Mostrando entradas con la etiqueta SEGURIDAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SEGURIDAD. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2020

YOANI SÁNCHEZ, ANONIMATO Y COBARDÍA, LOS PERFILES DE LA SEGURIDAD DEL ESTADO EN INTERNET

Pueden llamarse como un personaje de telenovela, como cualquier hijo de vecino o con un epíteto bélico, pero los perfiles anónimos de la Seguridad del Estado en internet siempre comparten un denominador común: la cobardía. Escondidos tras un pseudónimo completan el trabajo de la maquinaria oficial en las campañas de difamación contra sus críticos, pero terminan enlodando más a quien los fabrica que a las víctimas.

Recuerdo hace unos años a uno de esos personajes –de cuyo nombre no puedo acordarme– que fue creado para atacar a la blogósfera alternativa y a los disidentes. Tuvo una vida efímera, porque fue desactivado poco después probablemente por los mismos que lo habían intentado colocar en las redes como una “voz de los jóvenes cubanos”. Era el antifaz de turno, la máscara detrás de la cual se escondía probablemente todo un equipo de la policía política y que fue usada con la impunidad que le da al verdugo su capucha.

Aquel personaje, que se comportaba con ínfulas de poder hundir reputaciones y amedrentar al más valiente, terminó siendo descartado. Especialmente porque poco a poco, y a pesar del regusto inicial que puede causar en cierta audiencia seguir estos perfiles centrados en la maledicencia, el hecho de no ser una persona real y no poder dar la cara termina pasándoles la cuenta. Al no identificarse quedan etiquetados como pusilánimes, sobre todo porque desbarran contra personas con nombre, apellido, rostro y hasta número de carné de identidad.

Ahora, asistimos a una nueva entrega de estos personajuchos, con el añadido de que hasta la prensa oficial alude a ellos de vez en cuando, los periodistas cercanos al Gobierno los usan de fuente y más de un rostro público de la cultura sale a defenderlos. No deja de ser contradictorio que un poder entronizado, que controla el Parlamento, dicta leyes y maneja al Ejército, para defenderse termine apelando a un ente secreto. Eso solo es una evidencia de su temor.

Los actuales perfiles oficialistas anónimos que promueven lo mismo la destrucción de la reputación de un joven fallecido -tildándolo de delincuente- tanto como el chismorreo sobre la vida privada de un opositor, pasarán en unos años, ni siquiera serán recordados y muy probablemente sus cuentas en las redes sociales sean borradas por conveniencia de los mismos que las crearon. Tienen la vida efímera de un soldado desconocido mandado a morir en la primera línea, del cual no quedará ni una lápida con su nombre.

Sin embargo, los seres de carne y hueso que echaron mano de las historias difundidas por estos entes de cara cubierta, aquellos que usaron sus bulos para juzgar a otros, propalaron sus mentiras y se valieron de sus chismes para estigmatizar socialmente a ciudadanos… esos quedarán y tendrán que responder ante su conciencia, esa vocecita que martilla a todos en la cabeza y que debió advertirles desde antes de que no es buena idea seguir a encapuchados anónimos ni a cobardes con seudónimo.

Yoani Sánchez
@yoanisanchez

Este artículo fue publicado originalmente en 14ymedio (Cuba) el 26 de junio de 2020

martes, 17 de septiembre de 2019

OMAR ÁVILA: VENEZUELA DEMANDA UNIÓN

Venezuela vive momentos de mucha incertidumbre. Esa incertidumbre nace de la ausencia de políticas claras para conducir al país por la senda del desarrollo. ¿Cómo entendemos desarrollo en términos de nuestro pueblo? 

Primero que todo, queremos un ciudadano que gracias a su esfuerzo, a su trabajo, a su emprendimiento y a su compromiso consigo mismo y con su familia sea capaz de obtener ingresos suficientes para mantener una calidad de vida con buena alimentación, acceso a servicios de salud excelentes y posibilidad de disfrutar de momentos de recreación. 

A ese ciudadano se le facilita alcanzar esos niveles de calidad de vida cuando el Estado se centra en aspectos fundamentales: Promover la inversión de los privados, tanto nacionales como extranjeros, en la producción de todo aquello que necesita nuestra población.  

Dedicar buena parte de los recursos del estado al desarrollo de un excelente sistema educativo, un óptimo sistema de salud, seguridad ciudadana y el fomento de una infraestructura de comunicaciones, carreteras, electricidad y agua que lleven a una calidad de vida a nivel de los países desarrollados. 

Promover mecanismos que permitan una óptima explotación de nuestros recursos naturales para que los recursos producidos ayuden a darle piso a nuestro desarrollo. 

Por ello, proponemos la realización de un Congreso Nacional de la Sociedad Democrática, el mismo pudiera estar integrado por la directiva de la Asamblea Nacional, los representantes de las Universidades, de los partidos políticos, de los gremios profesionales y empresariales de carácter nacional, las federaciones sindicales nacionales, las ONG´s de mayor representatividad y lucha en favor de los derechos humanos, los gobernadores y alcaldes que desean el cambio en Venezuela. 

Que de este congreso salga designado un equipo estratégico y ejecutivo que sea la voz autorizada de la sociedad democrática, que pueda ser la instancia legítima para entablar los procesos de conversaciones y acciones políticas de cara a las nuevas realidades políticas por venir. 

Que se establezcan las bases tácticas para una acción política verdadera en la búsqueda de soluciones al conflicto venezolano y sea un vocero calificado para establecer contacto con los países en disputa sobre el control sobre Venezuela. 

Por ahora corresponde al presidente Juan Guaidó impulsar ese llamado, tal cual se lo hemos venido planteando, en lo que desde Unidad Visión Venezuela hemos denominado Encuentro Nacional de la Oposición. 

Para que finalmente se pueda establecer la unión nacional para enfrentar la crisis venezolana, dando respuestas a un pueblo atormentado con tanta diatriba y subsumido en los grandes padecimientos nacionales.  

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla

lunes, 2 de septiembre de 2019

CAROLINA JAIMES BRANGER: ¿QUIÉNES SERÁN LOS MAESTROS?

Los países más desarrollados del mundo tienen entre sus profesionales mejor pagados a los médicos, los maestros y los policías: la salud, la educación y la seguridad. En Venezuela es vergonzoso lo que gana un maestro, y no ahora, sino desde hace muchos años. La diáspora de maestros es una de las más dolorosas y la que más caro nos costará como nación. Porque lejos de lo que cree Maduro -que no sabe nada porque no estudió- un maestro no se improvisa. Un maestro, además de años de estudio y preparación, tiene que llevar consigo largo tiempo de educación en valores y una mística incomparable. 

El magisterio ha venido sufriendo una degradación incomparable a cualquier otra profesión. De hecho, ya nadie quiere estudiar Educación. Hasta hace unos veinticinco años ya era una carrera “para el repele” como me comentó la madre de una bachiller recién graduada, quien quería estudiar Comunicación Social, pero su promedio era 11 puntos. “Estudiará Educación”, sentenció la madre. “Es la única carrera donde la aceptan con esas notas”. 

Pero ahora nadie quiere estudiar Educación. Ni que los bequen. Porque ser maestro en la Venezuela de hoy es firmar una sentencia de morirse de hambre. “El primer ciudadano de la nación”, como pedía Simón Rodríguez, es hoy el último y por largo trecho. 

Circulan rumores de que incorporarán a los participantes de la Misión Chamba Juvenil como maestros. No sé si será verdad, pero no me extrañaría, a la luz del deterioro del país. Los padres de los niños que asisten a las escuelas en barrios populares no tienen medida para comparar si un maestro sabe o no, si sirve o no, si educa o no. Los niños que aún asisten a las escuelas serán los conejillos de indias de esta historia, una nueva historia de dolor dentro del viacrucis nacional. En cualquier caso, aun no siendo cierto, la mayoría de los maestros buenos se han ido del país. Los buenos que quedan tienen dos, tres o más trabajos paralelos que les permitan sobrevivir, de manera que ocuparse de cuarenta o cincuenta alumnos se les hará cada vez más cuesta arriba y las víctimas –además de ellos- serán los niños, a quienes se les cercena el futuro de un solo guamazo. 

Ya empezará el año escolar. Ojalá y por el bien de los niños -hacedores del futuro del país- salgamos pronto de esta pesadilla. 

Carolina Jaimes Branger 
@cjaimesb

domingo, 21 de abril de 2019

CARLOS BLANCO, GUERRA A MUERTE

Venezuela es territorio de una guerra que sobrepasa a sus habitantes. Tiene lugar un combate entre una alianza internacional que mezcla gobiernos, movimientos políticos y bandas criminales, del lado de Maduro, y otra alianza más amplia, principalmente hemisférica en el lado democrático. 

Esa guerra es enteramente desigual. Los límites no están en el poder de fuego sino en otro lado. Maduro y su banda están dispuestos a matar para quedarse en el poder. Las fuerzas democráticas no están dispuestas a matar para desalojarlos del poder. Esta diferencia establece un desbalance inevitable en la resolución del conflicto que tiene como escenario el territorio nacional. 

Chávez y Maduro licuaron la nación. Para todo efecto práctico Venezuela como nación ha dejado de existir: su población ha emigrado en proporción elevada y la que permanece tiene un porcentaje importante que desea hacerlo; el territorio del país es una masa amorfa que no está definido por las fronteras establecidas sino por los grados de control que ejercen los grupos paramilitares, narcotraficantes y terroristas, mientras la FAN ha abandonado su misión en este campo; y el Estado está devastado, sus instituciones destruidas. En este marco se desarrolla la guerra. 

La posibilidad de desalojo pacífico de la mafia en el poder es mínima. Su decisión de quedarse a cualquier costo hace que medidas que en otro contexto funcionarían, pasado el tiempo las tuercen a su favor: las sanciones contra el crimen organizado entronizado en Miraflores las usa el régimen para “explicar” al pueblo que el sufrimiento que padece es culpa de esas medidas; la ayuda humanitaria cuya entrada ha negado, después de miles de vidas segadas, la acepta como gesto de hipócrita bondad. 

Existen tres factores que podrían adoptar la posición de “guerra a muerte”, pero que no son los partidos políticos: la población desesperada, los militares venezolanos y Estados Unidos. 

Sectores amplios de la población pueden llegar a una situación de cólera en la que prefieran lanzarse a todos los riesgos antes de seguir como están. Sería un caos generalizado y de altísima violencia. 

Los militares de rangos medios y bajos pueden asumir que lo que ocurre en Venezuela es realmente una guerra y, a partir de allí, usar poderes letales para intentar desalojar a Maduro y sus secuaces. 

Estados Unidos puede llegar (o haber llegado) a la conclusión de que la amenaza representada por el régimen en el poder es suficientemente grave como para proceder a una operación militar de envergadura, si entiende que lo que está en juego es su seguridad nacional. 

Estas opciones revelan que por medios convencionales (presión, diálogo, disuasión, tentación, plata, amenaza, seducción) no se desaloja a una mafia criminal en el poder. 

Carlos Blanco 
@carlosblancog 

viernes, 18 de diciembre de 2015

JESÚS ALBERTO BARRIOS R., ¡FELIZ NAVIDAD!

El cambio que queremos y por el cual luchamos es construir un país que logre la paz, la estabilidad, donde haya seguridad para trabajar, producir y convivir.
El país necesita sentir que quienes pretenden ejercer su conducción política a partir del 5 de enero de 2016 en la Asamblea Nacional sean capaces de actuar de conformidad con los principios que se predican, de hacer funcionar la democracia con eficacia desde esa tribuna fundamental para el diálogo y el entendimiento nacional. Venezuela está tan sumergida en una crisis integral que no saldremos sin entendimiento en algunos puntos básicos.
El pueblo respondió con generosidad cuando se le convocó a la consulta electoral el pasado 6 de diciembre; el nuevo liderazgo levantó su voz para asumir el compromiso de cambiar lo que debe ser cambiado en el camino hacia la democracia que queremos.
Sin embargo, la dirigencia del gobierno sigue sin entender. No han asimilado los resultados electorales. Ahora el gobierno y su Partido están malcriados y no aceptan que las cosas tienen que cambiar porque así lo ha decidido la gran mayoría nacional.
No se trata de una política de cohabitación con Maduro, se trata de un cumplimiento de orden constitucional  para recuperar la soberanía y la dignidad nacional.
Vayamos al encuentro con el CAMBIO, no con el ánimo torcido de la confrontación sino con el espíritu constructivo de la UNIDAD NACIONAL.
Frente a un discurso violento, engañoso, simple y repetitivo, la UNIDAD DEMOCRÁTICA tiene el reto de presentar un mensaje que toque la fibra de la población más pobre. Insistir en el mensaje de esperanza, que signifique limpieza de sentimiento y de conducta; y que en esta Navidad sean bienvenidos la paz, la tolerancia, el respeto mutuo y el derecho reconocido en una relación de iguales, de la admisión de la pluralidad de ideas y del amor para poder estrechar en el abrazo de Navidad y Feliz Año con cariño.
Se trata de rescatar la Navidad, porque somos un pueblo noble con riqueza humana.
Tenemos UNIDAD espiritual y disponemos de cuantiosos recursos humanos para desarrollar el CAMBIO de rumbo que necesita Venezuela.  Por  eso debemos siempre encontrar el lado positivo de cada situación, para con sincera alegría expresar: ¡FELIZ NAVIDAD!
Jesús Alberto Barrios R.,
jesusalbertob@hotmail.com
@jesus_albertob

Carabobo – Venezuela

jueves, 29 de octubre de 2015

LEONARDO FERNÁNDEZ, LA SEGURIDAD DE NUESTROS NIÑOS

El pasado jueves me dirigí al Palacio de los Cóndores para entregar al gobernador de la entidad, una propuesta para la seguridad de las escuelas. En mi carácter de presidente de la Comisión de Seguridad del Concejo Municipal de Maracaibo he recibido numerosas denuncias cada vez con mayor angustia por la ola de robos que azota las escuelas de Maracaibo y el Zulia.

Para plasmar una idea sobre este panorama, en el mes de marzo habíamos recibido 17 denuncias de robo de escuelas  y 45 durante la gestión de Arias Cárdenas. Pero la realidad ha sobrepasado nuestras expectativas, si atendemos las declaraciones de la profesora María de Queipo donde informó sobre el robo de 43 planteles durante los primeros días del período vacacional; de proyectar esa cifra podemos hablar de 240 escuelas este año, y de 720 durante lo que va de gestión del gobernador, este último número equivale a casi la totalidad de los colegios en Maracaibo.

Pero el deber de un dirigente político, en especial los que ostentamos cargos de representación popular, no es solo denunciar los problemas que vive nuestra sociedad, sino proponer soluciones que mejoren la vida de los ciudadanos. Nuestra propuesta tiene 7 ejes fundamentales:
·         Patrullaje permanente durante el horario de clases, en especial durante las: horas de entrada (6:30 a 7:30) y de salida (12:30 a 1:30)

·         Instalación de cámaras en puntos clave de los  planteles.

·         Una vía directa entre el director/a y el personal del colegio con el cuadrante de seguridad de su zona.

·         Involucrar la comunidad y a la policía en la promoción de la no violencia en las escuelas.

·         Prohibir la circulación de motos en el perímetro de la escuela, con excepción de los padres quienes estarán identificados con un chaleco.

·         Creación de una brigada adscrita a la Policía Bolivariana del Estado Zulia que se encargue de la seguridad escolar.

·         Instalación de una alarma de emergencia que comunique a la escuela directamente con el 911 y sus respectivos cuadrantes.

Esta propuesta no es solo la de un dirigente político, sino el clamor de todos los padres que temen por la integridad física de sus hijos. La educación es la base del desarrollo de un país, pero si no podemos garantizar la vida, los bienes de los alumnos y sus representantes, solo engrosaremos la lista de la deserción escolar. Le pedimos al gobernador que estudie nuestra propuesta, y de antemano nos ponemos a disposición para hablar de ella por el bien de los niños zulianos.

Leonardo Fernandez
leocat100@hotmail.com
@leofernandezf

Zulia