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lunes, 14 de septiembre de 2020

LUIS MARIN, GRANMA EDITORIAL

El periódico Granma, Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en un gesto inusual nos dedicó su editorial del miércoles 2 de septiembre bajo el título “Táctica y estrategia: una lectura de los nuevos indultos presidenciales en Venezuela”, con lo que pretende dar orientaciones en un escenario singularmente confuso, incluso para ellos.

Vale citar el editorial in extenso porque se explica por sí mismo. Como punto previo, debe dejarse sentada la absoluta impropiedad de la palabra “indulto” aplicada a personas que no cumplen ninguna sentencia firme, sino que se encuentran en las más disímiles circunstancias, unos en libertad, otros en el exilio, asilados en embajadas, la mayoría secuestrados sin formula de juicio, arbitrariamente retenidos sin cargos ni proceso alguno.

En cualquier caso, esta medida se toma “bajo una consigna de ´reconciliación´ pero que viene con el objetivo de movilizar el mayor número de voluntades antichavistas posibles a las próximas elecciones del parlamento. La réplica de la estrategia de diálogo con los opositores tal como fuera ejecutada en 2017, esta vez tiene nuevas particularidades.”

“El chavismo ha dividido su opinión. Por un lado hay respaldo y, por el otro, estupor e indignación”. Quizás por esto Granma se ve en la necesidad de hacer estas aclaratorias: “Para Maduro la apuesta es superior y se inspira en los resultados que dicha estrategia generó en los años anteriores, lo cual le da viabilidad política”.

“Aquella estrategia, de diálogos, liberaciones y elecciones, tiene otros desencadenantes al mediano y largo plazo. El peor saldo que cosecharon fue su división, que ha perdurado, pese a la coronación imaginaria de Guaidó en 2019.”

 “Para el chavismo, el diálogo funciona como mecanismo político y, hoy, de manera indiscutida, seguimos siendo beneficiarios de los resultados de esa estrategia de 2017.”

Aquí no puede dejar de observarse que, quizás de una manera involuntaria, los redactores del Granma se colocan de pronto en primera persona, son ellos quienes son beneficiarios personales y directos de aquella política de distensión graduada que se diluye en “diálogos, liberaciones y elecciones”.

El alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, el socialista español Josep Borrell, coincide con la posición de la Conferencia Episcopal de Venezuela, representante del Vaticano, ergo, del Papa Francisco, en llevar agua al molino de las elecciones, lo que, dicen, no puede ser casual, como tampoco la emergencia de Henrique Capriles, articulador de los partidos y las liberaciones que han tenido lugar, lo que no proviene de la nada: Recogió la hoja de ruta de Oslo y Barbados que Guaidó dejó enfriar “por órdenes estadounidenses”.

Así que Granma apuesta a Capriles: “Estos eventos toman lugar mediante HC intentando afianzarse como líder de una oposición cautiva y paralizada. En la disputa interna del antichavismo, es HC quien tiene más probabilidades de afianzarse. Sabemos desde mayo que viene trabajando en eso. Es quien lidia la furia de los opositores furibundos, está asumiendo los costos, persiguiendo un objetivo mayor. HC no es ingenuo ni actúa solo.”

“El chavismo tiene como objeto, en lo táctico, que más sectores del antichavismo concurran a las elecciones para darles legitimidad”, y  así lograr el “desmantelamiento del bloqueo”.

Dice el Granma que “desde 2017 nos consta que las distensiones han servido para ganar terreno, en ocasiones cediendo ´mucho´, pero ganando mucho más”. “Esto nos hace suponer que pueden venir más anuncios, algunos difíciles de tragar y hasta más difíciles de digerir.” Para concluir: “Pero todo ello es también parte del cuadro de excepcionalidad política que lidiamos”.

Concluyen colocándose otra vez en primera persona: son ellos quienes lidian con este cuadro de excepcionalidad política por el que transita Venezuela, habría que agregar, también causado por ellos. Un extraño comentario que sigue al editorial, firmado por Miguel ¿Díaz-Canel?, añade: “Se podrá dar el golpe definitivo a la oposición de ese país”.

El editorial del Granma no hace ni una sola revelación. Todo lo que dice sobre la distensión desmovilizadora, expresada en supuestas elecciones, diálogos y liberaciones, es lo que ha repetido ya por décadas la oposición llamada “radical” sin que nadie quisiera escuchar, al contrario, siempre fue silenciada e invisibilizada.

Ahora, cuando todo está consumado, presentan sus propias artimañas como si fueran un análisis objetivo de la realidad, aquellas que fueron denunciadas desde que comenzó esta tragedia. Esto es una trivialidad y no “un nivel superior de entendimiento”, como cacarean.

Más bien es una pequeña muestra de la ruina no sólo moral sino también intelectual del comunismo: “Uno de los principios fundamentales en toda guerra es el reconocimiento del adversario”. Debe subrayarse que los comunistas cubanos asumen como “guerra” todas las controversias políticas, lo que les da cierta ventaja respecto a los liberales que se empeñen en verlas pacíficamente, como conflictos no existenciales.

Atrás quedaron los años heroicos de hegemonía cultural, ahora escriben galimatías como que “hacer política Real (con R mayúscula) demanda sopesar costos, a veces muy altos, para recalibrar el tablero”. ¿Qué querrán decir con esto?

O sandeces como que “la política venezolana por su complejidad nos ha enseñado que no hay eventos fortuitos y, menos aún, gratuitos”; una filosofía de borrachito, explicable en un bar, pero no en una declaración del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Como si confesaran que asesinaron a Chávez (como dijeron Eva Golinger y Maduro) y que alguien pagó por ello.

Acto seguido y sin solución de continuidad afirman “que en política todo es una apuesta y que para apostar hay que colocar cartas en la mesa”. La única forma de que este enunciado no se contradiga con el anterior es que las cartas estén marcadas, porque la apuesta presupone el azar, sino, es trampa.

No es necesario demostrar que la vida de los seres humanos está sujeta a los vaivenes de la fortuna, que estamos “en manos del gigante azar” como diría un filósofo. La política, como parte de la vida humana, no puede escapar de sus incertidumbres.

La idea socialista de que todo puede planificarse, de que la sociedad puede construirse como quien levanta un edificio o diseña un robot, es una de sus más trágicas falacias.

El editorial del Granma está lleno de tonterías, lugares comunes e inesperadas confesiones; pero de lo que no deja dudas es de la descarada intromisión en los asuntos internos de otro país que por habitual no es menos inaceptable.

También debería servir para que los que odian a los “radicales” se convenzan de que sólo dicen lo que hasta las autoridades comunistas cubanas ahora reconocen públicamente.

Luis Marin 
lumarinre@gmail.com
@lumarinre 

martes, 1 de septiembre de 2020

LUIS MARIN, VENEZOLANOS FRENTE A BIDEN

En los anales de la psicopatología social del siglo XXI debe figurar en sitio destacado el caso de los venezolanos que han salido del país huyendo del socialismo y una vez instalados en lugar seguro, en los EEUU, por ejemplo, apoyan allá la misma agenda política que los expulsó de aquí.

Lo curioso es que utilizan el mismo discurso: EEUU no es Venezuela, exaltan las sólidas instituciones norteamericanas, el imperio de la Ley, el Estado de Derecho, ese ADN democrático que corre por las venas de los ciudadanos de ese gran país. No, allá no puede ocurrir lo que pasó aquí y ante cualquier reparo responden: “No vale, yo no creo”.

Recordemos la ingeniosa tesis de Moisés Naím de que el problema de Venezuela no es el socialismo: “Los venezolanos están huyendo no sólo de la indigencia sino también del colapso del orden público y de la falta de servicios más básicos: la electricidad, el agua corriente, las telecomunicaciones, las carreteras, una moneda que funcione, la salud y la educación. A fin de cuentas, estos refugiados no huyen del ´socialismo´, se escapan de un gobierno infernal y fracasado”. Es como decir que los cubanos que se echan en una balsa al estrecho de La Florida no están escapando del ´comunismo´ sino de toda la lista anterior.

De manera que se puede reconocer la realidad de ambos países, que es imposible negar, y no obstante salir de ello con la convicción socialista intacta, porque todas las consecuencias que se derivan de la aplicación del modelo, donde quiera que sea, no le son imputables, se explican por una mala gestión, corrupción de funcionarios u otros errores inexcusables; pero la doctrina sobrevive completamente refractaria al testimonio de la realidad.

Otros venezolanos, menos ingeniosos que Naím, eluden esas disquisiciones doctrinarias y prefieren argumentar que JB, en realidad, no es socialista. Él es un individuo moderado, sensato, equilibrado, equidistante del supremacismo derechista de Trump y del extremismo de izquierda, representado por las turbas de Antifa y Black Lives Matter que, por alguna razón maliciosa, se suelen asociar con su agenda.

No es poca razón haber sido vicepresidente de Obama durante todo su reinado confirmando la percepción tradicional de que “este cargo es el más insignificante de cuantos haya imaginado o concebido el hombre hasta el momento”, al decir de John Adams, vicepresidente y sucesor de Washington; o en forma más moderna, que es como la quinta rueda del carro, que revela su importancia sólo en caso de que se pinche el principal.

Para Obama estos movimientos resultan “inspiradores” y de hecho, en ejercicio de su vocación de “organizador social”, desarrolló su propia plataforma llamada Organizing For Action (OFA), con decenas de oficinas desplegadas por todo el país, cuya finalidad es coordinar las acciones de los sedicentes “movimientos sociales espontáneos” dirigidas a sabotear el cumplimiento de las promesas de campaña de Trump que ellos repudian.

Se les ha visto aparecer en manifestaciones contra las medidas anti-inmigración, en el caso del muro con México, en el desmantelamiento del sistema conocido como Obama-care y aportando asistencia jurídica y financiera a los grupos en general, proveyéndoles recursos logísticos, materiales y de transporte, propagandísticos, dando asesoría legal y pagándoles fianzas a individuos detenidos en actos de vandalismo, también presentando demandas para neutralizar judicialmente las iniciativas de la Administración.

Pero si todavía quedaran dudas de estos nexos simbióticos, el mismo JB se encargó de despejarlas con la selección de su compañera de fórmula, Kamala Harris, que representa en sí misma este coctel ideológico no exento de su “toque racista”. Es muy falazmente llamada “afroamericana”, porque sus padres son inmigrantes de Jamaica y la India.

Hizo su carrera en la conocida popularmente como “República Popular de California”, uno de los Estados más radicalizados de la Unión, donde fue Fiscal General, con propuestas tan controvertidas como legalizar el consumo de marihuana, responde vagamente que hay que “reinventar” el concepto de seguridad pública frente al reto de retirar fondos a la policía para invertirlos en programas sociales, su propuesta “Back on Track” consiste en reducción de penas por planes de formación laboral y reinserción social de delincuentes, en cambio, recomienda procesar a los padres cuyos hijos falten a la escuela.

Es partidaria de la ideología de género y del aborto. Como Fiscal anuló la “propuesta 8” que impedía el matrimonio entre personas del mismo sexo; como senadora promovió la Women´s Health Protection Act, que “prioriza proteger a la mujer en la decisión de abortar a la vez que procura que los servicios de abortos sigan disponibles sin restricciones”, una forma muy sibilina de asentar que el aborto es una “decisión” y que se deja sin protección alguna al niño, sin duda, la parte más indefensa.

A Venezuela le ofrece dar ayuda a organizaciones humanitarias internacionales para ser distribuidas a los venezolanos residentes y refugiados, continuar apoyando los esfuerzos diplomáticos multilaterales hacia una transición pacífica hacia elecciones legítimas, lo cual debe ser el último objetivo: “Finally, we should take US military intervention off the table”. 

Pero afecta más directamente a los venezolanos la declaración explícita de JB de volver a la política de Obama de apertura hacia Cuba, el “deshielo”, de tan ingrata recordación. Esto implica deslindar una realidad para tratarla como procesos desvinculados.

Imposible olvidar que durante esa administración se celebraron en La Habana las “negociaciones de paz” entre Santos y las FARC, se firmó el llamado “acuerdo del siglo”, que condujo al actual desbarajuste que sufre Colombia, con los guerrilleros controlando el poder judicial y dirigiendo el Congreso, sin haber sacado ni un voto, mientras Álvaro Uribe está en prisión, habiendo ganado todas las elecciones a que se ha presentado, incluyendo el plebiscito en que se rechazó con un NO rotundo los mentados acuerdos.

Las FARC disidentes ahora acampan en territorio venezolano, disputándoselo con el ELN, sus dirigentes viven en Caracas y La Habana respectivamente, el ejército y la policía de Castro ejercen autoridad en toda la subregión, ¿cómo puede resolverse esta situación separando una realidad geopolítica única que aquí se denominó Venecuba o Cubazuela?

Gustavo Petro manifestó su apoyo a la candidatura de JB, la foto de Piedad Córdoba pasea por las redes del brazo de Nancy Pelosi, no exactamente vestidas de rojo porque la Pelosi prefiere darse un exquisito toque roji-negro, como hacen Hillary Clinton y Michelle Obama. Todos están clarísimos: quieren hincar de rodillas a todo el mundo.

¿Y qué les pasa a los venezolanos? Lo que exhiben es, por ejemplo, una morbosa devoción por Michelle Bachelet, olvidando que su Partido Socialista es miembro del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla, que promueve disturbios para abolir la libertad desde la Patagonia hasta más allá del río Bravo.

Va siendo hora de hacer una reflexión muy seria: ¿No podría haber algo en su mentalidad y en su conducta que contribuye a lo que todos estamos padeciendo? ¿No tendrán una gran responsabilidad en lo que ocurre aquí y que están llevando donde quiera que van? Porque, bastante que se les advirtió y nunca escucharon.

Como colofón puede preguntarse, una vez que hayan contribuido a destruir a los EEUU, porque la mala noticia es que sí puede ser destruido, ¿para dónde van a emigrar?

Luis Marin 
lumarinre@gmail.com
@lumarinre 

lunes, 6 de julio de 2020

LUIS MARIN, NEGAR EL HOLOCAUSTO Y OTRAS NEGACIONES

¿Qué le da sentido a poner en discusión el Holocausto en un país remoto y primitivo como Venezuela, atenazado por tantos otros problemas más apremiantes? Que uno de los directivos del CNE recién nombrado por el TSJ, Luis Fuenmayor Toro, es un negacionista. Otro desafío para la credibilidad de un organismo ya de por sí tan cuestionable.

La embajada de Alemania en el país se pronunció diciendo que: “Rechazamos de manera categórica cualquier relativización sobre el Holocausto perpetrado por el régimen totalitario nacionalsocialista y que costó la vida de seis millones de judíos europeos. Su negación, especialmente por figuras públicas, no puede sino ser repudiada”.

LFT respondió desde el diario La Razón el domingo 28 de junio en un artículo titulado “Calumnias y amenazas sionistas”, donde nos informa que: “En Venezuela, no existe el delito de opinión, como si existe en Alemania”; contra toda la abrumadora evidencia de  criminalización de la opinión que impera en este país.

Pero no puede descalificar a Alemania sin agredir antes a esa “entidad sionista que llaman Israel”, con lo que incurre en otro delito de craso antisemitismo, según los ejemplos que ilustran la definición de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA); así como que “una cosa es el pueblo judío y otra muy distinta son los líderes sionistas nacionales y mundiales”, quienes, a su parecer, no son parte del “pueblo judío”.

“En Venezuela hay libertad de opinión. Mientras esta libertad de opinión exista, la ejerceré ampliamente”, enfrentando, rechazando y condenando a todos los “que se han basado en mentiras, medias verdades y calumnias en relación a mis supuestas opiniones sobre el Holocausto judío”.

La supuesta opinión es: “La inexistencia del holocausto está más que documentada. No hay sino que leer La mentira de Ulises de Rassinier; El mito de los seis millones de Hoggan y el libro (¿cuál?) de Ilan Pappe, para saberlo”. El problema es que en su desmentido LFT no aclara cuál es su auténtica opinión sobre el Holocausto, aquella que no es “supuesta”, por lo que habría que conformarse con aquella, porque no hay otra.

No se puede documentar nada con un par de libros, con opiniones no concurrentes y de personajes que son inconciliables entre sí. Por ejemplo, Paul Rassinier, francés, comunista, socialista, anarquista, publica su libro en 1950, con lo que adquiere el título infame de ser “padre del negacionismo”.

Fue condenado desde el primer día por la Asamblea Nacional Francesa, hasta culminar en la promulgación de la Ley Gayssot, 1990, que condena a 5 años de cárcel y 45 mil euros de multa a “quien ponga en duda uno o varios de los crímenes contra la humanidad” por los que fueron juzgados y condenados los jerarcas nazis en los juicios de Núremberg.

Lo mismo ocurre en Alemania y en Austria, donde bajo ciertas circunstancias agravantes, la pena puede llegar a 20 años. La Unión Europea introdujo este tipo penal en la legislación común, por lo que LFT debe conjugar el verbo “delinquir” en varios idiomas.

David L. Hoggan, norteamericano, nazi sin adornos, germanófilo, deplora que EEUU  interviniera contra Alemania en dos guerras mundiales siendo que ésta fue víctima, en una, de las intrigas de Rusia-Serbia y en la otra, de Gran Bretaña-Polonia. Nunca se atrevió a publicar ese libro que saldría a la luz en 1969 contra su voluntad. Afirma que el mito de los 6 millones fue fabricado después de la guerra para justificar la agresión contra la pacífica Alemania de Hitler.

Ilan Pappé, judío israelita, antisionista, pero no negacionista, al contrario, dice que el Holocausto ha sido instrumentalizado para culpabilizar a Europa y justificar a Israel como una suerte de compensación. Para este “historiador” los judíos no tienen vínculo alguno con La Tierra Prometida, sino que son “colonos”, mientras los árabes son indígenas que luchan contra el colonialismo. Opinión que no suscribirían ni el camarada Stalin y su canciller Gromyko, que consideraron al sionismo como un “movimiento de liberación nacional anticolonialista”.

Adolf Eichmann dijo muchas banalidades en su juicio en Jerusalén, en 1961, pero nunca  afirmó que la aniquilación de los judíos no existiera, que hubiera sido su defensa de oro, en cambio declaró que fue “uno de los mayores crímenes cometidos en la historia de la humanidad”.

Sigamos con LFT: “Como investigador científico sé que sólo existen muy pocas verdades absolutas, todas ellas en el campo de la física”, una afirmación que seguramente no hubiera suscrito Albert Einstein, judío, alemán, sionista, como tampoco que: “No soy creyente”.

Para LFT no existe Dios, ni verdades absolutas: “Y mucho menos existen en las disciplinas históricas, donde generalmente quien domina acomoda los hechos en función de sus intereses, mientras los subyugados no tienen la suficiente fuerza para  oponerse a las distorsiones”. No explica cómo arribó a estas convicciones ni porqué en estos casos no aplica la “relativización”. Como quien dice: “La verdad no existe y esto es verdad”.

Si “nada está exento de ser puesto en duda” entonces hay una puerta franca para el llamado eufemísticamente “revisionismo histórico”; si a esto se une cierto culto a la política de poder, resulta que los hechos se sustituyen por una toma de posición y como tampoco existe la justicia, se la suplanta por crudas decisiones políticas.

“Quizás cuando Netanyahu u otro gobernante sionista israelí domine el mundo (…) se establecerán como verdades absolutas sus creencias y estaremos obligados a inclinarnos ante ellas”. Otra maliciosa proyección de sus propias fantasías, porque son los estalinistas quienes creen que pueden construir el futuro, no menos que el pasado. Netanyahu es acusado casi de cualquier cosa, pero no de que sea un dictador totalitario.

Esta mentalidad no es halagadora para una autoridad electoral, ni para inspirar confianza en el electorado. Así, la supuesta “constitución” de Cuba fue aprobada en un llamado “referéndum” el 24 de febrero de 2019 con más del 90% de votos por el SI, “mientras los subyugados no tienen la suficiente fuerza para oponerse a las distorsiones”.

La pregunta del millón es: ¿Por qué un político encallecido como LFT incursiona en un tremedal tan resbaladizo como el antisemitismo y su variante negacionista, que no tienen absolutamente nada que ver con las preocupaciones del venezolano común, ni siquiera con las de los miembros de la secta que hasta ahora lo sigue en sus aventuras políticas?

La respuesta fácil es que hay quien vive del escándalo, del protagonismo barato, a falta de propuestas consistentes y un discurso sugestivo. Otra, que la cuestión es congraciarse con la tendencia pro-iraní que ha adquirido tanta fuerza en el círculo interior del régimen.

Estos tienen al negacionismo como punta de lanza ideológica partiendo de la premisa falsa de que Israel existe por causa del Holocausto, si éste se elimina, el Estado no tendría razón de ser. La verdad es que el proyecto del Estado Judío es muy anterior y su fundación, como la de cualquier Estado, se basa en la declaración unilateral de voluntad del pueblo, expresada por sus representantes legítimos. Hipotéticamente, pudo no ocurrir el Holocausto y no obstante crearse Israel, porque no hay vínculo causal entre los dos acontecimientos.

Sería demasiado arduo pasar revista aquí y ahora a todos los hitos históricos anteriores al Holocausto que condujeron a la declaración de independencia el 14 de mayo de 1948, baste citar al autor de “El Estado Judío”, 1896, Teodoro Herzl, quien escribió: “Dentro de cinco años tal vez, dentro de cincuenta años sin duda, el Estado Judío será una realidad. El Estado Judío es una necesidad Universal y, por consiguiente, nacerá”.

LFT pretende incursionar en el radar de las sanciones norteamericanas y de los servicios de inteligencia occidentales; por otro lado, en las filas de las fuerzas globalistas y antisistema tan en boga hoy en día, una suerte de refresh otoñal.

Una apuesta arriesgada, tentadora sólo para quien no tiene ya nada que perder.

Luis Marin
lumarinre@gmail.com
@lumarinre

viernes, 5 de junio de 2020

LUIS MARIN, ¿QUIÉN LE PAGA A MIGUEL DÍAZ–CANEL?

Es imposible imaginar a Fidel Castro como un funcionario que recibía un salario y aspiraba a una jubilación al final de su carrera, entre otras razones porque su carrera era infinita, su jornada carecía de horario, sus competencias no tenían límite, sus atribuciones indefinidas y su jurisdicción universal.

Nadie podrá explicar, nunca, como es que hasta los niños de un preescolar podían gritar: “¡Comandante en jefe, ordene!”, como lo haría cualquier cubano en cualquier parte (y no sólo cubanos, a juzgar por la conducta de ciertos venezolanos) fueran o no empleados de la administración. ¿Por qué caminos discurría esa autoridad que obviamente no derivaba de la Ley, puesto que no hay ni puede haber ley alguna que contenga semejantes disposiciones?

Alguna vez Castro simuló confesarle a uno de sus tinterillos, el pseudointelectual Ignacio Ramonet, que ganaba 30 dólares mensuales, no se sabe si para burlarse de él o del público, cosas que hacía con frecuencia. La cifra quizás provenga de que entonces se fijaba allí el límite de la pobreza, “un dólar diario” y era lo que se atribuía como salario promedio a un trabajador cubano.

El chiste pone de relieve que la cuestión estaba planteada en su mente como un dato de la realidad, de Hitler se dice que renunció a su sueldo de Canciller, un sujeto que estaba conduciendo a la humanidad hacia su destino más elevado no podía mancillarse con esas trivialidades, como Mussolini, de quien nunca se supo que cobrara ni un solo centavo por realizar el destino histórico de su pueblo.

La revista Forbes quiso estimar la fortuna de Castro en 900 millones de dólares de un modo bastante arbitrario tomando, por ejemplo, al emporio GAESA y calculando según métodos habituales cuál podría ser su capital, márgenes de ganancia etcétera, u otras empresas en principio públicas pero que dependían en última instancia del líder, como todo en Cuba.

Lo que lleva a la conclusión de que Cuba es un Estado Patrimonial, donde se confunde por completo la posesión privada de los Castro con el patrimonio público, de allí que Fidel nunca cobrara un sueldo (como probablemente tampoco su hermano Raúl y quizás ninguno de sus herederos), porque no era un empleado o funcionario público, subordinado a nada o a nadie, sino que Él era el dueño de la Hacienda.

Esta cuestión de quién paga qué a quién es de las más atormentantes de la Revolución Cubana, que descalifica a sus detractores como “mercenarios” por el hecho de “recibir dinero”, un pecado tanto más infamante si lo que reciben son dólares (no sabemos si el peso convertible o CUC tiene el mismo efecto deletéreo) y legalmente punible si provienen del “enemigo imperial”.

Retórica fantasiosa que inoculan a sus agentes en el exterior, por lo que es muy fácil identificar comunistas de closet escuchándoles acusar a quien quieren descalificar de estar recibiendo dinero del imperio, algo tanto más desconcertante cuanto que ellos mismos viven en EEUU y retozan sin rubor en las exuberancias de la sociedad de consumo.

El tema vuelve a saltar a la palestra por la reciente andanada de improperios lanzados sin comedimiento contra opositores que se encuentran en el interior de la isla, “en candela” como se dice en buen cubano, por los llamados influencers desde Miami,  salpicando a todo el mundo porque eso sí que es “escupir para arriba” o como se dice en Venezuela: “Quien tiene techo de vidrio no le tira piedras al vecino”.

En efecto, si se toma toda esta diarrea verbal y se pasa por un colador no se podrá encontrar ni un solo argumento consistente, político, jurídico, moral o de cualquier otro tipo, sea lógico o de simple coherencia del discurso, más que “recibiste dinero, ¿qué hiciste con él?”

Quien se tome la molestia de visitar la página de la National Endowment for Democracy o haga la más somera investigación en la red, encontrará listas que sobrepasan las 150 organizaciones cubanas que reciben ayudas de los EEUU, algunas muy reconocidas y otras no tanto, pero que no se pueden criminalizar por “recibir dinero” de forma transparente.

Visto desde Venezuela, estas “denuncias” resultan particularmente patéticas: todo lo que ha donado la NED a organizaciones cubanas en el año 2019 no llega ni a la mitad de lo que el régimen venezolano envía al cubano ¡en un día!, sólo en factura petrolera, esto es, sin contar lo que paga por personal de seguridad, médicos, entrenadores deportivos y otros, abiertos y encubiertos, hasta 100.000 efectivos, según las estimaciones más conservadoras.

De manera que Antonio Rodiles y Estado de Sats se han expuesto al ataque de la jauría de la red, influencers y ciberclarias, por hacer lo mismo que hacen no pocos venezolanos, incluso desde Miami, al denunciar las maniobras completamente ineficaces de la “falsa oposición colaboracionista”, porque “nadie puede equivocarse tanto por casualidad”.

Cacerolazos, marchas, caravanas, elecciones, diálogos, ayuda humanitaria, referéndum revocatorio o consultivo, plebiscito, todo eso se ha ensayado en Venezuela, con el único resultado de consolidar la tiranía.

Esos mecanismos resultarán, si acaso, en un contexto democrático donde exista un mínimo de honradez política, libertad de expresión, separación de poderes y control institucional; pero nunca funcionarán bajo un régimen totalitario comunista (salvo que se teja una red y se articule con la ayuda exterior, con laboriosidad y seriedad, pero ese es otro discurso).

Lo que se le critica al proyecto Cuba Decide es ser un indecidible. Gráficamente, es como si a un abolicionista se le hubiera ocurrido promover una consulta para ver si los esclavos preferían ser libres y los esclavistas, por su parte, liberarlos. Por favor, señora: la esclavitud se debe abolir y punto, sea lo que sea lo que opinen las partes, no hay nada que consultar.

En términos estrictamente jurídicos, no importa lo que decidan: hace mucho que el reinado de la autonomía de la voluntad ha venido cediendo terreno a los derechos adquiridos, que además son irrenunciables, como los Derechos Humanos.

Por ejemplo, ni que los trabajadores quieran puede admitirse que trabajen en condiciones de esclavitud, con una capitis deminutio frente al empleador o al Estado.

En Cuba, los súbditos cubanos no pueden contratar directa y personalmente con empresas extranjeras, sino que deben hacerlo a través de unas “entidades empleadoras” que venden a su vez la “fuerza de trabajo” a los contratistas. Un hecho curiosísimo es que para ellos no existe el despido, si el contratista no los quiere la figura que procede se llama “devolución”.

Asimismo, aquellos que van en misiones al exterior: quien contrata es el Estado, éste recibe íntegro el pago de sueldos o salarios y luego le reembolsa una pequeña parte al trabajador, más o menos el 20%, cubre otros gastos y comisiones y se embolsilla el restante 75%.

Es un privilegio exclusivísimo “no cobrar ni un centavo” por servir a la Revolución. Los demás son unos asalariados o, para llamarlos con más propiedad, unos “mercenarios”.

Luis Marin 
lumarinre@gmail.com
@lumarinre 

jueves, 21 de mayo de 2020

LUIS MARIN, OPOSICIONES CUBANAS

Desde el pasado sábado 16 de mayo en Miami se están solicitando donativos con el objeto de reunir una “ayuda humanitaria” para ser enviada a Cuba con el propósito manifiesto de asistir a la población más necesitada “sin mediación del gobierno cubano”.

No hemos oído decir que “la ayuda humanitaria va a entrar sí o sí”; pero el proyecto recuerda ingratamente la jornada realizada en Venezuela el 23 de febrero del 2019, sin que hubiera un mar de por medio, con los resultados que está prohibido olvidar. ¿Qué pasó con todos esos productos que fueron recaudados? ¿A dónde y a manos de quién fueron a parar? ¿Hubo algún beneficiario que no se ha manifestado claramente?

Si aquella operación fue un fracaso porque no se logró el objetivo declarado, no obstante, ahora otras personas en otro contexto la tratan de reeditar contra el régimen de la isla, debe ser que algo se logró que los ciudadanos de a pie no alcanzamos a vislumbrar y que nadie nos ha explicado. ¿Qué se pretende? ¿Desenmascarar regímenes que hace décadas actúan descaradamente? ¿Apostar quién pierde o gana más si la ayuda llega o no?

Desde Cuba denuncian que el operativo estaría manejado por el hijo de Abraham Maciques Maciques, el solapado administrador de cuentas de Fidel Castro, más conocido como presidente del grupo empresarial PALCO, un conglomerado de más de diez empresas que prestan servicios de lo más diversos, entre los que se incluyen “servicios aduanales, paquetería, y de importación/exportación”; fue fundador del emporio turístico Cubanacán. Sobre su escritorio exhibe orgulloso una foto con Hugo Chávez.

Más visible que el hijo encubierto ¿Abraham Maciques Rodríguez? está su nieta, Ana Mary Maciques Rodríguez, que administra una página, Espacios de Lujo, en que ofrece servicios sólo accesibles al nivel de vida babilónico de la nomenclatura castrista.

Pero estos paralelismos no son nuevos. Durante el llamado “deshielo” de Obama, en 2015, se creó la llamada Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD), con el slogan “Todos cabemos” en lugar de nuestro lamentable, “Aquí cabemos todos”.

Busca el acceso al poder a través de dos vías fundamentales: 1) Impulsar reformas constitucionales y legales y 2) Presentación de candidatos a todos los niveles de gobierno ¿electivos? Si en Cuba no existen elecciones, como ya está claro que tampoco existen en Venezuela, ¿por qué plantearse esa quimera?

El primero de sus principios y objetivos generales se puede adivinar, es: “El diálogo”. Ahora bien, si después de los trágicos acontecimientos de 2014 que culminaron con el diálogo en Miraflores, donde la MUD salió del closet y se hizo patente que su propósito nunca fue divorciarse del régimen sino cohabitar con él, ¿qué sentido tenía ensayar lo mismo en la metrópoli? ¿Sería que por alguna razón valía la pena imitar a la MUD?

Lo que ocurre es que la llamada oposición oficial no estaba derrotada, no había fracasado en absoluto, algo estaba haciendo bien, claro, fuera de la vista del público; el punto clave es que sus propósitos materiales eran unos y los declarados eran otros muy distintos.

En cambio la MUAD lo dice en negro sobre blanco: “El futuro depende de la voluntad de todos los cubanos, incluyendo a los miembros del gobierno”.

Como a toda Mesa siempre le sale su “Mesita”, en Cuba también se ensayó una “oposición leal”, cuya expresión fue el proyecto “Cuba posible”, que sus críticos definían más bien como un grupo de “acompañantes críticos consentidos”, que Mao llamaba “compañeros de viaje”, que le acompañan hasta la próxima estación donde se bajan o los bajan.

Al final resultó que no eran acompañantes, porque no los dejaron ni montarse en el tren; ni críticos, porque el régimen no admite críticas y mucho menos consentidos, porque les hicieron la vida imposible, hasta que se auto disolvieron con algo de pena y nada de gloria.

En el exterior ha logrado perfil propio Rosa María Payá con su iniciativa “Cuba decide”, que consiste en la propuesta de un plebiscito para que los cubanos decidan si quieren seguir con el comunismo o abrirse paso hacia una democracia representativa.

La primera objeción en teoría, es que se trata de un indecidible porque aunque el 90% de los electores votaran a favor del comunismo, eso no afecta en nada el derecho que tienen los demás a aspirar vivir, no en esa realidad arbitraria e impuesta, sino en otra auténtica, espontánea, en que se reconozca el pluralismo y la libertad propios de la condición humana.

En la práctica, el referendo ya lo hizo el régimen el 24 de febrero de 2019, para aprobar con ese 90% una supuesta constitución comunista que niega expresamente la posibilidad de cambiar el sistema establecido, so pena de apelar a “la lucha armada” para impedirlo.

Last but not least, como también existe en Venezuela, hay un amplio territorio opositor que suele llamarse “radical”, que no se cala al régimen comunista y con tanto o más energía rechaza a su oposición oficial.

Sería extremadamente arduo sino imposible y seguramente injusto mencionar a todas las personas, periodistas independientes, escritores, poetas, cantantes, artistas plásticos, etc., a las organizaciones políticas, culturales, de investigación y divulgación que pueden integrar este universo humano, desde las heroicas Damas de Blanco hasta la UNPACU; pero no puede dejar de reseñarse siquiera uno representativo.

Estado de Sats es de los grupos más interesantes que opera desde adentro de la isla, liderado por Antonio Rodiles, Claudio Fuentes, Ailer González Mena, el escritor Ángel Santiesteban, el músico pop Gorki Águila, et al.

Estado de Sats fue un proyecto con un amplio espectro de manifestaciones culturales que el régimen ha tratado de asfixiar por todos los medios a su alcance, por lo que ha tenido que metamorfosearse para sobrevivir. Hoy se limita a una plataforma de debate de contenidos e interacción pública de diversos puntos de vista políticos, económicos y sociales.

Propone, desde el Foro por los Derechos y Libertades, un Compromiso Democrático que se resume en 5 puntos: Campaña por el cese de la represión y libertad de los presos políticos; apoyo económico, político y diplomático al interior de la isla; trabajo oposición-pueblo; fin y desmantelamiento del castrismo; futuro marco jurídico y legal que garantice derechos y libertades fundamentales.

La consigna que sintetiza su posición es: “¡Más castrismo, ¿para qué?!”

Luis Marin 
lumarinre@gmail.com
@lumarinre 

martes, 17 de marzo de 2020

LUIS MARIN:CUADRO POLÍTICO ACTUAL

La Cátedra Pío Tamayo y el Centro de Estudios de Historia Actual de la Universidad Central de Venezuela han convocado a un foro, el pasado lunes 9 de marzo, con el fin de esbozar una imagen de la presente situación del país, que para la mayoría resulta completamente incomprensible.

En primer lugar, se observa la consolidación de una tiranía militar comunista. Se destaca esta última expresión para superar de una vez esa discusión de que es un régimen neoliberal heraldo del capital financiero internacional y el todavía más pintoresco extremo que lo tilda de “fascista”, ¿una filial del régimen castrista asesorada por Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y Alfredo Serrano Mancilla?

Segundo, el naufragio de las oposiciones oficiales, que se conocen popularmente como “la mesa y la mesita”, cada vez más desacreditadas. Todo esto a través de elecciones, que es lo que piden todos, incluyendo al grupo de contacto que tienen en la Unión Europea. Bien, eso es lo que tendrán en el transcurso del año y sólo discuten qué es lo que van a elegir.

El contexto general se configura con un estimado ochenta por ciento de rechazo al régimen, sin que éste sea capitalizado por las oposiciones. La catástrofe económica: hiperinflación, caída histórica del PIB, dolarización de facto, derrumbe del precio del petróleo, acentuado por la guerra económica entre Rusia y Arabia Saudita, que afecta directamente a países petroleros aliados desde Irán a México.

Caos social, con la movilización forzada de la población, cifras de emigrantes que superan a Siria, oscilando entre 5 con un pronóstico de llegar este año a 7 millones de desplazados, más o menos el 20 por ciento de la población total, como en Cuba.

Se debe estimar otro elemento que podría llamarse “el tercero excluido”: la Resistencia. Pero, ¿existe realmente? ¿Quiénes son? ¿Dónde están? ¿Qué fuerza tienen? ¿Cuándo y cómo se manifestarán?

Por último, lo que parece un pleonasmo, el imprevisto imponderable (Deus ex machina). Puede venir del medio oriente: Irán, que todavía no ha concretado su prometida venganza por el ajusticiamiento de su comandante Soleimani, un asunto pendiente. Y cuando lo haga, ¿cómo reaccionará EEUU? Sobre todo con los partidarios de Irán en su patio trasero. Siria, con su guerra que involucra a Rusia y Turquía, también muy caros aliados del régimen.

El lejano oriente, China, en guerra económica aderezada con su corona virus cuyo análisis nos llevaría demasiado lejos, considerando que aquí ya había una catástrofe humanitaria antes del COVID 19. Corea del Norte, que por su paralelo 38 podría descocerse todo el equilibrio geopolítico mundial.

El cercano occidente, Cuba, sujeta a sanciones cada vez más severas, que ya afectan a unos cuantos miembros conspicuos de la nomenclatura, empezando por Raúl Castro y su familia.

Colombia, con una frontera cada vez más caliente y movible, sometida al acoso de la duplicación de las FARC, política y militar; el ELN, las BACRIM y otros grupos armados asentados en el territorio venezolano con manifiesto apoyo del régimen.

Brasil, que vuelve con ímpetu a recuperar su papel de potencia subregional anticomunista, con la complicación de que en los últimos treinta años ha sido el eje de la subversión continental, un conflicto interno que desborda sus fronteras. De manera que, quiéralo o no, tendrá que jugar un rol fundamental en los acontecimientos de todos sus vecinos del sur, particularmente con quienes comparte fronteras.

En conclusión, ¿cuál podría ser el desenlace? Algunos sueñan con una intervención militar internacional, llámese humanitaria o como sea; leyenda muy útil al régimen que la usa como espantajo, con fines de propaganda, unificación y movilización de sus filas.

Otros predicen una intervención militar interna, de unos supuestos militares institucionales tan elusivos e inasibles que provocan los mismos interrogantes que la Resistencia, con el agravante de que son menos probables.

Si los militares controlan absolutamente todo, incluso la hacienda pública, los recursos naturales, el abastecimiento de combustibles y de alimentos, tienen bancos, empresas de seguros, líneas aéreas, medios de comunicación, intervienen en cualquier comercio lícito e ilícito, tráficos de personas, armas, drogas, ¿contra quién y para qué van a insurgir?

Pueden agregarse unas pinceladas más a un lienzo que ya resulta demasiado complejo; pero de lo expuesto puede inferirse que esto no tiene solución. A lo más que podría aspirarse es pasar a una nueva etapa de conflicto que sea más tolerable para la población, porque es evidente que esto no puede sostenerse a largo, mediano, quizás ni siquiera a corto plazo.

La pregunta ya no es si el régimen podrá resistir semanas, meses o años, sino si podremos soportarlo.

Luis Marin 
lumarinre@gmail.com
@lumarinre 

jueves, 7 de noviembre de 2019

LUIS MARIN: CONVULSIÓN POLÍTICA

La convulsión política en América Latina: ¿Hacia la revolución militar-socialista-bolivariana y la liquidación del neoliberalismo? Pregunta la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela y se responde lo siguiente.

Primero, nos restringimos al contexto de América Latina, en particular, las manifestaciones en Ecuador, luego en Chile, el retorno de Cristina Kirchner en Argentina, el descomunal fraude electoral de Evo Morales en Bolivia y los más recientes disturbios en Colombia: “La brisita bolivariana a punto de convertirse en huracán”.

Luego, la explicación del Foro de Sao Paulo, dicho por ellos mismos: todo corresponde a un plan diseñado en Caracas, en su encuentro XXV, del 25 al 28 de julio, donde se desglosan país por país, sus resoluciones.

Por ejemplo, en Ecuador apoyan al prófugo Rafael Correa y sus secuaces, Ricardo Patiño, Jorge Glas y la enrevesada trama de espionaje internacional representada por Julian Assange y Oli Bini, enfrentando al “tránsfuga” Lenin Moreno.

En Chile, impulsan “la cumbre de los pueblos”, contra el foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), con los resultados conocidos. Hoy celebran la suspensión de ambos eventos, una pedrada en la vitrina del liberalismo: “Hacia los 50 años del triunfo de Salvador Allende”.

En Argentina, respaldan a la pareja de Alberto y Cristina Fernández contra el gobierno de Mauricio Macri; así como en Bolivia apoyan al “hermano Evo” en su aspiración a un cuarto mandato, siendo ya el dictador que más tiempo a gobernado Bolivia en toda su historia.

En Colombia tercian por los acuerdos de La Habana FARC-Santos, calificando al gobierno de Ivan Duque como “genocida”, a favor del “Movimiento Defendamos la Paz”; así como acusan al presidente de Paraguay, Abdo Benitez de “neofascista”, por su entendimiento con Bolsonaro y Macri en la llamada Triplefrontera.

En Nicaragua apoyan la “pacificación” de Ortega-Morillo, como en Cuba promueven el “Encuentro antiimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo” realizado en La Habana del 1º al 3 de noviembre.

En Brasil impulsan la campaña “Lula libre” a quien proponen otorgarle el Premio Nobel, promovido por el inefable Adolfo Pérez Esquivel, mientras orquestan la guerra sucia nacional e internacional contra el presidente Jair Bolsonaro.

Finalmente, la explicación de la Socialdemocracia, expresada por sus más conspicuos voceros, admite que sí puede haber cierta intervención del F de SP, pero no debe sobrestimarse, como ellos pretenden, exagerando su poder e influencia; en realidad existe un caldo de cultivo para que estas incitaciones hayan tenido tanto impacto y extensión.

Estas razones serían la desigualdad y la corrupción. Pero, ¿era Chile menos desigual y  corrupto durante los períodos de Bachelet? Al contrario, la desigualdad en Chile no ha cesado de disminuir, como de aumentar la transparencia, según los índices internacionales generalmente aceptados.

Por otra parte, todos los países de AL son desiguales y corruptos, más que Chile, pongamos por caso, México y ¿por qué no? Cuba, donde más de la mitad de la población está por debajo del umbral de la pobreza y la nomenclatura lleva una vida principesca.

Es más, en qué país del mundo no existe desigualdad y corrupción, ¿en Rusia? ¿China? Esta explicación de la socialdemocracia no explica nada y solo sirve para enarbolar la única bandera que le queda, que es la apelación a la “desigualdad”, sin que se sepa exactamente a qué se refiere.

La respuesta verdadera siempre resulta ser la más sencilla: la razón es que hay una voluntad política detrás de los disturbios. Pero, ¿por qué es tan difícil verlo o admitirlo? Por la devoción que tienen las Internacionales Comunistas y Socialistas por las actividades clandestinas. Siempre procuran actuar tras bastidores y presentar sus decisiones políticas como si fueran fatalidades históricas.

En realidad estos disturbios se fraguan en unos comités, alrededor de unas mesas directivas. Todo lo demás es movilización de las organizaciones y difusión de propaganda, para lo que se prestan gustosos los medios de comunicación colonizados por el marxismo cultural. La causa de los disturbios es el aumento de las tarifas del metro, claman al unísono, luego los disturbios se extienden a ocho ciudades donde ni siquiera hay metro y de allí a todo el  país.

Las verdaderas razones hay que buscarlas en el endurecimiento del embargo a Cuba, las sanciones contra Raúl Castro y su familia, de las que ellos no han hecho la menor mención, así como a los agentes de su entorno, incluso en Venezuela y Nicaragua; suspensión de los cruceros, vuelos regulares y remesas familiares; la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, contra la que vociferan abiertamente las declaraciones del F de SP.

Replican según la máxima de que la mejor defensa es el ataque: “Si ustedes quieren derrocar a nuestros gobiernos, nosotros derrocaremos a los suyos”. Así de simple.

Luis Marín
@lumarinre 

martes, 18 de junio de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, MIÉRCOLES 19-06-2019

BEATRIZ DE MAJO: IRÁN, EL OTRO FRENTE AMERICANO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 5 minutos
Quien piense que los Estados Unidos tienen a la democracia de Venezuela y a la tiranía de Cuba entre las primeras prioridades de su política exterior no se equivoca. Ocurre, sin embargo, que existen contingencias que pueden muy rápidamente llamar su atención sobre otras áreas geográficas que, constituyendo igualmente prioridades estratégicas, se transforman en fuegos que hay que apagar con enorme premura. Una de ellas es el ataque ocurrido en el Mar de Omán contra tres navíos petroleros- uno noruego y dos japoneses- que tuvieron lugar la pasada semana. La polvareda levantada por la... más »

REINALDO J. AGUILERA R: NI POR LAS BUENAS, NI POR LAS MALAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 12 minutos
Mientras llevamos ya semanas observando, analizando y esperando algún resultado positivo de las conversaciones en Noruega, en paralelo el régimen arremete y nos carga locos con el asunto de la Gasolina, algo impensable en un país petrolero, también arrecia el desmantelamiento de la legítima Asamblea Nacional con la persecución y enjuiciamiento a Diputados, lo que nos hace pensar en si es realmente necesario seguir sentados con “ellos”, sinceramente pienso que en las condiciones actuales no hay que hacerlo. Por otra parte, tenemos que Maduro de frente y sin tapujos grita a los cuatr... más »

DOMINGO ALBERTO RANGEL: HABLA MISTER POMPEO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 21 minutos
Desde que los subalternos de Trump declaran todos los días sobre nuestro país, por vez primera oigo a un pesado mencionar a la oposición venezolana en vez de leer el reporte forense sobre la última acción del Presidente o de sus ministros. La intervención supuestamente filtrada de Pompeo evidenció un gran cambio ya que el titular del Departamento de Estado se refirió a los opositores parlamentarios con un profundo sentido de desprecio. Las palabras de Pompeo sin embargo fueron recibidas por la oposiciòn como un premio y ninguno de los 40 candidatos a Presidente sabiendo sus limita... más »

NOEL ÁLVAREZ: PODER PERVERSO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 28 minutos
“La mayor revolución es tratar de ver el mundo como lo ve el otro. En la política, pocos como Mandela o Luther King consiguieron encarnarse en el otro. Estas exigencias se hacen permanentemente en mundos tan conflictivos como el judío,a través de autores como Grossman. Uno puede entender el mundo desde la otra perspectiva. La gran tolerancia se da de esa manera”. Esto lo dijo el escritor y político nicaragüense, Sergio Ramírez, al diario El País, de España. “El solo acto de ayudar al prójimo, de escucharlo, de comprender sus penas y aflicciones, aunque sepamos que nuestra acción te... más »

CLAUDIO NAZOA: ¿POR QUÉ BOLÍVAR TUVO ÉXITO?

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 46 minutos
No estoy de acuerdo con las marchas. No negociemos nada. No estoy de acuerdo con los trancazos. No estoy de acuerdo con ningún militar ni bueno ni malo. No estoy de acuerdo con la resistencia. No estoy de acuerdo con la MUD. No estoy de acuerdo con votar. Todos, menos yo, son traidores”. Qué valientes son los líderes de la oposición. Arriesgan su vida exponiendo libertad y pellejo en una lucha desigual, y algunos malagradecidos responden con ofensas y burlas. Qué difícil e injusto es lidiar con quienes critican y no proponen. Cómo habrá sufrido Bolívar organizando, el 24 de junio d... más »

LUIS MARÍN: FORO DE SAO PAULO EN CARACAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 55 minutos
En medio de la mayor crisis humanitaria de la historia latinoamericana, equiparable a las peores que en el mundo han sido, ¿qué pueden hacer las delegaciones en Caracas que no sea declarar orgullosamente que sí, que esto es lo que ellos proponen para el resto de los respectivos países de dónde provienen? Un hecho desconcertante, porque no basta toda la inversión ideológica a la que la izquierda global nos tiene acostumbrados para trocar lo negro en blanco y lo que está a la vista en quiméricas fantasías: esto no puede ser una meta para nadie en su sano juicio. No obstante, la trad... más »

martes, 28 de mayo de 2019

LUIS MARIN: DIÁLOGO PARALELO O INMEDIATO

La Cátedra Pío Tamayo y el Centro Estudios de Historia Actual de la Universidad Central de Venezuela propusieron un foro para debatir sobre el diálogo en cualquier modalidad, sea en paralelo con el gobierno de Noruega o entre los interlocutores, insinuadas por las partes involucradas.

El contexto es la pérdida general de espacio público: dónde verse, hablar, expresarse, construir consensos. Por ejemplo, el 30 de abril fue un solo día, pero el cierre de RCR a partir de allí es todos los días, la decana de las radios nacionales cerrada sin reacción colectiva, ni de ningún medio global o autoridad mundial de las que se pronuncian sobre el caso Venezuela.

La falta de información y el exceso de desinformación. Nos vemos forzados a construir hipótesis sobre la base de especulaciones, intuiciones, cuando no francas invenciones. Esto en un ambiente de creciente peligro: nunca hubo tanta inseguridad, amenazas tan sistemáticas y permanentes. Es la hora del miedo, de la intimidación.

¿Y qué tiene que ver esto con el “diálogo”? Que es otra invención, otro instrumento de confusión y manipulación: ¿Quiénes negocian? ¿Qué? ¿En representación de quién? ¿Cómo es que comprometen al ciudadano común, con quién, a qué? Ayer el negociador estrella era Timoteo Zambrano, hoy es Stalin González, ¿quién se siente representado por ellos? Ahora el G4 más uno es AD, PJ, UNT, VP, más el del CNE.

Como diría Arturo Sosa: “La política del palo y la sobaita”, después de tremendo golpe te llaman a “dialogar”; pero te quedas con el golpe. Nada vuelve atrás. Sin embargo, ¿por qué es tan irresistible el llamado al “diálogo”? Porque hay franjas de intereses comunes entre el gobierno y la oposición oficial: la mitad del gobierno está en la oposición y la mitad de la oposición está en el gobierno. Esto nos conduce al estancamiento.

Los que importan son los que van quedando afuera, los que representan algo distinto a la componenda. ¿Quiénes son? ¿Qué están haciendo? La más sobresaliente es María Corina Machado; pero sigue entre dos aguas, no termina de deslindarse. Desde afuera, Antonio Ledezma.

Luego, el Frente Único de Derecha, con sus tendencias de Liberales, Nacionalistas, Conservadores y Libertarios, cuya influencia real, en el terreno, no se estima lo suficiente.

Los jóvenes de Rumbo Libertad, que no se sabe cuán hondo hayan calado, ni su nivel de organización interna; pero al menos han logrado un discurso coherente y tienen cierto apoyo en el exterior, sobre todo en Brasil, EEUU e Israel, que son potencias reales.

Ahora bien, ¿de allí surgirá la opción que estamos esperando los observadores/actores de esta tragedia? Los ciudadanos, puestos a un lado, que no cuentan en las conversaciones.

Olvidemos que llegará la caballería a salvarnos, eso puede ser otra “fake news”.

Esto, lo resolvemos nosotros mismos o seguiremos hundiéndonos, cada vez más abajo.

Luis Marín
lumarinre@gmail.com
@lumarinre