jueves, 26 de enero de 2017

ANTONIO JOSÉ MONAGAS, LA DESIGUALDAD COMO EXPRESIÓN DE DICTADURA

VENTANA DE PAPEL

Aunque existen muchas formas forma de robar y de abusar, muchas de ellas son legales. Las leyes permiten y amparan delitos cometidos bajo condiciones especiales. Los mismos legisladores son parte interesada y por tanto, juegan a la impudicia amparando fechorías que disfrazan para suponer actos de legítima facturación. Con base en tan absurdos criterios pero ciertos y contundentes, se consolidan estados-naciones. Sobre todo, aquellos política y económicamente encarecidos por el despotismo, la arbitrariedad y el autoritarismo propio de regímenes que se suscriben a modelos políticos intransigentes.

Por muchos valores políticos y morales que exalte la Constitución de un país, no necesariamente el ejercicio de su gobierno es significado de solidaridad, tolerancia y dignificación de la persona. Generalmente, las realidades son demostrativas de condiciones bastante alejadas de la teoría que registra la ciencia política o la ciencia administrativa.

A pesar de protestas que objetan la indebida apropiación de la economía por parte de un Estado retorcido por la obstinación, incapacidad y resentimiento de sus artífices, ha venido fortaleciéndose la idea de consolidar un Estado absoluto. De un Estado en manos gubernamentales pues en el propósito de centralizarlo y dominarlo todo, está la razón de un gobierno suspendido sobre los fundamentos que le proporcionan el manejo del Estado desde una perspectiva que abarque la mayor parte de lo que puede fungir o ser declarado de interés estratégico. Sólo que los criterios para calificar el carácter estratégico de algún elemento público-nacional, es potestad de una sola parte y que no es otra que la representativa del gobierno.

Es el caso específico de cuanto sucede en Venezuela provocando la degeneración de procesos fundamentales para la vida de la nación. Sobre todo, a consecuencia de ambiciones de gobernantes que siguen viviendo sin escrúpulo alguno. Sólo, atendiendo intereses personales obviando todos aquellos que configuraron promesas de campaña electoral. Ha sido así como el concepto de igualdad que suscribe la Constitución Nacional, ha resultado tristemente un “saludo a la bandera” para no decirlo con la beligerancia que merece el hecho de repudiar tanta desvergüenza asentida en cada decisión gubernamental.

El concepto de “igualdad” pareciera no comprenderse en su exacta acepción. No solamente ha sido descontextualizado en su ámbito político. Igualmente, social y económicamente lo cual trastocó la naturaleza de la democracia pretendida habida cuenta de ser un valor que en principio asistió la necesidad que vieron los griegos hace más de dos mil quinientos años para validar el sentido y composición de la democracia.

De manera que resulta incomprensible utilizar el término “igualdad” para rellenar frases que exaltan libertades y derechos humanos y que luego se tornan huecas en su aplicación por cuanto su interpretación es vulgar y alevosamente manipulada. El “quítate tú para ponerme yo”, tal como suena, es consecuencia de la manera demagógica como es traducido el concepto de “igualdad” cuando se impone la arbitrariedad como recurso de dominación. O cuando se actúa según el crudo aforismo de: “lo ancho para mí, lo angosto para ti”. De ahí que las tiranías buscan someter sus pueblos con el manejo perverso de situaciones coloreadas con el valor “igualdad” sin siquiera considerar el talante moral y semántico de su contenido filosófico. Por eso, en cualquier régimen autocrático, y es la patética realidad que se asoma en Venezuela, se tiene la desigualdad como expresión de dictadura. 

Cuando un gobierno actúa al margen de fundamentos de teoría económica dirigidos a reordenar la vida nacional en función a objetivos que impulsen la calidad de vida, le toca actuar contrariamente a la lógica. Así justifica el gasto realizado sin posibilidad de garantizar resultados loables.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Merida - Venezuela

ALFREDO CORONIL HARTMANN, CATALINA O PEDRO EL GRANDE

PERO Y LOS CHINOS, NUESTROS ACREEDORES PRINCIPALES
 ¿QUE PINTAN?
  
Soy especialmente medido en opinar sobre política internacional, fundamentalmente porque algo -no mucho- sé de ella, de su naturaleza relancina, compleja cambiante y simultáneamente descarnada, brutal, avasallante. En estos tiempos de la politique spectacle, los legos en la materia se empeñan, con una terquedad pueril, en asociarla con un estereotipo decimonónico o mejor dicho, de un siglo XIX visto a través de la deficiente visión de Chamberlain y de unos burócratas de gabinete, que poco o nada conocen de como se resolvían las cosas, entre los verdaderos diplomáticos del siglo de las luces, ni el príncipe de Metternich ni Carlos Mauricio de Tayllerand Perigord creían en esas bolserías ni, décadas más tarde, Benjamín Disraeli, aquel judío insólito que creó el moderno imperialismo británico.

No, la política internacional no es solo "eso", es un mar proceloso, difícil, complicado, en el cual el cuerpo doctrinal es muchas veces un recurso de utilería para enmarcar, en una apariencia presentable, las más feroces ambiciones y justificar, cuando es preciso, horrendos crímenes.

La real politique tan manoseada hoy, supuestamente de factura germánica, fue precedida, en varios siglos por la raison d´Etat, nombre que le dieron un devoto monje franciscano, un Cardenal taimado y un Rey de Francia que podríamos calificar de avaro del poder absoluto, desdibujado por Dumas y por Holliwood, pero que dejaron en herencia el siglo de Luis XIV y 200 años de preponderancia francesa.

Este introito histórico no es caprichoso, menos aún prolijo, me lo dictó la perplejidad que yo mismo he sentido, tratando de digerir el indigesto comunicado de la Cancillería rusa, hecho al parecer con el propósito de apuntalar a Maduro. Texto a todas luces desproporcionado y absurdo, que algo más tiene que ocultar, pero que además de ello  viene acompañado de un despliegue militar rimbombante, además secundado también -aun les pareció poco- por una fuerza naval china. Todo este disparatorio a 24 horas de la toma de posesión de Donald Trump, como 45 presidente de los Estados Unidos.

Necesito un traductor, los libros se me perdieron, cuando se reconciliaron, al extremo de lanzar una expedición "colonial" contra el pueblo de Venezuela China y Rusia, el novel presidente americano ¿les dió permiso para agarrarle las níveas posaderas a su amigo -según los demócratas- Putin y al gigante amarillo?

Las piezas no cuadran, Trump no puede, a escasas horas de asumir el poder, permitir que le tomen el pelo. No lo volverían a respetar jamás, ni fuera ni dentro de su país, ya resulta inédita la resistencia de amplios sectores de la sociedad americana a un resultado electoral definido, elecciones relativamente polarizadas hemos visto antes, pero nunca, después de realizado el escrutinio y juramentado el Jefe del Estado continuaba un estado revoltoso y amotinado en la sociedad.

No hay sino dos posibilidades, o Trump está en el juego -lo que no parece probable- o el señor Putin y su régimen, de nada ortodoxos procederes, autoritario si no abiertamente dictatorial, plagado de mafias troqueladas en la vieja KGB, de la cual el mismo procede, pero de un imperialismo agresivo sin ser Romanov, asi se sienta Pedro El Grande o Catalina, haya resuelto oficiar en un purismo constitucional absolutamente arbitrario.

No es solo que el régimen ruso disfrazado de hiperdemócrata sea el menos llamado a expedir los diplomas de buena conducta democrática y de apego a una juridicidad intangible y declare ilegitima a una Asamblea Nacional que, aún luchando contra el abierto ventajismo y el fraude continuado del chavismo, dueño de todos los poderes del Estado, pudo reflejar una clara mayoría de los 2/3...

Pero y los chinos, nuestros acreedores principales ¿que pintan?

El cuadro es delirante, tanto, que parece hijo de la huera imaginación de un libretista chavista, pero me asombra que se hayan atrevido a ponerlo en escena. En pelea de burros no se meten los pollinos, de algún lado, aun no sé dé cuál, vendrá una coz mayor, estruendosa y certera. No le arriendo la ganancia al audaz libretista. Pluga a Dios que la controversial oposición venezolana le vea las costuras a este paquete chileno y no dé ningún paso en falso.


Alfredo Coronil Hartmann
acoronil@yahoo.com.mx
@coronilhartmann
@Alfredo43
Miranda - Venezuela

BEATRIZ DE MAJO, CUANDO LOS GRANDES SE EQUIVOCAN, CASO CHINA-ESTADOS UNIDOS

CHINA HOY

No había calentado aun la silla presidencial Donald Trump cuando tomó la importante decisión de abandonar el Acuerdo Transpacífico que unía estratégica y comercialmente a los Estados Unidos a otras 11 naciones ribereñas del gran océano.  El significado de esta decisión de dar un paso atrás en un compromiso que apenas tiene un año de vida es más simbólico que otra cosa, ya que había pocas posibilidades que el mismo pasara el filtro del Congreso estadounidense, tan necesario como la ratificación parlamentaria de los otros Estados asociados.

Lo que sí es claro es que los Estados Unidos renuncian, con ello, a la puesta en marcha a futuro de un inmenso mercado común de un perfil similar al de la Unión Europea, que habría agrupado dos veces su población y acaparado 40% del comercio universal.

Dentro del ánimo del nuevo presidente está presente su temor al debilitamiento de su país como consecuencia de las facilidades comerciales y tarifarias que tal esquema habría concedido a terceros en detrimento propio.  Pero además, y no menos importante, este gesto deja translucir el temor a que China se fortalezca concomitantemente, lo cual es un hecho a evitar a toda costa.

No hay tal cosa como una guerra comercial en puertas con la China. La migración de las grandes transnacionales de China hacia Norteamérica comenzó hace muchas lunas y nada tiene que ver con ello la llegada de Donald Trump. Lo que sí es claro es que la gestión presidencial de este polémico líder no va a tener un signo de suma en torno a China, sino exactamente lo contrario. Un elemento distintivo de los tiempos de Donald Trump va a tener que ver con la obsesión proteccionista del Jefe del Estado. La razón es simple: una debilidad que se manifieste en el desempeño norteamericano equivale a lo mismo que el fortalecimiento de su más inmediato contendor. Vista desde esta óptica, la China de Xi es y será siempre una piedra en el zapato para Washington.  
Bastante más diciente que este hecho de implicaciones económicas son los eventos de naturaleza política que han asomado en los últimos días en la relación entre las dos primeras potencias planetarias, en los que el ánimo de Trump de pisarle los cayos a China está mucho más presente y envuelve temas de gran calado que en Beijing van a tener dificultad en digerir.

Me refiero a la política de “una sola China” que Trump no tardó en cuestionar desde su propia campaña presidencial. El tema de la unidad territorial que envuelve a Taiwan es un elemento que tiene una capacidad movilizadora en el ánimo chino de mucha mayor trascendencia que el comercio internacional o las inversiones y la creación de puestos de trabajo. Ese tema lo entiende el chino de la calle sin mucha explicación y ese tópico si podría llegar a ser aglutinante e incendiario. Se equivoca mucho el nuevo mandatario norteamericano si su política exterior se inaugura desafiando elementos culturales de tanto peso para el hombre de a pie en el Imperio del Centro.

En definitiva, tal como asegura el profesor de Harvard Joseph S. Nye Jr., autor de “Is the American Century Over?”, el nuevo presidente debe tender a evitar errores de cálculo, percepciones erróneas y, sobre todo, decisiones impulsivas.  Y, diría yo, debería reservar sus actuaciones inmediatas en materia de relaciones exteriores para todo aquello que redunde en un beneficio neto para su país. Cualquier otra cosa podría resultarle enormemente costoso. 

Beatriz De Majo
bdemajo@gmail.com
@BeatrizdeMajo1
Internaccionalista
El Nacional
Miranda - Venezuela

ALBERTO MANSUETI, ECOPANTEÍSMO, DESDE BOLIVIA

PREDICCIONES AMBIENTALISTAS FRACASADAS

Todos los pronósticos apocalípticos de los “medioambientalistas” han fallado estrepitosamente. Al igual que todas las calamidades profetizadas por sus primos ideológicos, los marxistas.

Desde la Primera Internacional (1864) hasta ahora, han fallado las predicciones de Marx, Engels y todos sus seguidores, acerca de un colapso final del capitalismo, por el “empobrecimiento creciente del proletariado”, que asumen generado por “la explotación”, causante de la “concentración de la riqueza en pocas manos”, la otra cara de la moneda. Nada de eso ha sucedido. Sin embargo, hasta hoy seguimos escuchando la cháchara sobre la “desigualdad”, que repiten Obama, Hillary Clinton y el Papa Francisco, como un mantra, y que CNN y TeleSur nos meten en casa todos los días.

Siete apocalipsis ecológicos nos repasa el escritor Robert Tracinski, Editor de “Real Clear Future”, en la revista digital The Federalist, 24 de abril de 2015, en su artículo Seven Big Failed Environmentalist Predictions (“Siete grandes predicciones ambientalistas fracasadas”). Las resumo para Ud.:

(1) La Próxima “Edad de Hielo”. Así anticipó la revista Life en 1970 una inminente glaciación: "para 1985 la contaminación del aire habrá reducido a la mitad la luz solar que nos llega." No sucedió. Pero hoy quieren reeditar el pronóstico de la “Era Glacial”, porque se les cae el del “calentamiento global”. Tracinski explica que hubo varias Eras Glaciales, y que otra edad de hielo podría suceder, pero en los próximos 10 mil años, porque en la Tierra hay ciclos glaciales e inter-glaciales, que son naturales, no causados por industria o actividad humana. No hay que alarmarse. Pero hasta 1980, el “prestigioso” Carl Sagan todavía hablaba en la tele acerca del próximo “enfriamiento global”.

(2) Sobrepoblación. Desde Malthus, en el siglo XIX, los defensores de las especies parecen tener problema con una especie: la humana. Nosotros somos una plaga, nos dicen; y Dios se equivocó cuando nos mandó “crecer y multiplicarse”, junto con “labrar el huerto”: ¿no pudo prever que los alimentos no alcanzarían para tanta gente? Los “verdes” nos dijeron que seríamos 7 mil millones para el año 2000, y que no habría comida. Pero fue en 2012 que llegamos a los 7 mil millones. Y no estamos en un Paraíso, pero la población humana está mejor que nunca antes, en alimentos, y otros rubros. Y el mayor escollo demográfico no es el aumento de la población, sino su reducción, p. ej. en Europa y Japón.

(3) Hambrunas masivas. Peter Gunter, en 1970 anunció en The Living Wilderness que el hambre “en 1975 comenzará en la India; en 1990 llegará a Pakistán, China y Medio Oriente, y África. En el 2000, o sea dentro de 30 años, América latina va a estar desfalleciendo, y casi todo el mundo, salvo Europa Occidental, Norteamérica y Australia, estará en hambre.” Paul Ehrlich de la “prestigiosa” Universidad de Stanford, decía: "La población superará el aumento en alimentos. La tasa de mortalidad aumentará, y al menos 100 a 200 millones de gente por año van a morir de hambre en la próxima década". Empero, China lleva 40 años en la transición hacia el capitalismo, y no hay hambre como cuando Mao; y muchos países latinoamericanos son exportadores netos de cereales, frutas, carnes y legumbres, etc.

(4) “Los recursos se van a acabar”. En 1972 vino el aviso sobre “Los límites al crecimiento”, del “prestigioso” Club de Roma. Dijeron que nos quedaríamos sin níquel y cobre, y sobre todo sin gas y petróleo. El Prof. Kenneth Watt escribió: "Para 2000, si siguen las tendencias actuales, ya no habrá más petróleo crudo.” Julian Simon, economista liberal, explicó al “ambientalista” Paul Ehrlich que si los minerales se estaban acabando, sus precios estarían aumentando, en los siguientes 10 años, y le hizo una apuesta, y ganó. Porque Dios le dio al hombre la mente, el "recurso fundamental" (Ultimate Resource, su libro de 1984), y si la población crece, hay más mentes para innovar e inventar.

(5) Extinción masiva de especies biológicas. El 22 de abril de 1970, el primer “Día de la Tierra”, el Senador Gaylord Nelson advirtió: "El Dr. Dillon Ripley, secretario del Smithsonian Institute, dice que del 75 % al 80 % de todas las especies animales vivas estarán extintas en 25 años". Nada de eso pasó entre 1970 y 1995. No obstante, nos repiten que estamos en “la Sexta Extinción Masiva”. El Dr. Stewart Brand, fundador del Whole Earth Catalog, escribe que esta "Sexta" extinción, la que los ecologistas suponen causada por los humanos, no es como las anteriores, cuando el 70 % o más de todas las especies se acabaron en tiempos relativamente cortos. Nada así sucede ahora.

(6) “Las Nuevas Energías Renovables como el sol y el viento”. Este tema no es sobre un desastre que no ocurrió; es sobre una “solución” que no se concretó, a un problema que no existió, causado dicen que por los combustibles fósiles y el carbón. Sin embargo, nos muestra Alex Epstein en The Moral Case for Fossil Fuels (“La ética de los combustibles fósiles”), libro muy didáctico de 2014, que las “fuentes energéticas alternativas” nunca salen de la fase de ensayos, son intermitentes, menos confiables; y son más costosas, por lo cual requieren subsidiarse con impuestos.

(7) El “calentamiento global”. Lo cierto es que el “cambio climático” es la condición normal del mundo: siempre las temperaturas globales bajan por unas décadas, luego hay décadas de clima más estable, luego suben otra vez, y bajan por otro lapso; es natural, y no representa peligro. Pueden leerse los informes del Panel No-Gubernamental sobre Cambio Climático (Non-Governmental International Panel on Climate Change, NIPCC), en su Website “Climate Change Reconsidered”. En español se puede leer la Web “Mitos y Fraudes”, que edita Eduardo Ferreyra, sobre las falsas profecías apocalípticas. Y la Web de la “Red Rana”, que edita Jorge Chapas, sobre las soluciones reales a los problemas reales del medio ambiente: libre mercado, propiedad privada y contratos.

La pregunta es: ¿por qué insisten los “ecologistas” en sus negros augurios sobre el medio ambiente?

La respuesta es: por la misma razón que insisten también las izquierdas en el socialismo, pese a que las calamidades anunciadas por los profetas del marxismo, como supuestas consecuencias del libre mercado, no han sucedido. (Y las que sí han sucedido, como en los países comunistas, han sucedido por causa de las medidas anti-capitalistas que ellos decretaron). Porque como el marxismo, el ecologismo es una religión. Y no es nueva; es una vieja reedición del “Panteísmo”, que adora la naturaleza.

Es una religión falsa. Todas las religiones falsas se parecen en tres rasgos: (1) son “místicas”, o sea, rechazan la razón, la lógica y los argumentos; (2) sus Escatologías, o sea, sus anticipaciones acerca del final de la historia, son siempre pesimistas; (3) son religiones de obras humanas, como explica Kevin Clauson en su ensayo “El Ambientalismo: una Idolatría Moderna”. Por eso los “verdes”, tanto como los rojos, andan siempre con su amplia colección de mandamientos, positivos y negativos, para observar rigurosamente: “cuidemos el ambiente”, “salvemos el planeta” (o los delfines, o las ballenas, o lo que sea), “reciclemos”; y asimismo “no gastemos tanta agua”, o luz eléctrica, o lo que sea. Las religiones falsas mienten, se basan en miedos y temores infundados, y son esclavizantes.

La religión verdadera se contrapone en los tres rasgos. (1) No es “mística”: no rechaza la razón, la lógica ni los argumentos; (2) su Escatología es optimista: al final de la historia triunfa el bien, no el mal, no hay razón para abrigar tantos miedos y temores; (3) no es una religión de obras humanas; por eso es liberadora de las esclavitudes.


Aunque hay muchos cristianos muy confundidos hoy día: son místicos, pesimistas, y enfatizan obras y acciones humanas. Pero esos son temas para otros artículos, y llevo escritos algunos. Muchas gracias por la amable atención de Uds., y hasta la próxima si Dios quiere.

Alberto Mansueti
albertomansueti@aol.com
@MansuetiAlberto
@alberman02
Bolivia

ARIEL PEÑA, REAPERTURA DE LA PLAZA DE TOROS LA SANTAMARÍA, DESDE COLOMBIA

DERROTA CONTRA GUSTAVO PETRO
 
La gran mayoría de los colombianos no son taurinos, por lo cual la tauromaquia es una actividad de una minoría cultural, pero  que es reconocida por la UNESCO; además siendo el toreo una actividad laboral protegida como las demás, por la constitución política del Estado de acuerdo al artículo 26, se deben de tener en cuenta los convenios de la OIT sobre  el derecho al trabajo, aspecto importante que fue ignorado por Gustavo Petro, cuando se encontraba al frente de la alcaldía de Bogotá, cerrando la plaza de toros la Santamaría, a mediados de 2012.

Sin embargo la Corte  Constitucional en sentencia T-296/13 conocida el 2 de septiembre de 2014, y que fue ratificada en sala plena el 4 de febrero de 2015, definió con toda claridad el destino del coso para actividades taurinas al amparo de la ley 916 de 2004 o reglamento taurino, por lo cual la reapertura de la Santamaría el 22 de enero del presente año, después de unos trabajos de reforzamiento,  hay que considerarla como una derrota política, social y cultual en contra de Petro, quien por su autoritarismo no supo concertar con los sindicatos de la tauromaquia, queriendo acabar  con esa actividad en la capital, a la brava.

El cierre de la plaza de toros dejó sin  empleo  a cientos de trabajadores directos e indirectos por 4 años, quienes podrían reclamarle al  Estado una indemnización como lo afirmó la Honorable Corte Constitucional, al declarar  en la sentencia la existencia de un daño consumado en relación  con la temporada taurina, demostrándose una vez más la postura chambona de Petro para manejar un conflicto laboral, trayéndole problemas insoslayables a la administración pública.

Desde comienzos de agosto de 2014 hasta el mes de noviembre del mismo año, varios novilleros realizaron al frente de la Santamaría una huelga que duró 117 días, para buscar la reapertura de la plaza, curiosamente en esa ocasión, Petro antes de conocerse la sentencia de la Corte Constitucional en plena huelga taurina, dijo  que si el fallo  le era desfavorable renunciaría a la alcaldía, pero no cumplió, lo cual demuestra su demagogia en grado sumo,  amén de convertir un asunto que no era prioritario para la administración de Bogotá, en una especie de “madre de todas las batallas”, pero fue derrotado por la minoría taurina, y eso se debe tener en cuenta para la contienda electoral de 2018, ya que la terquedad y las obsesiones,  ontológicamente no pueden acompañar a quien aspire a ser gobernante.

El actual alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa  a regañadientes a tenido que permitir la reapertura de la Santamaría, acatando el fallo de la Corte Constitucional, sin embargo está promoviendo un proyecto de ley, presentado el año pasado por el senador Carlos Fernando Galán, que busca proteger a los toros contra el maltrato, además de  que las ciudades  puedan prohibir  la fiesta brava a través de acuerdos de los concejos municipales. Como sabemos las leyes se  deshacen como se hacen, pero fundamentalmente para el caso de la tauromaquia antes de tomar medidas  jurídicas apresuradas hay que mirar el aspecto laboral, teniendo en cuenta también el bloque de constitucionalidad sobre las minorías culturales, reconocidas por la UNESCO en sus convenciones.

Gustavo Petro que en la actualidad maneja un discurso ambientalista,  se le olvida en su monserga, que para prevenir el desastre ecológico por el calentamiento global de los gases de efecto invernadero, hay que replantear los conceptos de Estado, gobierno y fronteras, pues él, como aspirante presidencial, debe saber que el “placer de mandar” del que habló  Rousseau, tiene que ser replanteado, porque ya no se trata de sentirse superior a los demás cuando se está en el manejo de la cosa pública, desconociéndoles sus derechos como le ocurrió al exalcalde con la minoría taurina, sino que la tolerancia y el dialogo social son los ejes fundamentales de la convivencia humana, entonces  para promover una causa justa sea universal, como la defender la vida en el planeta ante la hecatombe ambiental, o respetar el derecho al trabajo de una minoría, siempre debe estar acompañada de la  comprensión y la sinceridad, cualidades de las que ha carecido el antiguo burgomaestre.

Hay que hacerle un reconocimiento por el rescate del derecho al trabajo, al sindicato de los toreros UNDETOC, quien ha  liderado las protestas en estos años del cierre de la Santamaría, contando con la solidaridad de la federación sindical UTRECOL(unión de trabajadores colombianos del espectáculo y la comunicación)  y la central obrera CGT, ya que el trabajo como derecho fundamental no se puede perder por los caprichos de un mandatario. Con el tiempo sabremos qué ocurrirá con la fiesta brava, pero la mesura es la mejor consejera  frente a un tema que divide.


Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG
Sindicatos
Colombia

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO, Y LA NAVE VA …,, DESDE ARGENTINA

“El destino de nuestros nietos no cuenta nada cuando se lo compara con el imperativo de que mañana aumenten los beneficios”. Noam Chomsky
  
Ayer a mediodía, el mundo cambió por el impacto de un fenómeno cuyas consecuencias aún son una incógnita para muchos, pese a haber escuchado el discurso de asunción de Donald Trump, por la sorprendente integración de su gabinete. De todos modos, ya hay alguna certeza: el nuevo mandatario norteamericano ha generado en su sociedad una fractura que mucho se parece a la grieta que aquí construyeron los Kirchner; también son idénticos su populismo, su relación con la prensa y, sobre todo, su megalomanía.

Pero algo hay que reconocerle: logró expresar el resentimiento del interior profundo contra la globalización de la economía mundial. Y en eso resulta posible coincidir, a poco que pensemos en los rasgos que la han marcado en las últimas décadas: la monstruosa concentración de la riqueza en pocas manos (ocho hombres tienen tanto dinero como la mitad de la humanidad) y, sobre todo, el anonimato del capital. Que ese resentimiento se produzca cuando el país tiene la menor tasa de desempleo en años no fue óbice para que el magnate viera frustrada su carrera hacia la Casa Blanca. 

El paquete accionario de control de la principal empresa del mundo en producción de bienes tangibles (General Electric) equivale sólo al 2,5% de su capital; el resto se encuentra atomizado en manos de carpinteros alemanes, agricultores italianos, ricos chinos, compañías japonesas, fondos de inversión, etc. Y esa situación se repite en la enorme mayoría de aquéllas que cotizan en las bolsas de valores de todo el mundo. 

Los capitales se mueven por el mundo a la velocidad de las transacciones cibernéticas, sin importar en absoluto cuáles sean los efectos que esa migración produce en los países. Esa situación hace que los presidentes de las compañías –los famosos CEO’s- y sus ejecutivos sean meros gerentes, a los cuáles sólo se les exige cumplir una regla: generar beneficios; cuando no lo hacen, y aún con ingentes indemnizaciones, son despedidos sin piedad por las asambleas de accionistas. 

A partir de esa máxima, dejó de tener relevancia alguna el lugar en que se encuentran las plantas fabriles, y éstas son trasladadas a países con costos laborales inferiores y con sistemas impositivos más beneficiosos para el capital. Si, para cumplir el objetivo, resulta indispensable sumir en la pobreza a las personas que trabajaban en las fábricas abandonadas, se lo considera “daños colaterales” y, por supuesto, perfectamente admisibles.

El ejemplo más paradigmático es la ciudad de Detroit, en Michigan, otrora capital mundial de la industria automovilística: hoy está abandonada y en ruinas, literalmente quebrada por las deudas, arrasada por el desempleo, la miseria, la violencia y la drogadicción. Y todo esto se produjo porque las grandes automotrices se radicaron en otras latitudes, se llamen Japón, China, Corea, etc., para vender en Estados Unidos. 

Donald Trump ratificó ayer que hará lo que dijo en su campaña electoral: imponer el proteccionismo a la economía de su país, de la mano del “compre americano”; varias empresas, que tenían planes de inversión en México, se curaron en salud y, aún antes de su asunción, los suspendieron o, lisa y llanamente, los cancelaron por el temor que generó la imposición de gabelas de importación que las sacaría del mercado.

Esa vuelta a atrás en la apertura económica, que lo hizo reiterar que abandonará los grandes acuerdos de libre comercio –NAFTA, en especial, pero también las negociaciones del Transpacífico- implicará, necesariamente, un aumento en las tasas de interés mundiales, forzadas por unos Estados Unidos transformados en una verdadera aspiradora de fondos, y los países emergentes –como en el nuestro- verán encarecerse su endeudamiento y crecerán las dificultades para exportar productos industriales al mayor consumidor mundial. 

El otro aspecto del monumental movimiento tectónico que se registró ayer son las relaciones internacionales de la mayor potencia militar del globo. Trump ha reconocido informalmente a Taiwan, y anunciado que limitará los intentos de China de extender su soberanía al mar que rodea su oriente cercano y su sudeste. Beijin, como era previsible, reaccionó oficiosamente planteando la posibilidad de un conflicto bélico que, de producirse –estudios de la Universidad de Harvard lo consideran probable- arrastrará al mundo todo y hasta podría poner en peligro su supervivencia. 

El nuevo Presidente, por lo demás, ha reafirmado su simpatía con Vladimir Putin, a quien debe entenderse como la expresión de una sociedad de enorme raigambre zarista, como lo fueron desde 1917 todos los jerarcas soviéticos. La idolatría nacional por sus líderes resulta un elemento fundamental para comprender el por qué del respaldo a las actitudes más alocadas o criminales de éstos, y aún al perdón por los fracasos económicos que llevaron a la caída de la URSS. Cómo se darán las relaciones entre las tres potencias (EEUU, China y Rusia), a la luz de las diferentes alianzas que podrían forjarse entre ellas en pos de la hegemonía es la gran incógnita de los próximos años. 

En cuanto a la región, sin duda el hecho más resonante de la semana fue la muerte de Teori Zavascki, integrante del Supremo Tribunal Federal de Brasil y encargado de la supervisión de las investigaciones del Lava Jato, el escándalo de corrupción que está manteniendo en vilo a los políticos y empresarios brasileños, que ha llevado a muchos de ellos a la cárcel y que tiene repercusiones en muchos países. En particular, el Juez muerto estaba dispuesto a convalidar los acuerdos de “delación premiada” de más de setenta ejecutivos de Odebrecht, incluido su Presidente, que significarán un nuevo huracán en nuestro castigado vecino. 

Inmediatamente surgieron, aquí y allá, todas las sospechas sobre ese tan oportuno fallecimiento, amplificadas por el segundo aniversario del asesinato de nuestro Fiscal Alberto Nisman. Más allá del contenido de las cajas negras del avión siniestrado, las dudas se disiparán si el propio Supremo Tribunal designara a otro de sus miembros para asumir el rol de Zavascki y, en cambio, se incrementarán si se decidiera esperar a que el denunciado Presidente Michel Temer nombre, con el acuerdo del tan desprestigiado Congreso, a quien deba ocupar su lugar. 

El equipo económico del Presidente Mauricio Macri pudo exhibir esta semana algunos logros significativos: la gigantesca oferta de fondos internacionales para su emisión de deuda, el reconocimiento de Davos a la gestión y las consiguientes expectativas de inversión, el cambio del disidente Carlos Melconian (que ratificó su alineamiento con el Gobierno) por el economista Javier González Fraga para impulsar el crédito hipotecario, y los incipientes acuerdos de incrementos salariales por productividad. No es poco, aunque el clima haya producido novedades desagradables para las cosechas. El anuncio de un gigantesco plan de obras públicas (180 mil millones de pesos) que se pondrá en marcha de inmediato traerá aparejado el crecimiento del empleo y una reducción en los costos de transporte, que tanto atentan contra nuestra economía.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1avogadro@gmail.com
@egavogadro
Argentina

LUIS MANUEL AGUANA, MI DELIRIO SOBRE EL 23

AHORA NO HAY VISIÓN MIOPE DE LA REALIDAD

Hace muchos años aprendí una máxima que siempre aplico cuando siento que las cosas no están en el sitio donde debieran: “Cuando tengas dudas regresa a los principios”. Intentaré hacer eso de nuevo. Recordar la fecha del 23 de Enero para los venezolanos se ha convertido en un símbolo de la democracia, de reafirmación civil del derrocamiento de una dictadura militar para imponer el poder del imperio de la ley y la Constitución, sobre el militarismo. Creo que ese principio fue inoculado a todos los venezolanos, año tras año, después de 1958 por quienes resultaron vencedores de esa gesta. Nadie puede objetar ese “deber ser”.

Sin embargo, como sabemos, lo que termina siendo “la verdad” la escriben los vencedores, y el “es” resulta ser una cosa muy diferente. Nada de lo que ocurrió el 23 de Enero de 1958 paso por generación espontánea. Paso porque hubo venezolanos que se organizaron a lo interno de las Fuerzas Armadas desde 1954 y elaboraron un plan militar –que no civil- que debía ponerse en práctica el 6 de enero de 1958 y se adelanto para el 1ro de Enero por detenciones del régimen.

De un testimonio en vida del desaparecido Cnel. (Ej) Hugo Trejo, tomamos lo siguiente: “Esto quiere decir que para el 1ro de enero (de 1958), todo ese trabajo que empezó en julio de 1954, que se inició materialmente en enero de 1957 había logrado la coordinación, la incorporación, el compromiso de todas las Fuerzas Armadas venezolanas, Ejercito, Fuerzas Navales, Fuerzas Aéreas, y Fuerzas Armadas de Cooperación, para la acción que habría de iniciarse el 1ro de Enero…” (Testimonio de Hugo Trejo, en http://www.fundacionjoseguillermocarrillo.com/sitio/audio/trejo/000-2-VEN-HT-0215-01-1228.mp3).

Pero de allí también extraemos algo que considero muy importante: “Indiscutiblemente, no éramos revolucionarios, teníamos una gran dosis de romanticismo, teníamos una visión miope de la realidad, solamente aspirábamos a restituirle al pueblo su dignidad y su libertad; a restituirle al país el sistema democrático, no había esa concepción renovadora de cambio porque no éramos políticos. Una vez más los políticos llegarían a aprovechar nuestra acción militar para usurparse nuevamente el esfuerzo nuestro enmarcado en un nuevo rumbo a Venezuela…”  (resaltado nuestro).

El decir “no éramos políticos” es muy significativo, aunque el Cnel. Trejo y el grupo de oficiales mencionados por el en su testimonio pretendían una Junta Militar para deponer al régimen, dejando entrever que luego los políticos se aprovecharon de su esfuerzo militar para imponer “un nuevo rumbo a Venezuela”. De acuerdo a su testimonio ellos, los militares,  aspiraban también “restituirle al país el sistema democrático”,  solo que Pérez Jiménez abortó esa conspiración encerrándolo a el y a todos los oficiales involucrados en ese alzamiento.

¿Por qué Hugo Trejo y el resto de esos oficiales no tuvieron mayor figuración después del 23 de Enero de 1958, si esas efectivamente eran sus razones? ¿Qué pasó allí? Nadie podía dudar que ellos fueran los militares que se movieron efectivamente desde 1954 para salir de Pérez Jiménez y la dictadura. Conocer la verdadera historia –mas allá de lo que nos cuentan los vencedores- tal vez podría resultar muy interesante para descifrar como se llegó a ese 23 de Enero que todos celebramos como una fiesta de la democracia.

Pero lo más importante de eso, para entender cómo, en este cuadro cerrado militar que vemos en la actualidad, otro movimiento de características y propósitos similares al de Hugo Trejo pero con sus mismas aspiraciones, pudiera renacer ahora como el ave fénix sobre sus múltiples limitaciones para un nuevo retorno a la democracia, en apoyo a la soberanía popular.

Cuando El Libertador en su extraordinaria obra poética “Mi Delirio sobre El Chimborazo” (http://dept.sfcollege.edu/hfl/hum2461/lecturenotes/19centuryfile/documents/Chimborazo.pdf), luego de expresar que se había vuelto casi un semi Dios al colocarse por encima de todos los hombres, decía “¿Y no podré yo trepar sobre los cabellos canosos del gigante de la tierra? ¡Si podré!”. Entonces se presenta El Tiempo poniendo al hombre en su sitio, a lo que con humildad este responde “¿cómo, ¡oh Tiempo! no ha de desvanecerse el mísero mortal que ha subido tan alto?”.  Y sería bueno que la respuesta del Arcano la aprendan todos los políticos de Venezuela:

«Observa -me dijo-, aprende, conserva en tu mente lo que has visto, dibuja a los ojos de tus semejantes el cuadro del Universo físico, del Universo moral; no escondas los secretos que el cielo te ha revelado: di la verdad a los hombres.»

El Libertador en la cumbre y apogeo de su gloria nos da la mayor lección de humildad política para aquellos que alcanzan el Poder: “Di la verdad a los hombres”, anteponiendo la moral del Universo ante sus semejantes.

A la hora de recordar de nuevo esta fecha utilizada por la dirigencia política para celebrar la democracia, tal vez debieran aprender del Libertador y hacer su propio delirio sobre este día 23 de Enero. Han disfrutado la cima del Poder, y aún estando fuera de él todavía nos mienten. ¡Imagínense cuando vuelvan! Si no lo hacen ellos, yo lo si hago propio llamándolo Mi delirio sobre el 23, como debiera hacerlo cada venezolano en homenaje a Bolívar.

Ojala que en una fecha no muy lejana, semejante a la que celebramos hoy –y que estoy seguro que vendrá- la clase política venezolana no intente de nuevo aprovecharse del esfuerzo de quienes sin ser políticos de profesión, teniendo igualmente grandes dosis de romanticismo, se arriesgan ahora en contra de esta dictadura como aquellos que desde 1954 se arriesgaron para que hubiera un 23 de Enero en 1958.

A diferencia de aquel entonces, estamos mejor preparados ahora. No hay visión miope de la realidad, o gente que no sepa de política; y hoy no es solo un pequeño grupo dispuesto a “restituirle al país el sistema democrático”. En esta oportunidad es el país entero en su conjunto, en ejercicio de su propia soberanía, quien está dispuesto a rescatar su dignidad y su libertad, por encima de la usurpación y la mentira…

Luis Manuel Aguana
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Caracas - Venezuela

JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ AZNAR, LA ECONOMÍA SUBORDINADA A INTERESES POLÍTICOS

SOCIALISMO ES CRISIS

Venezuela ha tenido y seguirá teniendo por largo tiempo un inmenso potencial con una posición geográfica privilegiada, variedad de climas y de suelos y abundantes recursos mineros, forestales, hidráulicos y marinos, es el país con mayores reservas probadas de petróleo. Tiene grandes reservas de mineral de hierro y de oro así como de materias primas para la producción de aluminio. Ha dispuesto de recursos financieros para poder tener alta solvencia económica y una población con elevados niveles de bienestar.

Sin embargo en los últimos años estamos viviendo una grave y prolongada crisis política, económica, social e institucional. Lo que sucede en Venezuela nos tiene perplejos a propios y a extraños. ¿Qué ha ocurrido en este país? Fatalmente la conclusión es simple: En vez de administrar nuestra riqueza con sabiduría y prudencia lo estamos haciendo con torpeza y derroche.

La aparición del petróleo nos hizo ricos en forma súbita sin ningún esfuerzo de nuestra parte. Las inversiones para explotar el petróleo las efectuaron las empresas extranjeras. Nuestro trabajo consistía en tener abiertas las arcas fiscales esperando que fueran llenadas con los impuestos que nos pagaban, primero, las empresas concesionarias extranjeras y, después, la industria nacionalizada. La población se acostumbró a exigirle al Estado más de lo que podía dar. Desaprovechamos una oportunidad histórica como pocas naciones han tenido.

En la década de los años 90 el país ya presentaba señales de una crisis económica y social que requería atención inmediata. En las elecciones presidenciales de 1998 buena parte de la población concentró su esperanza en Hugo Chávez eligiéndole Presidente de la República.

A partir de 1999 surge la “revolución socialista chavista” sin que ninguno de estos términos existan en nuestra Constitución. Bajo una confusa ideología, su prioridad es imponer un nuevo sistema a través de las siguientes acciones políticas: a) Acaparar todos los Poderes Públicos para ponerlos al servicio de la revolución. b) Apropiarse progresivamente de la economía privada. c) Crear empresas estatales civiles y militares para la producción, importación, distribución y control de bienes y servicios. d) Administrar los presupuestos públicos y las reservas internacionales para cumplir sus objetivos políticos. e) Convertir el estamento militar en el brazo armado de la revolución cívico militar. f) Reducir al mínimo a los sectores de la oposición, sin considerar que su existencia es fundamental en cualquier régimen democrático.

No hay duda que el gobierno está cumpliendo sus propósitos políticos para su exclusivo beneficio. Ha priorizado la acción política para lograr su máxima meta de permanecer en el poder, relegando a un segundo plano los aspectos económicos y sociales que son los que más afectan a las familias venezolanas.

En este sentido hay que destacar que la revolución chavista propuso como de alta prioridad atender las necesidades de la clase menos favorecida de la población. Tristemente la ideología revolucionaria socialista que inspira su gestión gubernamental ha creado la dramática crisis que estamos padeciendo. En consecuencia es necesario un cambio de la política económica y social para mejorar el nivel de vida de la población, especialmente de sus sectores más pobres cuyo número se ha incrementado con la incorporación, muy a su pesar, de buena parte de la desaparecida clase media de menos recursos.

El gobierno no admite esta realidad. Insiste en radicalizar su política a través de decretos, discursos y nuevas promesas, cuyas medidas populistas en vez de mantener antiguas ilusiones y esperanzas han creado desasosiego y frustración.


José Vicente Rodríguez Aznar
josevicenterodriguez.aznar@gmail.com
@econsinsecretos                                    
Miranda - Venezuela

EUGENIO MONTORO, DIOS SE FUE DE VACACIONES

UN PROBLEMA PARA LOS VENEZOLANOS

         Una película de Woody Allen, cuyo nombre no quiero acordarme, tiene una escena donde aparece Allen haciendo cola para entrar al cine. Un tipo de la fila, justo detrás de él, habla alto y lo fastidia y luego discuten sobre cuál es el verdadero mensaje que quiere dar el director de la película. De pronto Woody se dirige al trípode donde estaba el cartel que anuncia el film y de allí saca a su director. Lo trae al lado de su molesto contrincante y el director le da la razón a Allen y regaña al otro por ignorante. “Si la vida fuera como esto (de fácil)”  dice Allen viendo a la pantalla y cerrando la escena.

         Por supuesto se trata de “Annie Hall” un clásico del cine por el que Allen ganó un Oscar al mejor director y Diane Keaton a la mejor actriz.

         De la misma forma, imaginemos ahora a un ciudadano que todos los días escucha a Maduro en cadena Nacional hablando, por ejemplo, del simulacro militar que se hizo, alabando la excelente organización, lo bien que resultaron los cañonazos y el impresionante poderío militar del País. Casi al mismo tiempo por los pocos medios libres y las redes sociales, se muestran fotos de gordos barrigones y viejitos disfrazados de militares haciendo burla al cómico y desastroso ejercicio y criticando el dinero que se gastó en esa tontería cuando hay miles de personas pasando hambre y enfermos sin medicinas. Pues bien ¿Quién tiene la razón? Dios, que sería un buen árbitro para este tipo de cosas, está de vacaciones y, además, no se mete en asuntos de libre albedrío.

         Multipliquemos ese ejemplo por miles y tendremos una buena idea del enorme follón informativo en el que estamos metidos. Todos los temas tienen opiniones contrarias y mucho.

La sabia Constitución incluyó una forma de resolver estas discrepancias y la llamó referéndum. Con ese mecanismo todos los ciudadanos opinan y bajo la premisa de que el pueblo es “la voz de Dios” y el que manda, se terminaba la discusión. Pero sorpresa, si alguien tramposamente controla una institución esa consulta popular puede alterarse, diferirse o eliminarse según convenga. Y exactamente así pasa en Venezuela. El pueblo tiene un deseo de cambio, pero el gobierno no quiere “entregar el coroto” y entonces enreda todo y no permite preguntarle al “soberano”.

         Entonces, Dios está de vacaciones, el pueblo tiene un trapo en la boca y ni siquiera hay un director detrás del trípode. ¿Qué hacemos?

         Muchos Países han recurrido a la guerra civil donde la vaina trata de resolver el asunto a plomo limpio. En otros los ciudadanos han protestado de una manera tan contundente que los gobernantes han tenido que retirarse. Kennedy que decía que los inteligentes son los que saben contratar a otros más inteligentes que él. Eso también es una opción y buscar ayuda internacional más allá del verbo, no debe descartarse.

         Pero, en cualquier caso, solo los ciudadanos podemos limpiar a Venezuela de esta boñiga roja. El 23 de enero luce bien.

Eugenio Montoro
montoroe@yahoo.es
@yugemoto67
Zulia - Venezuela

EDUARDO GUZMAN PÉREZ., RADIOGRAFIA DE UNA TRAGEDIA

RÉGIMEN MILITAR PRETORIANO

Venezuela  ha transitado  en estos últimos cuatro años  bajo la imposición  del imperio de las fuerza del brazo militar del Estado, el llamado “régimen cívico militar pretoriano”, devenido del    caos heredado de aquel festín insólito  e inenarrable que dejo  el difunto al morir en el 2012 tras  doce años de locura, lujuria, oprobio, anarquía , narco corrupciones  y perversión.    Un modelo que no es más que el ejercicio  político militar del poder, derivado de  una vieja herencia perversa que nos dejó el Bolívar político, como es  el militarismo autocrático.   Una calca esto de ahora que no es más que una forma de control del poder puesto en  marcha y ejercido por unos 100 sujetos  cívico militares  todos engendrados en la IV  que están encaramados  en el poder, los  que para subsistir y garantizarse su impunidad  tienen secuestrados a 28 millones de venezolanos bajo la tutela  de Raúl Castro y el respaldo cooperante de una cúpula militar comprometida. Encaramados sobre na sociedad  convertida en   pichacheros y bachaqueros miserables, la que si antes en la cuarta  república éramos pobres,  ahora en la V somos unos miserables de solemnidad,  ese es el designio cubano. 

 Ya por casi  dos décadas, estamos oprimidos por un régimen  más militar que cívico, que históricamente  es un tránsito político que ha sido común en  nuestra   corta, tortuosa, accidentada y oscura vida republicana/militar y constitucional. Salvo algunos nuevos ingredientes y matices,  cual  es la farsa fachada  ideológica comunista y el manejo  eficiente populista, clientelar electorera   mediante  una avasallante politica comunicacional  sobre  una masa irredenta que heredaron en 1998 de la IV república   tras 40 años de más de lo mismo. Una politica y un modelo que manejan hábilmente como siempre  bajo el engaño y la mentira y  la mentira y el engaño,  dándole dadivas y  miserables mendrugos al pueblo0 que el régimen les arroja al viejo estilo adeco: que es  el primer ingrediente nuevo,. Encaramados en el poder y los dólares del petróleo,    luego de ocurrir  la implosión  moral, fiscal y político militar de la IV república romuliana calderista que ocurrió en las elecciones de diciembre de 1998,un  desastroso final  político y social  que le dio paso  a Chavez al  poder a partir de 1999, Un aventurero   transformado en  dictadorzuelo tropical corrupto  sin valores familiares,  que gobernó  como un brujo africano a semejanza de aquellos que nos oprimieron durante  el siglo XIX,. 

Recordemos que el primer brujo  de nuevo cuño  fue Rómulo el  llamado “Brujo de Guatire” que fue  un sujeto cargado de odios y de resentimientos personales-raciales,  tal como Chavez, quien   que implanto  con la anuencia del imperio mismo,  la farsa del llamado  régimen  “democrático” que  se nos  impuso hasta 1999. Y  ahora, en este segundo  ciclo  mortuorio de esa era,  que es la continuidad de  aquella  “democracia romuliana/ copeyeca” transfigurada en oprobio y anarquía    iniciada en 1999.


 Sin duda  que esto de hoy  es  el  funeral   festín  de esa era   pero  intoxicados de petrodólares  al inicio, y  con  más  cuantía de adecos  corruptos  e incapaces  de tercera disfrazados de rojo revolucionario  que están hoy  el poder, unos controlando  la cúpula  cívico militar amparados en el invento  jocoso  del disfraz engañoso del “socialismo del siglo XXI “ un axioma   para crear un ropaje ideológico, que solo logro profundizar  los males   políticos y las  corruptelas gestadas  y   practicadas  por la llamada IV república, Una etapa  perversa de oprobio   y anarquía esta, que es  hija de la anterior,  interesantísima  para nosotros los que estamos escribiendo la historia para los venezolanos post narco corrupción bolivariana.   Gobernantes, que degradaron  a niveles insoportables el país nacional y tirando por la borda la honestidad y la moralidad  de la función pública, el respeto  a  la disciplina del orden social  y el honor militar.  Un régimen ue  se sostienen en el poder  porque  cúpulas que controla aparentemente el brazo armado del Estado a partir de 1999 y luego del 2013   les mantienen precariamente en el poder. En fin, a todas luces,  este ciclo histórico que se inicia  en 1958  cuando Rómulo Betancourt  y su socio minoritario Rafael Caldera  catalogaron los 40 años de la IV  como  la “era democrática”   vea Ud.,  cual fue el epilogo en aun no concluido,  digno de una Ilíada,   de ese perverso ensayo político que le torció el rumbo de la grandeza y del bienestar a los venezolanos  y a la patria miserablemente  hace 56 años que traía el país hasta  hasta 1958.  

Un epilogo Finalmente   escrito   por su enterrador Hugo Chavez y por  su sepulturero el inimputable alieni juris Nicolas Maduro, una especie de procónsul cubano.   un sujeto en capitis diminutio del que no se sabe nada  sobre su origen y su  pasado,  ni siquiera de donde vino y ¿quién es? 

Jose Eduardo Guzman Perez
guarauno2000@gmail.com
Alea jacta est
@guzmanperez1
Anzoategui-Venezuela
Estados Unidos