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domingo, 9 de febrero de 2020

JESUS GONZALEZ BRICEÑO.: EGISLATURA SÁNCHEZ-IGLESIAS, ¿UN PELIGRO INMINENTE PARA ESTABILIDAD ESPAÑOLA, EUROPEA Y AMERICANA?

Mucho antes de que Pedro Sánchez lograra la investidura presidencial, en junio de 2018,  a través del  del Congreso de diputados, tras   la renuncia de Rajoy, por primera vez en la etapa posfranquista, el partido  Unidas Podemos y sus  fundadores, habían  dado muestra inequívoca de su afiliación ideológica castro- chavista, en vista de que el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez había  aportado ingentes fondos  por 3,7millones de dólares a  la fundación  Centro de Estudios Políticos y Sociales-CEPS, y posteriormente, su sucesor, Nicolás Maduro, agregaba , por concepto de asesoría,  otros 274 mil dólares, recursos utilizados para el nacimiento y fortalecimiento de esta organización política.

Juan Luis Monedero( junto a Pablo Iglesias, fundadores de Podemos), más tarde expulsado de sus filas,  se desempeñó como asesor y defensor del Revolución Bolivariana del Siglo XXl en Caracas; El famoso juez   Baltazar Garzón, ficha y exdiputado  del PSOE, destituido unánimemente por la Audiencia Nacional Española   por prevaricación,  y el expresidente  español Rodríguez Zapatero,  obligado a  renunciar  antes de cumplir su  segunda legislatura, noviembre de 2011, por su errática y populista gestión, con secuelas políticas y sociales aún persistentes, son corresponsables en  la construcción de un entarimado de injerencia   directa y activa, con su  participación en los foros paulistas,  de Puebla y derechos humanos y,  presuntamente en las protestas violentas y vandálicas en la ola desestabilizadora de los gobiernos democráticos latinoamericanos, junto con la crema y nato del izquierdismo del Foro de Sao Paulo(FSP), creado en la ciudad homónima brasileña, en 1990

En el Encuentro XXIV del Foro de Sao Paulo, del 15 al 17 de julio, de 2018,  celebrado en La Habana, ante la los descalabros sufrido por sus miembros y copartidarios,  Zelaya en Honduras 2009;  destitución de Lugo en Paraguay, 2012; derrota del Frente de la Victoria en Argentina, 2015;  impeachment  contra Rousseff y  prisión de Lula,2016,  en Brasil , “por las arremetidas del neoliberalismo e imperialismo yanqui”, se  adoptaron una serie de acciones  para conspirar contra los gobiernos democráticos de la región, calificadas   como  un Plan Terrorista  para crear caos, destrucción  y preservar los avances de lo que han llamado Progresismo, ante la profundización de las desigualdades sociales ,  en  acciones continuas y  vandálicas  en Ecuador, Perú, Chile y Colombia, que se extenderán seguramente,  a otros países,  respaldadas, por  una campaña mediática internacional y con  el soporte de los regímenes de Cuba, Venezuela,   Putin ,  Jinping,  y  del ala  más radical de PSOE, y de  Podemos,  que nace de la mano del  chavismo y madurismo y  por la  premisa de que el Foro de Sao Paulo  surge como el   vehículo. adecuado para instalar el comunismo en América, así lo idearon   Fidel y Lula en 1990

En las conclusiones de La Declaración Final del Encuentro del citado Foro de Sao Paulo en La Habana, se delatan los perversos propósitos de esta Plan, al expresar textualmente:  De ahí nace la necesidad de recurrir a la estrategia desestabilizadora que combina la guerra mediática, jurídica y económica, la injerencia externa, la criminalización del movimiento y la protesta social, entre otros, que sirvan a los golpes de nuevo tipo (judicial, o parlamentario) o a la derrota electoral… Y concluye más adelante: Concretar en cada espacio internacional que lo permita…toda acción que debilite los niveles de dominación y hegemonía de los Estados Unidos en nuestros países, es esencial y posible

Una serie de hechos de pleno conocimiento público internacional dan cuenta de la   actuación injerencista e ilegal de Monedero en su apoyo al presidente Chávez; y   de Rodríguez Zapatero, con su intermediación para la promoción de los diálogos entre gobierno de Maduro y la oposición, que favorecieron la continuidad de la dictadura madurista en desmedro de una solución de la crisis política, institucional y humanitaria venezolana, todo ello mediante pingues remuneraciones.

Otros episodios insólitos como el ingreso del Grupo Especial de Operaciones, GEO, español, por encapuchados y armados, tratando de irrumpir, junto a la encargada de negocios española, el 30/12/2019, en la Embajada de México, en la Paz, Bolivia, luego de la renuncia y salida del `presidente Evo Morales, causante de un impasse diplomático entre ambas naciones. 

Y el reciente ingreso de la vicepresidente venezolana, Delcy Rodríguez, el 19 de enero pasado, en el aeropuerto internacional de Madrid , recibida por el ministro de transporte español José Luis Ábalos, dizque “para realizar negocios petroleros con inversionistas españoles”, pero, según mi parecer y pronto se aclarará, era para sabotear la visita del presidente encargado Juan Guaidó en España, quebrantando la sanción de la Unión europea, hecho  protestado enérgicamente por la administración Trump que podría acarrear  consecuencias indeseables para sus relaciones recíprocas y  con  las autoridades comunitarias(el ministro  ya reconoció su entrevista con la funcionaria, después de dar versiones diferentes)

La formación de una coalición gubernamental de PSOE y Unidas Podemos, con la abstención de 18 diputados de EH Bildu y ERC,  puede traer graves consecuencias para la unidad territorial española,  si    Sánchez  accede a la realización de un nuevo referendo independentista, o en caso contrario,  su legislatura sería muy volátil o efímera  al no contar con  la mayoría suficiente para la aprobación de los presupuestos del estado, ante una moción de censura  u otros actos legislativos o administrativos  que requieran  la aprobación de una  mayoría parlamentaria

Por otra parte el vicepresidente Iglesias  y miembros relevantes ya ha asomado algunas de sus ideas para deshacerse del reinado español, el adoctrinamiento en las escuelas con  la  abolición de la patria potestad de los padres y representantes, copia fiel de la  cartilla de adoctrinamiento castro comunista;    su política de  alianza con el Foro de Sao Paulo y con la dictadura de Maduro para promover la pulverización  de las instituciones democráticas en América Latina,  y  la adopción, en España, de medidas populistas que podrían ocasionar un debilitamiento  de las inversiones, aumento del paro,  crisis  político-territorial,  contradicciones con las autoridades europeas,  con sus relaciones diplomáticas y comerciales con los Estados Unidos y las naciones latinoamericanas afectadas por la  intromisión pública y manifiesta del expresidente  Rodríguez Zapatero y del socio   gubernamental  de Pedro Sánchez..

Este Plan Terrorista, avalado por Unidas Podemos y por, al menos, el ala radical del PSOE, para crear el caos en los países democráticos latinoamericanos, está definitivamente secundado por los gobiernos de los gobiernos de Cuba, México, Rusia, China y, por Maduro que están proveyendo la logística material, financiera, mediática, miembros de seguridad política, élites adiestradas e infiltradas por Putin y el G2 cubano, que ahora forma parte activa como miembro del gabinete de Maduro.

El fracaso o éxito de la camaleónica coalición gubernamental entre Sánchez. -PSOE e Iglesias, con la abstención de los partidos independentistas catalanes, es un híbrido que presagia una caja de pandora para España, el continente americano y la Unión Europea que pronto veremos con el sol primaveral.

Jesús Rafael González Briceño
jesusrafael768@gmail.com
@jesusgonzalezbr

martes, 10 de diciembre de 2019

CESAR VIDAL: LA DISYUNTIVA DEL PP, CASO ESPAÑA

Como me pasé años anunciándolo en todas las ocasiones que pude, ahora puedo repetirlo con total legitimidad.  Digan lo que digan sus memorias, el gobierno de Rajoy fue un desastre para España, para la derecha y para su partido.  La prueba está en que el PP ha logrado pasar de una mayoría absolutísima a tener una representación inferior a la de la AP de Fraga que se enfrentó con Felipe González. 

Que tan magros resultados se vean como buenos indica las dimensiones del descalabro sufrido por el PP.  Lo cierto, sin embargo, es que no son lo peor porque, entre otras circunstancias, el PP puede pasarse dos décadas fuera del gobierno nacional e incluso corre el riesgo de acabar como la UCD frente a AP, una AP que ahora sería VOX.  

Con tal tesitura, la única salida que tiene el PP es no buscar a todas horas el antagonismo con VOX sino estudiar las maneras en que podría gobernar con este partido que, a fin de cuentas, es una rama de su tronco.  Mayoritariamente, la gente que vota a VOX votaron y votarían al PP de Aznar, pero consideran el período de Rajoy suspendido entre la frialdad, la altanería y la indiferencia, como mínimo, y la abierta traición, como máximo.  

Razones no les faltan porque los gobiernos de Rajoy se encuentran entre los más nefastos de los últimos cuarenta años.  Esta búsqueda de un entendimiento con VOX – pensar en Ciudadanos a estas alturas se acerca a lo paranormal - tendría que pasar por reasumir lo que en su día convirtió al PP en un gran partido que iba del centro hasta los confines de la derecha: austeridad en el gasto y bajadas de impuestos; enfrentamiento con los nacionalismos catalán y vasco recurriendo al código penal si fuera necesario; respaldo a las víctimas del terrorismo por encima de a los verdugos incrustados en las instituciones; abandono total de la ideología de género y defensa de la familia; lucha contra la corrupción y cierre de chiringuitos; educación y sanidad iguales para todos los españoles y una política exterior robusta y patriota proyectada más allá de los límites cada vez más tristes y pobretones de la Unión Europea.  

Sobre esa base, el PP puede llegar a acuerdos con VOX y regresar al poder en coalición.  Incluso podría hasta soñar con gobernar en solitario al cabo de no muchos años.  Sin embargo, si persiste en adoptar posturas histéricas frente a VOX, en considerarlo su enemigo principal, en asumir las banderas izadas por la izquierda intentando justificar con la buena gestión económica que, con Montoro y Guindos, dejó muchísimo que desear, el PP se suicidará.  Al final, acabaría sufriendo el mismo destino deplorable de tanta derecha necia - casi siempre - de la triste Historia de España.   

César Vidal · 
cesarvidal@cesarvidal.com
@esCesarVidal.

sábado, 30 de noviembre de 2019

JOSÉ LUIS MÉNDEZ LA FUENTE: SÁNCHEZ: UN GOBIERNO A CUALQUIER PRECIO, CASO ESPAÑA

Si tuviéramos que compendiar en una sola y única conclusión que resumiera de alguna manera la España política de estas dos décadas que van de siglo sin entrar  detalles de este o aquel otro gobierno, resulta obvio al menos para nosotros que la más acertada y realista sería el debilitamiento del Estado español. 

No se trata de un debilitamiento producido por una pérdida de soberanía externa, que también hay algo de eso, dentro de una Unión Europea o del resto del mundo, sino más bien de soberanía interna o dicho con otras palabras de identidad nacional. 

Una pequeña muestra de ello, quizás la más anecdótica, pero igual de grave que las otras más violentas y sangrientas que los españoles han estado viviendo estos últimos veinte años con o sin ETA dentro de su propio país, se produjo hace unos días cuando en un pequeño pueblo mallorquín de no más de trece mil habitantes, su ayuntamiento le envió una carta a los padres del lugar con las instrucciones y demás información relativa al año escolar próximo escrita en catalán y en árabe, sin que el castellano o español, el idioma oficial de acuerdo con la Constitución de España, país al que pertenece San Pobla, que es el nombre del pueblo en cuestión, apareciera por ningún lado.

Si la corrupción de un gobierno daña una sociedad a corto plazo, la de dos, tres o cuatro gobiernos  que llegan al poder a la sombra de la corrupción de sus propias toldas políticas escondida por años tras bastidores, corroe y destruye un país a largo plazo. Sobre todo, cuando no se limita al erario público, sino que se expande a todos los ámbitos hasta convertirse en un medio para conseguir un único fin: el de gobernar a como dé lugar. Es entonces cuando principios como los de la unidad territorial, base del estado, la unidad lingüística y cultural, sin que ello sea óbice para que cada región
tenga derecho a que en la constitución se garantice su propia personalidad cultural, y la homogeneización de los valores institucionales, quedan marginados pasando a un segundo plano.

Los venezolanos de la diáspora chavista, conocen muy bien el tema tanto en la teoría como en la práctica. Ya fueron engañados en estos veinte años que van de siglo unas veces inconscientemente y otras con la conciencia de quien sabe que unas elecciones pueden representar la mayor patraña de la democracia y que el discurso bífido o con lengua de serpiente al que se refirió y cantó una vez Pablo Iglesias, próximo vicepresidente de España, y que ahora él utiliza, augura nubarrones negros cargados
de tormentas aciagas.

Pedro Sánchez tendrá el próximo martes tres de diciembre que iniciar oficialmente otro recorrido para lograr la investidura sin la cual no puede haber gobierno alguno ni sosiego real a sus incontenibles ansias de poder. Los antecedentes recientes hablan por sí mismos, pues Sanchez, quien alcanzó en junio del año pasado la primera magistratura con el voto de los grupos secesionistas, viendo como apenas unos meses mas tarde, en febrero del 2019, los mismos votos le negaban la aprobación del presupuesto anual, en la práctica una moción de censura que lo obligó a llamar a elecciones sin que hasta ahora haya podido formar ese gobierno tan deseado, tendrá irremediablemente que pagar un peaje muy alto. En realidad, más que un precio se trata de un autentico chantaje por parte de los separatistas contra la propia Constitución española y el estado de derecho.

Que ello no le quita el sueño a Sánchez y que además tiene el estómago para digerirlo, es algo de lo que ha venido dando pruebas sin mostrar un ápice de vergüenza, aunque eso sí, de mucho caradurismo. Ni el tema del plagio de su tesis doctoral, demostrado por un prestigioso diario español, pero que el gobierno calificó de campaña en su contra, ni la sentencia de hace unos días de los ERE, una corrupción gigantesca llevada a cabo durante años por prominentes dirigentes del PSOE, ni la violencia desatada por grupos segregacionistas durante varias semanas contra el estado y sus ciudadanos, han podido lograr que el presidente en funciones, algo así como presidente de hecho o sin confirmar por el parlamento, haya dado la cara para pronunciar ni una sola palabra al respecto, menos para firmar su renuncia. Una renuncia que Sánchez e Iglesias, henchidos de una moralidad superior, solicitaron en su momento a Rajoy con motivo de la sentencia del caso Gürtel que implicó al PP en un caso igualmente de corrupción y que a todas luces demuestra la frialdad y cálculo electoral con que actúa el actual presidente de España, quien conoce muy bien que al final del día los españoles recuerdan pero asimismo olvidan, por lo cual a la hora de ir a votar no son muy diferentes de los venezolanos o de los bolivianos o de los alemanes o los norteamericanos a quienes la demagogia y el populismo también convencen.

Todo apunta, por lo dicho, a que el mes de diciembre que se inicia será decisivo para la formación del nuevo gobierno ya pactado entre Sánchez e Iglesias y que para la conformación definitiva del mismo el máximo representante del chavismo español servirá de bisagra con los movimientos separatistas tanto catalanes como vascos, a los cuales Zapatero, su otro mejor emisario, ha venido blanqueando y felicitando por estar haciendo política, lo acaba de repetir con Otegui, y no disparándole al resto de los españoles.

Declaraciones francamente deleznables, impropias de un expresidente, pero demostrativas de que para lograr ese gobierno el PSOE, con Sánchez a la cabeza, está dispuesto a venderle el alma al diablo de ser necesario; aunque no sea la suya la que en realidad estará empeñando, sino la de todos los españoles.

José Luis Méndez La Fuente
xlmlf1@gmail.com 
@xlmlf

domingo, 17 de febrero de 2019

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LOS HOMBRES BUENOS DEL INDEPENDENTISMO


Las recientes declaraciones de Elsa Artadi, portavoz del gobierno de Cataluña región autonómica de España, con motivo de la convocatoria a elecciones de Pedro Sánchez para el próximo 28 de Abril, como consecuencia del rechazo a los presupuestos presentados para su aprobación a las Cortes, no dejan de tener algo de razón.

"España será ingobernable mientras no afronte el problema de Cataluña. No puede vivir ignorándolo" ha dicho la política catalana, afirmando que el problema de Cataluña,es un problema de Estado y que un cambio de gobierno no lo resolverá como lo acaba de demostrar Sánchez, haciendo referencia a que la salida de Rajoy no sirvió de nada. Artadi acusó al lider del PSOE de  ́ ́falta de coraje ́ ́ para afrontar el problema
soberanista y de haber cedido a las  ́ ́presiones de la derecha ́ ́.

Creer que la solución a ese problema de Estado depende de la coacción que pueda ejercer o no la derecha, es confundir a todas luces el quid del asunto, pues el separatismo, como tal, no es una categoría ideológica de naturaleza izquierdista o derechista específicamente; como tampoco lo es la soberanía de un Estado después de varios siglos ejerciéndola sobre un mismo territorio. 

Lo que le debe suceder a todos los secesionistas en España y más concretamente a la señora Artadi, es que tras escuchar durante un buen tiempo, el discurso desplegado tanto por Pedro Sánchez como por Pablo Iglesias sobre dicho problema de Estado, han quedado confundidos, o peor aún, con la impresión de que de llegar al poder la
izquierda española, se le daría luz verde a las pretensiones secesionistas. Un equívoco, si se quiere, al cual contribuyó aun más, Pedro Sánchez, en su fugaz pero nefasta actuación como presidente de España, con los coqueteos y devaneos, casi de adulterio, que tuvo con los representantes del secesionista catalán, no obstante encontrarse varios de ellos en la cárcel y estar ahora mismo enfrentado un proceso judicial.

Pero quien siembra vientos recoge tempestades y así como Sánchez llegó al poder empujando finalmente a Rajoy a la calle con el voto decisivo de los partidos independentistas, él mismo acaba de recibir, con ocasión igualmente de la presentación del presupuesto anual, una cucharada de su propia medicina al no ser apoyado por aquellos. 

Si algo ha quedado claro para el independentismo es que no se puede fiar ahora de la izquierda española, como tampoco lo hacia antes de la derecha, pues la posición con esta última gobernando ya se conoce, y la de la izquierda, después de Sánchez, también; no importa los cuentos de hadas ofrecidos o el discurso populista utilizado. Del mismo modo, le debe haber quedado claro al secesionismo catalán que escudarse en un discurso artificial contra el franquismo, la monarquía o la derecha para justificar sus actuaciones, ya no es suficiente para engañar a todos quienes no son franquistas, monárquicos o simplemente derechistas, tratando de ganarse su simpatía. 

Amén de que resulta insultantemente ingenuo pensar que si el cambio de gobierno, por si solo, no solucionará el problema independentista, éste se vaya a arreglar quitando simplemente la figura decorativa del rey o enterrando a Franco mil metros mas abajo o cambiándolo de tumba. 

Por su parte, a la tradicional izquierda y derecha de la política española, mas ahora cuando se encuentran repartidas en varios partidos políticos, les toca aprender que si no hay unidad de criterios frente a ese crucial problema de Estado, la ingobernabilidad de España puede ser un hecho mas que cercano. 

Pero ni ingenuidad, ni perplejidad, ni confusión, ni nada que se les parezca. Tácticas de guerra política si. Un recurso, el de echar mano de conceptos tales como democracia, república o legalidad, por solo tomar tres de los muchos que el separatismo viene frecuentemente utilizando como propios, contra el Estado español, desde hace ya tiempo, en una estrategia por legalizar su postura transgresora, creando instituciones y un orden paralelo que desconcierte al colectivo, pero en particular al ciudadano común y corriente. Todos los dirigentes y portavoces del separatismo catalán desde Artur Mas para acá los han venido utilizándo de una manera o de otra. Se trata de poner en práctica algunos de los 198 métodos de acción no violenta ideados por el politólogo

Gene Sharp en su libro de finales del siglo pasado “De la dictadura a la democracia”.El último en hacer uso de algunos de aquellos conceptos después de la señora Artadi, ha sido Oriol Junqueras, precisamente en la audiencia judicial donde se ventila su caso, al autocalificarse como un preso político, perseguido por sus ideas y no por sus acciones. En ningún momento se refirió a los hechos señalados dentro del escrito acusatorio de la fiscalía; algunos tan concretos como lo son las desviaciones de partidas presupuestarias destinadas al gobierno de Cataluña, en gastos no autorizados del ilegal proceso de votación del 1-O, algo que es delito en cualquier parte del mundo. 

En su apología a la causa separatista ha dicho que «Antes que independentistas, somos republicanos; antes que republicanos, somos demócratas; y antes que  demócratas, somos buenas personas»

Lo que parece que se le olvidó al señor Junqueras, o simplemente no lo sabía, es que
las buenas personas también violan la ley.

José Luís Méndez La Fuente
@xlmlf

martes, 15 de marzo de 2016

HUMBERTO SEIJAS PITTALUGA, NADIE ESCARMIENTA EN CABEZA AJENA, CASO ESPAÑA

Esta verdad de Pero Grullo  fue lo que me vino a la mente cuando leí un titular que preguntaba: “¿Por qué cinco millones votan a Podemos?”.  Se la hacía Joaquín Vila en un artículo reciente publicado en “El Imparcial” de España, el diario que preside el académico Luis María Anson.  El autor se queja de que “los programas basura (rosa o política) arrasan en televisión (…) la inmensa mayoría de la audiencia está atrapada por esos programas donde impera el griterío, los navajazos o los lagrimones (…) eligen esos espacios, pese a que la parrilla televisiva actual tiene mejores programas (…) sirven para explicar lo inexplicable: que cinco millones de españoles hayan votado a Podemos. 

Y ha ocurrido porque esos cinco millones de españoles se han quedado en la cáscara de lo que supone este partido para el futuro de todos. Están hipnotizados por el inteligente marketing político que han inyectado desde las televisiones, por los gestos desafiantes al poder, por la chulería al Estado, por el olor a revolución romántica, por los puños en alto en el Hemiciclo (…); esto es, se han tragado la demagogia”.  Vale decir, que los ibéricos están empezando a sufrir lo que nosotros tenemos padeciendo 17 años y pico.

Cuando estos rojos accedieron al poder en 1999 fue porque la esclerosis y la corrupción de los partidos tradicionales dieron pie para que apareciera la antipolítica azuzada por un histrión mentiroso y amenazante que logró obnubilar al gran grueso de la población con mensajes que iban desde la redención social de los más necesitados hasta el freimiento de las cabezas de los adecos.  Supo muy bien ocultar bajo un ropaje romántico el comunismo galopante que lo movía.  Porque no hay nada mejor para esconder algo que dejarlo bien visible.  Y lo que se veía a todas luces es que había sido embelesado por el valetudinario dictador cubano.  

Hoy, como resultado de ese enamoramiento, ha tocado aguantarnos un régimen donde abundan los ignorantes que han acabado, no solo con las reservas monetarias, sino con la armonía social y el comercio ordenado y abundante y los ha reemplazado con el odio entre paisanos, la escasez, la ruina y los asesinatos por motivos fútiles.  Aquí, para ponerlo en las palabras de Vila, hay unos mangoneantes que “están en el pleistoceno político y se creen la vanguardia intelectual”.

Lamento que en el futuro de España, si se da el chantaje que intenta Pablo Iglesias, todo lo que se ha adelantado en recuperación económica, disminución del desempleo y buenas relaciones internacionales se vaya al traste.  Porque la receta populista, admitámoslo, es tentadora: vivir de las riquezas del erario, sin trabajar; con todos los derechos y ningún deber; adueñándose impunemente de lo que es ajeno.  A la larga, como nos ha sucedido aquí, vienen: el relajamiento general, el desconocimiento de las obligaciones cívicas, el decaimiento empresarial que lleva a la devastación económica, al aumento del desempleo y a la pérdida de las libertades de todo orden, no solo las económicas.  

Al mismo tiempo que nosotros, en Argentina se montó un populismo desenfrenado que quebró al país, primero con Kirchner y luego con la viuda —por cierto, al igual que con el “sembrado” de por aquí, por allá no está clara la causa de la muerte del bisojo; asegún dicen, fue de una plomonía.  Parece mentira que, en uno de los países más avanzados de Suramérica, por su cultura más que bicentenaria, por sus buenas instituciones educativas de tercer nivel, se haya llegado tan bajo en política.  

Al igual que aquí (y lo que sucederá en España si los asesores de Chiabe logran su extorsión), en la Argentina bajo los K se empezó a repartir la riqueza antes de haberla producido; todo por obtener los votos de la gente que más abunda: la más sencilla de mente, la menos instruida, el populacho que ellos llaman “el pueblo”.  Y como buenos herederos de Perón, al igual que los de aquí, los argentinos hacían (hacen) ostentación de las fortunas que sisaron desde el poder.  Evita le hablaba a sus “descamisados” adornada con gargantillas de diamantes y tapados de pieles.  El descaro más absoluto por la creencia que tienen de que nunca los alcanzará la justicia.  Tipo Pedro Vuitton Carreño, por ejemplo.

Lo que llama la atención es que la hipnosis populista televisiva apuntada hacia las masas sirve a izquierdas y derechas.  Por ella, uno se encuentra con lo que ha avanzado en la carrera hacia la Casa Blanca un prejuicioso como Trump, la expresión más jingoísta que ha producido el Partido Republicano; y que en Polonia ya impera un derechismo de uña en el rabo.  Pero donde es más notorio es en las extremas izquierdas: en Grecia gobierna Tsipras, otro alumno (al igual que Boves II y el ilegítimo) de Iglesias; en nuestro continente abundan los desmandados como Ortega, Correa, Morales, Rouseff.  Se ve que no es solo en Venezuela que los truhanes analfabetos pero con exceso de audacia —recuerden: “la ignorancia es atrevida”— son capaces de triunfar.

Remato con otra frase de don Joaquín: “Pues no hay otra explicación a lo dicho. España, como el mundo, está llena de idiotas”.

Humberto Seijas Pittaluga
hacheseijaspe@gmail.com
@seijaspitt

Carabobo - Venezuela

domingo, 13 de marzo de 2016

JOSÉ JUAN TOHARIA, DE DÚO A TRÍO, ENCUESTA DE METROSCOPIA, DIARIO EL PAIS, EL PAIS POLITICA, CASO ESPAÑA,

Unas nuevas elecciones podrían matizar el mapa político definido en diciembre, pero no lo alterarían sustancialmente

El PP se presenta apalancado en un silogismo erróneo: “Somos los más votados y, por tanto, hemos ganado las elecciones”. Lo primero es cierto, lo segundo, no. En un sistema parlamentario como el español, gana las elecciones quien puede formar gobierno y, en el momento actual, Rajoy no parece tener posibilidad de encontrar pareja para ese baile. Podemos no parece estar en vías de culminar su anhelado sorpasso al PSOE. Más bien, parece ir perdiendo impulso: de ser prácticamente segundo ex aequo el 20-D, sería ahora cuarto.

El PSOE, tenido por muchos como el crónico “hombre enfermo” de nuestra actual vida política, resiste y resiste. Ha reanimado a sus votantes, tradicionalmente propensos a la hipotensión, pero si estos tienen ahora un claro mejor ánimo no por ello han pasado a ser más. En cuanto a Ciudadanos, tan pronto es tildado de pieza desechable para la construcción de la nueva escena política, como considerado imprescindible clave del arco en que la misma habrá de sustentarse.

Los datos del sondeo de Metroscopia confirman que, hoy por hoy, unas nuevas elecciones podrían matizar el mapa político definido en diciembre, pero no lo alterarían sustancialmente. La actual situación de bloqueo persistiría (salvo que cambiaran algunos de los protagonistas y/o algunas de las actitudes) y seguiría presentando las mismas tres posibilidades de salida: por la izquierda (sobre un acuerdo PSOE-Podemos, inverosímil en este momento, pero no del todo inimaginable en algún futuro), por la derecha (a partir de un acuerdo entre el PP y Ciudadanos, imposible ahora, pero quizá probable con un PP renovado), y por el centro (con un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos, que es por cierto la única opción que, según los datos del sondeo, apoya ahora una mayoría absoluta ciudadana).

El problema es que las tres requieren, además del acuerdo básico entre dos, de la complicidad (activa o pasiva) de un tercero. Sencillamente, el nuevo escenario político —que cuenta con el amplio apoyo de la ciudadanía (y que solo el electorado del PP se muestra todavía mayoritariamente remiso a aceptar)— implica la insalvable, y permanente necesidad de aceptar que cualquier dúo político que se constituya deberá ser, en realidad (y aunque la tercera voz sea en off, o entre bambalinas, o en sordina), un trío. Vayámonos acostumbrando a aceptarlo.

José Juan Toharia
@JJToharia

Metroscopia
@metroscopia

METROSCOPIA,  ENCUESTAS ELECTORALES,  ELECCIONES GENERALES 2015,  RESULTADOS ELECTORALES,  CIUDADANOS,  XI LEGISLATURA ESPAÑA,  ELECCIONES GENERALES,  PODEMOS,  PSOE,


http://politica.elpais.com/politica/2016/03/12/actualidad/1457802088_285764.html

miércoles, 9 de marzo de 2016

ENRIQUE KRAUZE, VENEZUELA: EL SILENCIO CÓMPLICE, DESDE MEXICO

Si la gravísima crisis económica, social, política y moral que hoy vive Venezuela estuviese ocurriendo en cualquier otro país latinoamericano (que no fuera Cuba, que la vive desde hace décadas), ¿sería distinta la reacción continental? Respuesta inmediata: por supuesto que sería distinta. Habría manifestaciones en las calles, protestas ante las embajadas, cartas abiertas de intelectuales, ríos de tinta en los periódicos, seminarios académicos, declaraciones condenatorias en la OEA y un tsunami de repudio en las redes sociales. ¿Por qué no hay una respuesta vagamente similar en el caso venezolano?

Ante todo, por el cinismo pragmático de los Gobiernos de la región que, hasta hace poco, se limitaban a expresar su “honda preocupación”. En fechas recientes algunos Parlamentos y Gobiernos (entre ellos el mexicano) han dado muestras de solidaridad con la Venezuela mayoritaria que busca la libertad, pero son todavía actos aislados.
Tampoco contribuye la naturalidad con que Estados Unidos trata al régimen dictatorial cubano. El restablecimiento de relaciones ha sido un acto de sensatez y realismo que dará frutos a largo plazo, pero pudo haberse acompañado de un señalamiento más claro sobre el terrible estado de las libertades y los derechos humanos en Cuba y, de manera tangencial, en Venezuela. Al no haber ese deslinde, las timoratas democracias latinoamericanas se sienten aliviadas.

Pero hay un motivo adicional. La protesta en torno a Venezuela es débil porque contra ella opera un antiguo chantaje ideológico: denunciar lo que hace un régimen “de izquierda” es, supuestamente, un acto “de derecha”. Por eso la mayoría guarda silencio. Los demócratas latinoamericanos hemos vivido sujetos a ese chantaje desde la célebre declaración de Fidel Castro en 1969: “Con la Revolución todo, contra la Revolución nada”. Al menos tres generaciones de intelectuales han obedecido la consigna. Todo lo que era favorable a la Revolución y sus avatares (desde el guevarismo hasta el chavismo) pertenecía al territorio puro de “la izquierda”, corriente que representa al “pueblo”. Todo lo que se oponía a la Revolución (incluida la democracia, enemiga absoluta del militarismo) pertenecía al territorio turbio de “la derecha” que encarna al “no pueblo”.

El chantaje ha funcionado. Disentir de esa corriente, aún hegemónica en América Latina, cuesta. Hubo excepciones que confirman la regla. Todavía en los años setenta, un liberal puro, como el gran historiador mexicano Daniel Cosío Villegas, podía criticar a las dictaduras militares del cono sur, lo mismo que al régimen de Castro y aun al de Salvador Allende, sin ser considerado “de derecha”. Pero Cosío Villegas murió en 1976, justo cuando el militarismo genocida comenzó a entronizarse en varios países latinoamericanos para reprimir la nueva ola revolucionaria que estalló en la región. Entre esos dos extremos violentos —losgorilas y las guerrillas— las voces democráticas y liberales quedaron confinadas a los márgenes. En los años ochenta, con el triunfo del sandinismo y el ascenso de las insurgencias en Centroamérica, pasaron a formar parte de “la derecha”.

A pesar de todo, esas voces fueron ganando las conciencias. La crisis de los socialismos reales, la caída del muro de Berlín, la desaparición de la URSS y la conversión de China al capitalismo de Estado anunciaron la posibilidad de un cambio. La región pasó del militarismo a la democracia. En México, por ejemplo, intelectuales prominentes que defendieron por décadas al régimen de Fidel Castro se atrevieron poco a poco a criticarlo. Pero con el advenimiento de Hugo Chávez y su “Revolución Bolivariana” el maniqueísmo tomó nuevos bríos, ya no con el fundamento de una ideología marxista sino de un liderazgo populista: “con el líder todo, contra el líder nada”. Y el chantaje subsiste. Véase por ejemplo la reacción condenatoria de varios órganos periodísticos de la región tras el triunfo delderechista Macri en Argentina.

Mientras las corrientes populistas (ahora volcadas al culto de los redentores políticos) no ejerzan la autocrítica, no hay diálogo posible porque no creen en el diálogo. Su recurso al chantaje persistirá porque es su arma específica: no el debate civilizado, fundamentado y tolerante sino el terrorismo verbal, la santa inquisición en 140 caracteres. Es mejor confrontarlos con su mala fe. En España, me atrevo a pensar, la cuestión es de una seriedad mayúscula, porque atañe al proyecto histórico de Podemos.

Para ello volvamos al caso venezolano. Los hechos son evidentes. Contra la voluntad mayoritaria de la población, expresada en las urnas el pasado 6 de diciembre, el Gobierno de Maduro ha buscado nulificar a la Asamblea Legislativa. Para ello ha manipulado al poder judicial (nombrado por él después de las elecciones) contra los representantes. El líder Leopoldo López y muchas otras figuras de la oposición sufren un encarcelamiento absolutamente arbitrario. (Amnistía Internacional ha admitido que López es un preso de conciencia). En Venezuela los medios están cercados: mientras la verdad oficial es omnipresente, casi no existe la televisión independiente, y la prensa y los comunicadores críticos sufren un acoso sistemático.

Ante ese cuadro, la pregunta a los populistas de las dos orillas del Atlántico es directa y sencilla: si un régimen —como ahora el venezolano— ahoga las libertades e impide a la representación mayoritaria acotar el poder de quien consideran un mal gobernante (y aún revocarlo legalmente, si la provisión —como es el caso— existe en la Constitución), ese régimen ¿puede considerarse una democracia? Si no puede considerarse como tal, denúncielo. Si puede considerarse como tal, demuéstrelo. Por supuesto que no denunciarán nada ni demostrarán nada. Su silencio cómplice (y su labor de silenciamiento) ante el tácito golpe de Estado en Venezuela comprueba su propio proyecto: usar a la democracia para acabar con la democracia.

Venezuela vive hundida en el desabasto, la inflación y la zozobra. El país atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes. El Gobierno colapsará y, cuando eso pase, terminará por salir a la luz la podredumbre y la dilapidación del régimen chavista. Esa toma de conciencia por parte de quienes han creído en él será muy dolorosa. En ese momento, quienes han ejercido o inducido el silencio cómplice quedarán en evidencia. Pero será demasiado tarde para la autocrítica. Nadie creerá en su autoproclamada superioridad moral. Y nadie estará dispuesto a pagar, ni un minuto más, el chantaje.

Enrique Krauze
cartas@letraslibres.com
@EnriqueKrauze
Mexico

viernes, 5 de febrero de 2016

FERNANDO MIRES - ESPAÑA: JAQUE AL PSOE

Aunque la mayoría de los expertos piensen lo contrario, no fue mucho lo que avanzó la política española con la decisión del Rey al entregar las llaves para formar un futuro gobierno al PSOE (2.02.2016). Quizás bajo condiciones normales esa alternativa habría sido posible. El problema es que las condiciones ya no son normales en España.

Cuando se formó el cuadrilátero que depuso -gracias a la presencia de los partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos- al bipartidismo tradicional, no pocos pensamos que desde ahí en adelante se abriría un abanico de posibilidades aleatorias.
En verdad, con la excepción de una alianza “antinatural” Podemos- PP, todas las otras parecían posibles. Fue esa la razón por la cual al día siguiente de las elecciones del 20-D la mayoría de las opiniones apostaron por una “solución alemana”; léase: una coalición de gobierno entre conservadores y socialistas. Solución que en el caso español se hacía más expedita gracias a la eventual inclusión (centrista) de Ciudadanos. Esa posibilidad se encuentra todavía vigente y quizás al final logre imponerse, aunque el precio que debería pagar PSOE sea astronómico.
Que esa coalición obvia entre dos partidos históricos y un emergente no haya tenido lugar es un obstáculo que hay que adjudicar a la pésima conducción política impuesta por Pedro Sánchez durante el periodo electoral. Bien que haya atacado al PP por su lado más débil, el de la corrupción, aunque en esa materia no es el PSOE el partido más indicado para hacer de juez moral. Mal que haya radicalizado hasta tal punto su discurso –llegó a insultar a Rajoy en términos personales- haciendo casi imposible un reencuentro político entre las dos formaciones de la era post-franquista.
Olvidó Sánchez, si es que alguna vez lo supo, que una de las normas elementales de la política es la de no quemar todas las naves en las disputas entre partidos democráticos. Esa es justamente la diferencia entre la política alemana y la española. Durante el periodo electoral socialcristianos y socialdemócratas se dan con todo en Alemania. Pero siempre dejan una nave que permita un reencuentro futuro si las condiciones así lo ameritan.
Ironía entonces es que el PSOE, justamente el partido más afectado por los resultados del 20-D, haya sido comisionado para solucionar la crisis política. Esa crisis – este es el punto- no es otra sino la crisis del propio PSOE. Hecho todavía más evidente si se considera que bajo la conducción de Sánchez el PSOE logró obtener la votación más baja de toda su historia.
Reiteramos: coalicionar con el PP sería desde un punto de vista teórico e incluso matemático la solución más lógica para el PSOE. Pero ¿cómo explicar esa decisión a electores que votaron con el propósito de derrotar “para siempre” al PP? Esa es la razón por la cual Sánchez, presionado por las bases de izquierda del PSOE, parece todavía dispuesto a inclinarse hacia una alianza con Podemos sobre la base de una imaginaria “unidad de las izquierdas”.
El problema es que, como ha formulado de modo inequívoco Felipe González en representación de “la vieja guardia socialista”, Podemos no es un partido de izquierda sino un partido populista. Peor todavía, es un partido aliado con los enemigos históricos del PSOE: los independentistas, sean estos de derecha o de izquierda. No haber hecho esa evaluación, fue el segundo error de Sánchez. El error más grave de todos.
Si Sánchez estaba decidido a enfrentar de modo radical al PP debió haber hecho lo mismo con Podemos. Al no hacerlo confundió a sus propios electores, algunos de los cuales imaginaron que PSOE y Podemos son “dos partidos hermanos”. Recién cuando Podemos pocos días ante de la elección decidió pactar con los independentismos, algunos socialistas –en primer lugar los andaluces- se dieron cuenta de que las diferencias con el partido de Iglesias no eran de una coma más o menos. Esas diferencias tienen que ver nada menos que con la propia sustancia de la nación política común.
Los socialistas exigen (piden más bien) como condición para una alianza de gobierno que Podemos renuncie a su apoyo a los referendos secesionistas, algo que Iglesias no puede hacer sin perder por lo menos ese 30% de electores independentistas que lo llevaron a ocupar las posiciones privilegiadas que hoy ocupa. Las mismas que le permiten dictar pautas sobre todo el espectro político.
Bajo las condiciones descritas, el PSOE deberá elegir ahora entre la peste o el cólera. O se rompe por el centro uniéndose a Podemos o se rompe por la izquierda uniéndose al PP. Quiera o no, el PSOE se encuentra debajo de las garras de Pablo Iglesias. Y este último no solo lo sabe; además, lo goza.
Si PSOE se une al PP, aún con la inclusión simbólica de Ciudadanos, cederá el amplio espacio de la oposición de “izquierda” a Podemos. Si se une a Podemos cederá gran parte del gobierno a Podemos y a sus aliados independentistas y con ello se alejará del centro político (lo que objetivamente convendría mucho a Ciudadanos). Si no hace ni lo uno ni lo otro y decide ir a una segunda elección, todos los indicadores muestran la posibilidad de que Podemos lo desplace al tercer lugar de las preferencias políticas.
En breve, haga lo que haga, el PSOE esta siendo jaqueado por Podemos.
Dicho esto por el momento. La política es una caja de Pandora.
Fernando Mires
mires.fernando5@gmail.com
@FernandoMiresOl
@FernandoMires1

Alemania

jueves, 21 de enero de 2016

MARÍA CELSA RODRÍGUEZ, LA MILLONARIA TRIANGULACIÓN ENTRE PODEMOS, VENEZUELA E IRÁN, CASO ESPAÑA,FUENTE HACER

De  acuerdo a una investigación  que comenzó  en el año 2015 y fue realizada por “la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional de España”, el partido español “Podemos” había sido ilegalmente financiado a través de  la sociedad audiovisual 360 Global Media, que es dirigida  en España por el iraní Mahmoud Alizadeh Azimi. “En principio, la empresa es constituida como una agencia de noticias, pero en 2012 acaba convirtiéndose en la gestora de la cadena iraní”. Ya “en ese año, la empresa declaró ingresos por 7,2 millones de euros”.

El propósito del canal era divulgar en los países de habla hispana las ideas del régimen de los ayatolás, y buscar tender lazos internacionales “con organizaciones consideradas terroristas (como Hezbollah y Hamás, por ejemplo) y contrarrestar los argumentos de Occidente contra sus planes nucleares […]”. Sus cuarteles generales se encuentran en Madrid. Desde ellos se emite para Europa, Latinoamérica y los Estados Unidos.

Este conglomerado también cuenta con una edición en Press TV, que emite para todo el mundo desde Teherán. Cumpliendo con estrictas reglas de costumbres, se puede ver ante las cámaras que las presentadoras usan el velo islámico, aun cuando trabajan desde España. “En 2014, 360 Global Media declaró unos ingresos por 2.968.132,69 euros […] esos fondos también fueron utilizados por Irán para sufragar la creación de Podemos y su actividad ordinaria durante sus primeros meses de vida […]  y sus sociedades satélite habrían cobrado del conglomerado en torno a cinco millones de euros” [2].

La que más dinero recibió “es la Asociación Cultural Con Mano Izquierda, una entidad supuestamente sin ánimo de lucro que fundó  el propio Pablo Iglesias” y a través de ella “producía el programa ‘Fort Apache’, un espacio de debate” [2], conducido por Iglesias y por el que cobró  más de 100.000 euros en septiembre de 2014. Del mismo modo que  cobraba por el “espacio de debate ‘La Tuerka'[…]. El dinero habría llegado desde Irán a España a través de terceros países para dificultar su rastreo y sortear el bloqueo al que estaban sometidos hasta 2014 […] mediante triangulaciones con sociedades de Dubái, Bielorrusia y Malasia, entre otros estados” [2].

irantv2Estos hechos constituyen además un delito, ya que violan le Ley de Financiación de los partidos Políticos de España que “introdujo en 2007 la prohibición de utilizar fondos aportados por gobiernos extranjeros”. En su artículo 7.2 especifica que “los partidos no podrán aceptar ninguna forma de financiación por parte de gobiernos y organismos, entidades o empresas públicas extranjeras o de empresas relacionadas directa o indirectamente con los mismos”. Y  el artículo 304 bis del Código Penal “fija penas de prisión de hasta cuatro años de cárcel para quienes incumplan el artículo 7.2 de la Ley de Financiación de Partidos y multas de hasta cinco veces el importe de la donación recibida”. Pero en este culebrón tenemos que hablar de más protagonistas, de acuerdo al gobierno de los EEUU, más precisamente “del confidente de la DEA”, tanto el Presidente Hugo Chávez como Nicolás Maduro “habrían pactado en 2012 con su socio de referencia en Asia la utilización de Hispan TV como una vía alternativa para transferir fondos a los actuales responsables de la formación, ante las dificultades que estaba encontrando el régimen bolivariano para hacer llegar su dinero a España sin que fuera detectado por el camino”[4].  Chávez estaba feliz de esta incursión en el viejo mundo y lo bautizó como “Un nuevo canal para la batalla mediática”. “Quien desde 2002 estuvo  financiando a los principales líderes de Podemos con 4,2 millones de euros” [5]. Es más, se dice que “en la actualidad, Hispan TV y su homóloga venezolana, Telesur, tienen un acuerdo de colaboración” [3]. Hay que ver cuánto dinero está facturando el gobierno chavista por ello.

De acuerdo a la investigación de fondo “otros dirigentes de Podemos habría inflado hasta un 1.760% las facturas que emitía al canal iraní Hispan TV para camuflar por esa vía la inyección en el partido de dinero de Teherán, según han confirmado  fuentes policiales y también de la propia cadena” [4]. Es decir “el documento indica que el dinero de la dictadura islámica, una de las teocracias más sanguinarias del mundo, habría servido para lanzar la carrera política del líder de Podemos, Pablo Iglesias, y proyectar la imagen pública de su partido […] la tiranía islamista aportó “entre 600.000 y 700.000 euros al año” para el “funcionamiento y publicidad” del partido  a través de “sociedades interpuestas en varios países” [5].

Haciendo un balance, “el Gobierno de Irán ha inyectado durante los tres últimos años 9,3 millones de euros a la filial española de Hispan TV, el canal islamista que emite el programa de Pablo Iglesias Fort Apache”.[9]

Uno de los datos más sorprendentes que incluye el informe elaborado por la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía sobre la financiación ilegal de Podemos demuestra que el teléfono móvil que usa Pablo Iglesias para comunicarse con sus compañeros de partido y para atender a los periodistas, está a nombre de una empresa del Gobierno de Irán [12].

irantv3El negocio millonario: La Fundación CEPS

En el año 2011 “La Fundación de Pablo Iglesias [el Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS)] vendió  al presidente venezolano Hugo Chávez un plan para infiltrarse en el movimiento 15M, con el fin de instrumentalizar y poner a su servicio las protestas de los indignados españoles”[6]. De este modo la Revolución Bolivariana encontraba un puente político para hallar tierra firme en el viejo mundo, así “el 28 de mayo de 2011, CEPS remitió a Caracas un nuevo informe titulado Estrategias para una aproximación bolivariana al movimiento de los indignados en España y Europa, en el que proponía al Gobierno de Hugo Chávez una hoja de ruta para infiltrarse en el 15M con el fin de obtener réditos políticos” destacando “la importancia crucial que estas movilizaciones podrían tener a la hora de construir nexos entre el Proceso Revolucionario Venezolano y otras luchas”[6], y así reducir la condición de aislamiento  en que colocan al régimen chavista. Así Hugo Chávez, compró el Plan por 3,7 millones de euros.[7]

La Fundación de Pablo Iglesias también fue asesor de imagen de Chávez para su programa “Aló Presidente” durante su campaña presidencial en el 2011, marcándole incluso como debía exponer su imagen ante el cáncer que lo terminaría llevando a la muerte. Como vestirse frente a las cámaras, elegir colores claros porque reflejan salud, o “vestimenta militar que transmita determinación en el combate contra la enfermedad“, hablar desde la banalidad y la indiferencia de su enfermedad, recurrir al humor, elegir espacios abiertos,  soleados y de mucho verde donde él pueda caminar y no mostrarse postrado ni débil, eran algunos de los consejos que recibió Chávez. Varios informes de la fundación revelan como dirigían el discurso que debía sostener Chávez con su pueblo. En el “informe firmado el 13 de agosto de 2010, la Fundación CEPS proponía al presidente venezolano realizar una emisión especial de su programa bajo el título Aló vacacional para enviar mensajes a favor de un turismo socialista y solidario en desarrollo […]; en otro informe fechado el 11 de junio de 2010, la Fundación vinculada a los líderes de Podemos, sugiere a Hugo Chávez que aproveche su espacio Aló Presidente para recabar el apoyo de la población frente a la escalada de precios que ya comenzaba a provocar graves problemas para la compra de productos básicos […]. Así, plantea la necesidad de que Chávez anime públicamente a los ciudadanos a convertirse en delatores denunciando a aquellos establecimientos que subieran los precios por encima de los límites fijados por el Gobierno, con el fin de acabar con la especulación en el pequeño comercio”. “El informe del 8 de julio de 2010, era para responder a las críticas del cardenal Jorge Urosa, quien había denunciado “las leyes inconstitucionales con las que se pretende implantar en Venezuela un régimen marxista”.

En “el documento elaborado por CEPS en enero de 2011 proponía a Chávez que impusiera a las televisiones privadas (una de las más críticas en aquel momento era Globovisión) un protocolo para que “durante la campaña electoral, la información [política] se distribuya el tiempo de difusión de los candidatos o partidos proporcionalmente, en base a los resultados obtenidos en la contienda anterior. Esta fórmula, aclaraban los asesores de Podemos, otorgaría a Hugo Chávez el 63% del tiempo de las informaciones de la campaña electoral, mientas que la oposición tendría que conformarse con repartirse el 36% restante”.[8]

irantv4El diputado venezolano opositor Julio Montoya, en su visita a España el año pasado, aseguró tener en su poder más de 270 documentos que dan fe de “las recomendaciones que el Gobierno de Maduro recibía para, entre otros asuntos, atacar políticamente a Capriles o mostrarse como la garantía de bienestar de los más empobrecidos frente a un modelo neoliberal que está dejando sin casas a millones de personas en el Norte” [11].

De este modo el CEPS colocaba al discurso de Maduro en una posición estratégica frente a la atención del pueblo, funcionando como “una maquinaria de propaganda coordinada”. Incluso diseñó un mecanismo de información para usar a favor del gobierno “la trágica muerte del diputado oficialista Robert Serra”. Para ello, el crimen – desde el mensaje oficial – fue como consecuencia de los actos de “violencia organizada por grupos paramilitares colombianos vinculados con la oposición al chavismo”, que programaron una serie de “asesinatos selectivos especialmente macabros contra carismáticos líderes de la revolución bolivariana”. Así, se elaboró un documento por el CEPS, donde  “se aconseja al presidente que articule su discurso en torno a “ideas de fuerza” como: “El Chavismo es Paz”, “el legado de Robert (Serra) es eterno”. Es decir, un programa que orientaba a Maduro para demostrarle a los venezolanos que Venezuela marchaba contra el terrorismo.

El  informe del “3 de enero de 2011 contenía “Estrategias de cara a los medios televisivos privados”. Era una forma de instrumentar medidas con el propósito de “negociar con estos medios, cooptarlos o conseguir al menos una mayor presencia del presidente y del Proceso [Bolivariano] en los hogares venezolanos”. Lo más llamativo es que el informe “proponía plantear al canal Venevisión la realización de un formato original francés, de éxito internacional de audiencia: Tengo una pregunta para usted, en el cual los líderes políticos responden a las preguntas de ciudadanos previamente seleccionados en base a criterios representativos de la sociedad. Un formato introducido precisamente en TVE durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero” [8].

Pero Hugo Chávez no fue el único que favoreció al CEPS, el Presidente de Ecuador Rafael Correa también lo hizo. Según el portal El Economista “entre 2013 y 2014 el partido de Pablo Iglesias ha recibido 685.038 euros”. Y a diferencia de Venezuela, Ecuador a través de la Secretaría de Cooperación Internacional, mantiene un convenio  con  el CEPS  vigente hasta el 30 de noviembre de 2016. Asimismo, cuenta con trabajos individuales sobre asesoramientos técnicos en distintas áreas. Por otra parte, “el 28 de marzo de 2014, el CEPS se aseguró otro convenio, por tres años. En él, se compromete a “implicar a universidades españolas” en los cursos que organicen en conjunto para “conseguir su aval académico”. Y aunque sólo se establece la cooperación técnica y académica, “en caso de acordarse acciones que impliquen gastos, las partes podrán celebrar convenios específicos”[10]. Esto quiere decir que Podemos durante diez años fue financiado por Chávez, por Irán y aún sigue siendo financiada por el gobierno de Correa.

De este modo las ideas de izquierdas financian buena parte de los programas que les permiten  cooptar adherentes en una sociedad descreída y desilusionada de sus gobernantes, a través de ellos también el terrorismo islámico  encuentra un camino para ingresar a Europa y América, donde los medios de comunicación resultan atractivos para sus objetivos. Objetivos que los gobernantes populistas del siglo XXI, Chávez, Maduro, Morales, Correa, Castro, Kirchner, y tantos otros, supieron y saben usar para dominar a sus pueblos y perpetuarse en el poder.

* Informe especial de María Celsa Rodríguez para HACER.

Fuente: HACER

Referencias

[1] El entramado que se esconde tras la cadena iraní censurada por el Gobierno. Noticias de España  http://goo.gl/jvxPgD

[2] La UDEF investiga a Podemos por financiarse con cinco millones de euros de Irán. Noticias de España  http://goo.gl/EJGO2T

[3] La DEA de EEUU revela que Venezuela e Irán pactaron financiar a Podemos con HispanTV. Noticias de España  http://goo.gl/t875nS

[4] La productora de Iglesias infló un 1.700% sus facturas para camuflar el dinero de Irán. Noticias de España  http://goo.gl/hb3S6o

[5] La Policía descubre que la dictadura iraní ha dado 2 millones de euros a Iglesias y su entorno desde 2013

http://okdiario.com/investigacion/la-policia-descubre-que-la-dictadura-irani-ha-dado-2-millones-de-euros-a-iglesias-y-su-entorno-desde-2013-52289

[6] Hugo Chávez compró a la Fundación de Iglesias un plan para apropiarse del 15M y derribar la Monarquía

[7] Hugo Chávez compró a la Fundación de Iglesias un plan para apropiarse del 15M y derribar la Monarquía

http://okdiario.com/investigacion/hugo-chavez-compro-fundacion-de-iglesias-plan-apropiarse-del-15m-derribar-monarquia-7828

[8] La Fundación de Podemos dictaba a Hugo Chávez los contenidos de su ‘Aló Presidente’

http://okdiario.com/investigacion/fundacion-de-dictaba-hugo-chavez-contenidos-de-alo-presidente-9078

[9] La TV de Pablo Iglesias ha recibido 9,3 millones del Gobierno de Irán desde paraísos fiscales

http://okdiario.com/investigacion/la-tv-de-pablo-iglesias-ha-recibido-93-millones-del-gobierno-de-iran-desde-paraisos-fiscales-52923

[10] La fundación ligada a Podemos seguirá recibiendo dinero de Ecuador hasta 2016

http://www.libremercado.com/2015-05-22/la-fundacion-ligada-a-podemos-seguira-recibiendo-dinero-de-ecuador-hasta-2016-1276548597/

[11] DENUNCIA DEL DIPUTADO JULIO MONTOYA

Un diputado venezolano denuncia que Podemos explicó en 2014 a Maduro cómo criminalizar a la oposición

http://www.libertaddigital.com/espana/2015-04-21/un-diputado-venezolano-denuncia-que-podemos-explico-a-maduro-como-criminalizar-a-la-oposicion-1276546088/

[12] El teléfono personal (673 298 ***) de Pablo Iglesias está a nombre de una empresa del Gobierno de Irán

http://okdiario.com/investigacion/el-telefono-personal-673-298-de-pablo-iglesias-esta-a-nombre-de-una-empresa-del-gobierno-de-iran-55258

http://www.hacer.org/latam/espana-la-millonaria-triangulacion-entre-podemos-venezuela-e-iran-por-maria-celsa-rodriguez/

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HACER ‏@ebiglione  

miércoles, 6 de enero de 2016

CARLOS ALBERTO MONTANER: ESPAÑA, BIENVENIDO MR. CHÁVEZ, CASO ESPAÑA

La idiotez política está al alcance de cualquier pueblo. Ninguna sociedad está libre de recorrer ese camino. Quien lo dude, debe pensar en la Alemania de Hitler, la Italia de Mussolini, la Cuba de los Castro o la Venezuela de Hugo Chávez. Sobran los ejemplos.

“Podemos” es un partido político chavista, oficialmente creado hace pocos meses en España. Pablo Iglesias es su cara más visible. Se trata de un joven profesor universitario, desaliñado, con barba rala y cola de caballo, quien no vacila en defender el uso de la guillotina para traerle la felicidad a la sociedad española.

El personaje y su partido han entrado en la vida pública española sorpresivamente. En las elecciones al Parlamento Europeo, la novísima organización obtuvo 1, 200,000 votos y cinco escaños. Esto ha desatado las alarmas.

El calificativo de chavista a “Podemos” no es gratuito, sino todo lo contrario. Ha sido muy costoso. De acuerdo con una investigación llevada a cabo por el diario El País, los directivos españoles de esa organización, por medio de una Fundación, han recibido unos cuatro millones de dólares a lo largo de los años en concepto de “asesorías” por parte de la Venezuela de Hugo Chávez.

Por el tipo de medidas llevadas a cabo por el chavismo se pueden deducir las creencias que prevalecen en “Podemos”. Forman parte del extendido grupo de fabricantes de miseria que militan tras las banderas del populismo. Cuando Chávez llegó al poder había seis millones y medio de pobres. Hoy existen más de nueve y el país padece todo tipo de escaseces en medio de la mayor violencia. En Caracas, dicen, ya no se contabilizan los habitantes sino los supervivientes.

¿Pueden semejantes personajes llegar al poder en España en un futuro próximo? El periodista Federico Jiménez Losantos, quien procede del Partido Comunista y ha evolucionado hacia el liberalismo, afirma que sí, y yo creo que tiene razón. Pudiera ocurrir.

Todos los elementos están dados para la tormenta perfecta. Los dos grandes partidos nacionales —los populares y los socialistas— se han desacreditado por culpa de la corrupción. Hay un 25% de desempleo, que alcanza el 50 entre los más jóvenes. El separatismo catalán y vasco va en aumento. La monarquía cuenta con un tibio respaldo. Muchos jóvenes bien preparados emigran hacia otras naciones porque no encuentran posibilidades de prosperar en España.

Las propuestas de “Podemos” son totalmente disparatadas, pero eso jamás ha sido un obstáculo para ganar elecciones en épocas de crisis. Prometen repartirlo todo porque, para esta gente, corta de entendederas, el problema no está en la limitada generación de riquezas por la debilidad del tejido empresarial, sino en la mala distribución de ella.

Creen que la forma de combatir el desempleo es repartir el trabajo “justamente”. Si el 100% de los trabajadores sólo trabajaran el 75% de la jornada laboral, el 25 que no encuentra empleo podría hallarlo.

Creen que, si se reduce la edad de la jubilación a los 60 años, en lugar de los 65 hoy vigentes, habría más empleos disponibles y más tiempo para disfrutar del ocio. (¿Por qué no a los 50?).

Creen que basta con despojar de sus excedentes a los que tienen, para otorgarle a toda persona radicada en la Península un subsidio “digno” que le permita vivir decorosamente.

Es decir, “Podemos” promete terminar con la crisis esforzándose menos, en lugar de más, que es lo que dictan el sentido común y la experiencia. Pero esas propuestas, que arruinan a cualquier sociedad, son gratas a los oídos de muchos electores.

¿Son demócratas los miembros de “Podemos’’? No lo creo. No se puede ser chavista y demócrata simultáneamente, de la misma manera que no se puede apoyar al fascismo o al comunismo y creer en la libertad. Es lo que los clásicos llamaban contradictio in terminis, algo así como un cuadrado redondo.

La vía electoral, eso sí, es la fórmula para llegar al poder y desde allí dinamitar las instituciones que sostienen el Estado de Derecho. Esto es lo que han llevado a cabo la Venezuela de Chávez y Maduro y, hasta cierto punto, el Ecuador de Rafael Correa.

¿Cómo pueden llegar al poder semejantes personajes? Jiménez Losantos piensa que mediante un pacto con los socialistas, los comunistas de Izquierda Unida y los separatistas más radicales de Cataluña y el País Vasco. Un nuevo Frente Popular que se inclinaría paulatinamente hacia el estatismo-colectivista-populista, que derrote al centro derecha en las urnas y precipite a España en una etapa revolucionaria.


¡Dios nos coja confesados!

Carlos Alberto Montaner 
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner
Vicepresidente de la Internacional Liberal
Estados Unidos