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domingo, 16 de agosto de 2020

ARIEL PEÑA, CHINA TENDRÍA QUE INDEMNIZAR A LATINOAMÉRICA POR MÁS DE 500 MIL MILLONES DE DÓLARES, DESDE COLOMBIA

El régimen chino responsable del origen y propagación de la peste de la Covid-19, concederá un crédito de 1.000 millones de dólares para qué los países de América Latina puedan acceder a la vacuna contra el Coronavirus, cuya fecha todavía es incierta; nos imaginamos que esa bicoca(ante semejante catástrofe), como en otros ocasiones se hará al amparo de contratos leoninos, en donde nuestros países tendrán que respaldar la deuda con sus recursos naturales; cuando los costos sociales y económicos que ha producido el virus chino le puede costar a la región solamente por este año, más de 500 mil millones de dólares, que deberían ser asumidos en su totalidad por China, y eso sin contar con las indemnizaciones para las víctimas

No hay que olvidar que los gobiernos del socialismo del siglo XXl, que es otro remoquete como se denomina a la estafa comunista del marxismo leninismo, en Latinoamérica le han hipotecado el futuro de sus pueblos a Pekín, comenzando con Brasil que durante los gobierno de Lula da Silva y Dilma Rousseff prestaron a China cerca de 30 mil millones de dólares, aunque el campeonato lo tiene Venezuela en donde la camarilla chavista ha endeuda a esa pobre nación con la potencia asiática, en más 70 mil millones de dólares.

También se incluye a Ecuador que durante el gobierno socialista de Rafael Correa se endeudó con Pekín por 19 mil millones de

dólares, además, Argentina en las administraciones de los Kirchner contrajo deudas de 17 mil millones de dólares y por último Bolivia que con Evo Morales prestó a China US$ 2.500 millones, haciendo la salvedad que hay otros países con prestamos más pequeños; en donde la mayoría de esos empréstitos tienen el sello del Banco Industrial y Comercial de China.

Es un descaro que China ofrezca mil millones de dólares en crédito a Latinoamérica, cuando el mal causado por el partido comunista con la catástrofe sanitaria universal es una enormidad, que ha perjudicado todas las actividades económicas de la región, comenzando por el empleo que según la OIT (Organización Internacional del Trabajo) se perderán 47 millones de puestos de trabajo, con el agregado que la CEPAL(Comisión Económica para América Latina y el Caribe) pronostica que el PIB caerá en el 2020 en estos países -9,1%, lo que aumentará el hambre y la pobreza en grado sumo, subrayando que ese es el resultado del comunismo en su aplicación práctica, un sistema perverso que en Colombia los mamertos añoran desesperadamente.

Nos habíamos preguntado ¿por qué tanto masoquismo y mansedumbre de algunos gobiernos frente al partido comunista chino, culpable de la expansión de la Covid-19 por el planeta? Y al observar las deudas que muchas naciones tienen con China, en donde desde luego hay latinoamericanas, ahí encontramos la respuesta, porque como dice la Biblia en proverbios 22:7 “El rico

se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta”.

Los más 500 mil millones de dólares, con los que por elemental justicia la china debería indemnizar a los países de América Latina por este año, esperando lo que suceda con el Coronavirus a partir del 2021, solamente servirían para paliar algunas de las múltiples calamidades que le ha generado la peste a la población de esta parte de la tierra; debido a que otro renglón importantísimo en donde hay un gran perjuicio para las economías nacionales es el de las exportaciones, que según la OMC (Organización Mundial del Comercio) podría llegar este año en Latinoamérica al -43%; así que todas las consecuencias producto de los estragos ocasionados por la irresponsabilidad del partido comunista chino en el manejo de la Covid-19, tendrían que ser asumidos por el régimen de Pekín, puesto que toda la humanidad es víctima y desde luego nuestra región en particular.

Indudablemente que los gobiernos nacionales deben asumir con toda la responsabilidad que se requiere, el reto de defender a los ciudadanos de semejante plaga que ha puesto en peligro la estabilidad mundial prácticamente en todos los aspectos, con una recesión económica de incalculables consecuencias, y a futuro todavía no se sabe los efectos tan deplorables con los que se llegara a la pospandemia, por esos motivos se deben establecer responsabilidades, pues la especie humana no puede admitir semejante genocidio, que envilece a los pueblos y pone en una situación apocalíptica la vida en el planeta.

Conociendo que la culpa enteramente es del gobierno de China, lo lógico es que se unan las naciones para exigir de Pekín una justa indemnización.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG
Colombia

sábado, 30 de noviembre de 2019

THAYS PEÑALVER: VENEZUELA Y LA PRIMAVERA LATINA

El problema de las primaveras latinas parte de una visión política incorrecta. En Venezuela no hay manera de convencer a muchos políticos de que el Caracazo, el famoso estallido social de 1989 que abrió la puerta a los cambios políticos fue planificado durante muchos años por la izquierda anticapitalista.

Como lo es también el caso chileno hoy. Fundamentalmente es muy difícil, porque la mayoría vio cómo su propio vecindario saltó de manera espontánea a patear las puertas de los comercios de alimentos, para posteriormente abrir las de electrodomésticos y terminaron cargando con reses enteras o con televisores pantalla plana.

En esas acciones, la vasta mayoría de los venezolanos –y hoy los chilenos- lo que vieron fue a sus propios vecinos furiosos, bastante descreídos en política saqueándolo todo y jamás vieron a un comunista instigando a abrir los locales y por eso para muchos políticos y analistas, el Caracazo pasó a la Historia como un fenómeno espontáneo.

Para muchos políticos y analistas, el ‘Caracazo’ pasó a la Historia como un fenómeno ‘espontáneo’… pero yo creo que fue planificado

De la misma manera, los analistas de cuerpos de seguridad, lo que vieron fue a los miles de detenidos y muertos que nada tenían que ver con un movimiento subversivo. Así que el “yo lo viví, a mi nadie me puede echar el cuento”, junto a la ausencia de un supuesto objetivo político como asaltar el centro de poder, son pues las críticas que más se me hacen a la hora de explicar lo que, en mi opinión, por supuesto que fue planificado.

Para entender mi opinión, debemos releer algunos titulares que nos pueden ayudar a comprender nuestras primaveras: “La explosión social fue la voz de los jóvenes por sus frustraciones”, reza uno. “Son los grandes protagonistas” o “Más de un millón de ellos está desempleado”, explican otros.

“Nadie me ha dado una oportunidad; estoy enojado por cómo funciona todo el sistema”, explica un muchacho en las calles a un periodista, mientras que un investigador declara que “muchos (jóvenes) sienten que sus sueños han sido aplastados” y otro más formula que se trata de: “Los jóvenes y desposeídos (..) ignorados por los hacedores de políticas”.

De hecho, en buena parte de las notas, el propio redactor o el investigador aparecen adjetivando las noticias y plasmando sus propias frustraciones mientras que los medios de comunicación dejan de ser intermediarios de noticias para convertirse en justificadores inconscientes de la protesta, endilgándoles el sonoro titulo de “revoluciones”.

Solo que estos titulares y explicaciones, no son de Chile aunque parezcan, son de Londres en 2011.

Toda sociedad por evolucionada y justa que parezca se encuentra en una ebullición permanentemente controlada

Veamos. Toda sociedad por evolucionada y justa que parezca se encuentra en una ebullición permanentemente controlada. Las frustraciones personales del desempleado, del que tiene un mal trabajo o el sueldo no le alcanza, al que no pudo ascender, al que no puede acceder a las oportunidades de estudio, las aspiraciones insatisfechas, las malas decisiones y los fracasos personales, en fin los infortunios de cada quien, se van haciendo manifiestos en todo cuerpo social y en especial en los jóvenes.

Hay que añadir a esto la irresponsabilidad política y mediática del populismo de ambos extremos, un ejercicio constante de quienes explotan el resentimiento como modelo electoral y de los que dividen permanentemente al cuerpo social, sembrando la idea de que unos tienen más que otros, infiriendo que a unos los han robado, así como la explotación electoral de fenómenos basados en la discriminación dentro de ese cuerpo social, es decir el impacto en cada quien de los problemas laborales, raciales o étnicos, sexuales o incluso el odio al inmigrante, que termina incorporándose al criterio común de que hay un responsable de los problemas.

Y esa irresponsabilidad política, continua, metódica durante años, principalmente de sectores que no cuentan con el voto mayoritario, termina simplificando al responsable de que dichas aspiraciones fueron aplastadas, haciendo por ejemplo que la Unión Europea tenga en parte la culpa del verano londinense y el Brexit sea una solución, que España tenga la culpa de que el joven barcelonés no encuentre buen trabajo y la solución sea la independencia o en casos aun más personalistas contra la educación privada, los empresarios, o los inmigrantes como responsables de las desdichas laborales.  

Una explosión social puede ocurrir hoy en Nueva York o Barcelona o Hong Kong o Chile, y el joven que asaltó las calles luego continuará con sus sueños arrasados

Son estas razones y algunas otras, por la que una explosión social puede ocurrir en Nueva York o en Los Ángeles en 1992, tanto como hoy en Barcelona, Hong Kong o Chile, y que después de arrasar con todo, ese mismo joven que saltó a las calles continúe con sus sueños y aspiraciones arrasadas, o quizás y más probable, empeorará su situación. Pero las explosiones descontroladas con características de “revolución”, es decir, las que llevaron a los cambios políticos en cada momento son otra cosa.

Si se investigan en el preciso momento, se pueden descartar absolutamente todas las actividades y paranoias conspirativas de un Fidel Castro dirigiendo el Caracazo, o al chavismo dirigiendo hoy los sucesos de Chile.

Pero si se investigan como la consecuencia, como parte de un proceso más largo, se encontrará en muchos casos la mano de una planificación y organización previa, como lo fue el caso de todos los “azos” latinoamericanos de los 80 y comienzos de los 90, esto es, las primaveras latinoamericanas, que hicieron ingobernables a los países y trajeron a los populistas y neocomunistas al poder. Y eso es lo que ocurre hoy en Santiago.

Es aquí precisamente donde los analistas solo toman las fotos del día y simplifican el asunto con el fenómeno de la “desigualdad” como lo que ocurre en Chile. Es decir, solo explican el momento en el que todo está descontrolado y evidentemente ven a los jóvenes quemándolo todo a su paso en actividades verdaderamente “espontáneas”.

Pero si lo que ocurre en Chile se ve como parte de un proceso, como una semilla que lleva mucho tiempo germinando, el análisis termina siendo completamente distinto.

Es imposible analizar los destrozos de hoy, sin los conatos que comenzaron en 2006 y explotaron entre 2011 y 2013, con la ayuda de Hugo Chávez

Es imposible analizar los destrozos de hoy, sin los conatos que comenzaron a organizarse en 2006 y explotaron entre 2011 y 2013, con la ayuda y asistencia económica de Hugo Chávez, no sólo con los petrodólares sino sustentando teóricos y teorías políticas, organizando estructuras parapolíticas y desarrollando un modelo hemisférico del que incluso hoy se conoce muy poco.

Es imposible desconectar la quema del Metro, sin tomar en cuenta las acciones de los comunistas procastristas y chavistas en 2011 y 2016. Sin tomar en cuenta cómo fueron formados y patrocinadas las figuras actuales de organizaciones juveniles quienes nacieron en democracia y no vivieron el pasado dictatorial. En la infiltración progresiva de los cuerpos del orden publico, en los “movimientos sociales” y de estudiantes por parte de la ortodoxia comunista y sí, literalmente sus hijos.

Es imposible entender lo que ocurre hoy en Chile, sin saber que las cabezas y figuras relevantes del liderazgo estudiantil son socialistas, del partido comunista, e incluso casados con comunistas cubanos y que las formas de organización desde la revolución de los pingüinos es prácticamente la misma que la empleada en muchos de los procesos emprendidos por los comunistas latinoamericanos desde los 80 y no pocas de sus organizaciones han sido financiados por los petrodólares y englobados en los foros comunistas latinoamericanos para integrar movimientos comunes, que no en pocos casos involucraron a los extremos de derecha.

Tampoco es posible separar tales sucesos sin leer el “manual” empleado en Caracas en 1989 o en Chile 2019 pues es el mismo que reconoció Cristina Kirchner: un “manual de instrucciones políticas para saqueos, violencia y desestabilización de gobiernos que tiene su historia y yo quiero ser absolutamente sincera”. Y lo fue porque ellos lo utilizaron en América Latina para demoler al statu quo y con el que destruyeron a las democracias imperfectas y llevaron al poder a los “progresistas” y “populistas.

Porque ese “manual de operaciones políticas” (Kirchner dixit) de quienes “al no poder conciliar con los votos, tienen este tipo de actitudes” apelando a la “articulación de sectores de extrema pobreza con sectores políticos y sindicales” para atacar objetivos específicos como el transporte o los supermercados en 2001, ayudó a causar el sisma que hizo a Argentina ingobernable.

El objetivo político del ‘manuel de operaciones políticas’ acuñado por Kirchner no busca incendiar el Palacio de la Moneda, sino erosionar las bases que sostienen a los gobernantes, más dañino

Ese era y es el objetivo político principal del manual, pues no busca incendiar el Palacio de la Moneda, sino erosionar las bases que sostienen a los gobernantes en el Palacio, que es distinto y más dañino.

En Caracas el detonante fue una señora en un transporte, que terminó con todos los autobuses quemados, pero como Kirchner y su manual, 30 años más tarde confesarían que fue un movimiento planificado al detalle, exagerado por programas de radio que también confesaron que colaboraron y fueron altas figuras del chavismo, en el medio de una huelga de los agentes de orden publico, cuyos propiciadores estaban en el movimiento conspirativo.

Pasan a la Historia como “revoluciones espontáneas” porque a lo que llaman en el manual “la vanguardia revolucionaria” y la “dirección táctica” siempre se les sale de las manos a sus planificadores, cuando las calles ardieron sin la policía -en huelga-, con el sector militar de orden público acuartelado e infiltrado porque sus líderes estaban implicados en un golpe de estado y los medios de comunicación ampliando los saqueos que ahora eran dirigidos y organizados por sectores de la policía.

El mismo manual que el aplicado en Argentina, con una policía que hizo 30 huelgas el año en el que todo ardió y que obligó a usar al ejército.

Por eso el Caracazo y hoy el Chilenazo o Santiagazo son todo menos espontáneos. Y así todo luce que Chile es la nueva nación a la que lograron quebrarle la espina dorsal.

Primero redujeron a Michelle Bachelet a su mínima expresión, porque ella creía –como Carlos Andrés Pérez en Venezuela- que encarnaba los ideales de la vieja izquierda y se equivocó dramáticamente porque ella era la disidente fácil de vencer. Bachelet dejó entrar a los enemigos ancestrales pensando que cortejándolos podría controlarlos y la aniquilaron.

El resto fue fácil porque quedaban los demócratas liberales de varios partidos desnudos que hoy se suicidan, como lo hicieran los de Venezuela y Piñera coloca el epitafio de un modelo cuando exclama: “No supimos entender el clamor por una sociedad más justa”, siendo quizás Chile la muestra de una de las sociedades más justas –dentro de su imperfección- en el hemisferio.

En Venezuela no se logró lo de Bolivia porque la oposición basó sus estrategias en la ilusión de que la ‘espontaneidad’ por si sola lograba sus fines

Lo que nos lleva a Venezuela, ¿por qué después de que saltaran millones a las calles en 2017, con más de 150 muertos y 3.000 heridos durante más de cuatro meses, no se logró lo de Bolivia? Básicamente porque la oposición en toda su corta existencia, basó sus estrategias en la ilusión de que la “espontaneidad” por si sola lograba sus fines.

En otras palabras, fueron formados en la creencia de que el Caracazo fue espontáneo y sus ideales creen más firmes aún que los estudiantes serbios, con una mínima planificación realmente acabaron con la dictadura de Milosevic, como lo vieron en los documentales.

Por lo tanto, no solo su visión de confrontación es errada porque únicamente contempla uno de los cuatro elementos necesarios, sino que han permanecido de espaldas a los fundamentos generales de la ciudadanía y en especial, de los cuerpos armados que han terminado cohesionados en contra de la propia oposición.

A esto habría que añadir que los partidos políticos están destruidos y debilitados estructuralmente, pues carecen de militancia que les permita siquiera establecer una guía programática de movilización mientras que el escaso liderazgo que no está en el exterior, detenido o en embajadas, apenas depende de twitter para generar algunas políticas.

Las acciones y coordinaciones son básicamente muy pobres, no han podido romper el cerco mediático que impide que el mensaje llegue. Pero adicionalmente hay poco contenido programático, ni una línea de propuestas que permita trascender al simple cambio.

De esa manera, mientras la poca población acude y se manifiesta en las calles, el resto ve en todos los canales de televisión un mundo irreal, lleno de programas de comedia, concursos y las noticias que pasan son, como si Venezuela fuera otro país.

En Venezuela hay dos enemigos más poderosos que el régimen: la quimera de la invasión como solución mágica, y que la mayoría ve su futuro fuera de Venezuela y no asume riesgos

A esto se le unen dos enemigos más poderosos que el régimen. El primero fue haber apostado insensatamente por una quimera, una invasión como una solución mágica que no existía y que debilitó durante seis meses la posible estructuración de un verdadero programa político y fijó en el venezolano la teoría de que otros arreglarían sus problemas.

El otro enemigo es que tras años de éxodo masivo, ahora contemplan su futuro fuera de Venezuela y lógicamente toman menos riesgos, por no decir ninguno.

Lógicamente la oposición, que desapareció durante los últimos seis meses quiere ahora retomar algunas acciones, aprovechando las nuevas primaveras y esperando que no termine todo en el invierno, que parece avecinarse.

Thays Peñalver es abogada y periodista, autora de La conspiración de los 12 golpes.

Thays Peñalver
thays.penalver@me.com
@thayspenalver
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jueves, 28 de noviembre de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS:DESENGAÑOS ÚTILES

Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador… el piso de la democracia cruje en Latinoamérica. Mientras la región se entrega a la vorágine que puso a la democracia representativa a caminar en una cuerda floja, mientras en algunos casos parece masticar y escupir sus logros, en Venezuela observamos todo con el desconcierto del hambriento frente al caótico festín. Y no se trata, claro está, de desear para nosotros esos mismos cataclismos; pero es inevitable apreciar otro tenor en las angustias que movilizan a estas sociedades, favorecidas en su mayoría por una evolución que acá luce desdibujada, casi inasible. Desde el apeadero del retroceso, vemos cómo el mundo exhibe un malestar asociado al aumento de expectativas que por ahora resultan del todo ajenas a nuestra precariedad. Comida, salud, seguridad: sometidos por el reino de los imperativos biológicos, el de la esfera doméstica, el oikos, en nuestro país resulta cada vez más difícil salir “de uno mismo” para entrar libremente en el espacio público, el de la polis.

Entretanto, muchas democracias que creíamos funcionales saltan hoy al banquillo de los acusados. Y los venezolanos, émulos de Tántalo, una y otra vez apartados del fruto o del agua que aliviaría esta avidez de cambios que tanto nos desordena, debemos ser testigos del inopinado descarrilamiento… ¿se agotó la democracia antes de que pudiésemos alcanzarla? Conscientes de nuestra desventaja, la conmoción obliga a hacer preguntas, a procurar algunas explicaciones: ¿cómo se vincula ese feroz desengaño al siempre traumático acomodo entre utopía y realización? ¿Es este un signo del acabose de la democracia, de su colapso definitivo como sistema, o habla más bien del puntual desempeño de sus operadores, de quienes le dan rostro e identidad precisa? 

En cuanto al primer planteamiento, importa considerar las tensiones entre el envión del deber y la resistencia del ser. “Así como hay un realismo malo, en el extremo opuesto hay un idealismo malo: el perfeccionismo. (...) El problema consiste en establecer la distinción entre ideales bien entendidos y mal entendidos, y por lo tanto entre ideales bien empleados y mal empleados, en donde el perfeccionismo es el modo equivocado de entenderlos y emplearlos”, apunta Giovanni Sartori. En tanto régimen que camina a contracorriente, que desafía esas “leyes inerciales que gobiernan a los grupos humanos” y alientan la prosaica afición por el poder, la democracia enfrenta una paradoja: la de un ideal que demanda fe en nuestros más sublimes rasgos, pero cuya concreción es imposible sin efectivos demiurgos, sin la asistencia de esa visión realista que según Constant, interpone principios intermediarios, portadores de medios de aplicación.

¿Es posible que esa confusión esté retratando el fin de la gran infatuation inicial; un proceso que podría llevar, ora a comprometerse con la mejora de la calidad de lo existente, ora a encresparse y confundir la tentación de la sustitución con la regresión autoritaria, gracias al influjo de ese idealismo mal entendido y peor empleado? A los signos del malestar en curso, por cierto, habría que añadir las polémicas irrupciones de neo-populistas, xenófobos o ultranacionalistas al estilo de Trump u Orbán. Liderazgos del todo alejados de ese centro político en el que cobra cuerpo la democracia, expertos en medrar en la herida abierta, la desconfianza que suscita la decepcionante mediación de actores e instituciones.

Esto lleva a aterrizar en la segunda consideración. Una crítica atada a factores como la erosión del vínculo de representación entre partidos y ciudadanos, y que conduce a la desafección cívica, a la dilución de los espacios de participación y la pérdida del interés de los convocados, parece estar en la base de la anomalía en curso. Estudios indican que cuanto más bajos son los niveles de confianza en los partidos, tanto peor son los niveles de satisfacción respecto al sistema y sus oportunidades. La voz de alarma resulta especialmente importante para nuestro país, donde la mayoría de los partidos todavía no logra completar una genuina labor de democratización de sus estructuras tras la bomba de destrucción que activó la llegada de la revolución bolivariana. 

Pero “en lugar de enfurecerse contra la noche que viene”, como escribe Adam Tooze al citar a Runciman, conviene adoptar una actitud de “realismo desilusionado”. A expensas de datos que miden la hondura del cisma entre políticos y ciudadanos (y los extemporáneos ecos de 2014 ó 2017 en un contexto muy distinto ponen en evidencia esa desconexión) lo útil es alistarse para superar lo superable, la reparación del ethos extraviado y asiento de la eventual regeneración de la democracia en Venezuela. Sin “idealismos malos”, lo sensato es optar por lo que funciona. El rescate del voto, del diálogo, el respeto por las minorías o la horizontalización del intercambio, por ejemplo, serán prácticas que marquen la diferencia cuando todo obligue a recomponer una potencia que hoy luce trágicamente menguada.

Mibelis Acevedo D.
@Mibelis

domingo, 3 de noviembre de 2019

MERCEDES MALAVÉ: GOLPE DE TIMÓN

Hace cuatro años veíamos con optimismo el surgimiento de alternativas al populismo apoyadas por mayorías electorales. Circulaban mapas de América Latina ilustrando el cambio del color rojo al azul. Soñábamos con que, de ahora en adelante, se implementarían medidas necesarias para combatir la inflación, el despilfarro, el gasto público, etc., para conducir a los países hacia un desarrollo económico integral, sostenible y hasta ecológico. Hoy debemos entender que implementar políticas adecuadas en materia macroeconómica requiere de mayores consensos sociales. No basta ganar una elección basados en un discurso de crítica al contrario, promoción de escándalos y denuncias de corrupción. Es necesario establecer dinámicas de acuerdos, comunicación recíproca y aprobación de abajo hacia arriba. Que nazcan de la misma sociedad organizada y que sus demandas sean escuchadas desde el primer momento.

La alternativa

Pienso que América Latina reclama gobiernos de centro, altamente comprometidos con el interés nacional; que coloquen las demandas de los ciudadanos y su fuerte reclamo de equidad social por encima de intereses económicos, variables macroeconómicas y recetas foráneas. Cada país debe encontrar sus propios mecanismos de diálogo social, y los partidos políticos han de impulsarlo con la misma fuerza con la que completan sus cuadros electorales. Necesitamos políticos de centro que no se dejen llevar de planteamientos extremistas, bipolares y mucho menos injerencistas; que reclamen por el respeto a los pueblos latinoamericanos, a sus tradiciones ideológicas y a la libre determinación de su destino que bastantes guerras nos ha ocasionado.

El año que viene Venezuela tiene el gran desafío de salvaguardar dos instituciones democráticas, garantes de la libertad y el cambio en paz: las universidades autónomas y el parlamento nacional. Debemos preguntarnos con sensatez e inteligencia de qué han servido actitudes como la abstención y el desconocimiento de sentencias judiciales. Hemos de reconocer que las grandes victorias de las fuerzas democráticas han sido electorales, pese a la ausencia de condiciones, violaciones sistemáticas a la ley de procesos electorales y al ventajismo grosero. Nada obsta para que una fuerza electoral masiva y contundente no se lleve todo por delante como un tsunami.

Rectificar

Es necesario evaluar la estrategia que la Asamblea Nacional se planteó desde enero de este año. La directiva del parlamento nacional es el primer responsable de emprender las rectificaciones pertinentes, como voceros más importantes de la oposición. Hoy en día, líderes del mundo y del hemisferio dan ejemplo de aceptar errores y enmendarlos en primera persona. No iría en detrimento del liderazgo de los diputados que encabezan la Asamblea Nacional asumir la decisión de abrir su liderazgo a la representación de todas las fuerzas democráticas venezolanas, en lugar de seguir actuando como un dudoso apéndice del Departamento de Estado.

Vengo de recorrer el estado Mérida y no hay palabras para describir las penurias que están atravesando. El problema de la gasolina afecta a los productores: 80% de la producción de frutas y hortalizas del país se produce en la zona baja de la cordillera andina y no hay gasolina. Productores pierden cosechas porque no hay quien las distribuya. Colas entre 4 y 6 días mantiene a los transportistas en un paro técnico. En la Universidad de Los Andes la deserción estudiantil es altísima: estamos hablando de aulas de 60 y 80 alumnos que hoy sólo tienen entre seis y diez. Hay un importante número de jóvenes que no asisten a la universidad porque no hay transporte ni tienen qué comer. La situación de los servicios básicos es deplorable. A la solución de esos enormes padecimientos nos debemos, y hasta ahora la estrategia de poder dual no ha sido útil excepto para hacer propaganda, sosteniendo decretos y consignas de autoayuda.

Mercedes Malavé
@mercedesmalave

viernes, 6 de septiembre de 2019

ENRIQUE G. AVOGADRO: CANALLAS LENGUARACES

"Pondrá en pie, según la fórmula de Juan Claudio Lechín, 'un caudillismo  mesiánico basado en la delincuencia', una dictadura narco-populista". Laurence Debray

Las multitudinarias manifiestaciones del sábado encendieron luces rojas en el tablero de control del Frente de Todos, que esperaba un paseo tranquilo y triunfal hasta octubre. Rápidamente, el Instituto Patria ordenó a Alberto Fernández que dinamitara el tácito acuerdo que lo vinculaba a Mauricio Macri para mantener la calma en la economía hasta las elecciones; el candidato, obediente, dejó de lado su disfraz de estadista y salió a incendiar la pradera, aún a costa de dejar la tierra arrasada. 

Bastaron unas frases falsas suyas el lunes para que, otra vez en menos de quince días, todo volara por el aire. Con el sablazo que implicaron sus dichos acerca del interés del FMI en adelantar las elecciones expresado por sus funcionarios que nos visitaban, nuevamente nos hizo retroceder al mismo tembladeral que se produjo el 12 de agosto, cuando los mercados entraron en pánico por el triunfo de la fórmula Fernández² en las PASO. 

Esa repetida reacción negativa, que llevó a otra escalada del dólar -que repercute instantáneamente sobre la inflación- y del riesgo-país, muestra a las claras qué opina el mundo respecto a la posibilidad de un retorno kirchnerista al poder. Y, sobre todo, expone el enorme desprecio que esa banda de canallas siente por los sectores más pobres de la sociedad. 

La otra maniobra de pinzas sobre la Casa Rosada la constituyeron las masivas marchas, organizadas para conservar el abyecto dominio de la calle y comenzar la agitación -de manual revolucionario- en busca de la destitución del Gobierno. Gran cantidad de organizaciones movilizaron a una masa de pobres sodomizados por sus dirigentes, que lucran con subsidios y planes de todo tipo; fue patético escuchar a los asistentes entrevistados por canales de televisión, ya que todos dijeron ignorar para qué estaban allí. 

Se intenta repetir así lo sucedido en diciembre de 2001, cuando se ahogó financieramente a la administración de Fernando de la Rua, se ejecutó el "plan helicóptero" que costó tantos muertos y, poco después, se concretó la devaluación asimétrica que se llevó todos los ahorros de los argentinos. 

Conociendo muy bien a qué extremos de violencia está dispuesto a llegar el Foro de San Pablo para recuperar en América Latina el poder para el "socialismo del siglo XXI", y el apoyo militar y económico que recibe de China, Rusia e Irán, tal como sucede con Cuba, Nicaragua y Venezuela, me sorprendió la suave calificación de "autoritario" con que Alberto Fernández describió al genocida régimen de Nicolás Maduro, cuando ya sus crímenes se encuentran probados por el informe de Michelle Bachelet, la inobjetable responsable de los derechos humanos en la ONU. 

El Foro, el 28 de julio en Caracas, resolvió "apoyar al movimiento popular de Argentina, que ha logrado conformar una alianza unitaria en el Frente de Todos, . para enfrentar al macrismo .", el Nº 2 de la dictadura, (Diosdado Cabello) advirtió a Alberto que no se crea que el elegido será él puesto que los votos son de Cristina, y las FARC colombianas han publicado su propio documento apoyándola. 

Ambos temas -FMI y relaciones exteriores- se concatenan porque los mercados voluntarios de crédito internacional se encuentran cerrados, a cal y canto, para nosotros, defaulteadores seriales. ¿A quién recurrirá el candidato, si llegara a Presidente, para pedir dinero cuando necesite pagar las cuentas del populismo que pretende reinstalar? Las opciones serán escasas: al Fondo será inútil rogarle y ya sabe que su jefa y candidata a Vicepresidente no cuenta con la simpatía de nadie. Su amenaza al mundo occidental de recurrir a China, además de los conflictos que generará con nuestros actuales aliados, conlleva el enorme riesgo de mayores exigencias por parte de Xi Jimping en materia de bases militares y de materias primas, absolutamente indispensables para el gigante asiático en su actual situación de guerra comercial con Estados Unidos y de desaceleración de su economía. 

Cuando ya se ha comprobado que todos los activos argentinos (bancos, empresas, títulos, etc.) valen la mitad que de lo que valían el 9 de agosto, cuando está muy claro que serán Cristina Fernández y Carlos Zannini quienes gobiernen y nos lleven sin escalas hacia el peor infierno, cuando sabemos que será inevitable la impunidad de los ladrones, cuando un triunfo permitirá que los dueños del narcotráfico regresen al poder, cabe preguntarse: ¿están locos tantos argentinos?, ¿cómo no perciben esa realidad?, ¿cómo muchos, que han visto sus fortunas licuarse en pocos días, siguen financiando este demencial proyecto?, ¿cómo privilegian una imposible tranquilidad en sus bolsillos sobre su futuro y los de sus hijos y nietos? 



El sábado pasado, muchos dijimos que ¡sí, se puede! Se pueden conservar las instituciones de la República, se puede respetar la Constitución y no modificarla, se pueden garantizar la libertad de prensa y de cátedra, se puede mejorar el servicio de justicia sin convertirla en militante, se puede meter presos a los ladrones y a los corruptos, se pueden seguir combatiendo la droga y el delito, se pueden hacer obras públicas sin monstruosos sobreprecios, en fin, se puede vivir en libertad, ejerciendo nuestros derechos y respetando a ultranza los de los demás.



Nada está perdido, aún la batalla está por librarse. Pero, para triunfar, todos quienes pensamos así deberemos trabajar arduamente, explicando a nuestros amigos y vecinos qué se juega, exigiéndoles que vayan a votar, convenciendo a quienes ejercieron el "voto castigo" en las PASO, fiscalizando las elecciones para garantizar su transparencia. La Argentina que soñamos nos lo exige.



Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro

jueves, 16 de mayo de 2019

IBSEN MARTÍNEZ, GUAIDÓ Y LA OLIGARQUÍA ARMADA

Sin la aquiescencia de la cúpula militar, sin su participación activa en el saqueo de la industria petrolera y de la minería no es posible dar cuenta del hambre y la angustiosa miseria que asolan Venezuela

Bien vista, la premisa estratégica mayor de la Operación Libertad, liderada por Juan Guaidó, consiste en suplicar —conmover y rogar— a los patrióticos militares venezolanos que por favor vuelvan a nosotros sus ojos misericordiosos y por vidita suya nos concedan la gracia de algo que al cabo es lo único que saben hacer, aparte de violar la Constitución, robar al erario público y atropellar civiles. 

Algo que ha sido su especialidad desde que el Diccionario Polar de Historia de Venezuela alcanza a recordar: derrocar Gobiernos. Derrocarlos y enseguida entrometerse en la vida pública de la nación, claro, para hacerse ricos contra reloj. Se me dirá que no es eso lo que hoy se les pide, sino que regresen juiciosamente a la senda que traza la Constitución, retiren su apoyo al letal usurpador que es Maduro y se pongan a la orden de la legitimidad civil encarnada en Guaidó.

Sin embargo, 120 días no han sido suficientes y ello no ha ocurrido hasta ahora. La explicación más socorrida está en la sujeción de los altos mandos a la feroz contrainteligencia cubana. Vienen a demostrarlo las muchas decenas de oficiales opositores de todos los rangos que, vigilados por el protervo Sebin del G2, han sido apresados y acusados de sedición. Todo el horror del Estado policial no aminora el importante papel que juega la innata corrupción de la dictadura chavista en la indiferencia de la mayoría de los oficiales. La inconcebible corrupción que en menos de 20 años ha dejado en bancarrota al país más rico en reservas petrolíferas del mundo lleva uniforme verde oliva y boína roja.

Sin la aquiescencia del top brass de las FANB, sin su participación activa en el saqueo de la industria petrolera y de la minería no es posible dar cuenta del hambre y la angustiosa miseria que asolan Venezuela.

Los militares venezolanos —incluyo al generalato opositor en retiro—, no han ganado una guerra exterior desde 1824. A cambio de ser por completo superfluos a la historia militar del planeta —ni un Trafalgar ni un Waterloo ni una playa de Omaha— , su irrupción en la vida pública nos ha costado a los civiles casi 200 años de muertes, prisiones y destierros. Y el incesante asalto a mano armada —nunca mejor dicho— a las arcas públicas.

Sin embargo, y a sabiendas de ello, miles de venezolanos salen a las calles, a instancias del carismático e inatrapable Guaidó, en la certeza de que sus manifestaciones pacíficas serán atacadas a tiros por hordas de delincuentes motorizados. Arrostran detenciones ilegales, desapariciones forzosas en mitad de una hambruna sin precedentes ni solución a la vista. Todo esto ocurre al mismo tiempo de un colapso generalizado de la energía eléctrica, del suministro de agua y todos los servicios de salud, sujetos los ciudadanos a la censura telemática que acompaña una implacable persecución de periodistas. Todo este sacrificio ha sido hasta ahora por completo inconducente.

Así llegamos al 30 de abril, episodio que se ha revelado como una conjura de testaferros de decenas de altos rangos militares y figuras civiles —digámoslo así— del régimen en un endeble pacto la facción opositora que ha logrado, con audacia, determinación, influencias internacionales y astucia, allegar considerable control sobre el futuro de los activos petroleros de la nación.

Nadie en la oposición activa ha desmentido hasta hoy el muy bien averiguado relato, brindado por el integérrimo portal investigativo Armando.info, de las tortuosas conversaciones que luego de meses desembocaron en aquella jornada y que la reacción de John Bolton vino a confirmar.

Igual que el tango Cambalache del gran Discépolo, se trata de factores de oposición y de la dictadura “ revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos”, a saber: generales carceleros y torturadores que, tras videograbar lloriqueantes arrepentimientos en el horrísono español hablado de nuestros militares, hoy son aliviados por EE UU de las sanciones que pesaban sobre sus dineros mal habidos y recibidos como héroes de las Termópilas por cierta oposición.

En franca inteligencia con los de más arriba, participaron en las conversaciones celebérrimos “empresarios” del salvaje capitalismo de amiguetes chavista y hasta el mismísimo presidente del Tribunal Supremo de Maduro. Sus interlocutores fueron líderes de oposición exiliados y viajeros frecuentes, líderes bajo régimen de prisión domiciliaria, líderes que vienen desde hace tiempo abogando por el fin de la usurpación, la conformación de un gobierno de transición y elecciones libres.

El abominable Maikel Moreno, por boca de un emisario, entra en tratos con Julio Borges quien, para el chavismo puro y duro, es no menos abominable y, junto con el general Vladimir Padrino, ponen secretamente en marcha un proceso que los lleva a invitar a John Bolton a la mesa. ¿Quién dijo que no es posible el diálogo?

Faltaría solo sacarlo de la trastienda a ver qué pasa.

Ibsen Martinez
@ibsenmartinez

miércoles, 8 de mayo de 2019

BEATRIZ DE MAJO, LATINOAMÉRICA, FOCO DE LA RUTA DE LA SEDA. (II)


No referíamos la semana pasada a esta nueva iniciativa de Pekín y la influencia que desea consolidar en el área geográfica de Latinoamérica. Si los préstamos chinos comportan condiciones draconianas o no, como asegura Mike Pompeo, no es tema de esta entrega. Lo que sí es claro es que existe un esfuerzo sostenido de la potencia de Asia en penetrar nuestra región en temas diferentes al del mero comercio.  

La realidad nos muestra que una vez que Panamá dio el primer paso para incorporarse a la nueva Ruta de la Seda en noviembre de 2017, lo hicieron Uruguay, Ecuador, Venezuela, Chile, Uruguay, Bolivia, Costa Rica, Cuba y Perú. 

Solo el elevado volumen de los préstamos involucrados en el proyecto chino para nuestra región suena descomunal e involucra decisiones preocupantes para los americanos. Antes de que el primer país de nuestra área se sumara formalmente a la Ruta de la Seda, China ya había efectuado financiamientos en Venezuela, Brasil y Ecuador, para proyectos energéticos y de infraestructura por US$45.800 millones, mientras que el Banco Mundial y el BID sólo desembolsaron US$19.800 millones”. 

Ahora hay organismos de investigación de las relaciones bilaterales que se refieren a intención de desarrollo de proyectos con fondos chinos por más de 250.000 millones de dólares. Ello es lo que explica que las tensiones entre Estados Unidos y China tenderán a subir de tono, como está ocurriendo por las mismas razones en las zonas de las rutas marítimas del Artico.   

Hay países que generan, evidentemente, más irritación en Washington que otros. México, su controvertido socio, es uno. Este país resulta un imán para las actividades chinas por la talla de su geografía, el tamaño de su población y el alto nivel de desarrollo que exhibe. Por ejemplo, allí China planea invertir en uno de los proyectos más destacados en cuanto a posibilidad de rendimiento económico como lo es el corredor   del istmo de Tehuantepec, una franja de tierra delgada, donde el Atlántico y el Pacífico están separados por apenas 200 km.  La mano de China se encuentra metida allí hasta el codo en el nuevo intento de construir un trecho ferroviario. Un corredor ferroviario a través de este istmo equivaldría a un mini Canal de Panamá y se transformaría en un nuevo atajo entre los dos, océanos.  

Otra muestra de tentacularidad es el la infraestructura del ferrocarril entre Perú y Brasil capaz de mejorar y facilitar las exportaciones y las importaciones de estos dos grandes países con China. Como estos anteriores, los ejemplos de penetración china en la región abundan y se centran en temas de gran calado.  

Su gravitación en las actividades económicas venezolanas debe ser mencionada. Petróleo, agricultura, vías de comunicación y empresas básicas son un indicador del rol que China está llamado a jugar en el futuro de una nación de deberá reinventarse en el corto plazo. 

En Argentina, a fines de 2018 anunciaron fondos destinados al desarrollo de energía térmica, solar, eólica, ferrocarriles y carreteras en montos superiores a 5.000 millones de dólares. Chile no se salva, con inversiones en 2018 cercanas a los 10.000 millones que van desde el área de las minas, la distribución de energía eólica, la producción de vinos, la explotación de salmones y hasta la banca. 

Y así sucesivamente. Dentro del ideario chino el objetivo de la nueva Ruta de la Seda es simplemente el de acortar la distancia entre estas áreas y el pujante país chino. Pero su radio de acción y su penetración son tan vastos que resulta inevitable que se convierta para el mundo ajeno a China en un verdadero truco geopolítico. O en términos más coloquiales, en una fastidiosa piedra en el zapato. 

Beatriz de Majo
@beatrizdemajo1

miércoles, 1 de mayo de 2019

BEATRIZ DE MAJO, LATINOAMÉRICA, FOCO DE LA RUTA DE LA SEDA. (I)

Hace dos mil años cuando la seda era el producto estrella de los mercados, la ruta de los buques que la transportaban, fue un espacio de acción comercial que conectaba a China, el único productor, con Mongolia, el subcontinente indio, Persia, Arabia, Siria, Turquía, Europa y África. La Nueva Ruta de la Seda, el proyecto emblemático del gobierno de Xi Jinping formulado en el 2013, y el que labrará su nombre en la historia de las relaciones externas de China, es, en la realidad, un gigantesco fondo de recursos financieros para ser invertido en obras de infraestructura en el mundo entero. 

Como una inmensa telaraña, la nueva ruta tiene un espectro de acción bastante más amplio y tiene como propósito final conectar eficientemente al país asiático con Europa, Medio Oriente, África y América Latina con la finalidad de generar, a través de la interacción entre los países, una inmensa y poderosa área de influencia china en prácticamente todo el globo terráqueo. 

En nuestra área geográfica latinoamericana la tentacularidad china se inició bastante antes de la formulación de este proyecto y revestía, antes del 2013, la forma de un creciente y masivo comercio de exportación con algunos de nuestros países al igual que adquiría la forma de importantes inversiones bilaterales en proyectos de interés común con el país receptor. 150.000 millones de dólares en poco más de una década. 

El entramado de relaciones que se ha creado entre China y países del entorno geográfico nuestro, como Perú, Ecuador, Argentina, Chile. Uruguay, Bolivia, Costa Rica, Cuba y Venezuela no es deleznable y lo propio es considerar que el país asiático ha estado construyendo esta área de influencia estratégica y geopolítica de gran envergadura de manera planificada. Lo novedoso del asunto es que, en el presente, ya el gobierno chino admite de manera explícita su interés y su intención de estrechar sus lazos con áreas pujantes como las que existen en todo el Continente nuestro y hasta anuncia los montos que pudiera estar interesado en destinar a este propósito. Para esta hora son ya 115, según el gobierno de Pekin los países que han manifestado su respaldo a la iniciativa.  

Pero mientras a cada día que pasa las naciones del mundo encuentran más ventajas en aliarse a China para conseguir un beneficio financiero, la crítica norteamericana se vuelve más ácida en torno a ella. El Presidente Trump parecería haber instruido a sus más connotados representantes y voceros para torpedear lo que se considera una abierta incursión en lo que, hasta nuestros días, ha sido un área estratégica de influencia de Norteamérica.  

No cabe duda de que el financiamiento de proyectos como puentes, ferrocarriles, carreteras, aeropuertos y otras obras de infraestructura comporta un beneficio para los aportantes de fondos y sería necio creer que se trata de iniciativas filantrópicas.  La meta no es solo la de expandir el comercio sino de generar un repago beneficioso para el prestamista. Nada más justo. Tampoco es equivocado aspirar a compartir liderazgos con otras potencias.  

Estados Unidos, sin embargo, no termina de digerir que el mandatario chino, Xi Jinping, haya verbalizado un nuevo llamado el sábado pasado para que más países se unan al vasto proyecto de infraestructuras de Pekin. Pareciera que un nuevo choque de trenes esta por producirse en un horizonte temporal cercano.  

Mike Pompeo acaba de calificar estos flujos de dinero para las naciones al sur del Rio Grande como “prestamos corrosivos”. 

Beatriz de Majo 
@beatrizdemajo1

lunes, 18 de febrero de 2019

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ, EL CHAPO CULPABLE, LA DROGA GANA


La semana pasada y para su sorpresa, José Guzmán Loera, El Chapo, mexicano, es declarado culpable en Brooklyn, Nueva York, de los 10 cargos de traficar droga a EEUU en un juicio de jurado que dura 11 semanas aunque el comercio de estupefacientes, sobre todo de Latinoamérica, seguramente continúe porque históricamente la muerte de un Pablo Escobar, un Roberto Suárez y otros renombrados de esta actividad, como el veredicto y seguramente la cárcel para El Chapo, no harán mella ni mucho menos en el corazón, causa y razón de este mal endémico que es… la desgraciada e inmensa demanda de droga de EEUU que tiene sobre todo a México en una crisis moral sin precedentes donde el homicidio, las desapariciones, las fosas comunes y las docenas de delitos asociados con el narcotráfico y derivados de él son, desde hace años, pan terrible de todos los días que ni las fuerzas armadas mexicanas, la DEA y otras fuerzas, pueden controlar, menos coartar. El 25 de junio se dará sentencia al veredicto de El Chapo. Y la verdad es que no cambiará nada. La droga seguirá ingresando por puertos y puestos fronterizos establecidos… y no por donde Trump quiere edificar muros. 

La desolación moral y el desparpajo político causados por la cocaína y sus entretelones de gigantesca corrupción de todo nivel, tanto en EEUU como en varios países latinoamericanos, no pasarán a la historia a no ser que EEUU, dado el fracaso de décadas, legalice… ¡ojo!… le-ga-li-ce… el consumo de cocaína lo que eliminaría poco menos que ipso facto el 95% del problema. Si no hay lucro no hay comercio, y si no hay comercio no hay “el pusher,” “vendedor” o “dealer” de droga en los barrios, escuelas, universidades y demás sitios estadounidenses. Como dice la revista The New Yorker: “El verdadero motor del tráfico de marihuana, cocaina, metanfetamina, heroína y fentanilo no es la habilidad commercial de los traficantes mexicanos, sino la desenfrenada e insaciable demanda de los adictos y consumidores estadounidenses. No es cuestión de la frontera…” Y Europa tampoco se escapa de la necesidad de legalizar el consumo de cocaína cuyo comercio afecta incluso a huestes africanas. 

Que al mismo tiempo hay que educar sobre todo a los niños y jóvenes, tal como se les habla hoy en forma sistemática del peligro del consumo de alcohol y tabaco, no hay duda. Mientras no se legalice el consumo de cocaína, “los Chapos” surgirán con sus séquitos de barbarie y consignas de crimen y abuso sobre todo de la mujer. Trasciende que al Chapo solo gustaban niñas de 13 años de edad… lo que, si es cierto, no solamente sería criminal sino que es un aberrante producto de la demanda de cocaína por parte del mundo que gusta autodenominarse “desarrollado.” En Latinoamérica, sobre todo en México, Colombia, Bolivia y otros, mucha gente tendría que encontrar otra fuente de lucro fácil… lo que pondría coto a cuantiosa anomalía socio-política de todo nivel.  

El cómico estadounidense Trevor Noah dijo luego del veredicto, en el televisivo “Late-night comedy,”que le preocupaba el jurado del juicio de El Chapo: ”Me gustó cuando dijeron que habían deliberado 34 horas cuando en realidad deliberaron solo cinco minutos… y las otras 35 horas y 55 minutos se fueron en descripciones de reservaciones de vuelos, en cambiar sus nombres y en apuntarse para hacerse cirugía plástica.” Según el NYT, El traficante, A. Carrillo F., o “Señor de los cielos” se dijo que había muerto tras someterse a esa cirugía.

Jorge V. Ordenes-Lavadenz
@JvordenesV

martes, 22 de enero de 2019

ERNESTO GARCÍA MAC GREGOR, TROPEZAR CON LA MISMA PIEDRA, VERDADES DOLOROSAS


El estigma mayor de Latinoamérica ha sido la izquierda revolucionaria, ese aborto del fracasado comunismo internacional, portador del concepto errado de justicia social, de aquel igualitarismo retrógrado que incita a repartir sin producir, de aquella costumbre masoquista de culpar a otros por nuestra propia incapacidad.

No había transcurrido una década del fiasco cubano, cuando en Perú,Velasco Alvarado, en 1968, mediante un golpe de estado (llamado revolución porque golpe suena a derecha), instaló una dictadura comunista (sin mencionar la palabrita porque metía miedo), “democrática” (como la República Democrática Alemana soviética).

Y así comenzó la misma cantaleta izquierdista de todas las utópicas dictaduras comunista. La infaltable Reforma Agraria, para acabar con los latifundistas que les robaron la tierra al pobre campesino etc., etc., sin entender que estos agrestes labriegos son indios disfrazados de trabajadores, sin ansias de superación, conuqueros mono productores no rentables.

Se alió con la URSS, expropió la banca, los medios de comunicación, la pesca y minería (gallinita de los huevos de oro), y creó más de 200 empresas estatales. De inmediato, las tierras dejaron de ser productivas, los precios de los minerales se desplomaron, las empresas se convirtieron en elefantes blancos y hasta las anchoas se alejaron de la rica costa peruana.

Un replay del fracasado comunismo peruano se repitió con la “Vía Chilena al socialismo”, que provocó el caos marxista en ese país, con bachaqueros, colas, desabastecimiento, incluyendo superinflación del 1000%. Allende no se voló la tapa de los sesos por marxista, sino por incompetente. Después vendría el chavismo a destruir el país más rico de Suramérica.

Los ideales no siempre resultan verdades, el desmoronamiento del socialismo mundial es un ejemplo claro. Los golpes de la vida enseñan, aunque algunos no aprenden y siguen tropezando con la misma piedra. Porque como dice Aníbal Romero, no importa cuántos reveses históricos se produzcan en nombre de esa fantasía, cuántas muertes, desencantos, frustraciones y ruina deje a su paso el socialismo; después la utopía renace y reencarna en nuevos tiempos y lugares,generando los mismos desastres y desilusiones. Que oiga quien tiene oídos…

Ernesto García MacGregor
@GarciaMacGregor 

miércoles, 9 de enero de 2019

GUILLERMO A. ZURGA, LA POLÉMICA DIPLOMACIA DEL PAPA FRANCISCO


Los católicos y demócratas, hemos estado esperando que El Papa Francisco, se pronuncie clara e inequívocamente, sobre la situación de las dictaduras o gobiernos totalitarios existentes hoy día, que oprimen brutalmente a sus respectivos pueblos. Ciertamente, lo ha hecho en varias ocasiones, pero sus declaraciones llevan un dejo de ambigüedad que preocupa al universo de demócratas del mundo, puesto que, papas anteriores, han sido más claros y contundentes ante las dictaduras, cumpliendo así con las grandes mayorías que reclaman libertad, justicia en sus países donde existen tales gobiernos inhumanos, que violan constantemente sus derechos humanos.

Ese es precisamente el punto. No es conciliación lo que reclaman los pueblos, puesto que eso es imposible lograrlo con esas dictaduras delincuenciales a las que nos referimos. Esos pueblos reclaman libertades, trato humano adecuado y respeto a sus derechos, lo cual pedírselo a una dictadura, son como palabras al aire. Es muy extraño, que el papa Francisco, cambie repentinamente la filosofía de la Iglesia Católica, la cual antes estaba alineada con el mundo de la democracia y las libertades, entre las cuales, la de culto, es negada en las dictaduras comunistas que el bien conoce y pareciera que evita cuestionarlas y pareciera proteger.

Recuerdo un discurso en México, donde el Papa Francisco, repudiaba al capitalismo o sistema económico de libre mercado, acusándolo de ser la causa principal de la pobreza mundial. En estos momentos China, un país con ideología política marxista leninista está demostrando que ese razonamiento ha estado equivocado por siglos, puesto que con el uso del capitalismo, estaría sacando de la pobreza, a millones de ciudadanos chinos.

Esta postura, pasiva, al parecer y excesivamente conciliadora del papa Francisco debería llamarlo a la reflexión, puesto que una gran mayoría demócrata en el mundo, pudiera estar inconforme con la misma, sobre todo en Latinoamérica, región donde él nació. El pueblo católico de la región americana, pareciera que le pide al Papa Francisco con humildad, que se pronuncie claramente sobre lo que sucede en Cuba, Nicaragua y Venezuela, dado que ese apoyo a la democracia, pudieran estar necesitándolo millones de feligreses católicos en dichos países, donde la santería, el babalao, la brujería, y demás rituales satánicos que contradicen a la religión católica, y se consolidan cada vez más en esos países.

En virtud de que la iglesia Católica siempre ha estado al frente de reclamos y posiciones humanas en defensa de los explotados y oprimidos; esperamos esperanzados que esa carta que le enviaron recientemente 20 expresidentes de repúblicas latinoamericanas, le hagan reflexionar y cambiar de postura respecto a ser más concreto y directo en sus reclamos al llamado de la paz, la justica, las libertadas y los derechos ciudadanos, en las regiones aludidas. Con todo respeto al catolicismo, el cual profeso, y a su santidad, Papa Francisco, le solicito humildemente, me bendiga a nombre de Dios, nuestro señor.

Guillermo A. Zurga
@Apresivo

miércoles, 9 de diciembre de 2015

ARIEL PEÑA, EN LATINOAMÉRICA, EL MARXISMO TAMBIÉN TIENE QUE IR AL BASURERO DE LA HISTORIA, DESDE COLOMBIA

La apabullante derrota electoral del  pasado 6 de diciembre que sufrió el  chavismo ( versión del marxismo en Venezuela) a manos  de la oposición de la Mesa de la  Unidad Democrática, quien alcanzo la mayoría calificada con un número de diputados por encima de 112,dejando al socialismo del siglo XXl en una absoluta minoría, se debe tomar como una analogía de la caída del muro de Berlín acaecida hace 26 años, en donde se  derrumbo  el “socialismo real” que esclavizo a Europa oriental durante varias décadas, a   lo anterior se agrega el triunfo  en Argentina de Mauricio Macri del partido Cambiemos que  es como el ariete de un efecto domino, que llevara a la región a mandar también a la basura de la historia al marxismo,    enemigo indudable  de la humanidad.

La desgracia Latinoamericana con el comunismo totalitario ha ido de la mano del sátrapa de  Fidel Castro, que antes morir  vera su obra criminal en ruinas, pues fue quien armo a 26 grupos terroristas marxistas en 13 países en la década de los sesenta del siglo pasado, patrocinado por la Unión Soviética, y ante   la caída del llamado campo socialista en el viejo continente, monto con Lula Da Silva el foro de Sao Pablo en 1990, para llevar a nuestros países  a una federación socialista en donde las naciones serian convertidas en provincias, por ello  Hugo Chávez en sus alucinaciones quería armar la Unión Soviética Latinoamericana usando a Venezuela  de punta de lanza.

A Lula Da Silva expresidente de Brasil y antiguo dirigente sindical, los pueblos latinoamericanos no lo podrán excusar jamás por haber creado con Fidel Castro el foro de Sao Pablo, para reverdecer al marxismo, porque en el abc del sindicalismo una de las primeras lecciones que aprenden los dirigentes es  acerca de la derrota indiscutible que sufrió  Karl Marx en la primera internacional de los trabajadores en el siglo XlX, en donde los obreros repudiaron sus tesis absolutistas por burocráticas e inhumanas, ya  que impulsaban una dictadura perpetua en contra de las masas, siendo  desde ese entonces el marxismo una patraña de engaño al proletariado, y quedando convertido con el tiempo en la organización genocida más grande que la humanidad ha conocido en toda la historia.

La nueva Asamblea Nacional venezolana que se instalara el próximo 5 de enero  y que será dirigida por la MUD, tiene importantes retos para buscar una apertura democrática, que le permita a la patria de Bolívar salir del abismo a donde fue  a parar por culpa del castrocomunismo, que convirtió a ese bello país en una colonia cubana, de ahí que el retiro de los asesores militares de la isla que están orientando  a organismo de inteligencia es una exigencia que se le debe hacer al gobierno de Maduro, también el desmantelamiento de los campamentos de las Farc y el Eln que se encuentran en territorio de Venezuela debe de ser una obligación para el gobierno, con la expulsión de los miembros de esas bandas armadas.

A lo anterior se le debe agregar la aprobación de la ley de amnistía para la liberación de los presos políticos, encabezados por Leopoldo López y el regreso de los exilados que tuvieron que salir del país perseguidos por el régimen, además como punto nodal  una reforma económica es de vital importancia ante la crisis humanitaria por la falta  de artículos de primera necesidad, que ha provocado el chavismo por impericia al haber destruido el aparo productivo, lo cual ha  hambreado a la población y conducido a un aumento de la pobreza  que no se conocía en  décadas.

También la Asamblea Nacional con la mayoría absoluta de la oposición, puede aprobar la convocatoria de una constituyente e impulsar el referendo revocatoria en un tiempo prudencial de acuerdo a la constitución en contra del Presidente Nicolás Maduro, porque los vientos de cambio soplan en Latinoamérica y el engaño comunista con el socialismo del siglo XXl hay que  desterrarlo de las mentes y los corazones del pueblo. Identificando claramente al marxismo como una  desgracia para las naciones, pero que se  oculta detrás de un falso bolivarianismo, indigenismo o progresismo, y a la vez utiliza el populismo como otro método para engañar, teniendo siempre los mismos resultados  de miseria y  represión en contra de las masas.

Con lo que paso en Venezuela el 6D, el gobierno de Colombia debe reflexionar sobre las implicaciones que dicho suceso tendrá en las negociaciones de la Habana, para la estabilidad  institucional, pues al cambiar el panorama político de un país cuyo gobierno es acompañante y  gestor de dichos  acuerdos, y que siempre ha estado inclinado a favor de las Farc, que es una  organización terrorista que menosprecia los principios democráticos por seguir los sofismas marxista, al gobierno de Santos le toca interpretar el mensaje del país vecino, que repudia el  sistema  comunista que es  el que quiere imponer la narcoguerrilla  en Colombia.

 Venezuela  durante  el gobierno de la camarilla chavista se le ha considerado como la autopista del narcotráfico, en cuyo gobierno se encuentra el cartel de soles que es socio  de las Farc en el negocio, por ello a la nueva Asamblea le corresponde limpiar la imagen de un país vilipendiado y escarnecido por las bandas narcotraficantes. Entonces al hacer el parangón entre la caída del muro de  Berlín en 1989 y los éxitos de la democracia liberal en Argentina y Venezuela en  2015, hay que afirmar sin temor  a ser desmentidos, que el esperpento marxista leninista tiene que ir nuevamente al basurero de la historia, ahora en Latinoamérica, porque su pestilencia no le puede seguir trayendo desgracias y sufrimientos a ningún pueblo.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

Colombia

viernes, 27 de noviembre de 2015

ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA, MACRI Y LATINOAMÉRICA ANTE LA DICTADURA VENEZOLANA


La antagónica disparidad de opiniones entre dos cancilleres uruguayos del mismo signo político – uno bajo la presidencia de Pepe Mujica y hoy al frente de la Secretaría General de la OEA, Luis Almagro Lemes; el otro bajo la actual presidencia de Tabaré Vásquez y canciller en ejercicio de la república rioplatense, Rodolfo Nin Novoa – da prueba fehaciente de la imposibilidad de poner de acuerdo a los dos grandes sectores que dividen a la clase política, a los gobiernos, a los partidos y a la opinión pública latinoamericana: Almagro se ha expresado en términos suficientemente concluyentes sobre la dictadura de Nicolás Maduro en contundente carta de protesta dirigida a la responsable de los procesos electorales venezolanos; el otro la considera un modelo democrático impoluto al que no cabe aplicarle cláusula ni sanción alguna.

No se hable de la disparidad de posiciones entre el presidente electo de Argentina, Mauricio Macri y el actual presidente de Uruguay y su vecino inmediato, Tabaré Vásquez. Uno reafirma su voluntad de exigirle a Mercosur la salida de su miembro venezolano por irrespetar su cláusula democrática, en razón de las públicas y notorias violaciones a los derechos humanos; el otro participa por voz de su canciller que no ve razón alguna para seguir tal predicamento: “Venezuela está lejos de una alteración en el orden democrático”. Y haciendo manifiesto que esa es la posición de los otros miembros de Mercosur afirma categórico: “no se aplicará tal cláusula al gobierno de Nicolás Maduro”.
¿Cómo hacer valer el principio de objetividad, veracidad y respeto a los hechos ante posiciones a tal grado antinómicas? Salvo que el canciller de Tabaré Vásquez, Sr. Nin Novoa, no reciba informes de su encargado político en su embajada de Caracas o no lea los medios internacionales, es evidente que si no conoce los hechos los oculta de manera dolosa y fehaciente: ¿no se enteró de las denuncias del fiscal venezolano Franklin Nieves, quien luego de asilarse en los Estados Unidos informara en detalles haber servido por órdenes superiores las maniobras para inculpar y condenar a 14 años de prisión a un inocente violando flagrantemente todos sus derechos ciudadanos? ¿No tiene noticias del secuestro del Alcalde Metropolitano de Caracas Antonio Ledezma, encarcelado hasta hoy durante diez largos meses sin juicio alguno? ¿Tampoco ha tenido noticias de que en Venezuela existen más de setenta presos políticos? ¿No tiene conocimiento de la sistemática negativa del ente comicial a permitir la observación internacional de los cruciales comicios del próximo seis de diciembre? ¿No ha oído mencionar el cúmulo de irregularidades propiamente dictatoriales que condena a que bajo este régimen se vote, pero no se elija? ¿No tiene conocimiento de las amenazas de Nicolás Maduro y del segundo del régimen, Diosdado Cabello, de no tolerar una victoria opositora ni un parlamento que se escape de su mando y control?
Al parecer, tampoco se enteró el Sr. Nin de la detención de dos sobrinos presidenciales que en una operación evidentemente respaldada por las autoridades de gobierno y sus fuerzas armadas pretendían introducir 800 kilos de cocaína en los Estados Unidos, operación respecto de la cual hasta el día de hoy ni la tía carnal, primera dama de la República Sra. Cilia Flores ni el tío político de ambos delincuentes, actual presidente de la república, Nicolás Maduro, han emitido una sola palabra de opinión.
Es obvio que el Sr. Nin y su jefe, el doctor Tabaré Vásquez están perfectamente enterados de todos estos hechos. Saben que el de Maduro es un gobierno dictatorial al que se le debió haber aplicado la cláusula democrática en cuanto asumió el gobierno mediante violaciones a lo establecido en la Constitución vigente desde el año 2000 en Venezuela. Como se le debió haber aplicado a su antecesor, el teniente coronel Hugo Chávez, quien la violara tantas veces como le pareció necesario y pertinente. Bajo la oprobiosa complicidad del entonces Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza y todas las autoridades de los organismos multilaterales latinoamericanos a los que pertenece Venezuela. Hubo entonces tantas razones jurídicas, políticas y legales como las que hoy esgrime el presidente electo de Argentina, del otro lado del Plata, Mauricio Macri, que ha tenido la valentía y la decencia de salirles al paso. Pero un concepto de muy dudosa trayectoria, el de “la razón de Estado” y otro de igual data, el del “realismo político” obligan a un alineamiento filo dictatorial de todos los gobiernos latinoamericanos sometidos a la hegemonía del castrismo cubano a través de la nefasta coordinación del Foro de Sao Paulo a las políticas fijadas por y en interés y conveniencia de la tiranía cubana. Asunto del que tanto Washington como el Vaticano tienen perfecto conocimiento, si bien prefieren hacer como que en Venezuela nada sucede de extraordinario.
De allí el asombro ante la decisión de Mauricio Macri de sacudir la apatía y complicidad de los gobiernos de la región frente a un caso escandaloso, como el de la mera existencia de un régimen dictatorial y castrocomunista en Venezuela. La misma Venezuela que en su inmediato pasado democrático se jugara su vida y abriera sus puertas en un insólito acto de justicia y generosidad a quienes huían de sus dictaduras, hoy – vaya contradicción – al mando de sus gobierno y alcahuetes de una dictadura tan oprobiosa como la que los echara a ellos al destierro.
Las declaraciones del canciller uruguayo, que anticipa el comportamiento de sus colegas del Mercosur, demuestra la grave encrucijada entre dictadura o democracia en que se encuentra nuestra región. Ofenden nuestra conciencia libertaria. Y dejan suficientemente en claro el foso en que se hallan nuestras frágiles tradiciones democráticas. Que Dios nos ampare.
Antonio Sanchez Garcia
sanchezgarciacaracas@gmail.com
‏@Sangarccs

Miranda – Venezuela