Mostrando entradas con la etiqueta GASOLINA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GASOLINA. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de junio de 2020

OMAR ÁVILA, CÓMO ATENDER EL IMPACTO DE LOS COSTOS DE LA GASOLINA

Desde nuestra organización política, Unidad Visión Venezuela hemos hecho público los planteamientos que enviamos al Vicepresidente del Área Económica, Tareck El Aissami. En esta misiva formulamos algunas consideraciones en virtud del ajuste al esquema de comercialización de los combustibles en país, en el cual pasamos de un sistema de 100% subsidio, a uno dual de subsidios generales limitados y de comercialización parcial a precio de mercado.

En tal sentido, previamente tenemos algunas interrogantes sobre el método de distribución de los costos de producción del combustible. Si el costo internacional de la gasolina ronda el 0,39 $ el litro, ¿por qué la de costo libre se vende a 0,50$? ¿Cuál es el costo real de la gasolina importada? ¿Cuál es el destino del 0,11 $ recaudados adicionales? Es evidente que el suministro de gasolina subsidiada a 0,02 $ o 5.000 bolívares no está dándose en el volumen necesario. ¿Cuál es la razón?

Existen indicios que el sistema de transporte de combustible está operativo por debajo del 40% del requerimiento. ¿Cuál es el reporte oficial del funcionamiento de la flota de transporte de gasolina y los centros de distribución/llenado?

El sistema de subsidios previos (al costo del combustible) son potenciales incentivos a la reventa del mismo a precios mayores, es por ello que hemos propuesto: En primer lugar, que la totalidad de la gasolina sea cancelada a un precio fluctuante de mercado, en segundo lugar que se destine una sobretasa de entre 20% y 35% del costo de mercado neto -incluyendo la ganancia de los operadores- para destinarlo a la financiación de los subsidios y las inversiones en la cadena de valor del combustible.

De igual manera, hemos propuesto que a los sectores sanitarios, transporte, logístico, seguridad y educación se les aplique un modelo de devolución de entre el 50% y el 80% de la inversión realizada en adquirir un volumen tope de combustible. Este modelo sería por la vía del sistema de pagos digitales, que permitiría determinar el número de litros adquiridos y el lugar; además pondría a disposición fondos líquidos, ya facturados, a disposición de los objetos de devolución; por otro lado desincentiva la reventa; y una última consideración es que permite identificar en forma directa a los receptores de subsidio y contabilizar los montos.

Debemos de tener claro que la Venezuela actual y la del futuro inmediato, no cuenta con recursos suficientes para sostener una gama amplia de subsidios universales y de impacto general, lo cual obliga a, que para el sostenimiento y la oferta de servicios funcionales, sea indispensable transferir los costos al consumidor y dotar al sistema de un conjunto remedial y repositorio de subsidios que aligeren el impacto social de los costos. El Estado tiene el reto de dejar de socializar las pérdidas y riesgos de los privados y de encontrar un equilibrio financiero - social - ambiental que permita su funcionamiento.

Desde Unidad Visión Venezuela estamos convencidos de que es el momento de centrar las acciones en el país y su gente, de elevar el interés colectivo de nuestra Nación por encima de cualquier otro proyecto personal o grupal.

Desde el pasado 30 de abril en la Vicepresidencia de la República, consta nuestra solicitud de derecho de palabra al Consejo de Estado de manera formal, en mi condición de diputado. Es uno de mis deberes hacer llegar a las instancias que sean necesarias nuestras propuestas en lo social, en lo sanitario y en lo productivo, para enfrentar la Emergencia Nacional que se ha agravado producto de la pandemia. Esperamos ser en estos espacios la voz de los que claman por soluciones y políticas acertadas. Es tarea de todos hacer lo propio por el país. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
www.unidadvisionvenezuela.com.ve 
Diputado a la Asamblea Nacional

martes, 2 de junio de 2020

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, VENEZOLANOS DE 120 LITROS Y DE MEDIO DÓLAR

Lo realmente alarmante del nuevo sistema para surtir gasolina, opinamos, es que no va ser circunstancial, como todos los paliativos del régimen terminan convertidos en norma. Así comenzó el control de cambio que, bajo la voz del “por ahora”, está próximo cumplir dos décadas. Lo mismo con el racionamiento de alimentos, los Clap, los productos de Agropatria, etc. todos estos sistemas controlados (se respeta la máxima) se han convertido en focos de corrupción y pillaje.

Lo vimos con la gasolina antes de la aplicación del sistema actual, se vendió “secretamente” en dólares, se asignó vía tickets a la élite “enchufada” y todo aquel chanchullo posible ligado a “los contactos”. No tenemos dudas, el nuevo sistema por placas pretende instalarse permanentemente sí es que los inventarios de gasolina logran mantenerse. Las refinerías en Venezuela aún se encuentran en coma profundo y la importación desde Irán no es nada económica ni sencilla.

Otra marca de fábrica del chavismo es la improvisación, anuncia un sistema “moderno” con alta tecnología entre otras novedades, sin embargo, el país se encuentra “a pasos de vencedores” rumbo a la prehistoria. La mayoría de las estaciones no tienen punto de venta, no poseen internet, ni ningún otro requerimiento necesario para modernizar el vital servicio, pasará mucho más del tiempo previsto para adecuarlas.

Con este nuevo sistema de racionamiento, permite al régimen tener un férreo control sobre todo aquello que destruye, los racionamientos son marca de fábrica de los sistemas comunistoides. Le tocó el turno a la gasolina, a parte del control, le permite recibir ingresos provenientes de aquellas estaciones donde el precio del combustible será cercano al precio internacional, imaginamos, estás 200 estaciones anunciadas serán privilegiadas en cuanto a combustible y pronta adecuación tecnológica.

Nadie se opone a un precio racional de la gasolina, allí el Socialismo del Siglo XXI también ha sido trágico, por criterios disque ideológicos, nunca quiso aumentarla a precio real, la nación se ha desangrado bajo un nefasto subsidio, desviando recursos que debieron ser invertidos en salud, educación, infraestructura y todo aquello cuya carencia hoy nos martiriza la vida. Además, la desinversión en Pdvsa, la corrupción, desidia y una malsana diversificación ajena a la actividad petrolera produjeron el caos que padecemos ¡y que tanto se advirtió!

Winston Churchill advirtió el día que el socialismo llegase al Sahara la arena comenzaría a escasear, 70 años más tarde, Venezuela, una de las naciones con mayores reservas de petróleo, con una Pdvsa que hace 20 años se ubicaba entre las primeras del planeta, con 6 refinerías descomunales, hoy se ve obligada a importar gasolina porque no la produce gracias al socialismo, un sistema de gobierno centralista, paternalista, clientelar que partidiza la institucionalidad y patenta el control del ciudadano a través del caos que genera… absolutamente todos los sistemas comunistoides han finalizado como la Venezuela chavista., ojalá fuera una simple opinión, pero es una triste realidad.

Existen dos clases de ciudadanos en nuestra nación: la inmensa mayoría sometida a los indignantes controles/racionamientos para poder comer, obtener documentos, insumos para trabajar, producir, surtir gasolina, etc. Y la otra clase de venezolanos, la minoría perteneciente a la élite gubernamental quienes no padecen ninguna restricción, pueden darse el lujo de comprar gasolina ilimitadamente pagándola a medio dólar, un precio gigantesco en una nación donde el salario mínimo es aproximadamente 4$ mensuales. La única igualdad que logran los comunistas es la material, pero no elevando la calidad de vida de los menos favorecidos sino bajando la de quienes han podido surgir a través de esfuerzo propio. Mientras, los “izquierdosos” en el poder disfrutan las bondades del “capitalismo” que tanto critican, posando en los medios de comunicación y redes sociales con sus estampas del Che o los ojitos de Chávez. 

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango 

jueves, 28 de mayo de 2020

ANA MARÍA MATUTE, MIS AMIGOS DE CANTV

Si para algo sirven los jerarcas del régimen es para contar chistes. Chávez era muy bueno en eso. Si alguien lo hubiera llevado para un programa como Sábado Sensacional, hubiera sido un éxito y nos hubiéramos ahorrado demasiadas muertes.

El nuevo cuento es que van a poner antenas satelitales para controlar la venta de gasolina iraní en las estaciones de servicio. No hay nada mejor que la risa para conjurar los efectos de la quimioterapia, y por eso estoy gozando a pesar de que el régimen lo que quiere es mantenerme jodida.

Pueden poner todas las antenas que quieran, pero que transmitan algo es otro asunto. Si dependen del satélite Simón Bolívar, pues ya sabemos lo que puede pasar. Y si pretenden conectarse por Internet, los espero en la bajadita.

II

Todo lo que dicen los jerarcas son idioteces. El detalle es que a veces les salen bien, como el objetivo de mantenernos incomunicados. Y pensar que llegué a quejarme de un servicio de reporte de averías al que uno llamaba y le atendía un operador que lo acompañaba a hacer las pruebas del equipo.

Ahora ni siquiera responden. No hay manera de ponerse en contacto con nadie en Cantv y se hacen los locos si uno hace un reclamo por las redes sociales.

Muchos dirán que no debería quejarme, que tengo más de lo que muchos tienen ahora. Créanme, pienso en eso todo el tiempo y agradezco. Sobre todo a los amigos y allegados que han colaborado conmigo para que yo pueda ponerme mi tratamiento sin angustias y sin esperar que el régimen le dé la gana de dármelo.

Pero igual me siento maniatada. No puedo comunicarme con nadie. No tengo teléfono fijo desde hace un año y ahora no tengo Internet, el único recurso válido que necesito para ganarme la vida. Pero no puedo esperar que @ContactoCantv responda y arregle la avería que me afecta, porque supongo que así hay miles de venezolanos.

III

Así que los que están preocupados por las amenazas que lanzan a diestra y siniestra los jefes del régimen, no les hagan caso. No son capaces de implementar un sistema que limite la compra de gasolina simplemente porque acabaron con las comunicaciones del país.

Pasará como con la temprana cuarentena decretada en marzo para ocultar la falta de combustible. Usarán todo lo que tengan a su alcance para disfrazar su ineptitud y su inequidad a la hora de repartir la poca gasolina que compraron.

Y a mis amigos de @ContactoCantv, no se preocupen, que así sea con señales de humo seguiré escribiendo y exigiendo mis derechos.

Ana María Matute
amatute@el-nacional.com
@anammatute
@ElNacionalWeb

sábado, 9 de mayo de 2020

TRINO MÁRQUEZ, LA PANDEMIA DE LA GASOLINA

Al Gobierno le preocupa la ola de protestas que podría desencadenar la severa escasez de gasolina existente en el país y la eventual privatización de su comercialización, mucho más que el peligro representado por el Covid-19. El confinamiento tan drástico al que ha sido sometida la población, no se debe a que de repente Nicolás Maduro empezó a preocuparse por la salud de los venezolanos. Lleva más de siete años gobernando. En ese lapso el perfil epidemiológico de la población se ha movido hacia enfermedades vinculadas con la desnutrición y la malnutrición, y con patologías relacionadas con la pobreza; la red primaria en salud tomó una pendiente que la ha conducido a escombros; de la Misión Barrio Adentro, durante mucho tiempo buque insignia del régimen, va quedando solo el recuerdo. La salud de los venezolanos no ha sido nunca una prioridad para el mandatario.

Su gran reto consiste en acoplar el retorno a la normalidad con la superación de la falta de combustible. Evitar la parálisis del transporte público y privado forma una de las aristas de ese desafío. Otra todavía más filosa es preservar lo poco que queda de la red eléctrica. El martes 5 de mayo se fue la energía en diecisiete estados. El régimen lo atribuyó a un saboteo. Con ese cuento nos han intentado marear desde hace años. Si la oposición fuese tan eficiente para intervenir centrales custodiadas por la Guardia Nacional y otros cuerpos de seguridad del Estado, el Gobierno habría sido derrocado hace mucho tiempo. La verdad descarnada se reduce a que la energía hidroeléctrica producida en el Guri no alcanza para cubrir la demanda; y la termoeléctrica necesita abundante gasolina, y este codiciado producto no existe porque la desidia del régimen permitió

que las refinerías de la nación, entre las más grandes del planeta, se deterioraran hasta llegar al punto de colapso. Quieren vender la tesis de que la insuficiencia de combustible se debe a las sanciones aplicadas por Estados Unidos. Mentira descarada. Irán, país sancionado por los gringos desde hace mucho tiempo, no presenta fallas en el suministro interno del fluido. Se sabe que asesora a Maduro en el intento de reactivar las refinerías del complejo Paraguaná, y que el gobierno le paga con generosidad por una asistencia que no tiene nada de altruista.

El régimen tratará de ir midiendo con escalímetro la respuesta de la gente. Los ciudadanos se acostumbraron a que les regalaran la gasolina, aberración de la que Maduro fue advertido en numerosas oportunidades. Se le dijo que el costo de esa insensatez sobre la industria estaba siendo desmesurado. Que terminaría por destruirla. Los irresponsables no escucharon. Por miedo a un estallido social, continuaron el festín. En 1989, ‘El Caracazo’ se produjo por el incremento de alrededor de diez centavos de dólar. Ahora que se encuentra arrinconado por la acumulación de errores cometidos, aspira a privatizar la distribución de la gasolina, cobrar precios internacionales por encima del promedio internacional y, al mismo tiempo, seguir regalándole petróleo a Raúl Castro, y manteniendo el subsidio a sus aliados en el Caribe y Centro América, con el fin de contar con su apoyo en los organismo internacionales.

Por supuesto que el régimen tiene que estar muy preocupado. El desbarajuste creado desde 2013 es total. Venezuela es el único país productor de crudo –dentro y fuera de la OPEP- que presenta serias dificultades en el suministro doméstico de gasolina.

Excepto Nueva Esparta, donde el virus se ha instalado con saña, en el resto del país el impacto del microorganismo ha sido reducido. La cuarentena -o mejor, el confinamiento rígido- al parecer no se justifica desde el punto de vista sanitario. Basándose en la opinión de distintos expertos, varios organismos gremiales –Fedecamaras, Conindustria y Consecomercio- le han exigido a Maduro levantar progresivamente la parálisis, guardando las precauciones del caso y manteniendo las normas señaladas por la organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). 

El estado de postración de la economía impone reanudar con lentitud, aunque progresivamente, las actividades laborales. Los trabajadores informales se han visto obligados a reiniciar sus tareas. Se rebuscan de la forma como pueden. Necesitan conseguir el sustento diario. Noventa y ocho por ciento del país no tiene ninguna posibilidad de ahorrar para mantenerse sin trabajar o su capacidad es muy baja.

Frente al comportamiento espontáneo de los ciudadanos, con frecuencia lleno de riesgos, sería preferible que Maduro presentase un plan coherente de retorno a la normalidad en toda Venezuela. No lo hace porque está rodeado de ineptos y le tiembla el espinazo ante la posibilidad de que los venezolanos reaccionen con violencia por la desidia del gobierno, en un área donde siempre estuvimos en los primeros lugares del mundo. La falta de gasolina es la verdadera pandemia nacional.

Trino Marquez Cegarra
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc

miércoles, 1 de abril de 2020

ESTHER PEROZO: ¿Y LA GASOLINA PA´CUANDO?

Los maracuchos venimos padeciendo la falta de combustible desde hace años, no es un tema del coronavirus y mucho menos un tema de la cuarentena. 

La problemática nos la han venido maquillando con cuentos chimbos, mentiras repetidas para que se conviertan en verdad -como acostumbra- este régimen, a través de su hegemonía comunicacional, pero tarde o temprano siempre sale la verdad a la luz pública. 
  . 
Inicialmente fue un tema exclusivo por el bachaqueo hacia Colombia a través de la frontera, y nos impusieron un chip -según- para controlar ese contrabando. Por ahí siempre hubo una fuga y no es una escape exclusiva de la revolución, esa fuga ha sido desde siempre porque nuestra gasolina siempre ha tenido un precio regalado como oferta de verdura a punto de dañarse.   

Esta situación no mejoró, por el contrario se propagó esta vez dentro de la ciudad, luego siguieron los apagones, racionamientos, hasta llegar al chiste de la falta de plantas eléctricas, que Delcy Rodríguez entregó una cantidad importante, y a la fecha no sabemos a dónde fueron a parar; lo cierto es que con planta y sin plantas las colas eran kilométricas y el bachaqueo dentro de la ciudad se hacía cada vez mayor y era más fácil toparse con un bachaquero que conseguir un semáforo funcionando, vino el pico y placa tras anunciar “la victoria”  por un supuesto golpe al bachaqueo, en el cual detuvieron los carros de alto cilindraje, carros grandes y camionetas Broncos que inicialmente vinieron de agencias con tanques de 120litros o doble tanques, con lo que aspiraban que como por arte de magia se resolviera el problema de las kilométricas colas. 

Después de cantarle el cumpleaños al mega apagón del 2019, iniciaron las colas por falta de suministro de combustible, pero el universo vuelve a conspirar a favor del régimen y entra el coronavirus a nuestro país; entramos en la fase de alerta y ahora en cuarentena, termina paralizando “forzosamente” el suministro de gasolina, - que ya estaba paralizado- dejando así una que otra estación de servicio abierta, pero de uso exclusivo para funcionarios y con salvoconducto, es decir, médicos en servicios, ambulancias y policías, pero en el sector El Hediondito y zonas cercanas (zona popular) no se paraliza el suministro de gasolina, están abierto 24 horas, pero el costo de 20 litros oscila entre los 25$ y 30$. 

Lo curioso de todo esto es: si no hay suministro de ¿dónde sacan la gasolina? Para los que nos vemos en la obligación de usar de vez en cuando este servicio ilegal, vemos a los policías motorizados sacar la gasolina de sus motos y llenar la pimpina de 5litros para luego ser vendida por los bachaqueros ¿y entonces?  
¿Cómo podemos acabar con esto, si las autoridades son parte de este problema? Seguimos en un conflicto de culturas, en un sálvese quien puede, es decir, en un todos contra todos. Hasta cuando la falta de conciencia y solidaridad se hace un negocio lucrativo, ¿en qué momento nos perdimos?  

Esther Perozo 
vivzla@gmail.com 
@stherp1 
@visionvenezuela 

martes, 28 de marzo de 2017

OSCAR ARNAL, CRISIS DE GASOLINA, FELICIDAD Y CLAP

VARIOPINTO

100 mil Cajas Clap al Perú: resultan en un desconocimiento de la realidad nacional y del hambre que se observa en las calles. La caridad comienza por casa y nada justifica el envió de esta cantidad de productos cuando hacen tanta falta al pueblo venezolano. Bastaría con que constataran como está mucha gente hambrienta abriendo bolsas de basura...

Felicidad: el último índice sobre países elaborado por la ONU, estableció que los nórdicos aparecen como los de mayor felicidad. Encabezando Noruega y Dinamarca. Mientras tanto, en hispanoamerica Costa Rica y Chile los dos primeros, entre los veinte más felices. Venezuela apareció muy lejos en el puesto número 82 como la nación que ha sufrido el peor deterioro a nivel mundial. El índice no solo toma en cuenta el nivel de ingreso, sino muchos otros factores entre los que se incluyen expectativas de vida, niveles de corrupción y libertades...

Papa Francisco: a logrado acercar el papado a la gente, transmitiendo sencillez y humildad. Además a simplificado la estructura de la curia y a logrado una Iglesia más  transparente. Sirve de puente en cuanto conflicto existe para tratar de buscar la paz...

Trump: habló con los presidentes de Brasil y Chile y a los dos les planteó la necesidad de abogar por una Venezuela democrática, que respete los derechos humanos y libere a los presos políticos. Antes hizo lo mismo con el presidente del Perú. Llama la atención la preocupación por lo que sucede en Venezuela y la crisis humanitaria...

El parlamento: aprobó la aplicación de la Carta Interamericana de la OEA contra el gobierno, respaldando la propuesta de Almagro. El tema es que se necesitaría 24 votos de los países que conforman el organismo hemisférico. Surge la propuesta de que se nombre una comisión de países para que intercedan en función de que: se realicen elecciones, se restituya el papel del parlamento, se libere a los presos políticos y se permita la recepción de la ayuda humanitaria. Es un atropello se quiera acusar judicialmente al parlamento de traición a la patria por ejercen un derecho...

Crisis de gasolina: con pañitos calientes en Caracas, pero hay reportes que señalan que en el interior se profundiza...

Oscar Arnal   
oscar.arnaln@gmail.com 
@OscarArnal
Caracas - Venezuela

jueves, 4 de febrero de 2016

DANIEL CHALBAUD LANGE, EL AUMENTO DE PRECIO A LA GASOLINA

El aumento del precio de la gasolina para el mercado interno, en estos momentos en los cuales “los sin carro”: millones de venezolanos que no poseen vehículo, están gastando suelas y zapatos para trasladarse, o un alto porcentaje de sus insuficientes ingresos para pagar hasta cuatro buses –parados o colgados de las puertas-, es similar, al de pedirle a un enfermo que done parte de su sangre para alargar la vida de quienes, por años, estuvieron, como murciélagos, chupándole la sangre al pueblo. Por cada bolívar que se incremente el precio por litro vendido, el efecto, casi inmediato, es el incremento de los pasajes y del costo del transporte en general.

El pueblo ya abrió los ojos (6D) y ya no se deja meter cuentos y falsas promesas. El pueblo, ya sabe cuántos litros hay en un barril de petróleo (158,984 lts.) y sabe a cómo se vende, en dólares, en el mercado internacional ($ 30,00 aprox), y también sabe que en bolívares, PDVSA recibe del Banco Central, Bs. 6,50 por cada dólar. 30 x 6,50 = Bs. 195,00; pero, también sabe que el precio internacional de un barril de gasolina es, en promedio, mucho más alto que un barril de petróleo
También sabe, más por comenzar a salir del engaño que por viejo,  que el gobierno nacional, no solo vende el petróleo a Cuba y a otros países caribeños y centroamericanos, a precio con un alto descuento, sino que les otorga ventajosos acuerdos de pagos; por supuesto, muy desventajosos para Venezuela.
El pueblo, que ya se sabe de memoria, las Tablas de Sumar, Restar, Multiplicar y Dividir, ya ha calculado cuánto se ahorraría Venezuela si suspendiera su MISIÓN de CASA MATRIZ DE LA BENEFICENCIA PÚBLICA INTERNACIONAL.
Al mismo tiempo, el pueblo piensa que si bien, el precio de los derivados de hidrocarburos en el mercado interno son más bajo que su costo de producción, ese diferencial debería ser el subsidio para el traslado de los millones de venezolanos que diariamente y de manera obligatoria, deben hacer uso de nuestro ineficiente sistema de transporte y, también, como subsidio al costo de transporte las mercancías. No le echen la culpa al pueblo con el tarareo de la “leyenda urbana” de que el venezolano es un derrochador en el consumo de energía. La ineficacia en la implantación de sistemas de transporte colectivo y la obligada mejora en la infraestructura vial, obligan a gastar buena parte del mísero salario en el uso y mantenimiento de viejos vehículos, retrocediendo a la época del consumismo: con su mismo carro, su mismo zapato, su mismo pantalón… y lo peor: con su mismo gobierno.
Otro gallo cantara si se hubieran terminado los kilómetros que le faltan a los Metros de Valencia, Caracas, Maracaibo y otras ciudades. Si en vez de haber derrochado, por años, miles de millones de bolívares en la construcción de una red ferrocarrilera que, si la llegan a terminar, al final solo servirá para buscar alimentos y mercancías a Puerto Cabello – economía de puerto- y regresar con miles de huacales vacios, porque no hay que exportar.
No es el momento para tomar medidas que pudieran provocar el fuego a un barril de gasolina.
Daniel Chalbaud Lange
vonlange1939@gmail.com
@danielchalbaudl
Carabobo – Venezuela