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domingo, 3 de mayo de 2020

OFELIA AVELLA, EL TRABAJO DE CUIDAR AL MUNDO

Si bien cada país se ha visto afectado de modo distinto por sus particulares circunstancias, lo que ha vivido y vive el mundo nos ha recordado muchas verdades que el agite diario puede ensombrecer, o acostumbrarnos a ver como “normales”. Tener a los seres queridos cerca, estar vivos, tener un trabajo estable, salud, recursos que parecían prometer todo lo que podíamos desear, son realidades que se han visto un poco estremecidas y se han puesto de relieve con un valor que tal vez nos era inadvertido.

Me gustaría transcribir una carta que escribió monseñor Fernando Ocáriz, prelado del Opus Dei, porque pienso que puede ayudarnos a ver con ojos nuevos tantos de estos aspectos que a veces pierden su brillo:

«El Día del Trabajador, este año, invita a considerar diversas realidades y aspectos, que la crisis del coronavirus ha puesto más de relieve: que en el mundo hay tantísimas personas buenas; que el progreso ha de ir unido a un dominio de la naturaleza que sea a la vez respeto; que dependemos unos de otros; que somos vulnerables y que una sociedad, para ser humana, necesita ser solidaria.

En la respuesta a la pandemia, resaltan sobre todo las profesiones relativas al cuidado de las personas. Palabras relacionadas con “cuidar” ocupan los titulares: acompañar, llorar, proteger, escuchar… Esta situación nos hace pensar sobre el “para qué” y el “hasta dónde” de cualquier trabajo. De alguna manera, comprendemos mejor que el servicio es el alma de la sociedad, lo que da sentido al trabajo.

El trabajo es más que una necesidad o un producto. El libro de la Sagrada Escritura que relata los orígenes de la humanidad señala que Dios creó al hombre “para que trabajara” y cuidara del mundo (Génesis 2,15). El trabajo no es un castigo, sino la situación natural del ser humano en el universo. Al trabajar, establecemos una relación con Dios y con los demás, y cada uno puede desarrollarse mejor como persona.

La reacción ejemplar de tantas y tantos profesionales, creyentes o no, ante la pandemia, ha manifestado esta dimensión de servicio y ayuda a pensar que el destinatario último de cualquier tarea o profesión es alguien con nombre y apellido, alguien con una dignidad irrenunciable. Todo trabajo noble es reconducible, en última instancia, a la tarea de “cuidar personas”.

Cuando procuramos trabajar bien y en apertura al prójimo, nuestro trabajo, cualquier trabajo, adquiere un sentido completamente nuevo y puede hacerse camino de encuentro con Dios. Hace mucho bien integrar en el trabajo, aún el más rutinario, la perspectiva de la persona, que es la del servicio, que va más allá de lo debido por la retribución percibida.

Como ya en los primeros tiempos del cristianismo, se advierte también ahora con fuerza el potencial de cada laico que intenta ser testigo del Evangelio, codo con codo con sus colegas, compartiendo pasión profesional, compromiso y humanidad en medio del sufrimiento presente provocado por la pandemia y la incertidumbre futura.

Todo cristiano es “Iglesia” y, a pesar de las propias limitaciones, en unión con Jesucristo puede llevar el amor de Dios “al torrente circulatorio de la sociedad”, en una imagen que usaba san Josemaría Escrivá, que predicó el mensaje de la santidad a través del trabajo profesional. También con nuestro trabajo y nuestro servicio podemos hacer presente el cuidado de Dios hacia cada persona.

La celebración del Primero de Mayo es hoy también preocupación por el futuro, por la inseguridad laboral a corto o medio plazo. Los católicos acudimos con especial fuerza a la intercesión de san José Obrero, para que nadie pierda la esperanza, que sepamos ajustarnos a la nueva realidad, que ilumine a quienes tienen que tomar decisiones y que nos ayude a comprender que el trabajo es para la persona y no al revés.

En los próximos meses o años, será importante “hacer memoria” de lo vivido, como pedía el papa Francisco, y recordar que “nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles y desorientados; pero, al mismo tiempo, importantes y necesarios, todos llamados a remar juntos”.

Ojalá este Primero de Mayo nos lleve a desear que la libertad recuperada al término del confinamiento sea verdaderamente una libertad “al servicio de los demás”. El trabajo se hará entonces, como es el designio de Dios desde el principio, cuidado del mundo, en primer lugar, de las personas que lo habitan».

Ofelia Avella
ofeliavella@gmail.com
@ofeliavella
@ElNacionalWeb

sábado, 10 de agosto de 2019

LEANDRO RODRIGUEZ L.:¡BASTA DE SANCIONES CRIMINALES!

No hay nada más criminal que sancionar a todo un pueblo. Las sanciones que padecemos los venezolanos son dantescas, antinatura… pero sobre todo ¡Injustas!, veamos:  

En primer lugar, se ha obligado a las personas agolparse en estructuras derivadas de partidos del gobierno para poder ser atendidos por instituciones públicas secuestradas, cuando nuestra carta magna reconoce a cualquier organización social con fines lícitos y nos garantiza libertad de pensamiento. A los venezolanos desde hace 20 se nos obliga constituirnos en cooperativas, círculos bolivarianos, mesas técnicas, consejos comunales, UBCH, comunas y pare de contar, mancillando nuestro sagrado derecho de escoger cómo organizarnos o simplemente no hacerlo, esta es una de las sanciones más vetustas utilizadas por el castrismo venezolano a fin de partidizar la sociedad, arrodillarla frente a los gobernantes, manipularla.   

En segundo lugar, la inseguridad es probablemente la peor sanción, los habitantes de Venezuela deben limitarse a salir de sus casas, pagar vacunas, subordinarse a todas las bandas criminales que han proliferado en estas dos décadas aciagas y actúan libremente bajo diversas modalidades; pranatos, colectivos armados, dentro de las fuerzas de orden público, entre otros, inseguridad aliada al régimen, al estilo de fuerza pretoriana para intimidar/aplastar “enemigos”.  

En tercer lugar, una de las primeras sanciones en era de castrismo venezolano, tempranamente nos vimos sancionados por pensar distinto, el expresidente Chávez desde sus primeros días en Miraflores se encargó de señalar, juzgar a quienes no pensaran como él, llamó a freír la cabeza de los adecos, llamó escuálidos a sus adversarios, pitiyanquis, oligarcas, pelucones, majunches, traidores, entre un sinfín de epítetos que marcaban y dejaban expuestos a quienes creían su modelo estaba errado, condenado al fracaso, como en efecto ocurrió. 

En cuarto lugar, una de las peores sanciones del chavismo contra el pueblo, la materia económica, obligando a los venezolanos formar “medios de producción colectivizados” esquema fracasado a lo largo de la historia de la humanidad, pero no solo eso, expropió resentidamente, privilegió economías, empresarios y trabajadores de otras naciones buscando incondicionalidad internacional por parte de gobiernos indolentes para con los venezolanos, todo ello en voraz detrimento del sector productivo criollo sancionado solo por exigir respeto a las leyes económicas universales: leyes consensuadas e institucionalidad.  

En quinto lugar, las innumerables leyes impuestas a través de parlamentos rojos rojitos y vía leyes habilitantes, mismas que fabricaron marcos jurídicos enchorizados sin consultar los sectores involucrados. Los venezolanos nos vimos sancionados a aceptar forzadamente el modelo cubano a través de legislaturas que tergiversaron dramáticamente nuestra venezolanidad, nuestra identidad, todos nuestros procesos económicos, políticos y sociales.  

En sexto lugar los controles, desde hace más de una década se nos sanciona a los venezolanos al limitar y condicionar la adquisición de nuestras divisas, controles y racionamientos que nos obligan cómo, cuándo, qué y en qué cantidad comer, vestir, dónde vivir, en fin, un régimen que a través de las necesidades básicas sanciona a propios y extraños.   

Pudiéramos continuar, sin embargo, al ya argumentar lo suficiente, demostramos que quien ha sancionado cruelmente a los venezolanos como nunca nadie lo hizo en 500 años de historia ha sido el chavismo, primero con Chávez, ahora con Maduro… lo continuará haciendo indistintamente quién esté a la cabeza imponiendo este proyecto cubano anegado en corrupción, desidia premeditada y todo tipo de vejámenes a la democracia, proyecto paradisiaco para gobernantes y allegados, pero una pesadilla para el pueblo, sancionándolo con una indignante sobrevivencia… Efectivamente ¡BASTA DE SANCIONES CRIMINALES! 

Leandro Rodriguez L.
@leandrotango  

viernes, 9 de agosto de 2019

OSCAR ELÍAS BISCET: ORO, PETRÓLEO E INSEGURIDAD, EL VIAJE DE DÍAZ-CANEL A VENEZUELA

La tiranía de Maduro es tan corrupta y criminal que sus reservas de oro de 850 toneladas bajaron a 86 por las ventas ilícitas.

Más que un desafío, es la inseguridad de tener la vivencia de que su régimen castro comunista es insostenible por más tiempo. La mala administración durante 60 años de socialismo que ha conllevado a una inevitable crisis económica, ya se percibe en Cuba. Ante esa abrumadora circunstancia, Miguel Díaz-Canel visita a Venezuela.

Aunque los regímenes de La Habana y Caracas poseen un cable de fibra óptica que les garantiza las comunicaciones seguras, el mandatario Díaz-Canel debía transmitir el mensaje directo al benefactor y lacayo de la dictadura cubana, Nicolás Maduro.

¿Era ese mensaje del general Raúl Castro? ¿Tenía relación con la supervivencia de Maduro? ¿Llevaba alguna advertencia de peligro de ataque inminente como represalia por hostigamiento a un avión estadounidense en aguas internacionales del Caribe? ¿Era la propuesta de refugio a Maduro en la isla de Castro? ¿Ataque de Venezuela chavista a Colombia? ¿Era el interés de continuar profundizado la injerencia en otras naciones vecinas?

Todas esas y otras preguntas son posibles; pero la del asilo político de Maduro en la isla cubana es una variante muy alejada de la realidad; pues Nicolás Maduro es su hombre fuerte, que se puede interpretar como visir en esa nación. Él es la garantía de los ilimitados recursos a la dictadura castrista, en especial de petróleo, el oro y las drogas.

La tiranía de Maduro es tan corrupta y criminal que sus reservas de oro de 850 toneladas bajaron a 86 por las ventas ilícitas. Se reporta la venta secreta por Maduro de más de 40 millones de dólares de ese metal dorado. Alrededor de 98 millones de toneladas de oro salieron en secreto al exterior desde marzo-abril de 2019, según Wall Street Journal y Bloomberg.com.

El usurpador Maduro ha creado un estado fallido en Venezuela. Los crímenes de lesa humanidad y el terror de estado han obligado salir del país a más de 4 millones de personas, convirtiéndose en la más grave crisis humanitaria de la región.

La injerencia extranjera es la causa principal de todos esos males en Venezuela. Cuba castrista es la cabeza hegemónica en la intervención militar y de inteligencia contra el pueblo venezolano. También le acompañan en ese acto injerencista países como Rusia e Irán.

En realidad, toda esa confusión dentro del Estado, la aprovechan el régimen de Cuba y Maduro para controlar a sus ciudadanos e imponerles el socialismo y enriquecerse ambas dictaduras de los recursos del pueblo venezolano, contando con el apoyo incondicional e in situ de las narco guerrillas ENL, la FARC y Hezbolá.

En días recientes, Maduro hizo un llamado a los cabecillas y miembros de la FARC a asentarse en suelo venezolano y así poder asegurar su triunfo en una futura guerra civil en su país o una invasión al estado vecino de Colombia.

Venezuela madurista es el primer exportador de productos hacia Cuba (15.2%) y recibe de éste 18.3%, convirtiéndose en el tercer importador de la isla caribeña. Venezuela exporta petróleo para Cuba en forma de trueque bajo un Convenio Integral de Cooperación, desde el 2000.
En marzo de 2019, 300.000 barriles llegaron a la isla y aumentó un mes después a 1 000 000 de barriles en la cuota de entrega a Cuba. Sin embargo, los lingotes de oro enviados al Barco Central de Cuba, por el mandatario Hugo Chávez, en el 2011, jamás les han sido devueltos a Venezuela.

Dos cosas interesantes se han desarrollado en estos días, después de 60 años de deterioro de la Estatua de la República en el Capitolio Nacional, la pieza fue inaugurada con rimbombancia por el régimen castrista; la otra es que Díaz-Canel viajó de forma urgente y por pocos días a encontrarse con Maduro en Venezuela.

¿Qué oro se utilizó para la restauración de la estatua de la República? Las autoridades refirieron que era el dorado donado por el gobierno de Rusia. ¿Acaso Rusia está en el contrabando de oro venezolano y la restauración se hizo con ese oro? o ¿Era el oro venezolano que había guardado Chávez hace ya tiempo en el Banco Central de Cuba?

Las respuestas no las conozco. Pero lo cierto es que el mandatario Díaz-Canel ha repetido como una letanía en los últimos días y, sobre todo, en suelo venezolano y al dictador Maduro y sus secuaces, el apoyo incondicional del régimen cubano. Sin embargo, la clásica frase castrista de “Dar hasta la última gota de sangre…” no la han expuesto nunca jamás.

Al parecer, el régimen de Castro/Díaz-Canel recuerda vívidamente el duro fracaso de su enfrentamiento con el poderoso ejército estadounidense en tierra de la isla estado de Granada. Hoy evita comprometerse con su aliado socialista venezolano para no sufrir una gran derrota en un posible conflicto bélico y que tenga repercusión de liberación sobre el pueblo cubano. Ambas dictaduras están agotadas y en el ocaso, por lo que Cuba y Venezuela serán libres.


Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del Proyecto Emilia
Medalla Presidencial de la Libertad
@oscarbiscet

jueves, 4 de abril de 2019

TULIO RAMÍREZ, MASLOW Y EL SOCIALISMO CHAVISTA


El psicólogo estadounidense Abraham Maslow (1908-1970) fue el fundador de la llamada Psicología Humanista. Entre sus aportes teóricos quizás el más reconocido sea el de la Teoría de las Necesidades. De acuerdo con ella la satisfacción de las necesidades más básicas (respiración, alimentación, descanso, sexo) da lugar al surgimiento de necesidades superiores como las de seguridad, afiliación, reconocimiento y autorrealización. Así, una vez cubiertas las necesidades fisiológicas más básicas, procuramos satisfacer otras como la seguridad, vivienda, salud, amistad, afecto, hasta las llamadas necesidades del espíritu como la creatividad, el arte, entre otras.

No pretendo en este artículo dar un tratado de psicología, ni mucho menos. La referencia a Maslow sale a colación debido a que los venezolanos estamos involucionando en la escala de necesidades, a los niveles básicos. El socialismo del Siglo XXI en poco menos de 20 años destruyó por completo un proceso de crecimiento cultural que, con sus altibajos y fundadas críticas, convirtió a Venezuela en una de las referencias regionales y, por qué no, mundiales, en las artes, la educación, la salud, la política, el deporte, la literatura y sobre todo en el don de gente de nuestro pueblo.

Hoy, la mayoría de los venezolanos emplean todas sus energías en la procura de la sobrevivencia. La búsqueda diaria del sustento alimentario ha dejado de lado la rica, extensa y diversa actividad cultural que siempre nos caracterizó como pueblo.

Algunas cifras son espeluznantes. Para 1998 Venezuela aportaba a América Latina el 4,8% de los artículos científicos producidos en la región, en 2019 este aporte es de menos del 0,1%. Hasta hace unos años el 80% de esta producción científica se generaba en las universidades nacionales, hoy estas instituciones están en un estado de precariedad calamitoso por efectos de presupuestos que no cubren ni el 10% de sus necesidades. En materia de salud cada vez son menos los egresados en medicina y la cifra de estudiantes de postgrado son ridículas. La industria editorial está prácticamente cerrada y la importación de libros es inexistente. Cada vez hay menos lectores de prensa no solo por los altos costos de los periódicos y las suscripciones digitales, sino porque la mayoría de los medios son folletos propagandísticos del gobierno. La rica vida teatral desapareció, quedan algunos héroes que hacen de tripas corazón para brindar algún espectáculo.

El Sistema de Orquestas Simón Bolívar, referencia mundial, es un programa que se mantiene porque el régimen lo utiliza como vitrina ganando indulgencias con escapulario ajeno. En materia deportiva, las medallas se nos alejan cada vez más. La malnutrición de nuestros deportistas amateurs está cobrando con creces en reveses deportivos. Subirse a un pódium es cada día más difícil. Nuestros pintores, escritores, investigadores, intelectuales y cantantes tuvieron que huir al exterior buscando mejores destinos.

Cada día vemos más gente comiendo directamente de los containers de basura. Ya no solo se observan a indigentes y niños de la calle, también gente de los sectores populares y clase media quienes, discretamente, hurgan en los desechos de los mercados populares para hacerse de algunas verduras en buen estado. Según la encuesta ENCOVI el venezolano ha perdido un promedio de 11 kilos de peso en los últimos tres años. Por las calles se ven los transeúntes famélicos y con la mirada perdida, la desnutrición hace mella en nuestra sempiterna alegría. Ya nadie invita a nadie a su casa, los pocos alimentos hay que conservarlos con celo. Esto ha pulverizado la malla social que durante siglos fue tejiendo eso que se ha llamado, la venezolanidad.

El socialismo del Siglo XXI ha sido un modelo que le quitó colores a nuestra forma de vida. Hoy día Venezuela es un país que va de gris a oscuro.

Esa imagen que nos vendió Hollywood para representar a los países ubicados tras la cortina de hierro con calles oscuras y desoladas, de alcantarillas humeantes y gente caminando rápido y alerta buscando la seguridad del hogar, definitivamente no era una exageración propagandista. Camine usted por Caracas a las 8 de la noche y constátelo.

Tulio Ramírez
@tulioramirezc

miércoles, 20 de marzo de 2019

ELIDES J. ROJAS L., LAS MEGA COBAS DEL CHAVISMO


En tiempos de revolución bolivariana todo lo que ocurre en Venezuela tiene características de colosal. Todo es mega, enorme, gigantesco. La inflación, la escasez, las crisis, la inseguridad, las guerras con el imperio y fuerzas de la derecha, los sabotajes. Todos sin excepción, son de un tamaño aún no cuantificable por la ciencia ni por los hombres. Esa es la narrativa del chavismo.



Pero, en general, nada es verdad salvo lo que la gente sufre y padece. Lo demás es coba, la justificación es coba, la excusa es coba. Y, ni siquiera vale la pena repetirlo, el culpable de lo que sea siempre es otro. Y esta regla es además inherente, existencial, a los regímenes comunistas. Siempre hay un imperio bestial que los ataca y los hace víctimas por el solo hecho de tratar de mejorar la situación de los pobres y lograr que el socialismo convierta a la tierra en el paraíso. Y en eso andan desde hace décadas, pero con resultados siempre al revés. Arruinando todo lo que tocan y destruyendo naciones completas entre pobreza, opresión, hambre y vidas tristes.

Venezuela, cuando todo el mundo pensaba que se iba a escapar de las garras comunistas, de las mafias que crecen alrededor de este sistema y de la pobreza general que va pegado al funcionamiento mismo del régimen, pues cayó en manos de los Castro, los jefes de Cuba. Bastó un militar alzado, un descontento general mal canalizado y una visión irresponsable del futuro, para que el país terminara comiendo piedras. Como Hungría, Rumanía, Polonia, un pedazo de Alemania, Corea del Norte, solo por mencionar algunas; y, finalmente, la mamá de toda esta camisa de fuerza que fue la URSS y, actualmente, los regímenes que le sucedieron, cuya única razón de ser es apoyar cualquier cosa que perjudique a Estados Unidos, sin importar que en el camino se lleven países completos al despeñadero.

Para sobrevivir en el poder, luego de haber generado pobreza y hambre; siempre, pero siempre, apelan a la mentira fundamental en impresionantes aparatos de propaganda. En Venezuela, los cubanos orientando al chavismo, han dejado al menos cuatro huellas fundamentales de estos mega desastres que han mutado a batallas épicas a punta de hegemonía de medios y mensaje único, a punta de cárcel y represión, a punta de terror, a punta de bloqueo de redes y comunicaciones.

En principio son cuatro guerras con sus respectivas mentiras internas. Veamos.

La guerra mediática. Invento del comandante fallecido. Desde el primer día, luego de que algunos dueños de medios descubrieran que el militar no les pararía ni un átomo a pesar de haberlo apoyado, de haberle dado plata, aviones, carros y apartamentos; el golpista inició una verdadera guerra contra los medios de comunicación. Atacó a los dueños, a los periodistas, a las marcas. Calumnió y mintió. Cerró medios y confiscó emisoras y canales. Al final fue de frente y quebró, con sus políticas a lo poco que quedaba para informar. El objetivo siempre fue muy comunista y muy cubano: hegemonía comunicacional. Pero, como se sabe, en estos tiempos es imposible ese tipo de dominio, aunque en este momento han recurrido hasta el bloqueo de Internet por medio de proveedores del gobierno y otros. Nunca hubo guerra mediática de la derecha o del imperio. Sí ha habido una guerra del régimen contra los medios y cualquiera que informe o denuncie.

Guerra financiera. Otro invento del comandante muerto y sus asesores cubanos para tapar las primeras crisis financieras, quiebra de bancos, casas de bolsa que el mismo régimen provocó entre corrupción y manejos extraños con bonos y el control de cambio. Rasparon a un buen sector del área financiera como quisieron, pero siempre trataron el asunto como una guerra financiera inducida desde el extranjero.

Guerra económica. Esta guerrita es eterna y suprema, igual que el comandante. Se puede decir que comenzó cuando el precio del petróleo dejó de acompañar la robadera y la gastadera de la cúpula revolucionaria. De allí en adelante se acabó la buena vida socialista y paulatinamente dejaron de pagar deudas a todo el mundo. Dejaron de pagar bonos, incumplieron obligaciones, carretearon a los laboratorios internacionales, embarcaron a las líneas aéreas, expropiaron por gusto y perdieron casi todas las demandas. Un quiebra irrebatible y sin chance de salir adelante. Pero para el resabiado chavismo siempre ha sido sabotaje del imperio, de los empresarios y de la derecha. Nunca por su corrupción y menos su incapacidad.

Guerra eléctrica. Tiene más de 10 años. Comenzó también con el comandante fallecido al frente. Nombraron unos altos mandos eléctricos llenos de militares, hicieron tremendos negocios, se robaron un realero desviaron otra montaña de dólares y terminó el país a oscuras. De apagón en apagón. O de alumbrón en alumbrón, como dicen en la amada Cuba de los chavistas. Ahora mismo la crisis eléctrica llega a grado de colapso, pero para los creativos cubanos y sus mascotas criollas se trata de un ataquecibernéticomultifacéticocelulardeorigennuclearalargadistancia. Nada más.

Eso sí. El fracaso del chavismo ya es de orden mundial y, por tanto, las cobas pasan a ser mega coba en cada momento. Ya no alcanza una cobita tipo iguana come cables. No. Hace falta la mamá de las guerras para tapar tamaño fracaso.

Y falta más.

elidesr@gmail.com
Twitter: @ejrl

viernes, 21 de diciembre de 2018

DAVID UZCÁTEGUI, ¿MONTAÑA RUSA O RULETA RUSA?

El año que termina ha desafiado la capacidad de asombro de los venezolanos ante las inéditas situaciones que hemos presenciado en nuestro país. Específicamente en lo económico, hemos llegado a cosas jamás imaginadas cuando de adversidades se trata.

Sin duda hay que comenzar hablando de la reconversión monetaria, la segunda en una década, que lamentablemente cumplió con los más nefastos presagios.

Alguna vez dijimos que la medida en sí era correcta, de cara a los montos inmanejables de dinero que había que gastar para comprar los más elementales recursos de subsistencia. Había que convertir esas cantidades insólitas en montos manejables.

Pero también dijimos que, si no se saneaban numerosos aspectos errados del manejo económico nacional, la nueva moneda sería sal y agua en meses. En realidad, sucedió a velocidad de montaña rusa.

Demás está decir que a estas alturas del partido, la ciudadanía ha perdido la confianza en el bolívar soberano, el nuevo signo monetario; tanto o más que en su predecesor, el ya fallecido bolívar fuerte.

Y por si fuera poco, ya tampoco se consigue a alguien que crea en la capacidad de quienes administran actualmente nuestra nación, para conjurar la crisis y colocarnos nuevamente en la senda del añorado crecimiento.

El Fondo Monetario Internacional, organización financiera de referencia mundial, ya no prevé una caída del Producto Interno Bruto de Venezuela del 15%, como hace medio año, sino del 18%. Y otra del 5% para 2019; y otra del 1,5% para 2020.

Sabemos que las cifras emitidas por ese organismo no suelen ser del agrado de quienes hoy ostentan el poder. Y se podrán hacer muchas críticas a esa institución, algunas acertadas, otras no tanto. Pero lo cierto es que sus mediciones referenciales son de aceptación mundial y difícilmente refutables.

De hecho, el Banco Central de Venezuela había dejado de publicar los índices referenciales en una cantidad de asuntos en los cuales debe hacerlo. No sabemos si esta actitud se debió a lo inmanejable de las cifras o a que era mejor no hacer públicos unos números tan sombríos.

Sin embargo, ante la presión internacional, las cifras reaparecieron. Y superan los peores temores. Efectivamente, es el mismo BCV quien reconoció, el pasado mes de noviembre, una contracción del 17% para este año en nuestra economía.

Y lo hizo porque no podía permitir que la falta de información sobre nuestras finanzas cerrara las líneas de crédito a la nación, en momentos en los cuales al gobierno le urge mantener abiertas todas las fuentes de financiamiento, ante los crecientes reveses de nuestra economía.

En el mismo informe, las cifras oficiales del BCV ubican la inflación al cierre de 2017 en 860%, una cifra conservadora, si se considera que el pronóstico del FMI la contabilizó en 2.818%, y la agencia de información financiera Bloomberg proyectó un 1.718%.

Sea cual sea la cifra que tomemos como cierta, quedamos del mismo modo en el limbo de las espirales inflacionarias más notables de la historia y cumplimos con el dudoso honor de estar entre las cifras de inflación más altas del siglo XXI, cuando el fenómeno parecía estar cada vez más relegado a la centuria pasada, producto de guerras y de pésimos manejos económicos que se han superado con estudio y conocimiento, y que cada vez son menos frecuentes en el planeta.

Como dato adicional, el organismo señala que la inflación cerrará en 1.370.000% este año, pese a que ellos mismos habían calculado en julio que sería de un millón por ciento.

Para poner la guinda a la torta, el FMI, en su informe de perspectivas económicas globales que se difundió recientemente, indica que prevé que Venezuela tendrá en 2019 una inflación de 10.000.000% con una reducción del Producto Interno Bruto de un 5% y proyecta que la economía caerá en un 18%.

Agregan que “se espera que la hiperinflación de Venezuela empeore rápidamente, impulsada por el financiamiento monetario de grandes déficits fiscales y la pérdida de confianza en la moneda”, según reseña la agencia de noticias española EFE.

Sin embargo, mucha gente dice que para qué sirven estas cifras, que no se sienten reflejados en ellas. Y tienen su buena parte de razón. Las urgencias, las carencias, las necesidades y las frustraciones no se pueden pintar en números.

En lo que sí coinciden cifras y sentimientos, es en la grandilocuencia. Los números son absurdamente altos, como también lo es la rabia y la impotencia ante la inacción de quienes ocupan puestos de poder, cuyo deber es sacar a la nación de este agujero sin fondo, de esta ruleta rusa en la cual sabemos que cada decisión errónea en materia económica puede traer la detonación fatal contra cualquier posibilidad de salir adelante y hundirnos en abismos mucho peores.

David Uzcátegui
@DavidUzcategui

sábado, 25 de febrero de 2017

LUIS ALFREDO RAPOZO:LA INSEGURIDAD LLEGÓ A BOCA DE UCHIRE, PARA SER IMPERIO.

EN CUALQUIER PARTE

Para la historia y los recuerdos quedaron las imágenes de un pueblo sano, tranquilo, seguro…de pescadores y gente de la costa, que disfrutaba del hermoso azul del cielo y del mar. 

En estos tiempos la semblanza se ha venido transformando de una manera tan violenta, que uno siente el temor de perder hasta las raíces, sea en Falcón; en Aragua, Carabobo, La Guaira, Miranda, Anzoátegui, Sucre y hasta Delta Amacuro. 

Lo digo, porque la presión que ejerce la pobreza, el hambre, el desempleo, la especulación, el precio y escasez de los alimentos ha venido incidiendo en la cotidianidad de la gente y entonces, se están viendo nuevos problemas sociales en cada zona-donde antes, no se observaban-, como por ejemplo la prostitución adolescente, el alcoholismo en la juventud, los ladrones de casas, los especuladores que quieren ser millonarios revendiendo alimentos, asaltantes de camino que no se pelan un camión, ladrones de negocios y un sin fin de modalidades; que cualquier cristiano se siente que tiene la necesidad de batirse “a plomo limpio” como en el lejano oeste. Para colmo de males, la justicia se ve torpe, corrupta, embrollada, pidiendo cuaimas, burocrática, tramposa, que da terror que un hijo de uno caiga en desgracia y en mano de un juez malandro, de esos que piden plata para liberar a un inocente. Para colmo los servicios policiales no avanzan con el tiempo y da pena ajena enterarse cómo funciona un destacamento en un pueblo, sin vehículos, sin tecnología en comunicaciones, sin seguridad social suficiente, sin dominio geográfico, sin desplazamiento, con inadecuada infraestructura, sin presencia…en fin: el desmadre.

Naturalmente, cuando en un pueblo de 15.000 habitantes-ponga usted el promedio-, sucede un hecho lamentable como la violación y el asesinato de un escolar, pues tiemblan los cimientos de la tranquilidad espiritual de la gente y el dolor es tan grande que se conmocionan hasta los cocoteros, que mueve el viento.

El pasado17 de febrero se dio en Uchire un hecho sangriento muy feo donde una pareja anciana de posaderos fueron asesinados con arma blanca: entre los dos recibieron 24 puñaladas, según informa la autoridad policial y forense, para ser robados, supuestamente por un sujeto que tenían de huésped. La violencia fue tan intensa, que uno piensa en un pervertido, un tipo enfermo, un sicótico, un sociópata…que consiguió un lugar dónde hacer una maldad. Aparentemente es un hecho aislado, que pudo suceder en cualquier parte. En Caracas, también se están viendo hechos muy feos donde descuartizan seres humanos y los lanzan en un basurero por razones realmente banales o fútiles. Igual sucede en el Zulia, cuando por celos, un hombre cree que su mujer es un pavo y debe aderezarlo. 

Lo cierto apreciados lectores, es que hay sitios que requieren más atención de las autoridades como es el caso de Boca de Uchire, en donde no se salvan ni los autobuses de deportistas que transitan por su frente. La criminología, la secretaría estadal y hasta el Ministerio de Interior y Justicia deberían estudiar lo que sucede y ponerse a trabajar seriamente para atacar a la delincuencia en este momento tan menguado que vivimos, donde la delincuencia manda hasta desde las cárceles, como si fueran un imperio incontrolable.


¡Ay, Boca de Uchire, quién te viera sano, creciendo con armonía y alejado del hambre, de la pobreza, de la marginalidad y la desidia!

Luis Alfredo Rapozo
luisalfredorapozo@gmail.com
@luisrapozo
Anzoategui - Venezuela

miércoles, 9 de marzo de 2016

ALBERTO MEDINA MÉNDEZ, LA INSEGURIDAD. ESA PRIORIDAD POSTERGADA, DESDE ARGENTINA

No existe encuesta de opinión en la que este tema no ocupe el podio. En la inmensa mayoría de ellas, la inseguridad lidera el ranking de las preocupaciones cívicas. Sin embargo su abordaje siempre queda pospuesto.

Probablemente esto tenga que ver con la percepción que tiene  la política acerca de la escasa chance de lograr triunfos en el corto plazo y su natural inclinación hacia aquellos tópicos en los que puede torcer el rumbo con celeridad siempre dentro del mandato del poderoso de turno.

Temáticas como la educación, la seguridad y otras tantas similares, que ameritan enormes esfuerzos y cuyos resultados positivos no se consiguen con rapidez, por exitosas que sean las decisiones tomadas, no entusiasman a la clase dirigente. Prefieren ocuparse de aquello que genera impactos más inmediatos como la economía o el reconocimiento de nuevos derechos.

Nadie desconoce el complejo entramado del problema de la inseguridad. Tiene múltiples aristas, sus causas no son fáciles de enfrentar y las soluciones de fondo demandan de tiempo y paciencia. Pero justamente por eso hay que arrancar ahora, porque modificar esta inercia llevará décadas. El solo hecho de detener la escalada justifica invertirle ingenio y dedicación.

No es que no se haga algo al respecto. Brotan, con alguna frecuencia, propuestas interesantes, debates apasionados y hasta medidas concretas, pero siempre son aisladas, divorciadas del conjunto, por lo que se torna difícil ser optimistas con la eficacia de ese tipo de determinaciones.

Cierta tendencia a la simplificación termina enfocándose en un solo factor, por eso muchos afirman que detrás de esta calamidad está la droga, sin comprender que es uno de los tantos emergentes, pero no el único. Indudablemente es un dato de la realidad, un síntoma entre otros, pero lejos está de explicar el contexto contemporáneo de una sociedad en la que el robo, la violencia, el odio, la intolerancia, el resentimiento, el desprecio por el otro y hasta el homicidio, ya son moneda corriente.

No menos alarmante es dimensionar la dificultad para encontrar especialistas en la materia. Claro que existen profesionales que saben y mucho, pero siempre sobre un aspecto puntual de la problemática, sin esa mirada universal que se precisa para una aproximación seria y responsable.

La situación de las cárceles como institución para recuperar ciudadanos y no como herramienta para disciplinar individuos, la diversidad de leyes vigentes muchas de ellas contradictorias, la infinita variedad de estimulantes disponibles, la debilidad de la educación como instrumento para proveer conocimientos, el deterioro de la institución familiar como formadora del carácter, la siempre insuficiente capacitación y jerarquización del personal de seguridad, la imprescindible incorporación de tecnología al servicio de la comunidad, la puja entre los derechos individuales y la presunción de culpabilidad, el funcionamiento del desprestigiado sistema judicial, la pobreza enquistada que tampoco ayuda son solo una parte de una larga lista de asuntos que deben asumirse de una vez por todas.

El problema es que esa descripción no es nueva y lleva décadas exactamente en ese mismo lugar. Pese a ello, muchas de esas transformaciones ni siquiera se han planteado. En esto siempre es tarde porque en este juego de postergaciones eternas no solo se pierden bienes sino también vidas. El aplazamiento infinito, este perverso esquema en el que la inseguridad nunca se encara, es despiadadamente cruel.

Es tan grave lo que ocurre que se ha empezado a naturalizar lo inadmisible. Se vive encerrado tras las rejas del hogar, con puertas que se aseguran, no solo bajo llave, sino con nuevas técnicas que garanticen su inviolabilidad. Salir a la calle implica asumir grandes riesgos personales, prepararse para saber por dónde caminar, en que horarios y bajo qué circunstancias. Ocultar relojes, pulseras o cadenas y evitar la manipulación de dispositivos tecnológicos para no tentar a los delincuentes ya es parte de la rutina.

Definitivamente esa no es la vida a la que aspira un ciudadano medio que espera que su gobierno, al menos proteja su derecho a la vida, a su libertad y a su propiedad. Si bien esas deben ser las funciones fundamentales, la política sigue jugando a discutir si el Estado debe ser empresario, constructor, inversor o prestador de servicios no esenciales.

A no engañarse. Nada de esto sucede por casualidad. Tal vez la sociedad se ha acostumbrado a vivir atemorizada, limitando su accionar cotidiano porque le importa más resguardar su poder adquisitivo que la vida misma.

Es hora de que este asunto se ponga en el centro de la escena. No se puede delegar semejante responsabilidad en manos de un funcionario o un área que solo se dedique a los casos de mayor espectacularidad. La situación merece otra actitud. Para eso la clase política, las distintas jurisdicciones y sobre todo, la sociedad civil deben involucrarse y comprometerse.

El tema preocupa y mucho, sobre todo porque ni siquiera se dispone de un diagnóstico contundente. Los ciudadanos deben reclamar con mucha fuerza, porque la política es hipersensible a las demandas de la sociedad, siempre que esta sea capaz de sostener su intensidad y no caiga en la dinámica espasmódica tan habitual en estos tiempos. Lo hecho hasta acá es poco y a las luces de lo que acontece a diario, evidentemente insuficiente. Lamentablemente la inseguridad sigue siendo esa prioridad postergada.

Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
@amedinamendez

Argentina

lunes, 25 de enero de 2016

HUMBERTO MARCANO RODRÍGUEZ, CUENTOS SIN MEMORIA

El sistema militar es el de la fuerza, no se puede dejar de convenir  que  es insoportable  el espíritu militar con el mundo  civil. Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a  su patria, no es el árbitro de las leyes ni del gobierno, al contrario es  el defensor  de la soberanía y la constitución…SIMON BOLIVAR
CUENTOS SIN MEMORIA 

Acostumbrado a tantos  años de prepotencia  (aquí en Venezuela, porque en Cuba es un manso cordero de los Castros), Nicolás Maduro creyó  que  con su verborrea  y su sarta  de mentiras la más  de las veces  amenazantes podría  atemorizar a la oposición, también se  equivocó en el tiempo, esa no es la asamblea  donde estuvo  el año pasado consignando unos libros y que unas focas amaestradas lo aplaudían  sin cesar, ahora  se  encontró  con otra  situación, con la veteranía  de un  Henry Ramos Allup, que en forma pausada  sin cambiar el tono de la voz lo apabullo completamente, cumbre  el momento cuando  ante  el reclamo por haber sacado  el adefesio de las fotos  del golpista asesino le  dijo en este Congreso Nacional “jamás estarán fotos ni de Chávez ni de Maduro”, solo el cuadro de Bolívar reconocido por el propio Libertador y los símbolos patrios, tampoco  en su larga perorata  de tres horas planteo Maduro  puntos  de vital importancia que hoy agobian a los venezolanos y por la tanto  mucho menos  posibles  soluciones, entre las cuales se puede  destacar:

ESCASEZ

Venezuela de haber sido un país  exportador  de infinidades de productos, hoy tras  estos 17 años  de  desgobierno, robos  y corrupción, lo han convertido esta banda de gánsteres  que gobiernan en importador  de casi todo lo  que  se  consume, en el caso de  alimentación importamos  el 90 por  ciento de lo que  consumimos  convirtiendo en papel mojado la ley de  soberanía  alimentaria que obliga  al estado a mantener una reserva  alimentaria  de tres meses del consumo nacional, reserva  que no existe, no hay inventarios de  reservas de  alimentos, pero  es  que tampoco ya ningún país  le  quiere vender  a crédito dado  las cuantiosas deudas  que mantiene  con suplidores extranjeros y tampoco hay dólares para pagar las  deudas y comprar  alimentos y  medicinas, entre los productos  casi desaparecidos  nos  encontramos  con café, azúcar, leche para adultos  y para niños, margarina, mayonesa, pastas, salsa de tomate, arroz, harina de maíz y de trigo, aceite, huevos, pollo, carne  de cerdo y roja, papel y toallas sanitarias,  jabón de baño, shampoo y detergente, como es lógico esta  profunda escasez ha provocado el aumento de las gigantescas y perennes colas en las puertas de auto mercados, abastos, bodegas y farmacias, así  como una gran desnutrición en especial  en los niños  junto a un desesperado estado  de angustia en las madres   y en especial las  que trabajan  que  tienen que debatirse entre el dilema de hacer horas de  colas o acudir  a  sus trabajos. Nada ha planteado   este  demoníaco régimen en buscar soluciones a corto y mediano plazo a esta desesperante  situación.

INSEGURIDAD

Otro renglón  donde también calló el ilegítimo e ilegal detentador  de la presidencia fue  sobre  el catastrófico  estado de inseguridad que  se vive en Venezuela, agravado año tras año por  este insensato régimen castro-comunista, con 300.000 homicidios  en 17 año, aquí no estamos tomando en cuenta los heridos e impedidos de por vida por acción del hampa, así  como los fallecidos en las vías por  el mal estado de las mismas, convirtiendo a Venezuela  en uno de los  países más  inseguro del mundo, en el año 2014 ocurrieron 25.000 homicidios y para el año 2015 se  incrementó esta fatídica cifra  en 27.895 homicidios  de los cuales 5.235 corresponde a Caracas,  el índice  de homicidios se ha elevado a 90 por cada 100.000 habitantes, el más  alto  en el mundo, en 17  años  de  desgobierno hemos tenido 13 ministros  del interior y justicia 20 seudos planes  de  seguridad, cada uno peor  que  el anterior lo  que demuestra que los  que los planifican ignoran totalmente esa materia, pero a  esto  se  suman los atracos, robos, secuestros, tráfico y consumo de  drogas, con un hampa cada día más  desbordada, con el agravante  de la constante participación de miembros  de  cuerpos  de  seguridad en infinidades de graves actos  delictivos. Ante  este dantesco cuadro, aparece  el actual ministro del interior y justicia declarando y jurando  hasta por  su madre  que  la inseguridad estaba  totalmente  controlada bajándose  sustancialmente los índices  de  criminalidad.

La realidad es  que  aquí no hay planes a corto, mediano y largo plazo  para  combatir  este flagelo, no ha existido intención alguna  de  convocar los  sectores existentes  y  que de verdad conocen  sobre  esta materia, pretenden  solucionar  todo poniendo  al frente  del ministerio del interior y justicia un general que nada sabe  de lo  que tiene  entre las manos, así es  como se ha ido desgobernando este país, así es  como  los Castro y sus  secuaces venezolanos han tratado de  someter  a la población  a través  del miedo y el terror, han armado grupos  de  delincuentes  llamándolos  colectivos  y han propiciado  el desborde total  del hampa.

INFLACIÓN

Otro renglón  donde  han llevado a Venezuela a ocupar el índice más alto  del mundo es la inflación, después   de 18 meses  sin publicar datos  sobre la materia a pesar de  estar obligado por la ley.  el Banco Central anunció  que  el  año 2015 cerró  con una inflación de 205 por  ciento, los  economistas y entendidos  sobre la materia  aseguran  que  el año cerró  con un índice  de 500% de inflación y  que  de  seguir  la curva ascendente  en el primer  semestre  de  este año podría duplicarse  este porcentaje aterrador especialmente  para todos  los venezolanos que viven de un salario, salario cada día más  depreciado y miserable, con el  sueldo mínimo más bajo del mundo, diez dólares  mensuales, la mitad  de lo ganan los cubanos  y a ellos  les dan una  bolsa de  alimentos mensual, el salario mínimo de Panamá  son 520 dólares, el venezolano asalariado que gana  en bolívares cada día  está más  empobrecido, de  acuerdo  al último estudio presentado por CENDES un organismo  sin fines  de lucro de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), en el año 2015, en enero la cesta  alimentaria costaba 18.342 bolívares y para diciembre  del mismo año llegó a 93.600 bolívares, una   diferencia  en un año de   SETENTICINCO MIL DOSCIENTOS CINCUENTA Y OCHO (75.258,00) BOLIVARES, lo que  significa  que  para comprar esta cesta alimentaria  se requieren diez salarios mínimos.

Lo de la inflación no es  algo fácil de resolver  cuando no aparece  ningún signo de parte  del ejecutivo en buscar las  soluciones   adecuadas ante la constante voracidad  monetaria y mientras las maquinitas hacedoras de billetes  del Banco Central  estén  funcionando produciendo miles  de millones  de  dinero inorgánico, solo  en el caso de PDVSA cuya  deuda  con el BCV  sobrepasa  los  600.000 millones  de bolívares, dinero inorgánico  que  se le ha entregado para auxiliarla y entre otras cosas pagar la súper abultada nómina de personal que mantiene, se calcula  que hay más  de UN BILLÓN DE BOLÍVARES en la calle  en esas condiciones de  dinero  inorgánico. 

Con esta  enorme inflación agravada  por la gigantesca  escasez y el desempleo que se ha incrementado al igual que   la mendicidad,  es  común  ver  en los trenes  del metro  en las camionetas y autobuses   de pasajeros personas mendingando, solicitando  ayuda  para comprar  comida o medicinas, al igual  que en las puertas  de los auto mercados y farmacias.

CORRUPCIÓN

Este   es otro mal  que  se ha incrementado en forma  alarmante en todos  los niveles  de la administración en este nefasto  régimen castro-comunista, convirtiendo a  este régimen en uno de los   más corrompidos y corrupto del mundo, funcionarios y personajes  acusados públicamente de actos  de corrupción nunca  son investigados  por la fiscalía general y la contraloría, que se ocupa únicamente en forma ilegal y arbitraria de inhabilitar a personas  de la  oposición, privándolos  de sus  derechos  constitucionales  en conchupancia con el  descreído TSJ, en cuanto a la  anterior  comisión de  contraloría  de la Asamblea Nacional, recordemos  que la presidía el capitán expulsado  de las FAN Pedro Carreño,  acusado  de varios actos  de  corrupción en especial los cometidos  en el breve  tiempo  que  fue ministro del interior y justicia, entre  ellos el del fraudulento y millonario contrato de las cédulas  de identidad triangulado entre Cuba, este personaje y un ciudadano mexicano residente  en Colombia (Ciento cuarenta millones  de dólares  desaparecidos  en cosas de días), se calcula  que  en la fiscalía general hay consignados más  de doscientos  expedientes  debidamente  formalizados  de acusaciones de corrupción  mil millonarias contra  funcionarios  de  este régimen entre  los personajes  acusados  está precisamente Diosdado Cabello.

Uno de los últimos y emblemático caso  es del flamante presidente  de Banco Central Nelson Merentes,  el mismo del gigantesco fraude  electoral cuando las  elecciones  para  los  delegados a la constituyente con su famoso kino que hizo posible  que  el 95% de los  delegados  fueran chavistas, ahora  envuelto en el escándalo de corrupción de menor (pederasta) y de poseer  en su apartamento de playa la suma de 300.000 dólares, 70.000 euros, tres  relojes  rolex y varios   diamantes,  hay  que deducir  que  si eso lo tenía en su  apartamento  de playa, ¿Cuánto podrá tener en su casa familiar o en cuentas  en el extranjero?, el escándalo surge   cuando se  descubre  que la  amante menor de edad en combinación con otras personas  le habían robado esta considerable fortuna, también se habla  de una  serie  de ayudas concedidas por  el BCV por  su intermedio a diferentes damas  para  hacerse  remodelaciones estéticas corporales, ante  esta perversión ¿Por qué calla  la fiscal general?, ¿Por qué Nelson Merentes no ha sido destituido de su cargo y puesto a la orden de las autoridades competentes  para   una total investigación?, ¿Tanto sabrá  que le tienen miedo?. Con esos  300.000 dólares se hubieran solucionado todos  los problemas por  los  que atraviesa  el colapsado y casi cerrado hospital de niños J.M. de los Ríos, para salvarles  la vida a tantos niños  en estado crítico. ESTA ES LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA, HUMANISTA de la  que tanto cacarean. Muchas  personas se expresan diciendo  que  por vergüenza  Merentes  debería renunciar,  allí reside  la  situación, es  precisamente vergüenza lo  que no tiene ningún chavista.

Es tan agobiante  la corrupción  que ahoga al país  que ante la  las pretensiones  de Maduro para  que  al grupo de ministros, y los presidentes  de PDVSA y BCV que  serían interpelados  en la Asamblea Nacional con motivo  del tal decreto de  emergencia  se hiciera a puertas cerrada  sin presencia  de medios  de comunicación, sin grabaciones ni toma  de apuntes y la negativa de  este procedimiento por parte  del Presidente  de la Asamblea Nacional, dio órdenes  para  que  los antes  nombrados no asistieran a la interpelación, declarándose  en rebeldía ante un mandato constitucional, eran tantos  los actos  de  corrupción  que saldrían a flote  que hubiera  sido el fin de  este régimen corrupto, castro comunista.

POR LA RESTAURACIÓN TOTAL DE LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD, POR UNA VENEZUELA  SIN PRESOS POLÍTICOS   Y SIN EXILIADOS, POR LA RECONQUISTA  DE NUESTRA SOBERANÍA  CON LA SALIDA TOTAL DE LOS  CUBANOS INVASORES, POR  EL CESE INMEDIATO DE LA REGALADERA  DE NUESTRAS RIQUEZAS A CUBA,  LOS CHULOS  DEL ALBA Y DE PETROCARIBE, HACIA LA APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 350 DE LA CONSTITUCIÓN.

Humberto Jesús Marcano Rodríguez
hjmrodriguez@gmail.com
@Hmarcanor

Caracas - Venezuela

sábado, 31 de octubre de 2015

LA COLUMNA DE CARLOS FEDERICO SMITH: NUESTRO ESTADO INCUMPLE CON UNA FUNCIÓN ESENCIAL, ASOJOD, DESDE COSTA RICA

Al menos en el pensamiento liberal clásico -y dejo de lado las visiones anarquistas o cuasi anarquistas-  se considera que el estado debe desempeñar algunas funciones básicas en una sociedad.  Uno de los más destacados pensadores de tal línea de pensamiento, Adam Smith, enfatizó el papel del estado para la protección de los ciudadanos ante la invasión de fuerzas externas (seguridad externa), así como para prevenir del abuso de alguno de sus ciudadanos sobre los otros (justicia o seguridad interna), al igual que debería de proveer ciertos tipos de obras públicas, tales como puentes o muelles, así como contribuir a la educación pública. 

Escribo lo de Smith para señalar que muchos otros pensadores liberales clásicos han propuesto otras cosas que deben ser pertinencia del estado. Por ejemplo, Friedman abogó por un impuesto negativo al ingreso o por un banco central del estado.  Pero lo crucial, lo común en todos ellos, es que todos le dan prioridad a la libertad de las personas, por lo cual el tema de hasta dónde llega la línea del papel del estado en sociedad, siempre estará presente en el debate que se da dentro del pensamiento liberal clásico. Como tantas cosas en la vida, este es un asunto que no está definitivamente determinado, sino que está vivo, en el pensamiento humano en torno a la forma de organización política que debe de disponer el individuo.

A lo que quiero llegar, es que casi todos los pensadores liberales clásicos consideran que el estado tiene un papel esencial, en cuanto a garantizar a todos los individuos su protección ante la acción de algún otro individuo en sociedad, que le causa o amenaza con causarle daño.  Así, hoy entendemos porqué la seguridad pública, la seguridad de los ciudadanos ante el crimen, ante el daño, está a cargo esencialmente del estado, tanto por medio de su fuerza policial, sino por lo que se conoce como su sistema judicial. Aquellos pensadores consideran que las personas le han dado al estado y a las autoridades judiciales el monopolio de la fuerza, pero buscan que tal fuerza monopolística sea la mínima necesaria, teniendo en mente que el estado no abuse de un poder amplio, ilimitado, sino restringido, pues fácilmente podemos comprobar los costos que derivarían de un estado, que abuse más allá de sus poderes claramente definidos.

Por tal razón, es crucial que los ciudadanos estemos muy atentos al movimiento ciudadano que se ha estado forjando en la zona de San Carlos, según lo indica La Nación del 23 de setiembre, en su comentario titulado “Sancarleños se organizan para frenar la delincuencia: Iniciativa de una empresaria.” Así es, dirigido por una exportadora de piña, doña Ángela López, se ha logrado reunir a un grupo de vecinos profundamente preocupados por la ola de delincuencia en la zona, pero, en especial, por la displicencia con que las autoridades han tratado las diversas denuncias que han hecho los ciudadanos.  Por tal razón, señaló doña Ángela a La Nación, es el momento de que los vecinos hagan valer sus derechos y de actuar unidos contra la delincuencia.  En sus palabras, “los sancarleños son atropellados en su seguridad, por lo cual considera que llegó el momento de actuar en conjunto y de hacer valer sus derechos.” Además, explicó que “los vecinos deben dejar el miedo a un lado e emprender acciones inmediatas para que la Policía y las autoridades judiciales le presten atención al asunto.”

Entendamos que, cuando se repite el eslogan político “la justicia es un asunto de todos”, debe interpretarse no en cuanto a que cada cual de nosotros decida que impondrá la justicia y que ejercerá institucionalmente, por medio de un cuerpo policial organizado, la labor de proteger a los ciudadanos de los delincuentes que pretendan violar sus derechos y sus propiedades.  Ese “todos” tiene que entenderse en cuanto a que el monopolio de la fuerza, de la coerción, está en manos del estado (por delegación de “todos” nosotros, los ciudadanos) y que, para que aquél no abuse, tales poderes deberán ser explícitamente definidos y delimitados, usualmente en una constitución o un cuerpo legal similar.

Uno espera que esta situación de San Carlos (y, por extensión, de cualquier lado del país) no llegue a que los ciudadanos tomen la justicia en sus manos, al menos en cuanto al castigo para aquellos que violan sus derechos y que siguen impunes en mucho por la inacción de las autoridades policiales del estado, así como del Poder Judicial.  Si el estado no cumple con una de sus funciones esenciales para las cuales existe, no duden que los ciudadanos tomarán la tarea en sus manos, con el riesgo de que ello pueda terminar en una violación de los derechos de otras personas, que es lo que se pretende evitar cuando se le ha otorgado al estado esa función de monopolio de la fuerza.  El problema es que, si cada grupo o persona en sociedad decide ejercer la ley por sí mismo, conducirá posiblemente a una anarquía y a una violencia insoportable e inconveniente.

Lo anterior es relevante, máxime cuando, tal como lo reporta La Nación del 18 de octubre, en su artículo titulado “Hampa ataca zona norte luego de visita de ministro y fiscal: Dos asaltos a negocios este viernes”, como resultado de la acción de los vecinos para organizarse en su lucha contra el hampa violadora de sus derechos y ante un silencio sorprendente de las autoridades estatales encargadas de la seguridad de las personas y de las propiedades, se habían apersonado a la zona norte el ministro de seguridad, señor Gustavo Mata y el subjefe de la Fiscalía, señor Celso Gamboa, a fin de reunirse con los vecinos en torno al asunto expuesto.  Apenas terminada la reunión, se presentaron una vez más los atracos a personas y el robo de bienes.

Como resultado, “los lugareños están convocando una marcha” para protestar ante los tribunales judiciales.  Si el estado no asume la función que constitucionalmente le obliga, los ciudadanos terminarán tomando la justicia en sus manos y cualquier cosa que se derive de ello será responsabilidad de aquellos que no cumplieron con sus obligaciones. Es increíble que tengamos un estado que se suele meter en cuanta cosa puede de nuestras vidas, pero no lo hace en aquello que, por ley, le corresponde hacer. No se trata de repetir el dicho de “casa de herrero, cuchillo de palo”, sino en enfatizar que se trata del abandono del estado de una de sus funciones esenciales, lo cual le abre espacio para que los individuos, ante tal vacío, decidan ejercer las funciones que el estado deja de hacer y eso nos puede sumir en la anarquía.

Hay que tener presente que la libertad no es ilimitada, sino que la libertad de una persona llega adonde llega la libertad de otra persona. Por ello, “libertad no significa que usted sea libre de robar, amenazar, coaccionar, atacar o asesinar a otro, pues eso violaría la libertad de ellos.” [Eamon Butler, Classical Liberalism: A Premier, Londres, Institute of Economic Affairs, 2015, p. 3 y que puede ser obtenido en http://www.iea.org.uk/sites/default/files/publications/files/Butler-interactive.pdf 

Por ello es que nuestros ancestros consideraron indispensable que, en un orden civilizado, el estado tenga el monopolio de la coerción, pero fuertemente restringido en el ejercicio del poder. No queremos ni el abuso del estado, ni la vigencia de la anarquía.

Asociación De Jóvenes Para El Desarrollo (Asojod), Análisis de Costarica Y el mundo.
Jorge Corrales Quesada
Publicadas por La ASOJOD
@asojod