sábado, 21 de noviembre de 2015

ROBERTO ENRÍQUEZ, PREGUNTAS CLAVE PARA EL 6-D

Ya estamos en la recta final para las elecciones del 6 de diciembre. En todos lados me encuentro personas preocupadas por el país, y, siempre, un común denominador de preguntas que creo vale la pena reproducir en este escrito e intentar responder desde mi perspectiva.


¿De verdad, los candidatos de la Unidad pueden ganar este 6 de diciembre?

Esa pregunta tiene un elevado ingrediente de desesperanza aprendida. Uno se encuentra con venezolanos que quieren un cambio, que están resueltos a votar por él, pero al mismo tiempo dudan de la posibilidad de victoria. La cosa no se queda allí. Hemos llegado al punto de que algunas encuestadoras sorprendidas con los resultados de sus estudios de campo en estados donde el oficialismo ha ganado de forma contundente y ahora aparecen perdiendo, como en Portuguesa, han ordenado repetir las muestras para cerciorarse. La verdad es que no es necesario tener encuestas para saber que sí podemos ganar la mayoría de la Asamblea Nacional. Es evidente que el venezolano no es masoquista, la realidad cotidiana es inclemente y la torpeza del gobierno para agravarla es monumental. El caso de la nueva regulación del precio de los huevos es una prueba palmaria. El voto castigo no es un invento de este tiempo, es un recurso que emplea la soberanía popular cada vez que se le da la oportunidad. Y este 6 de diciembre no será la excepción. Entonces respondo: Por supuesto que podemos y vamos a ganar este 6 de diciembre.

¿Si ganamos, la Unidad va lograr mayoría simple o calificada en la Asamblea Nacional?

Esta pregunta me la hacen mucho y me gusta mucho más. Me gusta porque demuestra que los venezolanos están bien interesados y enterados del tema político y la incidencia que pueda tener la nueva correlación de fuerzas resultante de las elecciones parlamentarias. Pero tengo que decir que lo importante es entender que esa victoria será un paso adelante pero no definitivo en el necesario cambio que necesita el país. A partir del 6 de diciembre estaremos en presencia de una nueva ecuación política en Venezuela: quienes gobiernan ya no serán mayoría. Esto los obligará a bajar el copete, ser humildes y someterse a las reglas del juego democrático establecidas en la Constitución. Y a la oposición a ejercer el debido control del gobierno y consolidar con coherencia y tenacidad la fuerza popular de la unidad para prepararla para nuevas victorias.

¿El gobierno nos puede hacer fraude este 6 de diciembre?

Ante esta pregunta creo sensato diferenciar fraude de ventajismo y abuso de poder. En cuanto al fraude tecnológico, no es posible. Decir que el sistema electoral puede cambiar el voto de una persona que sufragó por la MUD y apuntárselo al PSUV no es responsable. Ahora, es importante destacar que nuestros testigos tienen un papel estelar el día de las elecciones. Es en la mesa donde se menea la sopa y la realización de la auditoría de las papeletas es la mejor garantía para certificar y proteger la voluntad del elector. El sistema electoral venezolano es altamente confiable, negarlo es escupir para arriba y hacernos autogol. Ahora, una cosa es el sistema electoral y otra las condiciones políticas de ventajismo y abuso de poder en las que se realizan las elecciones. En Venezuela es una lamentable tradición que quienes han estado en el gobierno han abusado de su poder de forma ventajista, en mayor o menor grado, esa es la verdad; pero los excesos de este gobierno no tienen precedentes. Triquiñuelas de baja ralea propias de tahúres y embaucadores no podrán contener el ímpetu pacífico, democrático y electoral del pueblo este 6 de diciembre. Sugiero estar vigilantes, pendientes de que el Plan República haga respetar a los electores, testigos y miembros de mesa, hacer las auditorías y salir a votar. Nadie ha podido demostrar ninguna tesis de fraude electrónico, por allí no va la cosa. Al ventajismo y el abuso de poder derrotémoslo con votos.

¿Realmente el voto es secreto o hay manera de que se sepa por quién voté?

Esta es la principal preocupación de los trabajadores del sector público o de quienes tienen algún tipo de dependencia del Estado. La verdad es que no se puede saber por quién voto usted, el voto sí es secreto. A lo sumo, lo que pueden saber es si usted fue a votar o no. Tenemos el deber de transmitirle confianza y seguridad a los electores del carácter secreto de su voto. Seguramente desde el gobierno harán todo lo contrario. No hay razones para temer.

¿Qué va pasar en el país si la Unidad gana las parlamentarias?

No nos dejemos extorsionar por el miedo. Al ganar la Unidad se inicia una nueva etapa en Venezuela. La mayoría en la Asamblea Nacional no será para impulsar golpes de Estado, esa es la mentira sórdida de un gobierno al que le encanta darle golpes de Estado a todo aquel que lo adversa. El gobierno reconocerá su derrota y el gran ganador será el pueblo y su irrenunciable derecho de vivir en democracia. Se abre un nuevo horizonte lleno de esperanzas, un nuevo derrotero que debemos saber andar sin tomar atajos. Recordemos que nuestra fuerza está en los votos y en la Constitución.

¿Qué va a pasar si el gobierno gana las parlamentarias?

No soy de los que sufre de triunfalismo empedernido. Pero honestamente no sé cómo ni por dónde el gobierno podría ganar estas elecciones. En todo caso, todo el que participa en un evento electoral sabe muy bien que puede ganar o perder. Y debe tener la templanza y la gallardía para reconocer si los resultados le son adversos. Pero tengo la certeza de que el biorritmo del cambio ya está instalado en el organismo social venezolano y esa es una realidad muy difícil de revertir. Tengamos confianza en nosotros mismos y pongamos nuestra fe en Dios. Adelante. A triunfar.

Roberto Enríquez
Robertoe51@gmail.com
@robertoenriq

Miranda - Venezuela

RAFAEL VILORIA, UN DÍA ANTES, UN DÍA DESPUÉS…

En el país a partir de hoy 01-11-2015 se inicia un proceso que en el ambiente deportivo se le podría denominar una carrera contra reloj. Es decir, girar en el marco de una meta, en sentido retrospectivo. En el caso al que me quiero referir: seis (6) de diciembre de 2015. Momento para poner en vuelo, cualquier “imaginación” que se nos pueda ocurrir. En lo particular se refiere a un acontecimiento político, que por primera vez está lleno de un mar de “presagios” a eso lo voy a denominar “un día antes.”

Presagiar: anunciar o prever por señales o signos algo que va a ocurrir en este caso cada uno de los ciudadanos de este país probablemente tengamos nuestros propios presagios. El gobierno asegura que resultará triunfador en las mesas electorales organizadas promovidas y ejecutadas; en el marco de lo que así dispone el artículo 186º de la Constitución Bolivariana de Venezuela. El C.N.E. está facultado para garantizar tan delicada responsabilidad, en el marco del artículo 63º constitucional.

Por el otro lado la MUD, presagia su propio criterio, seremos los triunfadores. Muchas personas, extrañamente muy poco o casi nadie emite opinión del rol que jugaran los que no son parte activa, de un lado u otro, Niní creo que les llaman. Resulta que esos ciudadanos también tienen sus propios presagios, al igual que todos también piensan, se expresan, actúan; es decir también pueden animarse a ir al baile y decidir, pueden de hecho y de derecho tomar decisiones.

En el orden expuesto resulta oportuno y necesario señalar como está el país el día antes de las elecciones, que por analogía está vinculado al “presagio”, como lo ven más de treinta (30) millones de venezolanos que están inmersos en una “aciaga incertidumbre”, que impide tener conciencia de lo que ocurrirá el día de las elecciones

Una incertidumbre que es cierta, indelegable, dura de vencer, es que a las elecciones del (6) de diciembre iremos con la conciencia full de que en Venezuela las cosas no están bien. En ese no estar bien los venezolanos tenemos que reconocer el “grado de corresponsabilidad” en tan aciaga situación. Si tan solo nos detuviéramos a leer algunos artículos de nuestra constitución, pudiéramos darnos cuenta del grado de obligación que nos asiste en el deber y el derecho. “el habernos quedado, aparentemente tranquilos como si la cosa no fuera con nosotros, tiene al país inmerso en una profunda crisis integral, en lo social en lo económico y lo político. Veamos:

Artículo 1º: La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.

 Artículo 2º: Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

Artículo 3. º: El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines.

Artículo 4. ° La República Bolivariana de Venezuela es un Estado federal descentralizado en los términos consagrados en esta Constitución, y se rige por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.

 Artículo 5. ° La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público. Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos.

 Artículo 6. ° El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.

 Artículo 7. ° La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución

En el marco de un día antes estaremos concurridos masivamente al cumplimiento de un deber ciudadano: votar para prepararnos a lo que será una nueva gestación, un nuevo embarazo un nuevo parto; por analogía, trabajar muy duro para rescatar la patria que ahora está amenazada extrañamente por el propio presidente: “…tenemos que triunfar como sea, lo contrario, en un escenario hipotético negado, para defender la “revolución”; que no va a ser entregada jamás, obligara a activar una junta cívico militar que junto con el “pueblo” garantice la “paz…”

Un día antes, tenemos que estar preparados para entender que la convocatoria es hacia la unión de voluntades, hacia una causa común la patria, no es un momento para pensar en triunfadores y derrotados es el momento de cumplir el deber de hacer que el genio de América, baje tranquilo al sepulcro.

El siete (7) de diciembre, no un día de celebración para el “triunfo”, o de tristeza para quien resulte “derrotado”. El gran triunfador tendrá que ser “la patria”. Cómo hacer para convertir la “crisis” integral, social, económica y política, en una “oportunidad para el cambio” cual ave fénix convertir los errores en aciertos, en escuelas que nos permita el desarrollo de una verdadera “revolución” social democrática que se parezca a los venezolanos. Ella solo será posible, si logramos un nivel real de “unión”, de solidaridad y tolerancia, de encuentro nacional de todos los que aquí vivimos, convivimos y coexistimos en sana paz.

El día posterior debe tener espacio para la sana controversia que no promueva aciagas confortaciones que impidan la posibilidad de hacer causa común, en un mismo norte común. Todo a lo que a esto le sea común lo debemos defender en el marco de nuestra carta magna, lo contrario por principios natural y humano debe ser rechazado.

Más cantos de sirenas, no queremos seguir oyendo; porque ellos solo contribuyen a desviar el rumbo del barco de los navegantes. En ese barco lleva como capitán a la “libertad” y como tripulación al pueblo, su rumbo la democracia social. Un día después la resultante de la convocatoria, deberá dar inicio a la `preparación política tal cual así está establecido en la carta magna en lo referente al “poder legislativo nacional”.

Un día después no es cierto que aparecerá la bola mágica que todo lo resolverá, será el inicio de un proceso que tendrá que ser muy diligente, oportuno, eficaz; al que deberán concurrir voluntades y disposiciones de todos los actores de la vida nacional. Hombres, mujeres, estudiantes, educadores, productores del campo, empresarios, microempresarios, cooperativistas, etc. tendremos que hacer causas comunes en el propósito de reconstruir la patria. Así habremos logrado que el genio de América baje tranquilo al sepulcro.

Rafael Viloria
ravil_45@hotmail.com
@RafaelViloriaVE

Zulia - Venezuela

MIGUEL BAHACHILLE M, EL PAÍS BAJO UN SÍNDROME DE ANARQUÍA

Se entiende por Síndrome en su acepción más simple como el cuadro clínico que resulta de combinar diversos síntomas que conforman el sufrimiento del “paciente” en cuestión. Venezuela está gravemente aquejada por el síndrome de la anarquía que, de seguir acrecentándose, amenaza con fragmentarla aún más. Basta salir a cualquier calle del país para observar un medio ambiente deformado, perturbador y sumido en el más profundo desorden.

Lo más grave del asunto, además del evidente caos urbano, es que, consciente o no, cedemos a veces ante esta “filosofía existencial” y la asumimos conscientemente o no como “nueva forma de vida”. Entretanto nos desentendemos de aspectos vitales del espíritu que conforman la civilidad tales como la ciencia, la cultura, la economía, las artes y hasta el ocio necesario. Ahora nuestra prioridad es “pescar comercios” que puedan proporcionarnos alimentos o medicinas.

No hay que ser analista social para observar la expresión más diáfana de este síndrome. Vías cerradas por antojo de cualquier funcionario o “grupo comunitario”; vigilantes de tránsito aplicando su “propia justicia” a “conductores débiles” y no al infractor franco; militares en funciones policiales; motorizados exhibiendo armas sin recato, etc. Asimismo el vecino tiene una sui generis manera de ejercer la ciudadanía: cruza la luz roja a capricho, estaciona en aceras; arroja basuras a las calles, escandaliza a cualquier hora, etc. Siente que puede hacerlo porque su “censor” también está sumido en anarquía.  

Particular interés tiene el asunto del Poder Judicial por ser la columna vertebral del sistema republicano y pivote en cuyo entorno gira la ley que rige al particular y a toda la sociedad integrada. Es ésta la instancia que debe ser la recurrida por el ciudadano cuando por ejemplo busca restituir sus derechos ante los desafueros provenidos de la “alta coyuntura”. ¿Está el actual sistema judicial en capacidad de cumplir esa función?

Sociedades en las que cada quien se rige por códigos propios, como algunas tribus disociadas del concepto de Estado Integral en algunas regiones de áfrica, no aplica la probidad legal. Ese estatus individualista se asemeja a lo que hace muchos años algunos teóricos de la jurisprudencia del derecho denominaron “El extraño Procesal”. En este concepto privatista los actos procesales quedaban a merced de las partes y no por probidad de la ley dilucidada ante algún juez.

Bajo este desmedido esquema evidente en Venezuela, nace la incertidumbre jurídica, el uso y abuso del de los procesos para fines personales por aquellos con poder para forjar la justicia a capricho. Aplica así la ley del más fuerte, del que tuviere el poder, para acelerar o retardar los enredos incidentales propios de cualquier querella, impedir que sea desmarañada y se eternice “cuando convenga”.

¿Cómo puede concretarse un entuerto así? El actual régimen con frecuencia modifica o cambia Ordenanzas, normas, leyes especiales y orgánicas, sin importar el revoltijo social y jurídico que ello ocasiona. Los amaños pseudo legales, como los recurridos desde hace 17 años para adaptarlos al “socialismo”, han tenido efectos demoledores para la estabilidad social y representativa del país.

El cambio de disposiciones tradicionales por otras “revolucionarias” ha incrementado la escasez, criminalidad, inflación y violencia, entre otros. Ante la ineficacia de estos procedimientos forzados, el gobierno recurre a la coerción que trae más anarquía. El presidente no ha entendido, luego de 17 años, que cualquier expectativa de resolver conflictos fustigando “a todo el mundo”, especialmente al comercio, lejos de solventarlos los agrava.

Con cada intervención restrictiva se genera más incertidumbre. Ciertamente, la sociedad venezolana, afectada por el síndrome de la anarquía, se comporta a veces como un ente vasallo al suponer que sus expectativas de mejorar quedan reducidas de por vida a meras pretensiones. Entretanto los careos colectivos, sobre todo en las colas, asumen cada día formas más violentas.

¿Estamos condenados a la relegación de por vida? De ninguna manera. El estatus social de cada individuo y del medio habitual en que se mueve, sobre todo en esta época cibernética, no viene prescrito de forma automática por imposiciones ideológicas. Nadie puede ser sometido a un estatus fijo de manera fatal. Pudiera ocurrir excepcionalmente en ciertas minorías segregadas. Afortunadamente para el país, la mayoría no se siente segregada y va a votar el 6-D buscando un cambio que lo incorpore al desarrollo y así marcar el inicio del fin de esta anarquía destructiva.

Miguel Bahachille M.
miguelbmer@gmail.com
@MiguelBM29

Miranda - Venezuela

LEONARDO MORALES P., TESTIGO ELECTORAL


Los procesos electorales son cada vez más controlados por los verdaderos protagonistas. Es muy común oír que los actores de los procesos electorales son exclusivamente los candidatos y los partidos políticos, y en algunos casos, los organismos electorales pretenden hacerse protagonistas por sus posturas políticas en la conducción de los comicios.

En un mundo que vive una verdadera revolución de las tecnologías de la información y el conocimiento era de esperar que éstas influyeran en el centro mismo de los sistemas políticos, particularmente su régimen político, al punto que la supervisión de los procesos democráticos ya no solo se fundamentan en los nacionales de un país sino que naciones democráticas se ven en la obligación de asegurar la salud democrática de sus vecinos.
El proceso electoral venezolano que deberá realizarse el 6 de diciembre de este año es una muestra elocuente de la preocupación internacional por la debilitada salud de la democracia venezolana, profundamente afectada por la pérdida de autonomía de los poderes y su concentración en el Ejecutivo Nacional. Así, no es extraño que los ciudadanos y los partidos políticos sientan enorme desconfianza en la equidad de los árbitros electorales y exijan la presencia de observadores internacionales como contrapeso a la parcialidad del árbitro.
La presencia de los observadores electorales es un aliciente para los partidos políticos y los ciudadanos que aspiran una modificación del régimen político. Seguramente los reclamos y denuncias sobre los abusos, excesos y atropellos del oficialismo encontrarán mayor audiencia en la observación electoral que en el regulador de los comicios del 6D.
La revolución a la que antes nos referimos ha permitido que los ciudadanos a través de la tecnología ejerzan control y supervisión sobre la calidad de los procesos electorales. Los ciudadanos han entendido que la expresión “fiesta democrática” es verdaderamente infeliz, en tanto que, decidir sobre el futuro individual y colectivo exige una profunda reflexión, serenidad y sobriedad.
Comprometidos con esa idea los venezolanos, porque ahora testigos podemos ser todos, se organizan en redes para estar alertas al desarrollo electoral. El secreto solo estará en el voto. Las acciones vandálicas y violentas siempre tendrán un testigo que los pondrá en evidencia. Las nuevas tecnologías, las redes sociales y la preocupación por la calidad democrática podrán a prueba, entre muchas otras, al portal guachimán electoral (guachimanelectoral.com) quien junto a otras tantas aplicaciones tecnológicas servirán para observar estrechamente cada acontecimiento electoral que merezca ser denunciado.
Leonardo Morales P.
leonardomorale@gmail.com
@leomoralesP

Caracas- Venezuela

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (12)

Las revoluciones jamás han sido un producto del convencimiento por los postulados de Marx o de Lenin, mucho menos los del Che Guevara o Fidel Castro. Sin la democracia y una política económica racional, la social se diluye en el caos económico. Lo demuestra el caso cubano, absurdo modelo que imita la sumisa y degenerada política del gobierno venezolano, donde la dictadura es el mecanismo del control social del poder y que se recrudece  mientras más fracasa la economía.

La revolución rusa y la china no existen. La URSS se esfumó en el cielo y China se llenó de quincalleros. Cuba y Corea, son  testimonios de una supervivencia miserable.  En Pekín cada aniversario la revolución desfila por Tiananmen. Donde los disparos ocurridos hacen años, mataron la esperanza joven.

El caso de URSS es patético, 70 años de sacrificios sin límites no habían nivelado la calidad de vida  reinante en Europa occidental. La URSS tuvo una mafia roja cuya moral se demuestra cuando a Rusia  la dirige el Putin, jefe del KGB ruso. Un sistema que necesita a un esbirro, está más que podrido.

China y Rusia produjeron un caos económico, que ahora tratan de superar con recetas del capitalismo salvaje y el neo- colonialismo en Asia, África y Latinoamérica. Con ventas de armas y la expoliación de materia prima al tercer mundo, tratan de resarcir todo el daño que les infligieron a sus pueblos.

Por principio la democracia está ocupada en el mejoramiento realista de la vida en sociedad. El neo-comunismo y el Islamismo radical por el contrario se orientan por necesidad, hacia el exterior porque constituyen un fracaso social, son  incapaces de generar una sociedad viable.

El radicalismo ideológico y el religioso no han evolucionado como si lo hizo su tenaz adversario el capitalismo, que lejos de ser perfecto y en la actualidad objeto de críticas razonables y ataques criminales, se adapta y cambia al ritmo que lo hacen las complejas sociedades humanas.


"Adhuc Stantes"

Cesar Guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com

Caracas - Venezuela

LA VOZ REPUBLICANA LIBERAL, AUDIO Y VIDEO, PILAR RAHOLA, ENTREVISTA COMPLETA EN LA NACION

Pilar Rahola, Conversaciones en LA NACION, "Lo que decía Karina Rabolini en el Pograma de Mirtha Legrand era surrealista" La periodista y columnista del diario La Vanguardia aseguró que las respuestas que recibió en la mesa de la diva de los almuerzos fueron "populismo barato" al presentar su nuevo libro.Desde Argentina

CARICATURAS DEL sábado, 21 de Noviembre de 2015 EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINION, RAFAEL RIOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACION, MAS RECIENTES, VENEZUELA,














Rafael Rios
rariga2@gmail.com


viernes, 20 de noviembre de 2015

PEDRO A. PALMA, COSTOSA FORMA DE GANAR VOTOS

Recientemente el gobierno nacional dictó una serie de providencias y decretos, a través de los cuales se busca profundizar y radicalizar las normas de fijación y control de los precios de los bienes y servicios producidos y comercializados en el país, dictándose un nuevo Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Precios Justos, que sustituye al que estaba vigente desde noviembre de 2014.

Obviamente, entre los principales objetivos que se buscan con esta acción, si no el más importante, es poner en marcha una medida populista que genere dividendos políticos en las próximas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, tal como se hizo hace dos años en las vísperas de las elecciones municipales de diciembre de 2013, cuando se produjo el fenómeno conocido como el Dakazo, en respuesta a la orden presidencial de reducción forzosa de precios y liquidación total de mercancías, lo cual llevó a la compra masiva de artículos abaratados, e incluso al saqueo de varios comercios, algunas tiendas de la cadena Daka entre ellos.
Ya se han producido una serie de acciones y decisiones relacionadas con la nueva normativa, fijándose unilateralmente por la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) los “precios justos” de algunos productos de consumo masivo, que están muy por debajo de los existentes en el mercado; esto ha condenado a múltiples comercios a sufrir severas pérdidas, por estar esos precios decretados muy por debajo de sus costos. Igualmente, se han realizado confiscaciones de mercancías, aduciéndose falsamente acaparamiento por parte de esos establecimientos, acciones que les han generado severos perjuicios, en particular a pequeños comercios que no tienen el músculo financiero para absorber las pérdidas que ello les acarrea.
Es incomprensible como esas decisiones se están tomando, cuando ha quedado demostrado hasta la saciedad que las mismas no son efectivas para lograr los objetivos económicos que, según las autoridades, estas persiguen. Esas normas le dan a funcionarios medios la potestad para establecer caprichosamente los precios de una gama casi ilimitada de bienes y servicios, o sancionar a comercios que, según su criterio, están acaparando mercancías o están especulando. Ello fomenta la corrupción y crea el ambiente propicio para extorsionar, particularmente a pequeños comerciantes o productores, los cuales no cuentan con los medios y las estructuras requeridas para defenderse o protegerse de esas prácticas o acciones indebidas, causándoles grandes daños y perjuicios, que los pueden llevar incluso a la quiebra y al incumplimiento de obligaciones con proveedores y con sus propios trabajadores.
Esas regulaciones y restricciones lo que harán es agravar la escasez y el desabastecimiento que padecemos, fomentando la inflación y el comercio informal (bachaqueo), ya que cada vez será más difícil adquirir los bienes y servicios requeridos para satisfacer las necesidades de los consumidores en los establecimientos tradicionales, teniendo estos que acudir a los vendedores informales para conseguirlos, pero a precios muy superiores a los fijados o impuestos por las autoridades.
Según el gobierno, lo que se busca con esos controles y castigos desproporcionados es proteger el salario y los derechos socioeconómicos del pueblo, así como salvaguardar la economía nacional y asegurar el pleno abastecimiento y los precios justos a toda la población. Nada más alejado de la realidad. Lo que se obtendrá con esas decisiones y acciones es mayor escasez, inflación, pobreza y menores posibilidades de empleo.
Como ya se dijo, lo que realmente se persigue es crear una ilusión de que el gobierno está actuando para proteger a los más desposeídos de la especulación y la explotación, para así obtener dividendos políticos en la próxima elección. Costosa forma de ganar votos, ¿no?
Pedro A. Palma
palma.pa1@gmail.com

@palmapedroa

CLAUDIO FERMÍN, HABLANDO DE NARCOTRAFICANTES

El 28 de noviembre de 2008 fue detenido Kamel Salame. Cinco días antes había ganado la alcaldía de San Felipe, aunque los resultados ofrecidos por el CNE dieron por ganador al candidato oficialista.

Se hizo creer que fue imputado como narcotraficante. Le quitaron sus bienes. Lo expusieron al escarnio público. Lo separaron de su familia. Lo dejaron sin trabajo. En estos siete años su salud se ha deteriorado.
Sus abogados tardaron cuatro años para poder ver el expediente, en grosera obstrucción por parte de los funcionarios a cargo del asunto. El Fiscal Superior de Aragua, donde está radicado el caso, se niega a entregar copia certificada del expediente.
La Defensa solicitó al Ministerio Público que se enmendara la presunción que ese Organismo difundía en su página web sobre la vinculación de Kamel con el narcotráfico.
En año y medio nada respondieron. Acudieron a la Sala Constitucional del TSJ en amparo y el resultado fue una sentencia de esa Sala instruyendo a la Fiscalía para que respondiera la pretensión en amparo.
El Ministerio Público tuvo que aclarar ante la Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia que Kamel no estaba procesado por drogas. Con todo eso, ni el Ministerio Público ni la Juez han revisado la medida.
Hicieron un trabajo sucio y meticuloso colocándole la impronta de narcotraficante a un inocente y se niegan a corregir el error por las implicaciones que ese hecho tendría.
Ante un procedimiento equivocado nadie asume responsabilidades. La Juez de la causa sigue como si nada, aun cuando está siendo investigada penalmente por el caso y se le ha abierto un expediente administrativo disciplinario por presuntas irregularidades procesales.
Igualmente involucrados están los fiscales que formaron parte de la causa y quienes realizaron el procedimiento judicial.  Por las implicaciones administrativas, civiles y penales para quienes se confabularon en abuso de poder, en forjamiento de un proceso judicial y en haber causado daño moral sin fundamento, a todo se le echa tierra y se mantiene en la oscuridad y en secreto.
Ante este escandaloso caso de violación de Derechos Humanos la única respuesta del Poder Judicial y del pomposamente llamado Poder Moral es el silencio. Nada dice el Defensor del Pueblo y la Asamblea Nacional ni se da por enterada.
Claudio Fermin
claudioefm@gmail.com
@claudioefermin

Caracas - Venezuela

SAUL GODOY GOMEZ, LOS POLÍTICOS PROGRESISTAS EN VENEZUELA

Definitivamente hay una gran ignorancia sobre lo que significa ser progresista en términos políticos, esta falta de conocimiento viene dada, entre otras cosas por una disposición del actual ambiente ideológico en el país, en quitarle claridad a los términos y conceptos que se utilizan en el discurso político y que, promueve la confusión en la sociedad para beneficios de unas personas que se dicen políticos pero en realidad son oportunistas, pescando en río revuelto.


La mayor parte de los partidos que se denominan, o que en sus idearios se definen como progresistas, son todos de izquierda, con una fuerte tendencia al estatismo y “tocados” por el discurso chavista, en el sentido que aceptan una buena parte de esa ideología, sobre todo la que tiene que ver con la Justicia Social, la reivindicación de los pobres y el papel del estado en esta tarea. 


Esto responde a una tradición política, recordemos que el primer partido político progresista que existió en el país, fue el Partido Republicano Progresista (PRP), fundado en 1936, durante la presidencia del General López Contreras, por Salvador de la Plaza, Gustavo Machado, Miguel Acosta Saignes, Carlos Irazábal, Ernesto Silva Tellería, era una organización de corte marxista, con un programa bastante moderado que se utilizó como disfraz del Partido Comunista que había sido ilegalizado, los comunistas tuvieron que esperar hasta el año de 1945 cuando la reforma constitucional les permitió la creación del Partido Comunista de Venezuela (PCV). 


Los progresistas fueron parte de esa organización fundada por Mariano Picón Salas y Alberto Adriani, conocida como ORVE, una especie de MUD que agrupaba a los partidos opositores, y donde participaron la Unión Nacional Republicana (UNR) y la Federación de Estudiantes de Venezuela, en octubre de ese año de 1936, se une el recién fundado Partido Democrático Nacional (PDN) que contaba con Jóvito Villalba y Rómulo Betancourt en su directiva. 


Esta comunión ideológica entre el marxismo y el progresismo ya tenía tiempo manifestándose en Europa, la idea de progreso está arraigada en la de progresismo y para el marxismo, el progreso social culmina en el comunismo luego de pasar por la etapa del socialismo, y el comunismo es la promesa, el ideal, de una sociedad sin clases, sin gobierno, donde prevalece la igualdad entre los hombres, donde no existe la propiedad privada y el hombre convive en solidaridad… el ideal de progreso para el marxismo es volver a una etapa anterior de la historia, a una época dorada, russoniana, de vuelta al estado natural. 


Este concepto de progreso no fue siempre así, de hecho, la idea de progreso que se gestó en el siglo XVIII fue una de cambios progresivos donde se iba de lo simple a lo complejo, de lo imperfecto a lo perfecto. 


Para el autor Teodor Shanin, sociólogo británico experto en las culturas rurales, el progreso consistía en la creencia que toda sociedad avanzaban de manera natural y consistente hacia “arriba”, en una ruta que se iniciaba en lo primitivo y barbárico, en la pobreza, la ignorancia y el despotismo hacia un desarrollo preñado de riqueza, civilización, democracia y racionalidad, era definitivamente un viaje de lo malo hacia lo bueno. 


Para el filósofo y autor francés Allain de Benoist, en su ensayo Una Breve Historia del Progreso, define progreso como:”Un proceso acumulativo en el que su más reciente etapa es siempre considerado como mejor, como cualitativamente superior a lo que lo precedió… de modo que el cambio siempre es orientado (hacia lo mejor), es necesario (nadie puede detener el progreso), y es irreversible (no puede haber un retroceso total). El mejorar continuamente, es algo inescapable, indica que el mañana siempre será mejor que hoy.” 


Benoist dice del progresismo, que es una de las ideologías más optimistas que existen pero lamentablemente sustentadas en creencias probadamente falsas, los hechos demuestran fehacientemente que las sociedades pueden perderse en la ruta del progreso, retroceder y hasta extinguirse, algo que los venezolanos estamos experimentando en carne propia y en manos de una pandilla de socialistas que se autodenomina, progresistas. 


El progresismo trata a la tradición como un obstáculo para los triunfos de la razón, y es la sociedad, tomado como colectivo orgánico, como si fuera un ser vivo al que quieren someterlo al proceso evolutivo que imaginan, de embrión a niño, de joven a adulto, con la particularidad, que no prevén límites a este crecimiento que viene acompañado por una idolatría a todo lo que es nuevo, a los adelantos técnicos y tecnológicos. 


En los EEUU el progresismo tuvo una evolución interesante, Theodore Roosevelt llegó a la Presidencia de su país gracias al partido Progresista, que para aquel tiempo era un partido conservador, de derecha, pero igual que en otros países, el término progresista se fue asociando cada vez más a los valores de la izquierda hasta llegar a nuestros días, donde el partido Demócrata, el partido de la izquierda norteamericana, reúne en su seno una serie de organizaciones e individuos que se llaman a sí mismos “progresistas”. 
El progresista vive en una perpetua misión por transformar su entorno, por mejorarlo, trata de remover todo obstáculo a su misión de perfeccionamiento, y aquí puede caer en excesos, en tratar de combatir “supersticiones”, prejuicios, culturas inferiores y excusa sus excesos de violencia en contra del primitivismo y el retraso bajo la pretensión de una campaña civilizatoria. 


El progresismo se basa en tres ideas fundamentales, la primera, es un concepto que se basa en un tiempo linear y que la historia tiene un significado orientado hacia el futuro; segundo, que existe una unidad fundamental del concepto de humanidad, que todas las culturas y sociedades pueden evolucionar en una misma dirección juntas; tercero, que el mundo puede y debe ser transformado, lo que implica proclamar al hombre el dueño soberano de la naturaleza. 


Ha sido desde el progresismo, de esta peculiar idea del desarrollo de las sociedades que aparecieron las calificaciones de países desarrollados y subdesarrollados, además de todas esas ideas y planes que hacían posible fórmulas para el progreso, y de las que se desprendieron aquellos sesudos análisis de la Teoría de la Dependencia elaborados por los think tanks socialistas para explicar los fracasos progresistas en Latinoamérica. 


Marx lo veía todo muy claro desde su teoría del materialismo histórico, las sociedades evolucionaban desde un sistema basado en la esclavitud hacia el feudalismo, para luego pasar al capitalismo, para terminar irremediablemente en un sistema comunista, esta predicción “científica” pone en el centro de los acontecimientos las relaciones de producción de una sociedad, la estructura económica determina todas las demás relaciones. 


La idea de progreso tiene un atractivo especial para las clases menos privilegiadas pues le da la esperanza de mejorar y salir de su condición de estancamiento, nacen entonces las famosas estrategias de desarrollo, programas para el crecimiento económico, mejoras de índices de calidad de vida, el progresismo se convierte en un instrumento poderoso de movilidad social, en una ideología que pretende ordenar necesidades, recursos, medios y fines con el fin de transformar la realidad social. 


Este esfuerzo de sistematizar tareas y planificar las relaciones sociales en aras de la idea de progreso, es un poderoso argumento para imponer políticas y hacer reformas bajo ese universal motivo del bien común, de la colectivización, del manejo del estado como instrumento de cambio, no en vano es tan atractiva la misión para los partidos socialistas y comunistas. 


Esta tradición de la izquierda venezolana ha conformado el paisaje político de nuestras organizaciones políticas, Acción Democrática es sin duda uno de los íconos fundamentales del socialismo en Venezuela al igual que el partido Social Cristiano (COPEY) que tuvieron una destacada actuación en los 40 años de democracia que el país vivió previos al año 2000, fecha en que se consolida el partido MVR que se transmutaría en el PSUV, nave insignia del chavismo. 


Con Chávez se da inicio a una decadencia indetenible de los movimientos de izquierda en Venezuela, la política partidista se convirtió en una lucha de partidos de la izquierda, entre los que destacan las nuevas organizaciones progresistas, todas arrastradas por la deriva de una dictadura totalitarista de signo comunista y de vocación militarista. 


La influencia de Chávez en el ideario y acción de los partidos de izquierda fue determinante, al punto que no hay posición ideológica de ese espectro político, que no haya sido incluida de alguna manera en el discurso del Comandante, lo extraordinario del fenómeno es que a falta de partidos de la derecha en nuestro país, Chávez haya transformado a los partidos moderados de la izquierda, entre ellos a muchos progresistas, en el contendor imperialista, capitalista y burgués que necesitaba. 


La idea del progresismo ha sido importante para la promoción de las organizaciones políticas, enamorados de la palabra, los políticos de gobierno y de oposición la cultivan y enaltecen, partidos como Primero Justicia nace como una organización humanista y progresista, el líder y ex candidato de la oposición Henrique Capriles, se autocalifica de progresista, al igual que Henry Falcón, Ismael García y otros. 


En la acera del enfrente, todos los voceros del gobierno y por ende, del PSUV, se consideran progresistas, hace algún tiempo 95 partidos progresistas del continente, asociados al tenebroso Foro de Sao Paulo manifestaron su apoyo público a la gestión y gobierno de Hugo Chávez; Lula Da Silva, Rafael Correa, Cristina Kirchner, Evo Morales, “Pepe” Mujica, Dilma Russef, Daniel Ortega entre otros mandatarios Latinoamericanos se consideran progresistas, Hilary Clinton se cree progresista al igual que el presidente de los EEUU, Barack Obama. 


Como vemos el progresismo, con la ilusión que crea la palabreja asociada a las posibilidades de modernización, crecimiento, progreso, desarrollo y democracia ha sido prácticamente acaparada por los partidos de la izquierda, incluso de los más radicales, de los que, como Maduro y el chavismo, no tienen ni la capacidad ni la intención de poder ofrecer lo que postulan, yo por mi parte desconfiaría de todo aquel que se llamara progresista, es una palabra tan hueca y prostituida, que allí cabe cualquier mal pensamiento. - 
Saul Godoy Gomez 
saulgodoy@gmail.com 
@godoy_saul 
Miranda - Venezuela

JOSÉ DOMINGO BLANCO (MINGO), DAMOS PENA

Recientemente, tuve la oportunidad de conocer los informes que publican el Instituto Legatum y la Fundación Konrad Adenauer. Ambos estudios se encargan de decirnos, de manera seria, formal y académica, lo que todos los venezolanos sabemos: el país está muy mal. Venezuela ha descendido en ambos rankings a niveles que dan  vergüenza. Como imaginarán, estamos ubicados en las últimas posiciones. Si bien cada uno de estos informes estudian variables distintas, al final ambos revelan las consecuencias de llevar muchos años aplicando políticas erradas y modelos económicos fracasados.

En el caso del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2015, del Konrad Adenauer, el grupo se encargó de analizar, medir y evaluar, comparativamente, el desempeño del desarrollo democrático en dieciocho países de Latinoamérica, con la finalidad de resaltar “los caminos virtuosos de la democracia regional”, como reseñan en su introducción. La evaluación se centró en cinco dimensiones, claramente establecidas, las cuales me permito transcribir para que se hagan una mejor idea de los puntos en los que salimos raspados:

Dimensión I. «Democracia de los ciudadanos». Evalúa el respeto de los derechos políticos y las libertades civiles.
Dimensión II. «Democracia de las instituciones». Mide la calidad institucional y la eficiencia del sistema político.
Dimensión III. «Democracia social y humana». Analiza la capacidad del sistema democrático para generar políticas que aseguren bienestar y desarrollo humano.
Dimensión IV. «Democracia económica». Pondera la capacidad del sistema democrático para generar políticas que aseguren eficiencia económica.

Luego de leer estas categorías ¿no es obvio suponer que quedaríamos muy mal parados? Porque si lo que estaba en evaluación era la democracia, desde hace rato Venezuela emprendió el camino contrario. De las dieciochos naciones latinoamericanas analizadas, nosotros nos disputamos a mordiscos los últimos lugares con Nicaragua.

Me llamó poderosamente la atención que la gente del Konrad Adenauer señala que, en esta edición, hubo una recuperación del 5,7% en el promedio regional, lo cual detuvo el proceso de deterioro que se venía registrando desde el año 2009. Pero, que sólo ocho países mejoraron su posición en este ranking regional; tres mantuvieron la misma posición que tenían en 2014 y siete descendieron. ¿Adivinan qué países están entre los que descendieron?

En líneas generales, entre las naciones que lideran la lista están Uruguay, Costa Rica, Chile, Panamá y Perú, en ese orden. Mientras que Nicaragua, Venezuela y Guatemala obtuvieron las peores puntuaciones de la región; incluso, hacen la acotación de que tanto Nicaragua como Venezuela registraron las caídas más importantes respecto de 2014. Estamos en la posición 17. Y 18 países fueron objeto de este estudio…hagan ustedes sus propias interpretaciones.

Si nos detenemos en la dimensión que midió la gestión democrática en relación con el desarrollo económico, ocho países mejoraron su posición en el ranking regional, con el liderazgo de Uruguay, Panamá, México, Chile, Perú y Colombia, países que se abocaron a la tarea de encabezar el ordenamiento, demostrando un alto desarrollo. Por el contrario, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala ocupan los últimos lugares este año, con un nivel de desarrollo mínimo. Me atrevería a asegurar que, en nuestro caso, el empeño por mejorar en este aspecto, fue casi nulo.

Y es en este punto donde quiero enlazar con el otro informe: con el del Instituto Legatum, organización que se encargó de evaluar la prosperidad en 142 países y analizar la calidad de vida de los ciudadanos de distintos lugares del mundo. Pues, permítanme comentarles que aquí no salimos mucho mejor, aun cuando fuimos comparados con muchas más naciones. Estamos ocupando la posición 105 según el índice general. Y no es consuelo pensar que por debajo de nosotros están otros que salieron mucho peor; porque si vemos con quienes compartimos los últimos puestos, encontraremos países tradicionalmente muy pobres, sin los recursos que tiene Venezuela y gobernados por los tiranos de siempre, esos a los que cada vez más se parecen los nuestros. Somos el único país latinoamericano que ocupa una posición tan deshonrosa.
En este ranking incluyeron las mismas variables que intervienen todos los años: economía, gobernanza, educación, salud, seguridad, libertad personal, capital social, emprendimiento y oportunidad. Y al observar las posiciones que ocupamos según cada una de estas variables, sólo educación, nos ubica en la posición 56; mientras que, al evaluar la libertad personal, descendemos hasta el puesto 132. Otro dato que llamó mi atención, a pesar de que pensé que ocuparíamos la última casilla, es que en materia de seguridad estamos ocupando el renglón 108…pero recuerden que estudiaron a 142 naciones.
Como deben imaginar, revisar estos informes me remueve la tristeza. Venezuela da pena. Por más que me empeño no encuentro, en estos momentos, nada de lo que pueda sentirme orgulloso de mi país. Era lógico suponer que saldríamos “ponchados” en estas evaluaciones; pero, leerlo me llena de vergüenza.
 Los que permanecemos en Venezuela, somos testigos permanentes de cómo aumenta la pobreza. De cómo en las noches, las calles quedan desiertas por miedo a morir en ellas. Podemos dar fe del abuso e impunidad con las que actúan las autoridades. Vemos con horror como la corrupción y el narcotráfico se desbordan, los dineros públicos se despilfarran, las reservas internacionales desaparecen, los mandatos de la Constitución se incumplen y el nepotismo reina en las instituciones del Estado. 
Descendemos, estrepitosamente, hacia los lugares más deshonrosos de todos los rankings, y lo peor es que no vemos intenciones en nuestros mandatarios de aplicar los correctivos para que esta tendencia se revierta.

José Domingo Blanco (Mingo)
mingo.blanco@gmail.com
@mingo_1

Caracas - Venezuela

ANÍBAL ROMERO EUROPA: LIDERAZGO POLÍTICO EN RUINAS

En medio de tantas y tan intensas emociones, del dolor, la indignación, la tristeza, la genuina y quizás en ciertos casos fingida solidaridad, la convulsión y la incertidumbre generadas por los atentados en París, no pocos parecieran haber olvidado que sólo unas semanas antes de los ataques la señora Merkel, también conocida en su país como “Mutti” o “madrecita”, había estimulado y abierto las puertas a los centenares de miles, quizás millones de musulmanes sunitas que aspiran ingresar a Europa.

Entre los que ya habían llegado como parte de la reciente oleada migratoria se encontraban, según parece, uno, dos, o tal vez más miembros del núcleo terrorista directamente involucrados en los desmanes. No obstante y hasta el momento de escribir estas líneas, la señora Merkel, alias “madrecita”, no ha abierto la boca en torno al tema, y los medios de comunicación occidentales, atemorizados e ideológicamente dominados por la corrección política y el buenismo imperantes, apenas si se atreven a sugerir lo que para el público se hace cada día más obvio y evidente, es decir, que varias de las actuales estructuras legales e instituciones de la Unión Europea, la utopía de una Europa sin fronteras, su demencial política migratoria y su quimera multicultural han quedado hechas añicos, ahogadas en medio de la sangre que corrió el pasado día viernes en París.

Eso no es todo. Horas antes de producirse los horribles asesinatos en masa en diversas localidades parisinas, el actual ocupante de la Casa Blanca y presunto líder del mundo libre, el inefable Barack Obama, se hallaba como invitado en el programa de TV estadounidense Good Morning America, y en el transcurso de la entrevista afirmó que el Estado Islámico (ISIS) había sido “contenido” y “no se está fortaleciendo”. Este es el mismo individuo, no lo olvidemos, que recibió de gratis un Premio Nóbel de la Paz a raíz de un discurso que dirigió al mundo islámico, un discurso 2 tan lleno de naderías, pamplinas e insustancialidad que debería hoy concursar para otro Premio Nóbel, pero al Nóbel de la literatura fantástica.

Por su parte, el Presidente Hollande, armado de renovado vigor bélico, indicó en su mensaje la noche de los sucesos que la respuesta de Francia frente las atrocidades sería implacable y declaró la guerra contra el ISIS. Lo hizo tarde, meses después de los asesinatos a los periodistas de la revista satírica Charlie Hebdo, pero lo hizo.

Cuarenta y ocho horas después aviones de combate franceses atacaron la ciudad capital del ISIS en Siria, arrojando durante su incursión veinte bombas de gran poder destructivo (según leí) desde una altura de miles de metros, y de paso proporcionando merecido descanso a los pilotos y caza-bombarderos de Putin, los cuales, como todos sabemos, habían estado haciendo la parte más ardua del trabajo hasta ahora.

En fin, veamos: atrocidades como las de París, en nuestro planeta interconectado y abrumado de noticias y de sus respectivas imágenes, nos empujan a perder de vista el bosque por andar viendo los árboles. Para luchar contra tal riesgo deseo proponer esta tesis: El actual liderazgo político de Occidente está en ruinas. Se trata de una ruina ética. Es un liderazgo caracterizado por su estupidez. Y aclaro de inmediato: utilizo el término estúpidos (stultus) para calificarles en el sentido que al mismo le dan el gran filósofo político de origen austríaco Eric Voegelin y el también destacado escritor austríaco Robert Musil. Las obras de estos autores a que hago referencia, el libro de Voegelin Hitler y los alemanes y el ensayo de Musil Sobre la estupidez, son accesibles mediante internet para aquéllos lectores que deseen consultarles. El concepto de estupidez que Voegelin y Musil emplean no pretende insultar, como ocurre corrientemente, sino esclarecer, definir y precisar.

No dudo que Merkel, Hollande, Cameron, Rajoy, Renzi, Obama y el resto son seguramente personas muy inteligentes. Pero también son estúpidos (stultus) en el sentido de su pérdida de perspectiva con relación a los imperativos de su responsabilidad ética como políticos en el poder.

El deber ético primordial de un mandatario, derivado del fundamental pacto Hobbesiano entre protección y obediencia que sostiene la existencia política, es el cuidado y la defensa de la vida física de los ciudadanos, de su modo de vida y de sus valores en el plano espiritual y cívico. El hecho de haber promovido,  aceptado y alentado durante años la inmigración de millones de musulmanes a Europa y de seguir haciéndolo, transformando inexorablemente en el camino los pilares de la existencia de comunidades históricas, y todo ello en medio de la guerra civil entre sunitas y chiítas que divide al mundo islámico y se traduce en una guerra contra Occidente, este hecho –repito— condena de manera inequívoca a un liderazgo europeo enceguecido por su soberbia, su ignorancia, su terquedad y su estupidez.

Este mismo liderazgo en ruinas, cabe anotarlo, fue el que hace pocas semanas volvió a imponer sanciones y restricciones adicionales a una serie de productos de exportación de Israel, en un acto que con sobrados motivos el primer ministro Netanyahu denunció como otra vil e intolerable muestra de hipocresía por parte de una Europa que pareciera signada por un instinto de muerte, el de su propia muerte.

El progresismo intelectual europeo e internacional, culpable principalísimo del clima de rendición anticipada, de ilusiones sin base y confusión ideológica que reina en el viejo continente y el resto de Occidente, tiene una exigente tarea de autocrítica por delante. Pero eso es en teoría. Estoy seguro de que harán muy poco para examinar sus torpezas, y de igual forma actuarán los políticos democráticos hoy en el poder.

Focalizarán como siempre su atención sobre la llamada extrema derecha, sobre Marine Le Pen, Wilders, Farage y otros, que son precisamente los que han venido alertando acerca de las amenazas que por desgracia se concretaron en París. Lo que más enciende la ira de la izquierda europea es que la tal extrema derecha ha tenido razón. 

Los adalides progresistas de la virtud y la bondad temen mucho más a los que designan --para deslegitimarles-- como neofascistas que a los radicales islamistas. Y esta situación, pienso, no va a cambiar, no todavía, pero eventualmente cambiará pues los electorados europeos están abriendo los ojos. Ya era hora.

Anibal Romero
aromeroarticulos@yahoo.com

Caracas - Venezuela

PILAR RAHOLA, LA GRAN HIPOCRESÍA

Las imágenes de los bombardeos franceses contra el Daesh en Siria deben tener un efecto bálsamo en muchos corazones asustados. Por supuesto, no es un bálsamo porque guste la violencia, sino porque parece que hacemos algo, que Francia no permitirá un acto de guerra en su territorio, y que la respuesta es inmediata.

Así mismo se expresó Estados Unidos después del 11-S, y la mayoría de preguntas que me dirigen los periodistas que me entrevistan en Argentina (donde estoy ahora presentando la edición argentina de mi libro “Basta”) tiene que ver con ese palpito: ¿los podremos derrotar pronto?


La respuesta que esperan se formula en términos de victoria militar y aplastar a los ejércitos yihadistas. Todo está concentrado en un solo fenómeno y en una sola geografía, como si esta barbarie la hubiera inventado el Estado Islámico y tuviera su único foco entre las torturadas tierras de Iraq y las de Siria.

Igual que Bush aseguraba que mataría a Bin Laden y acabaría con AlQaeda, también ahora pensamos que mataremos a los líderes del Daesh y acabaremos con la amenaza.
La respuesta no solo es un no rotundo a ese concepto global de victoria militar, sino que además esconde una gran hipocresía.
Y es ahí, en el corazón de esa hipocresía, donde crece nuestra debilidad y se fortalece su ya enorme fuerza.
Porque, como algunos llevamos años avisando, sirve de poco ir a matar a fanáticos yihadistas, sino hacemos nada contra la serpiente que lleva décadas alimentado los huevos que después eclosionan.
Lo expresaré en forma de pregunta, la primera en la frente: ¿las democracias del planeta exigirán a los aliados del petrodólar que dejen de financiar una mirada extremista, antidemocrática y fanática del Islam?
Porque la hipocresía empieza ahí, en ese punto concreto, cuando aceptamos como normal que se envían millones de dólares para radicalizar a los jóvenes musulmanes en todo el mundo, cuando se entiende como normal que en nombre del Islam se perviertan todos los derechos fundamentales, se persiga a los cristianos, se esclavice a las mujeres, se condene a los homosexuales.
No es cierto que el Islam no sea compatible con las libertades y los derechos. Lo que es cierto es que las dictaduras teocráticas usan la idea de un Dios brutal para mantener sus privilegios. Y lanzada la bestia del fanatismo ideológico, anida en muchos corazones que lo convierten en violento.

El salafismo es una maldad totalitaria, también cuando no mata...

A partir de aquí, las preguntas se amontonan: ¿matamos a los Daesh pero no decimos nada de quien los financia?; ¿continuamos disimulando con la muchas patitas amigas que, en la guerra de Siria, ayudan a la locura yihadista para cambiar el equilibrio en la zona?; les diremos algo a los emires y reyetones que sentamos en nuestras mesas democráticas, sobre el dinero que va hacia el Daesh? Y etcétera.

Y luego hablemos de la guerra...

Pilar Rahola
pilarrahola@gmail.com
@RaholaOficial

España - Cataluña

ARIEL PEÑA, LAS SECTAS TERRORISTAS

Una secta no se puede medir por la cantidad de  miembros, sino específicamente por sus alucinaciones, conciencia mágica, mitos, predestinación, superstición, alienación y básicamente por sentirse superior a los demás mortales en materias religiosas o políticas,  entre otras, de ahí que  estado islámico que acaba de cometer actos de terrorismo en Paris con un saldo de 130 muertos y más de 300 heridos, es una secta dentro del Islam que pone en peligro la paz mundial.
                                                                                                           
Análogamente al estado Islámico existen otras sectas a las cuales los estudiosos no les  han pues mucha atención, como es el esperpento marxista responsable de más de 100 millones de asesinatos en el último siglo, con el agravante que en Colombia esos dogmas comunistas son seguidos por las bandas armadas de las Farc   que en los actuales momentos negocia con el gobierno de Santos, y  el Eln en proceso de diálogos, entonces tanto el estado islámico como el marxismo  son sectas terroristas.

Para  ISIS que busca convertir a toda la humanidad al Islam mediante el terror,  siguiendo  la guerra santa o yihad creando un califato mundial, en sus enseñanzas manifiesta que  está muy próximo el Armagedón o la gran  batalla, en donde el mesías o segundo profeta del Islam que para ellos es Jesús, vendrá  en su ayuda en un  enfrentamiento en Siria,  donde las grandes potencias como Estados Unidos saldrán derrotados, siguiendo el libro de Apocalipsis en el capítulo 19 verso 19 que dice: “ Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército”.

Según los yihadistas del Estado Islámico cuando uno de sus integrantes  se inmola, va inmediatamente al paraíso a disfrutar de hermosos placeres con un buen numero de doncellas, y para los de la secta del marxismo o comunismo totalitario que no creen mucho en el más allá, según sus alucinaciones, lo fundamental es  tomarse el poder político en  los diferentes estados, para estar en la burocracia parasitando de manera vitalicia con su camarilla, porque los marxistas  no son suicidas, pero  en cambio quieren dominar aquí en la tierra a los demás seres humanos y someterlos a sus instintos insanos.

Comunista a nivel internacional con  algunos idiotas útiles, responsabilizan a USA, por el surgimiento de ISIS que en su momento perteneció a la red terrorista de  Al Qaeda funda por   Osama Bin Laden, haciendo alusión  a la guerra del golfo pérsico en 1991 cuando Bin Laden se declaro enemigo  de Norteamérica, después de ser su aliado en la guerra en contra de la  invasión rusa a Afganistán, sin embargo como  el comunismo totalitario es  padre de la mentira, olvidan que toda la tragedia comenzó precisamente en 1979, cuando el Kremlin en plena guerra fría para extender su imperio invadió a Afganistán

La invasión de la Unión Soviética a Afganistán es precisamente el mello del asunto, que después de 36 años  tiene sus repercusiones macabras con el  Estado Islámico, que domina cerca de 40 mil kilómetros cuadrados  en Siria e Iraq, porque si no hubiera existido esa intervención militar rusa, jamás hubiera surgido un Bin Laden, Al Qaeda o ISIS, porque Estados Unidos junto a Arabia Saudita y otros países  árabes, lo que hicieron fue respaldar a  los guerreros   mujaidines que durante  más de 9 años resistieron  la invasión soviética en Afganistán,  y al ser derrotadas las tropas  de invasión apareció también el grupo fundamentalista talibán.

Demostrándose con lo anterior que el comunismo totalitario por sus acciones hegemónicas, como la que hizo  la nomenclatura de Moscú al invadir a Afganistán en 1979, es  responsable de las desgracias y sufrimientos  que en estos momentos vive  una parte de la humanidad, porque Estados Unidos al apoyar  a los rebeldes  mujaidines durante la invasión Rusa a Afganistán simplemente le estaba pagando a la URSS con la misma moneda, ya que el Kremlin respaldo al gobierno comunista de Vietnam del Norte en el sudeste asiático por la intervención  Norteamericana que termino con la derrota de USA y la reunificación de Vietnam  1975.

La secta del Estado Islámico  tiene sus creencias religiosas y políticas, buscando crear mediante el terrorismo una teocracia universal,  y la secta marxista que desde luego es irracional se fundamenta  también en el terrorismo del cual el sátrapa de Lenin hacia una monumental apología, teniendo como principios salvajes el de la violencia partera de la historia y el de la lucha de clases como un ajuste de cuentas o vindicta,  los cuales la  narcoguerrilla colombiana cumple rigurosamente, siendo responsable de los miles de crímenes que han sucedido en el país durante 51 años de conflicto para tomarse el poder.

Con  las sectas terroristas hay que hacer claridad, sobre sus objetivos, por el peligro que representan para la sobrevivencia humana, pues ninguna nación está exenta de sufrir calamidades por  la acción de dichos grupos, y las grandes potencias han sufrido embates del terrorismo Islámico como en E.E.U.U  con el derribo de las torres gemelas en el 2001 y otros atentados, Rusia tiene el problema con  una minoría chechena que es afecta al Estado Islámico y se han  realizado actos de terror en Moscú, y acaban de derribar un avión civil ruso en Egipto, en  Francia a principios de 2015 fue atacada la revista satírica Charlie Hebdo con saldo de varios muertos, y  son  bien conocidos los actos criminales del pasado 13 de noviembre en Paris.

Reino  Unido también ha sido víctima de los ataques terrorista del fundamentalismo religioso, y China tiene regiones  separatistas islámicas habiendo sufrido acciones violentas de grupos integristas, por lo tanto la lucha en contra de los yihadistas es universal, sin olvidar que Colombia ha tenido  que resistir el terrorismo  de la secta marxista representado por las bandas armadas del Eln y las Farc durante  más de 5 décadas.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

Colombia