se fue de común acuerdo con su hijo Felipe VI, actual monarca tras la abdicación de Juan Carlos en junio de 2014. Ambos quieren salvar la monarquía, y el emérito está acusado de varios casos de corrupción. Felipe, en cambio, y la reina Letizia, mantienen un comportamiento ejemplar. Por eso se quedan. Hacen bien. 

Cuando llegué a España, en el verano de 1970, hace 50 años, miraba con cierta perplejidad la institución monárquica. Me parecía una cosa que olía a viejo, a naftalina. Venía de una tradición republicana que no podía concebir la existencia de las dinastías. Sin embargo, al poco tiempo de vivir en el país advertí que si había alguna nación que requería la Corona era, precisamente, ésta.  

¿Por qué? Probablemente para no matarse y por razones históricas profundas vinculadas a mantener al país unido. Durante la Primera República se desataron todos los “demonios familiares” (la frase es de Franco), y hasta el diminuto Cantón de Cartagena, en medio de la trifulca, pretendió anexarse a Estados Unidos. El desasosiego terminó, en ese periodo, cuando los borbones fueron restaurados. 

La Segunda República acabó a tiros. Las fuerzas armadas se dividieron. Comunistas, anarquistas, falangistas, liberales y conservadores, católicos integristas, y todo género de exaltados, incluidos algunos vascos y ciertos catalanistas, se fueron a la greña. En tres años se mataron casi un millón de españoles. Después del triunfo, Franco continuó fusilando sin límites ni piedad durante casi una década. Fue la mano americana, guiada por la Guerra Fría, lo que transformó al franquismo, y ayudó a modernizarlo durante los dos periodos de Ike Eisanhower. 

A fines de los cuarenta, Franco mandó buscar a Juan Carlos a Portugal. Pensaba, otra vez, que restaurar a los borbones era la manera menos mala de garantizar la unidad de España. El heredero legítimo era el tercer hijo de Alfonso XIII, el príncipe Juan, padre de Juan Carlos, pero a Franco no le gustaba. Era demasiado liberal y pro americano. Las negociaciones no fueron sencillas. Franco no era un monárquico fanático, sino alguien que había llegado a la conclusión de que hacía falta un símbolo firme para controlar las pasiones de los españoles. 

Juan Carlos era un chiquillo de diez años que había nacido en 1938 en el exilio, en Roma. Juan Carlos, dada su edad, no era nada. Franco creía que lo moldearía a su antojo. Franco era un cuartelero, un hombre de orden. Juan Carlos,  pasó por las tres armas bajo la supervisión de varios consejeros que le repetían las virtudes de los principios del Movimiento, una amalgama totalitaria surgida como consecuencia de la Guerra Civil (1936-1939). Sólo que era imposible trasplantar la personalidad, las vivencias y las percepciones de una persona que se había formado en las guerras coloniales de los años veinte, como Franco, y luego había dirigido la insurrección contra los caóticos “rojos” con el Alzamiento de 1936.  

Juan Carlos no lo decía, pero, tras la muerte de Franco, en noviembre de 1975, tan pronto heredó el poder asomó su verdadero rostro: era un joven de su época, como no podía ser de otra manera, que pretendía reinar como las casas reales europeas, subordinadas a un parlamento democrático en el que cabían todos, incluso los comunistas y los separatistas. Su mundo, su generación, era la de la Segunda Guerra mundial y la de la Guerra Fría. 

Las reglas morales de la transición (1976-1996) eran mucho más laxas. Al comienzo, ni siquiera estaba tipificado como posible delito el “conflicto de intereses”. Los partidos políticos y sus líderes, surgidos como hongos, se financiaban por medio de empresas poderosas a cambio de “estudios” que luego nadie revisaba. Era un simple pretexto para el soborno. En esa atmósfera, no dudo que el rey Juan Carlos I haya aceptado “comisiones” de otras casas reales, como la saudita o la de los emiratos, por bienes y servicios vendidos a “sobreprecio”. Era incorrecto, y seguramente delictivo, pero, al mismo tiempo, para una persona de su época significaba una falta menor “que todo el mundo cometía”. 

No era “todo el mundo”, pero casi. Por ejemplo, a Felipe VI no se ocurriría aceptar comisiones. ¿Basta su probidad para  sostener la monarquía? A juzgar por las encuestas actuales, la monarquía no resistiría un referéndum. Grosso modo el 55% hoy no la quiere. Tampoco se sabe, porque no se lo han preguntado, si la incomodidad de la sociedad es por los delitos y las infidelidades de Juan Carlos, o si se trata de una cuestión generacional. Supongo más bien lo segundo. 

No creo que los españoles se hayan transformado en honorables y castos en estos años, sino los juicios morales y políticos también están sujetos al paso del tiempo. En todo caso, aunque es muy pequeño el costo directo de los reyes (unos 18 céntimos por cabeza y año), sospecho que los españoles no encuentran una utilidad clara en la monarquía. 

En el medievo los reyes se justificaban “diciendo derecho”. La “jurisdicción” era eso: decir derecho sobre una comarca. Juzgaban, absolvían o condenaban a los acusados. Hoy esa tarea la lleva a cabo el poder judicial. ¿Qué pueden hacer los monarcas en nuestros días en beneficio de la sociedad? Acaso volcar el peso de la institución que los ampara tras el rol del ombudsman o convertirlos directamente en ombudsman. Servir para impedir los atropellos del Estado. Alguien a quien pedir auxilio cuando una instancia pública nos hace daño. Durante la hegemonía romana ese era, de algún modo, el papel de los tribunos de la plebe. Ese sería su mejor desempeño. Tal vez el único que lograría que Leonor, la heredera dinástica, algún día pueda reinar.

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner

El último libro de CAM es Sin ir más lejos (Memorias). La obra fue publicada por Debate, un sello de Penguin-Random House. Se puede obtener por medio de Amazon Books. 

martes, 21 de julio de 2020

CARLOS A. MONTANER, UN NUEVO PARTIDO LIBERAL EN ARGENTINA, DESDE ESPAÑA-ESTADOS UNIDOS

Libertad y progreso  (L & P) es una fundación dedicada a la educación en economía de los argentinos. La tarea es muy difícil, no por lo que ignoran, sino por lo que creen saber tras casi ochenta años de peronismo, hoy transformado en un falso keynesianismo. La dirige mi amigo el economista Agustín Etchebarne. Ahora están decididos a crear un partido político y tratar de revertir el angustioso declive que vive la nación desde hace muchas décadas. 

Lo primero que vale la pena advertir es que es más fácil predicar que dar trigo. Mientras L & P se quedaba en el ámbito de la pedagogía y la divulgación era bien recibida por casi todos. Cuando amplió su radio de acción descubrió los insultos y esa hiriente verdad firmemente establecida: “cuando uno entra en política descubre que le ha echado su honor a los perros”. 

Sin embargo, había que intentarlo. Al fin y al cabo, la importancia de Argentina remite siempre a las ideas liberales de Juan Bautista Alberdi (que son, puestas al día, las de L & P) proclamadas en el libro Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina con que se refundó el país moderno a partir de la Constitución de 1853. En pocas décadas se colocó en la cabeza del planeta junto a Estados Unidos, Canadá e Inglaterra. 

Argentina tuvo una de las economías más prósperas del mundo a principios del siglo XX. Tal vez era la sexta o séptima. El país es enorme. El mayor de la América española. Con dos millones setecientos mil kilómetros cuadrado de tierra pródiga y todos los climas, a lo que se agrega petróleo, gas, y grandes reservas de minerales,  podría hospedar cómodamente en su territorio a Portugal, España, Francia, Holanda, Bélgica, Gran Bretaña, Alemania, Austria e Italia. Eso, que en tiempos de la Guerra Fría, se llamaba Europa occidental. 

Crear hoy un partido político gobernado por las ideas liberales nada tiene que ver con lo que fue esa tarea en el siglo XIX. Para Alberdi “gobernar era poblar”. Y era eliminar el peso muerto de  la Iglesia sobre las decisiones del Estado. Y era descentralizar las funciones públicas. Y era reducir las dimensiones del gobierno. Cuando se hablaba de rediseñar el Estado se pensaba en la arquitectura del gobierno que estaría a su servicio. 

De alguna manera era un debate abstracto sobre ideas. Hoy existe un instrumento sin el cual no es posible crear un partido político: las encuestas. Con las encuestas se demuestra que las personas tienen problemas concretos. 

Hay que preguntarles a las gentes cuáles son los tres problemas principales de la sociedad. ¿Es la vivienda? ¿El costo de la vida? ¿La inflación? ¿La falta de trabajo? ¿La inseguridad? ¿La corrupción? ¿La falta de justicia? Nos sorprenderán las respuestas. 

Los liberales tienen (tenemos) la tendencia a intelectualizar los debates. Sabemos que la libertad debe estar a la cabeza de nuestros valores, pero el conjunto de la sociedad piensa en los problemas que padece y rechaza lo que (equivocadamente) se le antoja como un elegante parloteo. 

Me parece muy bien que L & P quiera llegar al poder, pero recuerdo claramente el caso de Singapur, un islote infecto y fracasado que había sido expulsado de Malasia a principios de los sesenta, cuando los Castro iniciaron su revolución. 

Hoy la ciudad-estado es el tercer país en renta per cápita del mundo y uno de los más desarrollados. Lee Kuan Yew (1923-2015), el padre del milagro singapurense, un liberal práctico en lo económico, como los dirigentes de L & P, fundador del Partido Acción Popular, comenzó por averiguar cuál era el principal problema del país: era la vivienda, según la mayoría de la sociedad. 

Comenzó a solucionarlo y a comunicar que lo había resuelto. Si para Alberdi “gobernar es poblar”, para Singapur “gobernar es comunicar”. No había más secreto que desatar las fuerzas de la libertad y creatividad individuales, dejando que operasen los impulsos formidables del desarrollo espontáneo, mientras se copiaba la arquitectura política de los británicos y los logros de los japoneses en el terreno industrial. 

En la época de las redes sociales, como Facebook y Twitter, los liberales argentinos deben llegar al poder y enfocarse en resolver el principal problema de la nación, al tiempo que lo comunican furiosamente para que la sociedad les otorgue en las urnas más tiempo hasta lograr que el país recupere el puesto que tenía a principios del siglo XX. 

Es verdad que el Partido de Acción Popular de Singapur, en el poder desde 1965, no es un modelo democrático, pero los singapurenses, como los argentinos, como todas las sociedades desesperadas, están más interesados en resultados que en abstracciones.    

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner. 
España-Estados Unidos

domingo, 26 de abril de 2020

CARLOS A. MONTANER, LOS POBRES CUBANOS, DESDE ESPAÑA

Primero el “disclosure”: Paola Ramos es la mayor de mis nietas. Ha hecho un excelente documental para Showtime. (Es, además de brillante y audaz, absolutamente bilingüe y bicultural, dado que se crió en España). Trata de los cubanos en la mexicana Ciudad Juárez que intentan entrar en Estados Unidos. Son miles y viven acosados por el “Cártel de Juárez” y, en menor medida, por las autoridades mexicanas. Me conmovió especialmente una mujer que prefiere ser asesinada en Juárez antes que regresar a Cuba. 

Les llaman “Cajeros (ATM) vivientes”, como recordó Pedro Sevsec en TV América cuando entrevistaba a Paola. Los secuestran y maltratan severamente hasta que los familiares, casi todos avecindados en Miami, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses, y supuestamente solventes, pagan el rescate y les permiten seguir vivos.  

Pese al inminente peligro que corren, los jueces americanos, en vez de fallar conforme a Derecho,  una  vez capturados, los envían a México violando todos los acuerdos internacionales firmados por Estados Unidos que supuestamente protegen a los refugiados. Una vez en manos del "Cártel de Juárez", si los familiares de los cubanos no pagan, los asesinan sin compasión. Se lo explicó a Paola un matarife frente a las cámaras de la televisión americana: 

--¿Ha secuestrado a algún cubano?

--Sí, por supuesto.

--¿Tiene alguno secuestrado en este momento?

--Sí.

--¿Qué les sucede cuando los familiares no pagan?

--Van directos a la fosa común. 

Tras ver la pieza le pregunté a Paola por qué el criminal se autoacusaba sin temor. Los extorsionadores también  requieren “relaciones públicas”, me dijo. Hasta los cárteles necesitaban ese tipo de propaganda para vender su mercancía. La mercancía era la supresión del dolor causado por ellos mismos y evitar el balazo en la cabeza mediante un pago. ¿De cuánto hablamos? De diez, quince o veinte mil dólares, me respondió. Además, en Ciudad Juárez ellos son la autoridad. Se sienten fuertes. La policía les pasa información. 

Los delincuentes, como la materia, no desaparecen, sino se transforman en otra cosa. Como el tráfico de drogas está muy vigilado en la frontera americana, se dedican a la extorsión, al chantaje, a la prostitución, y a cualquiera de las conductas penadas por la ley que requiera a una persona sin empatía y capaz de hacer mucho daño. En Ciudad Juárez es fácil secuestrar cubanos. Repito: son miles. El resto de los indocumentados o no tienen parientes en Estados Unidos o carecen de recursos. 

Los pobres cubanos han sido víctimas de múltiples engaños. Primero, les tomó el pelo Barack Obama cuando dijo y reiteró hasta el cansancio que no le haría ninguna concesión al régimen cubano hasta que la Isla diera señales de cambio hacia la libertad. Era mentira. Negociaba con el régimen cubano tras bambalinas hasta que, en diciembre de 2014, anunció súbitamente la apertura de relaciones diplomáticas normales.  

Poco antes de abandonar la presidencia, dio un sensacional discurso en la Isla que puso a temblar a los carceleros y se negó a reunirse con Fidel, pero liberó a  unos espías cubanos, responsables, entre otros delitos, del asesinato de los pilotos cubanoamericanos de “Hermanos al Rescate” mientras realizaban misiones de salvamento sobre aguas internacionales. 

El pretexto utilizado por Obama fue un "canje" de espías. No era verdad. El régimen cubano, interesado en la devolución de sus espías, le proporcionó a Obama un supuesto agente norteamericano llamado Rolando (Roly) Sarraff Trujillo, preso desde hacía veinte años, al que le fabricaron una biografía de Rambo secretamente vinculado a la CIA. Todo era una fabricación para plantear como un “canje” lo que era otra concesión. 

Simultáneamente, a pedido de La Habana,  Obama eliminó la disposición de “pies secos y pies mojados”, firmada por su correligionario Bill Clinton, que les permitía a los refugiados cubanos permanecer legalmente en suelo americano. Mientras la “Ley de ajuste”, promulgada por Lyndon Johnson en los sesentas, otro demócrata, les daba acceso a la residencia y, eventualmente, a la ciudadanía.  

Todas esas excepciones demostraban el mejor camino para conseguir la incorporación de una minoría, en este caso hispana, al “sueño americano”. No había que esconderse de la “Migra”, se trabajaba dentro de la ley y se pagaban impuestos inmediatamente. Y funcionó muy bien: a los diez o quince años de trasladados al suelo americano, los cubanos eran estadísticamente indistinguibles de la media blanca de Estados Unidos. Pero la segunda generación cubanoamericana tenía un desempeño aún mejor que los estadounidenses de cualquier origen, menos los hindúes que nos superaban en casi todo.    

Luego vino el engaño de Donald Trump, especialmente doloroso porque los cubanos habían sido los latinos que más lo habían apoyado en las urnas (un 50%), pese al tufo castrista de su liderazgo de macho alfa que sabía de todo y en todo se metía. Quien había prometido liquidar inmediatamente todos los decretos presidenciales de su predecesor Barack Obama, se cuidó mucho de mantener vigente la cancelación de “pies secos, pies mojados”.  

Era mayor el desprecio a los inmigrantes que el rechazo a las concesiones de Obama a Castro. No es verdad que a Trump le preocupe el daño que sufren los ciudadanos norteamericanos. Depende del origen de esos ciudadanos. Si son cubanos (o puertorriqueños, pero esa historia merece otra crónica) no los apoya. Los cubanamericans son más cubanos que "americanos" a los ojos prejuiciados de un Trump que carece de la sofisticación intelectual para entender lo que es el “patriotismo constitucional”, el único al que están obligados los inmigrantes. 

En Miami son cientos las familias que tienen que pagarles a los asesinos del Cártel de Juárez. Al presidente de USA parece no importarle. Lo suyo es impedir, a cualquier costo, que entren en el país los perseguidos por el hambre, por la ideología, o incluso por ambas, más aún si se trata de hispanos. Y especialmente si tienen la piel oscura.

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner.
Desde España

El último libro de CAM es Sin ir más lejos (Memorias). La obra fue publicada por Debate, un sello de Penguin-Random House. Se puede obtener por medio de Amazon Books. 

martes, 14 de abril de 2020

CARLOS ALBERTO MONTANER, EL MUNDO NO FUE Y NO SERÁ UNA PORQUERÍA, DESDE ESPAÑA

Dice Henry Kissinger que “el mundo nunca será el mismo después del coronavirus”. Supone que la pandemia alterará para siempre el orden mundial. No lo creo. La verdad es que el mundo cambia constantemente. Todas las generaciones modifican la ropa, la música, las ideas, las cosas, pero la sustancia sigue ahí.  

Más han hecho Internet o la inteligencia artificial que el Covid-19 para trasformar la realidad. Jamás amanecemos en un mundo similar al de la víspera. Es como el “río de Heráclito”: no nos bañamos dos veces en el mismo río. Las aguas son otras. La civilización es otra, aunque la cercanía nos impida percibirlo, de la misma manera que los árboles nos ocultan el bosque.   

La civilización continúa por otros vericuetos. No cancelamos del todo los antecedentes. Hipócrates y Galeno estuvieron presentes hasta el siglo XIX. Aristóteles aún tiene cierta vigencia. Las tragedias griegas y las comedias romanas siguen vivas. Esto sólo es un tropiezo. Un gran tropiezo, mas sabemos cómo evitarlo desde que el médico inglés Edward Jenner inventó la vacuna en 1796, y a fines del siglo XIX Louis Pasteur sistematizó su elaboración. La discusión gira en torno a cuándo volvemos a la normalidad. Los restaurantes abrirán en breve. Les seguirán los hoteles, los cines y las salas de fiesta, etcétera, etcétera. 

¿Quién recuerda la angustia de la pandemia de la mal llamada “Gripe española”? Mató entre 50 y 100 millones de personas entre 1917 y 1920. En Estados Unidos hasta afectó al presidente Woodrow Wilson, pero le abrió la puerta a los “roaring twenties”, los espléndidos y ruidosos años veinte, culminados el “martes negro” de octubre de 1929, cuando la Bolsa de Wall Street cayó en picado, punto de partida de la gran depresión.  Durante esa pandemia, sólo en España murieron 300,000 personas, y se contagió, incluso, el rey Alfonso XIII, bisabuelo del actual Felipe VI.  

Cuando el virus del SIDA infectó a miles de personas en los años 80 y 90 del siglo pasado, y se llevó de encuentro a buenos escritores como Reinaldo Arenas (y probablemente a Julio Cortázar), o a notables actores como Rock Hudson, parecía que llegaba el fin del mundo, pero la farmacología solucionó el problema y convirtió el terrible mal en una enfermedad crónica. Hace casi 30 años que Magic Johnson, el jugador de baloncesto, rodeado con su mujer y su abogado, contó que había contraído SIDA. Parecía una despedida. Afortunadamente, no lo fue. Sigue enorme y robusto. Lo salvó la Ciencia. 

Nos sucederá lo mismo. Pronto habrá pruebas para saber si uno tiene o tuvo el virus. Pronto habrá medicinas para combatir la pandemia y vacunas para prevenirla. ¿Cuándo? En los próximos días, semanas o meses. No se sabe con precisión. Pero es notorio que algunas de las mejores cabezas del planeta están detrás de esos esfuerzos. Unos piensan en la gloria y otros en los beneficios. La mayoría se mueve debido a ambos. Incluso la rivalidad es un gran acicate. No se puede explicar a Louis Pasteur sin Robert Koch o a Jonas Salk sin Albert Sabin. O viceversa. 

¿Quedará algo positivo de esta pandemia? El periodista Andrés Oppenheimer opinaba que esta desgracia serviría para acelerar los estudios a distancia. Sospecho que acertó. Es la forma de abaratar las universidades. Pero hay mucho más: aumentará la tendencia a trabajar desde la casa, que venía ocurriendo desde hace al menos tres décadas, cuando comenzó a reinar su majestad Internet y las empresas comenzaron a “tercerizar” sus procesos creativos. 

En el terreno espiritual nos queda la experiencia. Opinaba el gran tanguista Enrique Santos Discépolo que “el mundo fue y será una porquería”. Se equivocó. No es poca cosa saber que un microscópico enemigo puede poner a temblar a toda nuestra especie, pero consuela saber que la respuesta es global. Todos contra el virus y el virus contra todos. Complace ver en la misma trinchera a Israel, Eurasia y al Continente americano, desde Canadá hasta la Patagonia. Hay que gritarlo: ¡Viva la globalización! ¡Muera el absurdo nacionalismo!

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com>
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Desde España

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lunes, 16 de marzo de 2020

CARLOS ALBERTO MONTANER: FIDEL CASTRO EN LA ERA DE LEZAMA LIMA

En Miami, desde hace algunos años, existe un notable festival de cine auspiciado por el Miami Dade College. Tiene una creciente importancia. El domingo 8 de marzo exhibieron un gran documental. Se tituló “Cartas a Eloísa”. Lo dirigió una magnífica realizadora llamada Adriana Bosch. Es excelente. El punto de partida es la correspondencia entre el poeta cubano José Lezama Lima y Eloísa, su hermana menor. Lezama le escribía desde Cuba y Eloísa le respondía desde el exilio. A Lezama no “le daban” la salida de Cuba. Ella temía entrar (su marido, Orlando Álvarez, era un opositor notable), y él no podía salir. 

Fidel y Raúl eran los dueños de todos los cubanos. Ellos decidían quienes viajaban y quiénes se quedaban en la Isla. Lezama, había nacido en 1910 y murió en La Habana en 1976 a los 65 años. Eloísa murió en Miami en el 2010. Nunca pudieron reencontrarse. Adriana ha tenido la inteligencia de servirse del libro que recoge las cartas, pero para hacer algo mucho más impactante: un film sobre la angustia de un escritor exquisito atrapado en un sitio inmundo que se degradaba peligrosa e ineluctablemente. 

Lezama era gay. De closet, pero gay. Se casó con una señora para que lo cuidara y para protegerse de la homofobia oficial. También era gordo, asmático y abogado. Su amigo –no eran pareja-, también poeta, Gastón Baquero, antes de la revolución le había conseguido un “trabajito” en la junta que estudiaba los expedientes de los presos comunes y recomendaba o negaba la libertad a esos reos. (Parece que Lezama era muy severo). 

Cuando le pregunté a Gastón, exiliado en Madrid, por qué respetaba tanto literariamente a Lezama, pese a que habían tomado caminos divergentes en el campo poético –la poesía de Gastón era directa y transparente-, me miró fijamente y me dijo, con toda certidumbre: “porque un día las enciclopedias dirán que Fidel Castro era un dictadorzuelo menor en la era de Lezama Lima”. Su devoción por el poeta creador del grupo Orígenes era total y auténtica. 

¿Ya ha comenzado la era de Lezama Lima? Tal vez. No sólo se ha estrenado el documental con vocación de Oscar, sino se ha reeditado su novela Paradiso, un monumento barroco de 600 páginas, eliminando numerosos errores de la descuidada edición original de Cuba de 1966. No soy un fanático de la literatura barroca, pero entiendo que otros lo sean. Por ejemplo, a Julio Cortázar y Octavio Paz les fascinaba ese mundillo laberíntico de formas alambicadas, vocabulario sorprendente y alusiones literarias e históricas cultísimas e inesperadas. 

Sin embargo, Paradiso no ha llamado la atención de muchos lectores cubanos (y no cubanos) por sus virtudes barrocas, sino por su capítulo ocho, el texto homoerótico que hablaba del homosexualismo sin tapujos, aunque Lezama se escudaba tras el personaje de José Cemí, lo que provocó una agresiva reacción de la cúpula revolucionaria, especialmente de Fidel, Raúl y Ramiro Valdés –el Che Guevara, el otro gran homófobo, ya se había marchado de Cuba-, al extremo de que en la Isla se comenzó a hablar de “machismo-leninismo”.  

Llamarle al ano “círculo de cobre”, y explicar que “la configuración fálica de Farraluque (un personaje de la ficción inspirado en un señor de carne y hueso) era en extremo propicia a esa penetración retrospectiva”, era más de lo que la escasa sensibilidad de aquellos barbudos feroces podía tolerar. 

Era la época de la UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción, 1965-1968). Encerraban a los varones homosexuales en campos de concentración para reeducarlos y extirparles a látigo y tentetieso las “costumbres burguesas” de amar o sentirse atraídos por personas de su mismo género. El inútil castigo se saldó con decenas de suicidios y Conducta impropia, un extraordinario documental realizado por Orlando Jiménez Leal y Néstor Almendros (ganador de un Oscar), en el que algunos de los encerrados en la UMAP contaban con amargura lo que habían sufrido junto a numerosos creyentes religiosos.  

Eventualmente, la dictadura reconoció el estúpido crimen y disolvió los campos de la UMAP, pero los criminales no fueron castigados. La lista incluía a Fidel, Raúl y al resto de la dirigencia, y la revolución siguió siendo “machista-leninista”. En los años ochenta continuaron expulsando de sus trabajos o de las universidades a los gais, acusándolos de “escoria”. Lezama estaba muerto, pero su prestigio literario crecía bajo la hierba. Hoy no existe la menor duda: la figura de Fidel se encoge bajo el peso acusatorio de sus propias palabras en las filmotecas, mientras la de Lezama se agiganta. ¿Se cumplirá la profecía de Gastón Baquero? 

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner. 
España

El último libro de CAM es Sin ir más lejos (Memorias). La obra fue publicada por Debate, un sello de Penguin-Random House. Se puede obtener por medio de Amazon Books.  

domingo, 8 de diciembre de 2019

CARLOS ALBERTO MONTANER: EL PERONISMO ATACA DE NUEVO, CASO ARGENTINO,

El 10 de diciembre habrá un pacífico cambio de mando en Argentina. Eso es estupendo. Una de las familias peronistas tomará el poder.  Eso ya no es tan bueno. (Estuve tentado a titular este artículo "El peronismo atraca de nuevo, pero me contuve). Mauricio Macri le entregará el poder a Alberto Fernández y a Cristina Fernández de Kirchner, una señora reincidente con once causas abiertas por corrupción. Eso es peor. Es la primera vez en setenta años que un presidente no peronista logra terminar su mandato.  

Pero lo más significativo, es lo que dice el economista argentino Roberto Cachanosky: “asume el primer gobierno peronista sin caja inicial para financiar el populismo”. Si no ocurre un milagro, el nuevo gobierno carecerá de recursos para estimular a sus millones de argentinos devengan sus salarios y canonjías de lo que pagan ocho millones de atribulados compatriotas cocinados al fuego no-tan-lento de los impuestos.

Argentina abandonó oficialmente el camino de la sensatez política en 1930, cuando le dieron un golpe militar a Hipólito Yrigoyen. A partir de ese punto, sin que nadie lo percibiera, finalizó el fin del desarrollo fabuloso de un país que se había situado entre las primeras naciones del planeta, como no se cansa de decir Armando Ribas, un abogado de origen cubano que llegó a la Cámara de Representantes en su nación de exilio. Pero el fracaso económico llegó después, de la mano de Juan Domingo Perón, en los años cuarenta, un coronel encandilado con el fascismo que había conocido en Italia en sus años mozos cuando era attaché militar en la Italia de Mussolini. 

Perón y Eva, su mujer de entonces, se iniciaron en la vida pública regalando cosas. La orgía populista se refleja en un dato monstruoso de imposible comprensión racional: 256.710.707.160.756.000 %.  Esa es la cifra (18 dígitos) de la inflación acumulada reflejada en los precios y en el valor de la moneda. Pero, sobre todo, es la muestra de cómo la ignorancia o la mala fe pueden destruir la economía de una nación. Algo verdaderamente ridículo en un ambiente académico y político en el que abundan los mejores economistas: Alberto Benegas Lynch, Luis Secco, Ricardo López Murphy, Agustín Etchebarne, Gerardo Bongiovanni o el mencionado Cachanosky, por sólo mencionar unos pocos.

¿Se puede corregir el rumbo de los argentinos? Es muy difícil. El peronismo, que lleva más de setenta años asentado en el país. Mientras predicaba la solidaridad, ha sembrado el más feroz individualismo. Esto no quiere decir que es un partido de fanáticos. El peronismo es una manera de obtener o conservar el poder. Hay peronistas fascistas, de derecha, de centro, socialdemócratas, comunistas y anticomunistas. Es una franquicia abierta a todas las ideologías, como le dijo, orgulloso, el mismo Perón, a Plinio Apuleyo Mendoza en una memorable entrevista: “todos son peronistas”. Hay, incluso, peronistas decentes (aunque usted no lo crea) que critican a Cristina Fernández de Kirchner por (presuntamente) haberse robado millones de dólares, y a Alberto Fernández, el nuevo presidente, por reafirmar los vínculos fraternos con Nicolás Maduro y Daniel Ortega, dos matarifes que dirigen naciones dedicadas al delito. 

A casi nadie dentro del peronismo le importa lo que le suceda al conjunto de la sociedad, y mucho menos en el ámbito exterior, mientras se reciba una porción del pastel. Por eso votan por el peronismo. No se trata de elegir a los mejores o a los más capacitados y honorables, sino a los que nos van a dar algo a cambio, sin importar la catadura moral de los políticos o las consecuencias a largo plazo de esa vil transacción. 

Según Transparencia Internacional, la entidad que examina el índice de percepción de corrupción pública, Argentina es la nación número 80 del globo terráqueo, con 40 puntos posibles de 100. Las escandinavas, Nueva Zelanda, Singapur, están a la cabeza de esa medición con más de 90 puntos. Todas las naciones por debajo de 50 están podridas y difícilmente podrán tomar el rumbo del desarrollo. La inevitable pregunta es de cajón: ¿cuándo vendrá la próxima crisis financiera argentina? No creo que tarde.

El último libro de CAM es Sin ir más lejos (memorias). Publicado por Debate, un sello editorial de Penguin-Ramdon House.

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner 

sábado, 30 de noviembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 01/12/2019

THAYS PEÑALVER: VENEZUELA Y LA PRIMAVERA LATINA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 10 minutos
El problema de las primaveras latinas parte de una visión política incorrecta. En Venezuela no hay manera de convencer a muchos políticos de que el Caracazo, el famoso estallido social de 1989 que abrió la puerta a los cambios políticos fue planificado durante muchos años por la izquierda anticapitalista. Como lo es también el caso chileno hoy. Fundamentalmente es muy difícil, porque la mayoría vio cómo su propio vecindario saltó de manera espontánea a patear las puertas de los comercios de alimentos, para posteriormente abrir las de electrodomésticos y terminaron cargando con rese... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: TRUMP FRENTE A BLOOMBERG Y BUTTIGIEG, CASO ESTADOS UNIDOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
Es inevitable el encontronazo en noviembre del 2020, fecha electoral en Estados Unidos. La nación se trenza con percepciones subjetivas y estereotipos. La república, con leyes que responden a los cambios sociales. Eso hay que explicarlo La nación nos dibuja la idea platónica de “los americanos”: son blancos, rubios, independientes y bravos, presumiblemente con ojos claros, idealistas, nacionalistas, emprendedores, adoran al dios de los cristianos, heterosexuales y se comunican en inglés. Naturalmente, no todos son así, pero para eso existen los estereotipos. El himno refleja esa m... más »

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: SÁNCHEZ: UN GOBIERNO A CUALQUIER PRECIO, CASO ESPAÑA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 27 minutos
Si tuviéramos que compendiar en una sola y única conclusión que resumiera de alguna manera la España política de estas dos décadas que van de siglo sin entrar detalles de este o aquel otro gobierno, resulta obvio al menos para nosotros que la más acertada y realista sería el debilitamiento del Estado español. No se trata de un debilitamiento producido por una pérdida de soberanía externa, que también hay algo de eso, dentro de una Unión Europea o del resto del mundo, sino más bien de soberanía interna o dicho con otras palabras de identidad nacional. Una pequeña muestra de ello... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: CÁNCER MAL TRATADO, CÁNCER QUE MATA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 50 minutos
Sí no fueran tan inteligentes dijéramos que son brutos. Nos referimos a la oposición timoteana, todos políticos de gran envergadura, experimentados, con distinguidos laureles académicos, por tal motivo, la verdad sale a flote por sí sola. Continuar insistiendo con mismos métodos fracasados no es una terquedad originada en un presunto espíritu democrático, detrás de ese reiterado suicidio hay grandes intereses particulares, donde se tranza con el régimen por dádivas generosas que, más temprano que tarde, se sabrán… no hay ninguna otra explicación sensata. A ver ¿Qué sentido tiene co... más »

ROMÁN IBARRA: ORDEN EN LA CASA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 58 minutos
Tras largos meses, quizás años de peleas e insultos recíprocos, a veces explícitos, y a veces a escondidas mediante maniobras nacionales o internacionales, la oposición venezolana pareciera haber perdido el rumbo, y con ello se corre el riesgo de dilapidar el capital político derivado de las elecciones del 15/Dic/2015 (parlamentarias), garantizando la felicidad del oficialismo. Parece mentira que una solución tan a la vista de todos, tan sencilla, no pueda ser vista por quienes tienen en sus manos la responsabilidad en la conducción de la política de la oposición. Me refiero a la... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: LA CORRUPCIÓN DE LOS SALVADORES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
De los dineros del Estado venezolano se ha enriquecido casi toda la llamada clase política venezolana. Ha hecho lo mismo que la casi todos los grandes empresarios venezolanos, quienes se desarrollaron a partir de los grandes negocios con el Estado. No es extraño que así haya ocurrido, pues en Venezuela la riqueza, luego del advenimiento del petróleo, ha sido casi exclusivamente estatal. Si analizamos desde 1958, en los dos momentos de gran acumulación ocurridos se han fortalecido los capitales existentes y se dio paso a nuevos grupos burgueses: los identificados con Carlos Andrés ... más »

sábado, 16 de noviembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, DOMINGO 17/11/2019

MERCEDES MALAVÉ: SALVAR LA DEMOCRACIA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 6 minutos
Las democracias modernas han sido posibles gracias a importantes consensos fraguados en el seno de organizaciones políticas, y dieron origen al llamado sistema de partidos. En la mayoría de los casos, el bipartidismo sostuvo los fundamentos pre-políticos (Habermas) que constituían el sistema de valores compartidos para que toda democracia marche sobre ruedas; para que la alternancia en el poder y las ofertas políticas estuvieran sujetas a la defensa del sistema democrático. Hoy, esa dinámica peligra en este lado del hemisferio. El surgimiento de organizaciones “ultristas” cuestiona... más »

VLADIMIRO MUJICA: «EL BAILE DE LOS QUE SOBRAN»: CLAVES PARA EL ENIGMA CHILENO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 18 minutos
Una fría madrugada de finales de 1973, salimos de Chile, después de estar casi un mes en la isla de la Quiriquina, en medio de los escupitajos e insultos de los milicos que vigilaban nuestra salida de Pudahuel en un avión militar enviado por el gobierno de Rafael Caldera para transportar a los venezolanos que se encontraban en la embajada de Venezuela en Santiago de Chile. “Andáte pues huevón culiao” fue la última frase que escuché saliendo de un país que llegué a amar entrañablemente. No regresaría a Chile hasta después del plebiscito de 1988, invitado a un evento científico, por... más »

CARLOS ALBERTO MONTANER: CINCO PREGUNTAS A“MIKE" POMPEO, SECRETARIO DE ESTADO DE ESTADOS UNIDOS, CON RELACIÓN A CUBA Y AMÉRICA LATINA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 30 minutos
1. Tradicionalmente, la política exterior de USA con relación a Cuba se basaba en la estrategia de “contención del comunismo”. En el caso cubano eso se traducía en aislamiento diplomático, embargo económico (limitado) y diseminación de información sobre los excesos de la dictadura y sus fracasos sociales y económicos. Los críticos afirmaban que no había “funcionado” tras más de medio siglo de ponerse en práctica. En diciembre del 2014 el presidente Obama sorprendió al mundo sustituyendo esa estrategia por el engagement, pese a su promesa de que USA no se movería de su posición s... más »

ARANZA CORDERO HERRERA: SOY INMIGRANTE EN CHILE (III PARTE),

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 45 minutos
Basta con leer un poco de historia y ver eventos similares en otros países, como en la Chile de la época de Pinochet en Chile, para darse cuenta que la recuperación social y política de un país, luego de semejante deterioro, puede tomar décadas; además de dejar muchas lágrimas, sangre y dolor. Y me pregunto: ¿A dónde ha llegado la demencia humana y el deseo de poder? No me cabe semejante concepto en la cabeza. Es demasiado. Pero la historia también siempre nos ha dicho algo: nada es para siempre. Irte de Venezuela no necesariamente significa tener éxito, ni quedarse significa fr... más »

LUIS FUENMAYOR TORO: LA SOGA SE REVIENTA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 53 minutos
En las luchas políticas, como en toda lucha o enfrentamiento incluyendo los deportivos, quienes se enfrentan buscan la derrota del contrario, lo cual es lógico y más que evidente y no puede ser de otra forma. Es decir, no hay ninguna lucha en la que uno de los contendientes tenga como propósito el triunfo del contrario. Cuando esto ocurre se trata de un infiltrado de uno de los bandos en el interior del otro, es decir, es simplemente un engaño que no desvirtúa entonces la afirmación efectuada. En los deportes se ve a veces que uno de los individuos o equipos contrincantes actúa para... más »

PEDRO ALCALÁ: ¿NEGOCIAR O LUCHAR?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
Nuestra columna de hoy, comienza con unas declaraciones dadas por el secretario de organización nacional de AD (el segundo mandamás), el Sr. Bernabé Gutiérrez, en un acto de ése partido en el Estado Guárico la semana pasada. Allí dijo el Sr Gutiérrez: ”Con el nuevo CNE los venezolanos derrotaremos electoralmente al régimen de Maduro”. (SIC). https://twitter.com/Presidencia_VE/status/1193565228853841920 El FAVL había planteado como ruta para la recuperación de la democracia, una secuencia de acciones que ya todo sabemos bien. En este momento, no tiene sentido alguno nombrar autoridad... más »