Mostrando entradas con la etiqueta AMÉRICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AMÉRICA. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de mayo de 2019

IBSEN MARTÍNEZ, GUAIDÓ Y LA OLIGARQUÍA ARMADA

Sin la aquiescencia de la cúpula militar, sin su participación activa en el saqueo de la industria petrolera y de la minería no es posible dar cuenta del hambre y la angustiosa miseria que asolan Venezuela

Bien vista, la premisa estratégica mayor de la Operación Libertad, liderada por Juan Guaidó, consiste en suplicar —conmover y rogar— a los patrióticos militares venezolanos que por favor vuelvan a nosotros sus ojos misericordiosos y por vidita suya nos concedan la gracia de algo que al cabo es lo único que saben hacer, aparte de violar la Constitución, robar al erario público y atropellar civiles. 

Algo que ha sido su especialidad desde que el Diccionario Polar de Historia de Venezuela alcanza a recordar: derrocar Gobiernos. Derrocarlos y enseguida entrometerse en la vida pública de la nación, claro, para hacerse ricos contra reloj. Se me dirá que no es eso lo que hoy se les pide, sino que regresen juiciosamente a la senda que traza la Constitución, retiren su apoyo al letal usurpador que es Maduro y se pongan a la orden de la legitimidad civil encarnada en Guaidó.

Sin embargo, 120 días no han sido suficientes y ello no ha ocurrido hasta ahora. La explicación más socorrida está en la sujeción de los altos mandos a la feroz contrainteligencia cubana. Vienen a demostrarlo las muchas decenas de oficiales opositores de todos los rangos que, vigilados por el protervo Sebin del G2, han sido apresados y acusados de sedición. Todo el horror del Estado policial no aminora el importante papel que juega la innata corrupción de la dictadura chavista en la indiferencia de la mayoría de los oficiales. La inconcebible corrupción que en menos de 20 años ha dejado en bancarrota al país más rico en reservas petrolíferas del mundo lleva uniforme verde oliva y boína roja.

Sin la aquiescencia del top brass de las FANB, sin su participación activa en el saqueo de la industria petrolera y de la minería no es posible dar cuenta del hambre y la angustiosa miseria que asolan Venezuela.

Los militares venezolanos —incluyo al generalato opositor en retiro—, no han ganado una guerra exterior desde 1824. A cambio de ser por completo superfluos a la historia militar del planeta —ni un Trafalgar ni un Waterloo ni una playa de Omaha— , su irrupción en la vida pública nos ha costado a los civiles casi 200 años de muertes, prisiones y destierros. Y el incesante asalto a mano armada —nunca mejor dicho— a las arcas públicas.

Sin embargo, y a sabiendas de ello, miles de venezolanos salen a las calles, a instancias del carismático e inatrapable Guaidó, en la certeza de que sus manifestaciones pacíficas serán atacadas a tiros por hordas de delincuentes motorizados. Arrostran detenciones ilegales, desapariciones forzosas en mitad de una hambruna sin precedentes ni solución a la vista. Todo esto ocurre al mismo tiempo de un colapso generalizado de la energía eléctrica, del suministro de agua y todos los servicios de salud, sujetos los ciudadanos a la censura telemática que acompaña una implacable persecución de periodistas. Todo este sacrificio ha sido hasta ahora por completo inconducente.

Así llegamos al 30 de abril, episodio que se ha revelado como una conjura de testaferros de decenas de altos rangos militares y figuras civiles —digámoslo así— del régimen en un endeble pacto la facción opositora que ha logrado, con audacia, determinación, influencias internacionales y astucia, allegar considerable control sobre el futuro de los activos petroleros de la nación.

Nadie en la oposición activa ha desmentido hasta hoy el muy bien averiguado relato, brindado por el integérrimo portal investigativo Armando.info, de las tortuosas conversaciones que luego de meses desembocaron en aquella jornada y que la reacción de John Bolton vino a confirmar.

Igual que el tango Cambalache del gran Discépolo, se trata de factores de oposición y de la dictadura “ revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos”, a saber: generales carceleros y torturadores que, tras videograbar lloriqueantes arrepentimientos en el horrísono español hablado de nuestros militares, hoy son aliviados por EE UU de las sanciones que pesaban sobre sus dineros mal habidos y recibidos como héroes de las Termópilas por cierta oposición.

En franca inteligencia con los de más arriba, participaron en las conversaciones celebérrimos “empresarios” del salvaje capitalismo de amiguetes chavista y hasta el mismísimo presidente del Tribunal Supremo de Maduro. Sus interlocutores fueron líderes de oposición exiliados y viajeros frecuentes, líderes bajo régimen de prisión domiciliaria, líderes que vienen desde hace tiempo abogando por el fin de la usurpación, la conformación de un gobierno de transición y elecciones libres.

El abominable Maikel Moreno, por boca de un emisario, entra en tratos con Julio Borges quien, para el chavismo puro y duro, es no menos abominable y, junto con el general Vladimir Padrino, ponen secretamente en marcha un proceso que los lleva a invitar a John Bolton a la mesa. ¿Quién dijo que no es posible el diálogo?

Faltaría solo sacarlo de la trastienda a ver qué pasa.

Ibsen Martinez
@ibsenmartinez

domingo, 21 de abril de 2019

JOSÉ LUÍS MÉNDEZ LA FUENTE, LA CRISIS DE LIDERAZGO DEL PRESENTE SIGLO

El siglo XX se caracterizó, entre otras muchas cosas, por la impronta que dejaron algunos de sus líderes en el plano tanto político, como artístico, religioso, científico y social. En Europa, de entre los mandatarios, podemos recordar a Churchill o Margaret Thatcher en Inglaterra, a Charles de Gaulle o Mitterrand en Francia, a Felipe González en España, a Adeanauer o Helmut Schmitd en Alemania, y por supuesto a Kruschev o Gorbachov en la desaparecida Unión Soviética. En América del Norte, por su parte, sobresalen las figuras de Roosevelt  o de  Kennedy. A pesar de ello, ha sido notable, de un tiempo a esta parte, la falta de un verdadero liderazgo en el ámbito de la política internacional.   
Un breve recorrido por el escenario de la política mundial de loa últimos años nos lleva a esa conclusión irremediablemente. Putin en Rusia, Berlusconi en Italia, Sarkozy en Francia o Zapatero en España son un buen ejemplo de lo que decimos. Busch o el propio Clinton en el continente americano, no distan mucho de sus pares europeos, a pesar de su preponderante papel como presidentes de los Estados Unidos. Las figuras públicas son, hoy en día, más un producto mediático que otra cosa. Un desmesurado afán por imponer su imagen personal, más que la de su propio país, sobresale en casi todos estos personajes de alguna u otra manera. La política exterior de los estados se maneja actualmente, como si fuera más un asunto personal que otra cosa y hasta el comercio exterior va de la mano con los negocios de algunos de estos seudo líderes que no esconden o disimulan lo que hacen. Lo vimos, por ejemplo, durante el gobierno de Busch con la forma en cómo se manejó la política y el comercio petrolero de los EEUU hacia el Medio Oriente y donde los intereses del vicepresidente Cheney o del propio presidente eran más que evidentes. Lo mismo pasó en la Italia de Berlussconi o en la Rusia actual donde el hierro del personalismo de sus dirigentes lo marca todo. La famosa diplomacia personal de la que antes hacían gala algunos presidentes norteamericanos, como atributo excepcional que complementaba la del Estado, pasó a ser hoy en día, el instrumento del que echan mano todos los gobernantes, sean jefes de estado o no, para mostrarse en publico y anunciar su liderazgo.  

En lo que va del siglo XXI, el asunto no ha cambiado mucho, no obstante que algunos nuevos mandatarios como Barack Obama en USA o Angela Merkel en Alemania, fueron vistos por muchos, como las grandes promesas de la política mundial. Que hoy en día, tenemos  una crisis de liderazgo global es algo que no se puede negar. Sobre todo, por que no hay nadie que pueda asumirlo con el carisma, la solvencia moral y la capacidad política necesarias. La caída del muro de Berlín y con él de la URSS, hizo que en cierta forma se rompiera el equilibrio que la tensión soviético-norteamericana mantuvo aun más allá de la guerra fría. Los bloques desaparecieron como consecuencia de ello y como si de un río que estaba represado se tratara, las aguas ahora libres de cauce, se desbordaron y cada quien tomó su propio derrotero. Eso explica como gobiernos personalistas al estilo de los de Turquía o Venezuela surgidos en un momento dado, pretenden alcanzar el estrellato, en un contexto político internacional como el actual. Son satélites sin rumbo que perdieron su centro de gravedad, pero que en estos últimos años se han venido de alguna manera realineando, no obstante que el factor ideológico ya no esté presente, bajo el primado de objetivos personalistas, estrictamente pragmáticos y de interés común, que recuerdan de alguna manera el conglomerado feudal de la Edad Media.  

Personalismo, más no liderazgo colectivo, es lo que este siglo ha heredado del anterior. Donal Trump es sin duda el representante mas conspicuo de lo que le ha tocado recibir en ese legado al gigante del norte; mientras que Putin sigue su gesta particular, de todo lo que va de siglo, en la Rusia actual. Atrás quedaron los Berlusconi en Europa y los Busch  y los Chávez en América, aunque siempre hay otros. En la actualidad tanto la señora Theresa May en Reino Unido y el señor Pedro Sánchez en España son unos claros ejemplos de como ese personalismo puede prevalecer sobre los intereses del colectivo nacional; de cuando mantenerse en el poder es lo más importante de todo y el único objetivo político  que interesa.   

De ninguno de los dos podemos esperar que salven el mundo, pero si al menos  que reflexionen, que hagan a un lado el egocentrismo que los ha venido caracterizando en el manejo, dentro de sus respectivos países, de asuntos públicos que afectan a todos sus ciudadanos como el Brexit en Reino Unido o el separatismo en España, so pena de que  terminen recortando sus fronteras y destruyéndolos del todo. 

José Luís Méndez La Fuente 
@xlmlf 

viernes, 22 de febrero de 2019

ROMÁN IBARRA, AMERICA LIBRE DE COMUNISMO


Tuve la ocasión de ver por televisión el discurso del Presidente Trump en Miami, dedicado por entero a Venezuela, haciendo énfasis en la profundidad de la crisis de nuestro país creada por estos 20 años ininterrumpidos de asfixia comunista, militarista y corrompida, denominada socialismo del siglo XXI.

Explicó con detalles los mecanismos usados por los dirigentes del régimen de Maduro y sus aliados internacionales para someter a la población por hambre, y bajo condiciones de miseria extrema, a través de la destrucción del aparato productivo, así como de la infraestructura hospitalaria, y el secuestro de las instituciones del estado para usarlas a su servicio y subyugar a la ciudadanía inerme frente al atropello y la fuerza.

Dijo además, estar contento por la determinación del pueblo venezolano, junto a la dirigencia de la unidad democrática encabezada por el Presidente de la AN, y Presidente interino de la República Juan Guaidó, para continuar la lucha por reconquistar la democracia, y ratificó su reconocimiento de manera plena a este esfuerzo mayoritario de la sociedad venezolana.

Advirtió que ayudará en todo cuanto pueda para alcanzar la recuperación de la democracia en nuestro país, y adicionalmente prometió colaborar en el mismo sentido para que países como Cuba, y Nicaragua, también se libren del comunismo que los destruye; creo que le faltó Bolivia, pero ya habrá tiempo. Dijo para finalizar que América será un continente libre de comunismo.

Lo cierto es que la lucha por la defensa de los principios democráticos en América Latina viene avanzando de manera significativa con los triunfos de Duque en Colombia; Piñera en Chile; Bolsonaro en Brasil; Macri en Argentina, entre otros, todos antiguos reductos del populismo, y comunismo disfrazados. Desde luego, nuestro país tiene una importancia descomunal desde el punto de vista geopolítico, por lo cual, se hace impostergable derrotar al comunismo y sus aliados del narcotráfico, guerrillas de las FARC y ELN, el fundamentalismo musulmán, todos entronizados en nuestro territorio, por la necesidad de preservar la democracia y la paz de la región.

Está llegando la hora para la democracia venezolana, y como paso previo dentro de la estrategia se diseñó la recolección y distribución de ayuda humanitaria para socorrer a los venezolanos más vulnerables, y está previsto que entre a Venezuela el día 23 de febrero, a pesar de la actitud miserable de Maduro y sus secuaces del régimen queriendo impedirla.

Tienen la palabra los militares, toda vez, que son ellos quienes cumplen el papel de resguardo y custodia de las fronteras. No obstante, el ministro de la defensa ya adelantó opinión, y advirtió que la ayuda humanitaria  ̈tendrá que pasar por encima de los cadáveres del alto mando militar ̈ en abierta parcialidad con el usurpador Maduro. Veremos.

Es bueno recordar a los militares y a sus jefes del régimen que impedir la entrada de ayuda humanitaria comporta un delito de lesa humanidad, esta vez, en grado de exterminio, que no prescribe. De manera que tienen que pensar qué es lo que van a hacer.

Y para los necios que andan diciendo que lo que viene es una invasión de los gringos, debemos decirles que dejen los nervios y la tontería, pues la única invasión que está por llegar es la de medicinas y alimentos que tanto necesita la población.
Continúa avanzando la estrategia diseñada por la unidad democrática, y el Presidente Guaidó para garantizar el cese de la usurpación; gobierno de transición, y elecciones libres. Todos debemos colaborar en ese sentido.

Con la consecución de estos objetivos, también haremos de América un hemisferio libre de comunismo, Dios mediante.

Román Ibarra
@romanibarra

viernes, 21 de diciembre de 2018

WILLIAM CÁRDENAS: MADURO, PABLO IGLESIAS SE RAJÓ


Hay mucha sangre derramada y mucha cárcel sin justicia, y eso no se arregla con un cándido y falso "me equivoqué".

¡Sí Nicolás, como lo lees! ¡Tu amiguito Pablo Iglesias acaba de decir que la situación política y económica del país que tu gobierna es nefasta! ¿Qué pasó amigo? ¿Dejaste de enviar la paga? O la condicionaste a algo más riesgoso, ¿cómo que Podemos se atrinchere a favor tuyo cuando medio mundo te está condenando?

Lo cierto es que el líder podemita afirma que "donde dije digo, digo Diego" y que le disculpen, que ahora se arrepiente de algunas cosas que soltó cuando despachaba desde el Palacio de Miraflores, a la izquierda de Hugo Chávez, y se desgañitaba en loas y elogios al Supremo Comandante

Pero claro Nicolás, las ratas son las primeras que abandonan el barco, porque aunque algunas están lejos, saben que cuando te hundas te puedes llevar a mucha gente por delante. Y mejor poner tierra, o agua, por medio.

Pero, de lo que no se ha arrepentido el señor Iglesias fue de lo que hizo. Y lo que hizo no tiene excusa, pues es muy difícil desmarcarse de la tragedia causada a Venezuela cuando has apoyado y asesorado la ideología que lo ha causado.


Ya podrían empezar a devolverle Nicolás, los cientos de miles de dólares con los que generosamente los compensaron a él, a Monedero, Errejón, Vestringe y muchos más. Sobre todo ahora que está tan necesitado y el Petro no da más de sí.

Por mucho menos que eso, a más de uno lo han llevado ante la Corte Penal Internacional como cómplice mercenario de crímenes de lesa humanidad cometidos contra pueblos, a los que unos cuantos bandidos han castigado y sojuzgado.

Nicolás, que habrá pasado con el señor Iglesias? ¿Será que el triunfo de VOX lo ha puesto a temblar canillas abajo y se ha dado de cara con la realidad de la política española, en la que un buen número de ciudadanos (que habitan las ciudades) y campesinos (que habitan en el campo), han empezado a reaccionar ante la perversa patraña que Iglesias y los suyos han montado?

Lo cierto es que a los venezolanos no los van a engañar con ese fingido e inocuo arrepentimiento. Ha sido mucho el daño causado a un pueblo que está siendo exterminado por la privación intencional de alimentos y medicinas por culpa de sus antiguos cómplices y aliados. Hay mucha sangre derramada y mucha cárcel sin justicia, y eso no se arregla con un cándido y falso "me equivoqué".

Lo grave no fue lo que Iglesias y sus necrófilos compañeros dijeron, lo grave fue lo que hicieron, dándole apoyo y cobijo a un narco régimen, terrorista, antidemocrático, totalitario, violador de derechos humanos, con sus líderes en su mayoría denunciados por corrupción y crímenes de lesa humanidad, y eso no se borra así como así una mañana en el Senado español, el día que Iglesias se levantó más blando que de costumbre.

Que se preparen porque los venezolanos vamos a exigirles que depuren responsabilidades, si antes no se las exige VOX.

William Cárdenas Rubio-Vargas
@wcardenasrubio