Mostrando entradas con la etiqueta HABLA LA CONCIENCIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HABLA LA CONCIENCIA. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de abril de 2017

LUIS GARRIDO¡, VAYA MADRE DE LAS MARCHAS

HABLA LA CONCIENCIA

Increíble, este pueblo se resteó.  Sin temor a pecar de optimismo nos atrevemos a afirmar que la  manifestación del 19 de abril  -bien llamada la madre de las marchas-  si no fue la repetición de un movimiento independentista, es una reacción a favor de la autonomía,  la legitimidad, la representatividad, la soberanía y de la unión como venezolanos en defensa de intereses comunes.  Esta marcha  -realizada en Caracas-  superó la del primero de septiembre del año pasado: difícil de calcular la asistencia.  Allí estaba el pueblo despojado de toda expresión de cobardía;  enfrentó todos los riesgos de una represión que a costa de la sangre y la vida de los venezolanos están  dispuestos a hacer derramar para mantenerse en el poder.
 
El dicho dice: "va tanto el cántaro al agua hasta que se rompe".  Insistimos en  que a este gobierno no hay que tumbarlo, porque ya está caído;  basta solo apreciar la desesperación de Nicolás en sus gritos amenazantes para darnos cuenta cómo deja ver la inestabilidad de un régimen que enseña sus  crueles intenciones disparándole a un pueblo que pacíficamente toma las calles llevando como única arma la bandera nacional;  un pueblo que reclama elecciones, libertad de los presos políticos, ayuda humanitaria frente al hambre y la carencia de medicinas, respeto a la Asamblea Nacional y la destitución de los 7 magistrados golpistas de la Sala Constitucional. 

No nos estamos refiriendo a nada de la cual los venezolanos no seamos los propios testigos;  marcha que anuncie la oposición, marcha que Jorge Rodríguez  prohíbe ingresar  en  el municipio Libertador;  pero no suficiente con eso, este siquiatra afectivo del tristemente recordado Edmundo Chirinos, pone al descubierto sus instintos criminales al tomar las calles de la capital con cientos de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, más la Guardia de Nicolás que en su práctica represiva, obstaculizan el paso por vías que a capricho y cobardía de quienes transmiten las ordenes de la prohibición deben ser cumplidas.  Los resultados están a la vista: varios muertos, cientos de heridos, decenas de presos y 14 detenidos de la Guardia de Maduro, investigados por el cobarde y vil  asesinato de Gluseny Canelón, en el estado Lara.       


 Cuando las dictaduras pierden el control de las calles es porque tienen los días contados.   Da pena ajena ver como Nicolás se rodea de  su anillo de  seguridad;  los cacerolazos y hasta los huevos que se estrellan en su cuerpo son muestras claras del mensaje que le manda el pueblo.  Por más que se resistan a admitir que este gobierno está caminando de  rodillas y le pongan todos los obstáculos a la realización de un proceso eleccionario que comience por la salida de Maduro, nada impedirá que los venezolanos determinemos la suerte de nuestro país.     

Luis Garrido
  luirgarr@hotmail.com
  @luirgarr
Carabobo - Venezuela           

lunes, 24 de abril de 2017

LUIS GARRIDO, UN PUEBLO RESTEADO

HABLA LA CONCIENCIA

La irresponsabilidad del presidente no solo lo limita a gobernar con la estrechez de su imaginación y escasa capacidad para desempeñar el cargo que ostenta;  si avanzamos más allá,   nos encontramos que el costo de la ruptura institucional ha colocado al país en una confrontación de guerra,  donde las armas del gobierno tratan de apagar la voz de los venezolanos en la calle pidiendo la libertad de los presos políticos, la destitución de los magistrados golpistas, la apertura del canal humanitario y elecciones ya; a las cuales Maduro les tiene terror, conociendo por adelantado los resultados de una derrota aplastante en las urnas electorales.  Lo sucedido y vivido de esta experiencia nos lo muestra la rabia de un pueblo, la defunción de su esperanza y un cementerio de ruinas de lo que es hoy Venezuela después de 18 años gobernada por parásitos corruptos que encarnan la fuerza bruta, el engaño, la ignorancia y la más ruin miseria humana.                   

Más que el peso del dinero, es la descomposición moral;  instituciones con personas  arrodillada ante el dictador. Cantos de alabanzas y muestras adulantes que expresan el servilismo más aberrante ante los despropósitos de este gobierno.  Es con esas manifestaciones de solidaridad incondicional como se ha mantenido Nicolás, porque no es verdad lo de las encuestas tarifadas que abultan números imaginarios: el pueblo calla, pero la mecha va encendida por debajo de la tierra.            .                     

Más que hacer mediciones del tiempo faltante o de lo que va ocurrir en las semanas venideras, mejor es analizar la frialdad que aun se observa en un amplio  sector de la población  ante la gravedad de lo que se avecina con el calentamiento de las calles, frente al otro sector que con la mano en el corazón se restea por Venezuela.  Respondámonos esta pregunta:   ¿pudiera un hombre,   por más apoyado que esté en la pasividad complaciente de la fuerza militar y la utilización perversa de los recursos del estado,  ser más fuerte que el poder de un pueblo bravo dispuesto a rebelarse contra la tiranía?              
            

El mensaje está en la calle y aun cuando se difiera en estrategias y  procedimientos propios de un universo partidista, con la Constitución en la mano vamos en una misma dirección. Es muy poco lo que falta, y debe llamarnos a la reflexión que estando el porvenir de la República en nuestras manos, no seamos capaces de sostener las puertas abiertas de la rebeldía frente a quien, de la manera más cobarde e insolente, amenaza y actúa con las fuerzas de las armas buscando sembrar el terror.  Nos estamos jugando el destino: o somos prisioneros de la mordaza autoritaria o elevamos desde lo más profundo de nuestro pecho  un grito de libertad que retumbe en todo el continente.     

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela                  

jueves, 30 de marzo de 2017

LUIS GARRIDO, COSTOSO ERROR

HABLA LA CONCIENCIA

Admitimos la pretensión de imaginarnos que la aceptación de la "validación" de los partidos políticos impuesta por el Consejo Electoral era la oportunidad de lanzar el guante  para cazar una confrontación que  -aunque pacífica-  le agregaba el complemento que está haciendo falta -en medio de tanto pesimismo- para superar estos simples escarceos, donde quien ha llevado la mayor ventaja ha sido precisamente el gobierno.  Serán maneras de interpretar la lucha, pero nos parece que 18 años son más que suficiente para reflexionar sobre lo acontecido en nuestro país bajo la imposición de un modelo político cargado de desaciertos, donde ha sido el pueblo quien ha llevado el peso de los mayores sufrimientos. No encontramos correspondencia entre las palabras y los hechos;  le damos calor al debate,  pero al final terminamos "bailando al son que nos tocan". 

¿Qué cuenta sacamos en eso de validar?   ¿Acaso no le estamos lavando el rostro a la dictadura con ese disfraz democrático  de respeto a la institucionalidad partidista?    Estamos en presencia de un régimen temible e incompetente, pero totalmente dispuesto a reprimir y destruir por completo al país;  un gobierno cuyo aval democrático ha quedado tatuado en las paredes carcelarias y ha traspasado más allá de nuestras fronteras la ausencia de sus hogares de quienes disintieron de la aberración de este modelo socialista.    No siempre hemos compartido los argumentos que muy calificados voceros expresan en referencia a la forma como se ha conducido el debate opositor contra el régimen pero, analizándolo fríamente: cuántas decepciones se han sembrado en una población que espera tanto de sus líderes. 

 En  nuestra memoria estremecen errores que aun cuando pudieron servirnos de enseñanza, ha sido poco lo que aprendimos.  Digamos que con la mente puesta en otros intereses le dimos aliento a lo que queda de este gobierno, que si se mantiene de píe es porque no ha habido una vocería que impacte en las masas,  que más que diálogos, acercamientos o coincidencias políticas, lo que quiere es la calle como lo contempla el Articulo 350 de la Constitución.  Duro es decirlo, pero en la  validación de los partidos hubo otras motivaciones donde los cálculos personales sobresalieron.  Partidos grandes y pequeños se montaron en la canoa;  ¿cuántos saldrán con vida en la hora de la creciente?     


En política se debería actuar con sensatez.  Los líderes  prefirieron irse cada uno por su lado antes  que conformar una fuerza de la mano del pueblo.   Mientras los venezolanos se debaten en sus angustias, sintiéndose cada día más ahogados por las tenazas de la dictadura, la dirigencia política se rindió temerosa de que el gobierno determinara la desaparición  de cada partido.  

Costoso error.  

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela   

miércoles, 22 de marzo de 2017

LUIS GARRIDO - BAILANDO AL SON QUE NOS TOCAN

HABLA LA CONCIENCIA

El espanto del 2005, cuando perdimos la Asamblea Nacional sin disparar un tiro, lo llevamos como una camisa de fuerza que nos limita los pasos y decisiones dentro de esta trágica pesadilla que nos reclama mayor acción y menos indecisiones.  

Nos cuesta creer que alguien en nuestro liderazgo político pudiera llegar a imaginar que desde las filas del oficialismo y a estas alturas del partido nos pudieran lanzar una bombita para que se la "bateáramos de jonrón".  

Partamos por el principio de que en el equipo contrario  hay dos "roliverios de cuarto bate" cuyas condiciones aventajan al mejor;  pretender ganarles en el mismo patio y con sus mismas señas es de novatos ilusos.   El propósito  y las tropelías  de la validación de los partidos  se manifiestan por sí solos. 

Si sacamos la cuenta de lo que hemos obtenido en estos esfuerzos de recuperación y espacio de calle, tendríamos que reconocer que han sido muy pocos.  Ciertamente,  el régimen está bastante debilitado, pero no atribuible a nuestras acciones;  digamos más bien que es por la corrupción desmedida, la inflación galopante, el desabastecimiento de la comida, la escasez de  las medicinas, la inseguridad desbordada y la ineptitud nunca imaginada proveniente de la presidencia.  Hemos hecho poco, la inconformidad en el pueblo así lo manifiesta, aun cuando la Constitución y los procesos  electorales vencidos  nos han dado las armas suficientes para asumir los retos.  No es aventurado decir que la ilusión de la gran mayoría de los venezolanos se ha perdido en la mesa de la discusión de los partidos. 

Nos quejamos de los obstáculos, del número de máquinas, de las ubicaciones de las mesas y no terminamos de aceptar que la validación es una estrategia para invalidar a los partidos.   Los tentáculos del pulpo son tenazas de su mismo cuerpo;  ignorar que quien establece las reglas responde a una línea ya impartida es como cerrar los ojos ante lo que no se quiere ver.  Validar es hincarse de rodillas frente al enemigo.   
  

Nos duele admitirlo, pero esta manera de luchar contra una dictadura que al costo de la vida de los venezolanos está apostando a su permanencia vitalicia, la desconocemos.  La pelea es por la libertad.  Un Si de ese lado debe ser un No rotundo de nuestra parte.  Basta ya de bailar al son que nos toquen.  Todo  dirigente que no se sienta con el valor requerido para enfrentar a este régimen nefasto, que se aparte.  La patria en su desespero reclama mayor acción: a un lado los indecisos.      

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela           

jueves, 16 de marzo de 2017

LUIS GARRIDO, CAPITULO CERRADO

HABLA LA CONCIENCIA

Cuántos pudieran ser los interesados en el diálogo de que tanto se habla como salida a la crisis social, moral y política venezolana.  Suficientemente conocidos son los expresidentes  Martin Torrijos, Rodríguez Zapatero, Ernesto Samper, Leonel Fernández, el comisionado Jorge Rodríguez y la representación del Vaticano, que aunque aparezca metida en el mismo saco, la buena fe es  percibida porque ha puesto empeño en la salvación de lo que pudiera ser la última esperanza  para lograr acuerdos serios que obliguen al régimen a darle cumplimiento.  En las bondades de un diálogo entre las partes enfrentadas todo aporte es favorable, pero aquí hablamos de dos modelos tan desiguales como es el comunismo y la democracia;  de una oposición decente y un gobierno tramposo, corrupto y descalificado  internacionalmente.   
            
¿Porqué continuar con esta farsa?  Entendemos el diálogo dentro de un amplio espectro de opiniones, personalidades y gestiones para lograr el fin de restaurar la vigencia de los derechos  humanos en el país.  Si el propósito de Maduro  es sembrar falsas expectativas sobre acuerdos que pudieran lograrse, los engañados serían todos los componentes de la "Mesa del Diálogo", porque descubiertas las intenciones que se dieron a conocer en la primera sentada anunciada con bombos y platillos, se necesitaría ser unos pillos con intereses oculto para seguir prestándose a un juego diabólico donde quien más sufre es el pueblo.  Nuestra afirmación es categórica: el diálogo debe ser un capítulo cerrado. 

No hace falta un día más para estar conscientes de cómo el socialismo bolivariano del difunto que no terminan de enterrar y su protegido Nicolás Maduro, dispusieron de las riquezas del país.  Destruyeron la economía, acabaron con la producción alimenticia despojando tierras y robándose propiedades que no llegaron a pagar. Con esa misma política se multiplicaron los nuevos ricos  robolucionarios  que se extendieron de manera increíble más allá de nuestras fronteras, apareciendo señalamientos nunca imaginados que comprometen a altos funcionarios, siendo que lo más triste no es la verdad o la falacia sino la solidaridad del presidente, traduciéndose en responsabilidad compartida. 
    

Todo esto nos indica que ciertamente no estamos para diálogo sino para mayor acción de calle;  considerémoslo un capítulo cerrado.  Nuestros pasos deben estar claramente definidos ante un gobierno que encarcela y reprime, que está acabando con Venezuela.    No son fantasiosas la respuesta en la calle ni la disposición  sobre la base de la ruta electoral;  es así como se derrumban las dictaduras y esta no será la excepción. 

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela              

jueves, 9 de marzo de 2017

LUIS GARRIDO, QUE LES QUEDE BIEN CLARO

HABLA LA CONCIENCIA

No somos cubanos ni nicaragüenses, tampoco nos arrodillamos frente a dictadores.  Si lo que pretenden -a través  de la incondicionalidad de las rectoras del Consejo Electoral-  es imponer la práctica del partido único, que es como decir  "despachar y quedarse con el vuelto", que se vayan bajando de esa nube.  La provocación del gobierno pareciera no tener límite, pero el ambiente excesivamente caldeado se torna cada día más peligroso;  la mecha está a punto de hacer explotar el barril de pólvora: un pueblo sin control pudiera   estallar  en su indignación.  Todos los pasos del régimen van encaminados hacia la violencia;  el concepto que tienen sobre los avances de la revolución es mediante el predominio político, el abuso de la fuerza pública y el control de los poderes.  
 
La explicación es sencilla si nos apoyamos en la experiencia de las dictaduras cubana y nicaragüense; el método eleccionario está controlado bajo un solo fin: votar pero no elegir;  de allí los años del castrismo gobernando a Cuba y el poder absoluto de Daniel Ortega sobre Nicaragua. Los recientes resultados de su cuarta victoria tuvieron una significación muy especial, además de alzarse  con la presidencia también impuso a su mujer en la vicepresidencia.  La diferencia que pudiera compararse entre Venezuela y esos dos países es que, aún robándonos la presidencia de manera descarada, obtuvimos   mayor número de votos que el oficialismo,  pero si existiera alguna duda sobre lo que aquí afirmamos, regresemos a la elección de la actual Asamblea Nacional donde el gobierno recibió una tremenda paliza.      
          
Los asesores políticos del régimen están enredados,  tendrán que revisar su equivocada estrategia, salvo que el propósito sea darle los últimos machetazos a la democracia, por cuanto obligar a "rajatabla"  la relegitimación de los partidos políticos en el tiempo y las condiciones que impusieron, es imposible física y matemáticamente.  Cuando decimos enredados es porque un gobierno que se mantiene en pie mediante procedimientos arbitrarios y rehuyéndole a todo proceso que signifique contarse, no está en capacidad de imponer ninguna medida que no sea por la fuerza. 

Razonemos: quien lleva el timón del barco es precisamente el más inepto para conducirlo;    más del 80 % de rechazo de la población así lo indica.  Lo que nos queda a los venezolanos es coincidir en el mismo propósito: la calle sin vuelta atrás. 


Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela           

sábado, 4 de marzo de 2017

LUIS GARRIDO, JUSTICIA POR PROPIA MANO

HABLA LA CONCIENCIA

Llegamos a donde nadie lo hubiese pensado.  Más que rabia es un odio enfurecido;    la respuesta encontró asiento en un pueblo indignado.  Lo triste es que, cuando la justicia se cobra por cuenta propia, no tiene medida ni límite en su aplicación.  No queremos  hacer del tema escogido un motivo para la especulación política, pero sentimos que la responsabilidad es  exclusiva de quien hace tan poco -por no decir nada-  que la ciudadanía -frente al verdadero recurso del "sálvese quien pueda"- ha venido reaccionando de la manera más ruda y jamás imaginada.  

Quisiéramos hacernos entender más por el dolor de lo que está pasando en nuestro país que por los argumentos que esgrimimos sobre la tragedia en sí, porque no hay persona que  no esté alarmada con el desarrollo -cada vez más avanzado- de la criminalidad callejera y tristemente convencida de que en definitiva el régimen ha resultado incompetente para reducirla.  Nos cambiaron la vida;  de aquel país alegre nos queda solo recuerdos y añoranzas.  Estamos enfrentados a esa realidad del asalto rutinario en el autobús y el arrebato sorpresivo;  pero lo más alarmante es que hasta el entretenimiento nocturno desapareció,  ya que a partir de las cinco de la tarde comienza el cierre del comercio, y la soledad de las calles se hace sentir en el pánico de la población.     
Vivimos una tragedia muy particular.  Las motos son parte de la angustia de la gente;  se han convertido en una práctica diaria del asalto.  Preguntamos: ¿qué cuesta aplicar algunas medidas que al final serían de beneficio colectivo?     Ningún motorizado asaltaría si no llevara algún acompañante.  Hablamos del parrillero cómplice y aunque en las primeras de cambio serían muchos los justos que pagarían por los pecadores, solo buscamos una sana imagen del sector motorizado.  Se trata de una clasificación donde la compañera justifica su traslado y el mototaxista tendría su identificación;  pero la aplicaría cualquier gobierno que se empeñe en reducirle las alas a la delincuencia.    
         
No estamos descubriendo el agua tibia pero sí nos preocupa lo que será  de ese venezolano de sentimientos profundamente humanos, que ve con sus propios ojos cómo una persona envuelta en llamas o sacrificada por una comunidad, paga la desgracia de su desviación.  

Ojalá que Carabobo  -convertido hoy en un desastre en materia de seguridad-diera el primer paso.    

¡Insólito!: la tragedia del autobús en Guigue con el número de fallecidos señalados, sigue trayendo cola;  la policía ha tenido que custodiar el ataúd del chofer hasta el cementerio para evitar que una turba linchara al muerto.   
         

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela              

viernes, 24 de febrero de 2017

LUIS GARRIDO, EL 350 NOS LLAMA

HABLA LA CONCIENCIA

EMPOBRECE ASÍ DOMINAS


Quienes se imaginan que por los caminos de la violencia es que saldremos de este gobierno están cometiendo un gravísimo error.  Admitimos que la confrontación es totalmente desigual;  el uso abusivo de la fuerza pública, el irrespeto  a la Constitución, el desconocimiento a la autonomía de los poderes, el encarcelamiento de la disidencia y el cierre forzoso de medios de comunicación contrarios a la línea editorial  del régimen, nos indican la diferencia excesivamente marcada. 

La cárcel y el exilio  son muestras irrefutables, ya que en los 18 años de gobierno traducidos hoy en una dictadura, cientos de hogares sufren la separación de seres queridos en el exilio y muchas lágrimas se han derramado sobre el recuerdo inolvidable de los caídos. 

Pudiéramos consentir que las contradicciones entre los factores de la Unidad Democrática, han quebrantado ilusiones en esa población ansiosa de un cambio de gobierno en nuestro país¸ pero no se trata de calificar el comportamiento de los cuatro de ayer o los nueve que conforman hoy la Mesa Unitaria, sino de revisar la actitud de la totalidad de los venezolanos frente al desastre de un modelo político que está acabando con  nuestro país.  La política del régimen y su revolución se soportan en el engaño y la demagogia.   Mientras el pueblo sufre una severa crisis de hambre con personas que escasamente logran comer una sola vez, los personeros oficialistas se jactan de las bolsas de los CLAP, cuya fuente de corrupción es una vergüenza. 
      
El país está en un limbo y no hay gobierno que le ponga freno al desajuste: inflación por las nubes, escasez impresionante de medicinas, violencia inimaginable en la calle como consecuencia del hampa desbordada.  No hay venezolano - sea de una acera o de la otra- que no esté sufriendo las penalidades de esta situación.  De Nicolás Maduro como responsable principal de todos esos males, solo se encuentran  evasivas que alientan la decepción.  Una entre sus obras como Jefe de Estado es,  "el carnet de la patria", tamaña grosería para una población cuya identificación principal y valedera es la cédula de identidad.
   

Este es el cuadro real: el gobierno podrá tener cañones, tanque y fusiles, pero un pueblo que se disponga a tomar las  calles de forma  pacífica, recuperará la libertad de su país.  Los venezolanos somos pacientes, pero no cobardes: el 350 nos llama.

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela     

LUIS GARRIDO, EL 350 NOS LLAMA

HABLA LA CONCIENCIA
SOMOS PACIENTES; PERO NO COBARDES

Quienes se imaginan que por los caminos de la violencia es que saldremos de este gobierno están cometiendo un gravísimo error.  Admitimos que la confrontación es totalmente desigual;  el uso abusivo de la fuerza pública, el irrespeto  a la Constitución, el desconocimiento a la autonomía de los poderes, el encarcelamiento de la disidencia y el cierre forzoso de medios de comunicación contrarios a la línea editorial  del régimen, nos indican la diferencia excesivamente marcada.  La cárcel y el exilio  son muestras irrefutables, ya que en los 18 años de gobierno traducidos hoy en una dictadura, cientos de hogares sufren la separación de seres queridos en el exilio y muchas lágrimas se han derramado sobre el recuerdo inolvidable de los caídos. 

Pudiéramos consentir que las contradicciones entre los factores de la Unidad Democrática, han quebrantado ilusiones en esa población ansiosa de un cambio de gobierno en nuestro país¸ pero no se trata de calificar el comportamiento de los cuatro de ayer o los nueve que conforman hoy la Mesa Unitaria, sino de revisar la actitud de la totalidad de los venezolanos frente al desastre de un modelo político que está acabando con  nuestro país.  La política del régimen y su revolución se soportan en el engaño y la demagogia. 

Mientras el pueblo sufre una severa crisis de hambre con personas que escasamente logran comer una sola vez, los personeros oficialistas se jactan de las bolsas de los CLAP, cuya fuente de corrupción es una vergüenza.    
   
El país está en un limbo y no hay gobierno que le ponga freno al desajuste: inflación por las nubes, escasez impresionante de medicinas, violencia inimaginable en la calle como consecuencia del hampa desbordada.  No hay venezolano - sea de una acera o de la otra- que no esté sufriendo las penalidades de esta situación.  De Nicolás Maduro como responsable principal de todos esos males, solo se encuentran  evasivas que alientan la decepción.  Una entre sus obras como Jefe de Estado es,  "el carnet de la patria", tamaña grosería para una población cuya identificación principal y valedera es la cédula de identidad.    

Este es el cuadro real: el gobierno podrá tener cañones, tanque y fusiles, pero un pueblo que se disponga a tomar las  calles de forma  pacífica, recuperará la libertad de su país.  Los venezolanos somos pacientes, pero no cobardes: el 350 nos llama.


Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela   

viernes, 17 de febrero de 2017

LUIS GARRIDO, BRILLAN LAS PEINILLAS

HABLA LA CONCIENCIA

Que las señoras  del Consejo Nacional Electoral pongan obstáculos para impedir cualquier proceso que confronte la voluntad de los venezolanos contra este  gobierno represivo, se justifica. Las dictaduras no se cuentan y es de suponer que en el PSUV hay personas con sus cargas de intereses que ayudarían  a poner trabas saliéndole al paso,  dado el rechazo impresionante que lleva Maduro sobre sus hombros, lo cual es un indicativo de que,  si no es por la vía de los votos, de igual manera será por la protesta de calle;  esta dictadura tras el impulso de la fuerza rebelde del pueblo, tiene sus días contados.   
    
Comenzamos con las señoras, confesando que entendemos sus preocupaciones no solo porque en ellas no exista el amor por Venezuela sino porque van de paso con más penas que glorias.  Cercano está el momento en que desaparecerán del escenario político con el bochorno triste de una misión funesta.  Ejemplos con aparatos conformados para los engaños electorales,  abundan en el mundo;  nuestro país es testigo de excepción y sin retrotraernos a hechos escritos en la historia ni caer en algunas consideraciones contrarias a la transparencia, podemos decir sin pasión ni riesgos de equivocación, que después de la inequívoca  primera victoria de Hugo Chávez, el resto de las elecciones -incluyendo la de Nicolás Maduro- fueron producto de las más vergonzosas trampas montadas por sus consecuentes y leales participantes de la farándula revolucionaria.       

Entrándole al tema que nos ha llevado a escribir esta columna, comencemos por la inmunidad parlamentaria.  Más que el caso particular de uno que otro diputado que se le ha violado su investidura, veamos el texto del Artículo 200 de la Constitución: "los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional gozarán de inmunidad parlamentaria";   también señala: "los funcionarios públicos o funcionarias públicas que violen la inmunidad de los o las integrantes de la Asamblea Nacional, incurrirán en responsabilidad penal y serán castigados de conformidad con la ley".  Nos preguntamos: ¿la agresión de la Guardia Nacional contra los diputados fue espontánea o la ordenaron quienes  con obediencia perruna buscan congraciarse con el presidente?   

Estos procedimientos cada día son  más alarmantes en Venezuela, porque las acciones represivas muestran que el presidente -vestido de verde en su elocuencia-  nos está indicando que su gobierno va camino al militarismo. El brillo de las peinillas fue una actitud mercenaria: misión cumplida. 


Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela        

miércoles, 8 de febrero de 2017

LUIS GARRIDO, "IRRESPETO A SU MEMORIA"

HABLA LA CONCIENCIA 
CASO FABRICIO OJEDA

"Por mi parte, preferiría que sus despojos se quedarán ahí, en el Cementerio General del Sur, junto al pueblo por el que luchó y que todavía no ha visto el fruto de su sacrificio.  O al menos que lo lleve al Panteón un gobierno decente, con moral para pontificar sobre moral".   Fabricio Ojeda hijo.

El traslado de los restos de Fabricio Ojeda al Panteón Nacional dejó una estela de dudas y controversia en la opinión de esa significativa parte de la población que, para conocimiento propio o referencias históricas, supieron de las vivencias de este joven venezolano que se dio por entero a la causa noble y patriótica de luchar contra una  dictadura feroz y criminal como fue la de Marcos Pérez Jiménez.  Los mismos que ayer profanaron los restos del Libertador sin el más mínimo respeto por los muertos, hoy levantan el nombre de Fabricio Ojeda para hacerlo sentir como uno de sus protagonistas de pensamiento y convertirlo en bandera de sus propósitos nefastos. 

Si algo quedó para escribirle a las generaciones futuras, fue el paso valiente de tantos venezolanos en nombre de la iglesia, los jóvenes militares, la universidad, los trabajadores, los partidos políticos y toda esa abnegación de un pueblo dispuesto a derrocar la dictadura.  La derrocó; el tirano salió huyendo cuando la reacción indignante  dijo "basta".  

Sacrificados hubo muchos: cárceles repletas, campos de concentración,  exiliados regados por el continente y asesinados en cifras increíbles.  Justo es reconocer que siendo el partido Acción Democrática quien registra el mayor número de sus dirigentes asesinados, en cinco oportunidades que gobernó al país -digamos 25 años- nunca tuvo la desdichada ocurrencia de convertir a alguno de sus mártires en merecedor de los espacios  sagrados del Panteón Nacional.     

Fue el pueblo quien tomó el nombre de esos héroes para mantenerlos vivos en su recuerdo.  Sin retrotraernos al sentimiento que alguna vez nos arrancó una que otra lágrima, podemos decir que  a lo largo de toda Venezuela se extienden los ejemplos como testigos fehacientes de esta afirmación.


Con el mayor respeto hacia los hijos y familiares todos de Fabricio Ojeda, hemos escrito  estas referencias de comparación para demostrar que mientras la democracia lleva a sus muertos en el corazón, las dictaduras juegan con el dolor de sus dolientes.  Bien dijo Fabricio Ojeda, hijo: "hubiese preferido dejarlo alojado junto a mi madre".

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela     

jueves, 2 de febrero de 2017

LUIS GARRIDO, MÁS CALLE Y MENOS PALABRAS

HABLA LA CONCIENCIA

Llegó el tiempo de entendernos.  Las confrontaciones internas dentro de la MUD son tan dañinas como las críticas públicas que se le hagan, aun cuando en sus argumentos clarifiquen políticas de orientación que contribuyan a fortalecer el peso de los razonamientos.  No se trata de la mejor opinión de quien con su labia sepa expresarse, tampoco del partido que agrupe las más destacadas lumbreras políticas;  la decepción popular nos está indicando que hace falta algo más que palabras, está pidiendo mayor acción.  Mientras el gobierno hace sentir el peso de su poder mediante la trampa legalizada  a través de sus órganos de sumisión,  de nuestro lado -incluyendo al que tiene que perder y al más humilde inconforme del pueblo- no damos muestras de reacciones espontáneas. 

En el 2016 se dieron pasos significativos que pusieron al régimen de rodillas;  pero frente  al programa de combate por parte de la oposición, que incluían  los temas electorales y donde el gobierno llevaba en contra las de perder por el rechazo tan marcado de Nicoles Maduro en la población,  permitimos la confabulación del oficialismo y hasta nos dejamos cachetear burlonamente con el cambio de fecha de las elecciones de gobernadores, en las cuales el régimen recibiría la más humillante derrota.         

 Los argumentos que le endosan la responsabilidad a la unidad democrática son inconsistentes: las culpas nos arropan por igual. Cuidado con lo que pudiera reventar por algún lado,  donde solo sería pasar el poder de unas manos a otras.  Los factores de peso político del PSUV están conscientes del daño que les hace Maduro con su alto rechazo;  la salida "caza-bobo" sería el gobierno de transición, que sin duda alguna vendría a ser el de mayor conveniencia para los enchufados y corruptos.  La calle pide elecciones: fuera los  revolucionarios.          

Se agotó el tiempo de los ensayos. La unión de todos los que creen en un solo bloque para enfrentar al gobierno es lo que procede.  Con mayores acciones de calle no hay quien detenga el derrumbe de estas arbitrariedades dictatoriales. Los militares a sus cuarteles.  Dieciocho años en los cuales unos han guardado silencio y otros han gritado a todo pulmón su socialismo chavista son más que suficientes como lección.  La Constitución nos ampara y las calles nos esperan. A un pueblo unido con sus partidos al frente, nada lo detiene.     

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela                

sábado, 28 de enero de 2017

LUIS GARRIDO, SE QUITÓ LA CARETA

HABLA LA CONCIENCIA

Los últimos acontecimientos políticos que sacudieron con mayor impacto la  intranquilidad de nuestro país abren un abanico de expectativas sobre la confrontación  radicalizada entre el gobierno y la oposición. 

 Comencemos por referirnos a los  ministros recientemente designados en el gabinete de Maduro, quienes contados  en su ejercicio presidencial pocos faltan para sobrepasar la línea de los cien;  y algo muy significativo es que entre los nuevos y los ratificados que suman 32, 11 son militares.  Quitar unos y poner otros, además de una señal de fracaso,  ya es una práctica en la incompetencia de Nicolás;   pero con quien estremeció el piso fue con la designación del Vicepresidente, ya que teniendo este nombramiento un trasfondo de arreglos oscuros, también se dice que es mencionado en los Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico.   

Roncha produjo el discurso de Julio Borges al asumir la presidencia de la Asamblea Nacional, en el llamado a los militares venezolanos entre escoger uno de los dos caminos: "obediencia al Artículo 328 que le impone el cumplimiento de sus funciones al servicio de la nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna" o seguir siendo escoltas de Nicolás Maduro. El viejo refrán dice: " al que le pica es porque ají come".   Julio Borges simplemente les hizo un recordatorio de respeto a la Constitución de la República Bolivariana.  

Sentirse bien atornillado pudiera explicar la confianza con que cuenta Vladimir Padrino para haberse quitado la careta y alinearse en lo que sin la menor duda es una dictadura por la calle del medio.  Faltaría saber cuántos lo acompañan en tan decidida traición a la patria.  Es de suponer la vergüenza que debieron sentir tanto los jóvenes cadetes como sus familiares y todos los militares no comprometidos con este gobierno de malversadores del erario público, al leer tan humillante comunicado de este general, en su rol de una de las principales fichas de la actual dictadura.         

Los caminos están despejados. La confrontación pacífica es en la calle, sin medir consecuencias y desventajas.   El lenguaje de un régimen dictatorial es la cárcel, la tortura, el crimen político y el exilio.  Muchas son las muestras que podemos enseñar de estos 18 años de lecciones perversas del chavismo-madurismo.  Faltaba solo militarizarla con cachuchas y bayonetas llevando al frente a quien ya se quitó la careta.   


Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela                    

viernes, 22 de abril de 2016

LUIS GARRIDO, ¿DÓNDE QUEDA EL DISCURSO ELECTORAL?

Estamos conscientes de que no es una fantasía, pero sí una intención casi irrealizable.  Si nos tocara retomar el discurso electoral que sembró en la conciencia del venezolano ese grado de confianza para diferenciarnos de los que se aferran a la política de destrucción del país y los que solicitábamos el voto como arma de combate para ponerle fin al desastre, no lo pensaríamos.  Compartimos el concepto de que en política lo que es de un color hoy no necesariamente debe ser igual mañana;  pero, ojo, no confundamos la convicción, los ideales, el respeto y la palabra empeñada con el falso  patriotismo.  

Es posible que la memoria nos falle, pero en pleno proceso electoral había solo dos aceras frente a frente; el discurso no era pacífico, no hablábamos de entendimiento ni de gobierno de transición: la gente no lo hubiera entendido.   

El pueblo no ha cambiado, pero la desesperación lo atropella;  lo que quiere es zafarse del presidente para no escucharle más sus huecas palabras sobre un proceso revolucionario cargado de vicios y pillerías;  su preocupación es salir de Maduro sin importarle si es por revocación o renuncia.  ¿Cuántos muertos más hacen falta para ponerle freno a la inseguridad?   ¿Podemos hablarle de diálogo y entendimiento con el gobierno a quien anda de farmacia en farmacia buscando infructuosamente la medicina para su tratamiento;  o en casos más graves la del paciente que se muere en el hospital por la carencia de los medicamentos?  Hablemos sin tapujos;   el gobierno es tramposo, tiene a un  Tribunal Supremo arrodillado y  cuenta con unas armas que en vez de estar prestas a defender la soberanía de la nación están al servicio de esta revolución comunista.  Con solo  estrechar la mano del adversario, se repotenciarían los propósitos de esta dictadura.     

El juego está trancado, y para destrancarlo hay que salir de este régimen de rufianes.  Somos optimistas, contamos con  diputados que se la está jugando por Venezuela.   Antes del seis de diciembre éramos menos y ahora tenemos la fuerza de las mayorías.  Cualquier acción que se aparte de esa pasión abnegada con que el pueblo conquistó su victoria pudiera derrumbar los pilares de esa fe. La lucha es dura, pero nuestra misión es reconstruir la patria libre sobre las cenizas de este canibalismo político.  "Por encima de las tumbas",  ni un paso atrás.  
luirgarr@hotmail.com.     hablalaconciencialuisgarrido.blogspot.com                           

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr

Carabobo - Venezuela         

jueves, 14 de abril de 2016

LUIS GARRIDO, TODOS POR PECADORES

Qué costo tan elevado le ha tocado pagar al partido rojo -con la decisión ya en la despedida agónica de Hugo Chávez-  dejándoles a quien se convertiría en el destructor de ese proyecto político.  Este  personaje tan extraño con la forma de actuar en su rol de jefe de estado, es víctima de su propio complejo; falsamente presume de su origen obrero.  Pero digamos que es lo menos que pudiéramos endosarle frente al daño al país y a su propio partido.  Esto, como dice el refrán, "ni es chicha ni limonada";  ni es jefe ni subalterno, todo sea por las ataduras constitucionales.  En tremendo lío están metidos los compatriotas socialistas: día que él permanezca  en Miraflores, verruga que aflora en el cuerpo político del partido.  

Las señales del 6 de diciembre fueron evidentes, pero apenas pagaron una parte de esa inmensa deuda con aquellos venezolanos que creyeron en la promesa de una revolución, impulsada por un hombre  que envolvía los más diabólicos propósitos de hacer del país una extensión al servicio de su voluntad.  Insólitamente y estando tan cerca ese evento que sacudió la reacción del pueblo, vemos el espectáculo que están dando en la Asamblea Nacional con sus 55 peones sobre el tablero, cumpliendo la misión de levantar la voz para defender al rey y esconder la mano cuando se trate de apoyar todo lo que vaya en beneficio de la nación.   

Podemos imaginar que siendo el PSUV un partido de generales sin tropa, son muchos los intereses que están de por medio.  Más grave que los señalamientos, hacia algunas cabezas visibles, es la voz activa de un generalato dando la sensación de ser ellos los que tienen el sartén por el mango; mientras la jerarquía militar hace alardes de un bolivarianismo revolucionario, la dirigencia del partido guarda un extraño silencio; ellos dirán que con su loco en las alturas prendiendo motores y elucubrando fantasías sobre un gobierno que se arrastra de rodillas, es más que suficiente. 

Atrapados en este barullo se les viene encima las elecciones de gobernadores. Solo retrocedamos la página hasta el 6 de diciembre, para concluir que si aquello fue una paliza, aquí se dará "caída y mesa limpia".  No basta con echar asfalto por aquí y repartir tanques de agua por allá;  siendo  parte de esta política perniciosa, todos pagarán por pecadores.     

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela            

viernes, 8 de abril de 2016

LUIS GARRIDO, NO ESTAMOS PARA ENSAYOS

La espera llegó al  límite.  No hay posibilidad de diálogo ni estímulo a la confianza;  con solo nombrar a Maduro en cualquier conversación ya es motivo de indignación.   Quienes tienen la responsabilidad de conducir el debate por los caminos pacíficos y legales llevan en sus hombros una gigantesca tarea.  Lo primero es no dejarse arrastrar por la impaciencia del pueblo;  luego entender que toda decisión tomada para producir los cambios que exige el país debe contar con un sólido respaldo popular.  Los pasos dados  por el gobierno para desconocer las leyes que apruebe la Asamblea Nacional son indicativos  de desviación  por atajos de dudosa transparencia. 

 La historia es la misma, el pasado está presente en la memoria de los venezolanos.  El dicho reza: "perro que come manteca, mete la lengua en tapara".  ¿Acaso el origen golpista desapareció con la sustitución  del difunto vivo?  Los alcances de la sumisión de los que Henry Ramos ha denominado el "Pelotón de Fusilamiento" pudiera decirse que están sustentados en jugosos beneficios, solo que el daño raya en la traición a la patria.  En nada debe extrañar la actitud del gobierno  para desconocer la importancia que hoy tiene para el país la Asamblea Nacional, siendo esta la armadura de defensa legal  frente a los riesgos golpistas de un gobierno que se hunde con el peso de su desastre.    

Invalorable es la intención del papa Francisco para unir criterios irreconciliables en la política venezolana, tratándose de dos modelos incompatibles como son la democracia con sus libertades y el comunismo con su represión.  Aun cuando las gestiones encierran el más sano propósito del Santo Padre, no ocultamos nuestro pesimismo, convencidos de que es ir contra la corriente. Un diálogo sincero debe comenzar sin Maduro en la presidencia; su comprobada incompetencia para gobernar, su lenguaje altanero y arrogante cierran toda posibilidad de acercamiento entre las partes.      

¿Que se buscaría con el diálogo?  La situación es tan crítica que lo primero que tenemos que admitir es que no estamos para ensayos.   La democracia en las cuatro paredes de la Asamblea Nacional es totalmente sólida y conformada por la gran mayoría de venezolanos; ese es el capital moral de los partidos de la Unidad Democrática. El PSUV tiene la palabra.  Diálogo con Maduro en la presidencia no es posible: el pueblo pide a gritos su renuncia.

Luis Garrido
luirgarr@hotmail.com
@luirgarr
Carabobo - Venezuela