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sábado, 25 de julio de 2020

LUIS FUENMAYOR TORO, TROCHEROS BIOTERRORISTAS

Una parte del país acaba de ser estremecida, por una declaración del gobierno contra quienes regresan a Venezuela, a través de los caminos verdes existentes en la frontera con Colombia. Preocupado quizás más por las estadísticas sanitarias que por el sufrimiento de la gente, el gobierno de Nicolás Maduro ha descargado toda su frustración ante el incremento exponencial de la pandemia, contra los miles de venezolanos que diariamente regresan en estampida de los países vecinos, exactamente en la misma forma irregular e improvisada en que se fueron, muchos de ellos engañados por los cánticos de sirenas extremistas que les prometieron el cielo, cuando los llevaban realmente a un infierno. Infierno como el que abandonaban, pero además sin familiares, amigos ni compañeros. Íngrimos y solos, sin preparación técnica ni profesional ninguna y sin saber lo que era ser víctima de xenofobia.

Han sido calificados despectivamente de “trocheros”, pues han ingresado de manera irregular a través de las trochas, saltándose los controles sanitarios en una época grave de pandemia por un virus, que hace estragos hoy en el mundo entero. Pero este calificativo no es lo peor a que han tenido que soportar estos compatriotas, cuyo pensamiento político no me interesa a la hora de analizar su desesperada situación y la violación de sus DDHH. Muchos vienen contagiados con la Covid-19, producto de la inexistente protección recibida de los gobiernos vecinos, clara demostración de la indolencia inhumana que los caracteriza. Nuestro gobierno, en forma inaudita, los ha calificado de “bioterroristas”, algo nunca visto, que no sólo revela ignorancia sino un odio inexplicable hacia los venezolanos que regresan. Para que exista el terrorismo tiene que haber la clara intención de provocar terror, cosa que nadie en su sano juicio piensa es el deseo de quienes regresan a Venezuela.

Llamar bioterrorista a una persona por el hecho de estar enferma y haber evadido los controles sanitarios, no sólo es improcedente sino malévolo, pues significaría que la persona se contagió en forma voluntaria para luego contagiar al resto de los venezolanos. Nadie se contagia voluntariamente con un virus de este tipo, pues pudiera significar una sentencia de muerte. O el alto gobierno ha visto demasiadas películas o simplemente quiere desentenderse de la progresión logarítmica de la pandemia. Pero es que las cifras que dan ya los desmiente. La transmisión mayor actual es comunitaria, por lo que los contagiados que ingresan del exterior no son los responsables. Y esto tiene que saberlo el ministro de salud y el equipo profesional que coordina las acciones sanitarias. Pedirle a la gente que denuncie a los contagiados que conozca, se presta para distintas perversiones e incita al rechazo a los pacientes, algo similar a lo que ocurría en el pasado con los leprosos. Hasta allí han llegado.      

Resulta entonces, que quienes llaman a la invasión militar extranjera del país, quienes ejecutan e impulsan golpes de Estado, quienes usan a jóvenes venezolanos como carne de cañón en protestas violentas callejeras y quienes contratan mercenarios de otros países para ejecutar incursiones armadas en nuestra geografía, no son terroristas para el gobierno. Pero sí lo son los venezolanos hambrientos, extenuados, desnutridos y enfermos, que quieren desesperadamente regresar a su patria y reunirse con sus familiares, luego de ser víctimas de la xenofobia latinoamericana y sufrir graves maltratos y severas limitaciones. Y que regresan atropelladamente, en la forma que durante centurias se ha hecho entre Venezuela y sus vecinos, principalmente Colombia: a través de las trochas que unen a ambos países.

Trochas que, en cambio, sí siguen permeables para el contrabando, el narcotráfico, la trata de niños y de blancas; sitios de asesinatos y violaciones permanentes, sin que el alto gobierno les preste atención y sin que los delincuentes, agrupados en conocidas bandas, sean calificados de terroristas por el Ejecutivo. Trochas abiertas a las actividades de los grupos paramilitares colombianos uribistas, esos sí verdaderos terroristas; y a la violación de nuestra soberanía por parte de grupos armados del ELN y de disidentes de las FARC, a quienes sí se les permite ingresar a través de las trochas, sin ser calificados de bioterroristas. Pero para el gobierno o parte del mismo, los bioterroristas son las familias venezolanas, que tienen todo el derecho constitucional y humano de regresar a sus hogares, algo que no se les puede impedir ni tampoco ser perseguidos si lo hacen.

¿Que significaron entonces las condenas a Trump de violación de los DDHH, por retener en campos de concentración a niños latinoamericanos en sus fronteras con México, al ser sus padres apresados por entrar ilegalmente a territorio estadounidense? Ni siquiera a Trump se le ha ocurrido calificar de bioterroristas a estos extranjeros, que tratan de ingresar ilegalmente a EEUU. Son generalmente latinoamericanos, a quienes el gobierno de Maduro mira con simpatía, pese a la ilegalidad de ingresar por vías muy similares a las trochas. Son “trocheros” a su manera, un gran negocio que involucra a bandas de trata de blancas, comercio de niños y tráfico de drogas. Donde impera el asesinato o la muerte por otras causas de grupos humanos migrantes. Donde la violación sexual es cuestión rutinaria. Delitos abominables, que sin embargo no pueden ser calificados de terrorismo ni de bioterrorismo.

Saltarse los controles sanitarios puede llegar a ser un delito, pero no convierte a nadie en bioterrorista. Lo serían entonces las madres que se niegan, por distintas razones, a vacunar a sus hijos. Está a tiempo el gobierno de rectificar y dar una demostración de que recuperó la sensatez. No conozco en el pasado mal llamado cuartorrepublicano ninguna conducta que haya llegado a este extremo. Las que pudieran parecerse fueron producto del atraso mundial en materia de control sanitario, algo superado con creces en el siglo XXI.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro

lunes, 18 de mayo de 2020

GINA MONTANER, ¿QUÉ HARÉ CUANDO REGRESE CIERTA NORMALIDAD? DESDE ESTADOS UNIDOS

« De dónde viene el dilema del tranvía y por qué se cita tanto en la pandemia del coronavirus | Inicio | El control del miedo y la libertad »

Desde que comenzó el encierro global por la pandemia del COVID-19, en las redes sociales muchos han lanzado una pregunta: ¿Qué es lo primero que harías cuando se recupere cierta normalidad? Además del abrazo a los padres y abuelos de la familia, las respuestas han sido variopintas.

Hay quien suspira por pasar un día en un spa. Otros quisieran estar en una terraza tomando una cerveza. Los más aventureros ya anhelan subirse a un avión para recorrer nuevamente el mundo. Y hasta sé, son los más aventurados, de quienes están pendientes de las ofertas de la golpeada industria de los cruceros para ir de puerto en puerto cuando se pueda.

Pues bien, el otro día leí un tweet del novelista Stephen King, que además de ser el rey de las novelas de terror es un consumado cinéfilo, en el que no podía ocultar su nostalgia: “Dios, cuánto daría por ir al cine esta noche”. Al autor de clásicos como “Cujo” y “El resplandor” le gusta sentarse en la tercera fila con una bolsa de palomitas y un refresco para disfrutar de películas de acción o una disparatada comedia.

Comprendo a este popular novelista del que, además, han llevado con éxito al cine algunas de sus obras. Nunca podré olvidar el estreno en 1976 de “Carrie”, un filme de terror psicológico en el que la fiesta de fin de curso se convierte en una sangrienta carnicería. Para quienes no nos resignamos a hacer del séptimo arte una experiencia anecdótica en el salón de la casa o pretender suplantarlo con las series de Netflix, la idea de que las salas de cine puedan desaparecer forma parte de una de las muchas pesadillas que han surgido con la pandemia.

Es triste, pero ya no recuerdo la última película que vi en el cine antes de que se declarara el estado de emergencia. Tengo el vago recuerdo de que fue en una sesión de tarde en una sala multiplex y con poco público.

Ahora, que parte del plan de desescalada evalúa cómo abrir los recintos con gran aforo, me resulta irónico que se hable de salas de proyección con solo 50% de asientos ocupados para mantener la distancia social. En los tiempos pre coronavirus a duras penas las salas se llenaban porque la mayor parte de las personas prefería ver los filmes en sus casas. Mucho antes de que la amenaza del virus trastocara nuestra existencia los cines languidecían con salas semi vacías, salvo que se tratara del estreno de la saga Marvel o alguna mega producción.

Es posible que en el confinamiento muchos han tenido la fantasía de recuperar la vieja tradición de un cine lleno de espectadores que ríen o lloran frente a la gran pantalla. Una afición que se fue perdiendo a medida que cerraban los cines de barrio y las salas de arte y ensayo, para dar paso a los multicines, que a su vez fueron la antesala de un funeral anunciado con el advenimiento de las plataformas digitales.

Es posible que ya sean cosa del pasado esas tandas con la sala abarrotada de un público entregado al hechizo del celuloide que impulsaron pioneros como los hermanos Lumière y George Méliès.

El dardo envenenado del coronavirus ha sido el puntillazo que los más escépticos pregonaban como el fin de las salas de cine. Y en estos momentos en los que el espectáculo del teatro, con actores y actrices soltando sangre y sudor y lágrimas sobre el escenario, corre peligro de no subir el telón en mucho tiempo, los cines buscan maneras de volver a reunir a quienes, como Stephen King, en las noches del aislamiento imaginan que están sentados en la tercera fila al amparo de la cálida oscuridad de una sala.

El autor de clásicos como “Misery” (muy bien adaptada al cine) daría cualquier cosa por distraerse con un filme de acción o una hilarante comedia que borre por un momento esta grave crisis.

Yo sueño con regresar a una sala de cine para ver una comedia romántica. Soy más de la fila siete en la hora mágica de la sesión de tarde.

Gina Montaner
ginamontaner@gmail.com
@Ginamontaner
@elnuevoherald
©FIRMAS PRESS

domingo, 17 de mayo de 2020

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, EL REGRESO DE LOS ECONOMISTAS MUERTOS

“He decidido no leer (…) más artículos sobre el mundo post pandémico… sus autores son seres aterrorizados (…) formulando las más disparatadas fantasías personales”. Fernando Mires

Alguien debería editar la antología de la economía política de la pandemia, ya que naturalmente los influencers no podían permitir que pasara sin dejar sus testimonios-pronósticos, aunque con frecuencia estos devienen a futuro sketches humorísticos. Henry Ford declaró impensable que un automóvil corriera a más de 20 k/h, y los ecologistas juraban que la humanidad no llegaría al siglo XXI.

En la izquierda y la derecha estaban seguros de que también antes del siglo XXI todos los países serían comunistas, y otros aseguraban que el mundo acabaría en el holocausto nuclear. Sartre anunció durante los 70 que la tercera guerra mundial ya había comenzado en Medio Oriente. Con las nuevas fuentes de energía en los 80, los profetas del futuro anuncian que en ¡dale con el siglo XXI!, el petróleo sería material de desecho. 

Otros dijeron: “Jimmy Hoffa es intocable porque su guardaespaldas es la clase obrera” y, a pesar de Scorcese, aún no se sabe que ocurrió con él, y se piensa que lo enterraron vivo. Para la Nueva Izquierda inspirada en Marcuse, esa clase obrera de Hoffa se había tornado soporte del kapitalismou y la revolución debía hacerse con marginales, drogadictos, estudiantes y delincuentes. Las distopías izquierdosas anunciaban un mundo kapitalista totalitario. 

Así Los Ángeles en la magistral Blade Runner (Scott:1982) era una ranchería de miserables, marginales y chiringuitos de fritangas tercermundistas, versión del mercado de Tepito en Ciudad de México, oscura porque la polución no dejaba ver el sol, bajo la lluvia ácida incesante. Las distopías de derecha avizoraban un totalitarismo inspirado en 1984 de Orwell, que prohibiría hasta el amor. Algunos intelectuales dejaron su testamento del Covid con cuidado, sensatez y aportes interesantes.

Confusión con Confucio

Desfilaron por la pasarela del futuro Naomi Klein, Yuval Harari, Byung Chul Hal, Francis Fukuyama, Slavov Zizeck, Fernando Savater, Antonio Escohotado, Thomas Piketty, Rudiger Safransky, Sebastián Edwards y varios otros. Fukuyama, uno de los autores más comentados y menos leídos, en un artículo discreto y tranquilo, y sin pontificar sobre el fin de la historia, señala atascos para superar en la marcha. Pero otros arrojan carretas de disparates y manías ideológicas.

Byung Chul Hal inventa que el autoritarismo asiático lleva ventaja contra el coronavirus y nombra a Surcorea, Japón y Taiwan (¿?) y que Confucio sería el padre de ese autoritarismo, aunque no fue un filósofo en el sentido de Platón, no propone modelos de república, de justicia, ni una cosmovisión. Es un pedagogo y asesor político militar que ejerció el pensamiento práctico en una civilización que no conoció la libertad y eso le costó caro. Todavía 2000 años después la revolución cultural de Mao prohibió su lectura y quemó sus obras.

La persecución ideológica continúa cuando a una miss panameña le preguntaron quién era Confucio y después de segundos aterradores con la mente en blanco, dijo que era “el padre de la confusión”. Muy chato es un ensayo del Marx contemporáneo, Piketty, que revela la imposibilidad de los posmarxistas para recuperarse del deslave del socialismo, y quitarse las anteojeras de su ideología derogada. 

Hay terribles y reales problemas para enfrentar lo que viene: ¿cómo cristalizar inversiones-empleos para superar la recesión en Europa, en un contexto de senectud y deflación demográfica que hacen insustentable el Estado de Bienestar? ¿Cómo impulsar desarrollo económico y social en el Tercer Mundo para estabilizar los flujos migratorios?

Economista de cabecera

¿Qué hacer frente a los estragos del aislacionismo populista norteamericano, que antes de la pandemia ya amenazaba con una recesión mundial cuyas principales víctimas son los países pobres? Frente tan tremebundo y convulso cuadro, Piketty, como buen inspirador de Pablo Iglesias, nos asombra diletando sobre la propiedad, como los ideólogos de los siglos XIX y XX de los que no se puede librar.

En un texto plagado de inconsistencias, se cumplen las frases lapidarias de su maestro Marx “las generaciones muertas oprimen como una pesadilla el cerebro de los vivos”, y de Keynes “todos terminamos siendo esclavos de un economista muerto”. Desde hace 200 años, Marx, y antes Proudhon, culparon a la propiedad, y todo el siglo XX los comunistas la fusilaron, y de paso, mataron de hambre a la gente.

Ante el fracaso los comunistas inyectaron kapitalismou y propiedad en China para que la gente pudiera comer más que 100 gramos de arroz al día como durante el maoísmo. Gracias al regreso de la propiedad, ahora es la segunda potencia mundial y los países más prósperos, Canadá, Suecia, Suiza, Holanda, Hong Kong, Dinamarca, son los que tienen mayores puntajes en el Índice de Liberad Económica.

En esos países a los que misteriosamente ponen el mote de “socialistas”, prácticamente no existen restricciones a la propiedad, ni controles, ni dirigismo estatal. Son economías cuatro y cinco veces más abiertas que las de Francia, Alemania, España, Bélgica o Italia. Y las naciones más miserables, aquellas donde el gobierno, parecido a la receta de Piketty, ejercen mayor control sobre la economía. 

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@CarlosRaulHer
@ElUniversal

lunes, 30 de marzo de 2020

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ: EL REGRESO DE FRANKENSTEIN

A Chúo González quien lo sugirió

A comienzos del siglo XX, connotados estudiosos anunciaron la perversidad, decadencia y seguro fin de la sociedad abierta. Y ahora en pandemia, varios pensadores líquidos replantean la necia, vieja y falsa antagonía entre técnica y libertad, sociedad y automatización. Pensamiento líquido, porque se amolda al envase, al entorno cultural, categoría del últimamente muy comentado sociólogo Zygmunt Bauman. El marxismo post marxista es el frasco.

Parecía que la conseja de -tecnología-contra-la Humanidad, yacía en el cementerio de las futilidades, novelerismo de Hollywood y tema de apasionantes distopías, pero no conocimiento. Desde El gabinete del Dr. Caligari (Wiene:1929), Frankenstein (Whale:1931) y Metrópolis (Lang:1927), hasta 2001 Odisea del espacio (Kubrick: 1968), Terminator (Cameron:1984) y Matrix (Wachonsky: 1999).

El surcoreano-alemán Byung Chul Hal es autor de La sociedad del cansancio (2010), La agonía del eros (2012), La sociedad de la transparencia (2013), textos cuarteados de aporías. Ahora en un artículo rococó, sin entrada ni salida, sugiere que Asia es superior a las democracias frente al coronavirus, por la “herencia autoritaria de Confucio”. Es debatible cuánto lo fue el maestro, pero en todo caso no más que Platón y Aristóteles, y es alegre cargarle semejante peso.

Que “el autoritarismo lo hace mejor” es insostenible. El gobierno chino provocó la pandemia por su manejo politiquero, caótico y secretista del problema, tan malo como el norteamericano, que pese a ser democrático ocultó que la potencia letal del virus superaba a la gripe española de 1918. Así lo revela grabación del senador republicano que lo advirtió hace un mes a sus financistas. Asia es el autoritario Irán, tan bucéfalo ante la epidemia como la democrática Italia.

Totalitarismo de rostro humano

Y las viru-victoriosas Taiwan, Japón y Corea son sociedades libérrimas y prósperas, pese al parasit de cuestionar esta última. Sorprende que considere positivo que el gobierno chino maneje a su antojo la inimaginable, ciclópea, masa de información sobre su gente. No existe capacidad de procesamiento para centralizar la big data, pero en China el Estado usa la que le interese. Los gobiernos democráticos y las empresas apenas pueden picotear la información sobre los ciudadanos, atesorada en discos duros de servidores repartidos por millones y su manejo sometido a draconianos escrutinios.

Hay duras sanciones jurídicas y sociales por su uso ilegal. Facebook, carga una cicatriz por ello en el face, Hillary la derrota y Google una penalidad hoy en Europa. Para tener idea de lo que es la big data que se cuenta en zettabytes, si se imprimiera toda la información producida por la humanidad hasta 2015, podría construirse una torre de libros como el Empire State que llegaría hasta el sol. ¿Qué defiende Hal? Es un enredo insondable.

La llamada teoría crítica marxista, cuestionaba los medios porque imponían unidireccionalmente la ideología dominante que enajenaba a la gente. Hoy Hal fustiga el flujo multidireccional de información en las redes del mundo “neoliberal” (?), porque es tan amplio, biunívoco, continuo, abrumador, que le parece “pornográfico” y ahora el sujeto “se esclaviza a sí mismo”, porque la “transparencia” de las redes estimula el “narcisismo”, las ganas de hacerse ver, moralina más de Testigo de Jehová que de filósofo.

El libre flujo de ideas, opiniones, imágenes, obras, informaciones, dice, es una nueva forma de totalitarismo (esta vez “malo” a diferencia del control estatal chino, que es “bueno”). La vuelta al leninismo con kalé heideggeriano: la libertad de información es burguesa. Nuestro desconcierto aumenta porque a un verdugo de la “globalización neoliberal”, tampoco le gustan los cierres de tránsito y fronteras, que considera nacionalismo, aunque es decisión nada menos que de la OMS.

Tu teorizas, el practica

Eso es vivir y pensar caprichos y manías. Cita dos de sus colegas marxistas post marxistas. Una, Naomi Klein, cuya belleza no la exime de portar sin licencia uno de los cerebros más alocados, conspiranoides e imaginativos desde Lex Luthor y el Jocker. Ella naturalmente ve en el coronavirus el siniestro riesgo de crear un nuevo sistema neoliberal totalitario.

Y a Slavoj Zizeck, de mindset brillante, culto, carismático, agudo, con sentido del humor, hasta con un simpático libro de chistes y anécdotas. En París llenó una sala de 700 personas, pero como filósofo después hablamos. Su conclusión es previsible: la muerte del kapitalismoa. Según García Márquez, cada vez que alguien falla en billar una impelable jugada bola-a-bola, aquí va a pasar algo. Por cierto, cuenta Zizeck que en 2017 lo invitó el gobierno en un grupo de académicos, a visitar China

La attache resultó de una belleza mágica, inteligente y sensual, y él se dedicó a rozarla, hacer chistes sugerentes, halagarla, tomarla del brazo, durante quince días (candidato a las espulgueras de mi too). En la cena de despedida, ella contó que el mes anterior también había guiado al expresidente Clinton por varias ciudades. Ante el interés de los profesores por este personaje, ella comentó: “por cierto, Slavoj, Clinton y tú comparten el interés por el sexo. Solo que él lo hace”.

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@CarlosRaulHer
@ElUniversal

viernes, 21 de febrero de 2020

ADRIANA MORAN: EL REGRESO DEL REGRESO. JUAN GUAIDÓ BUSCA UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD.

Y terminó la gira. Se apagaron los reflectores y el eco de los aplausos desvanece. Ya los países que durante todo el 2019 apoyaron la causa democrática encabezada por Guaidó volvieron a ratificar su apoyo a esa causa y el líder regresó al país para enfrentar a los que lo agredieron: a él, a sus acompañantes y a los periodistas que cubrían su retorno. Otra muestra horrible de esa barbarie chapucera que hemos visto tantas veces.

Y ahora vienen los esperados anuncios. La tarima criolla que dictará las pautas para ahora sí movilizar a los venezolanos que soportamos esta crisis sin precedentes. El discurso que además de celebrar el apoyo internacional de los mismos de siempre, hará honor a la petición de perdón de rodillas por los errores cometidos y enderezará el rumbo para cambiar las estrategias que mantuvieron en vilo a la población durante el pasado año y que terminaron en nada.

Pero el discurso pronunciado ante una audiencia significativamente menor y menos entusiasta que la reunida afuera, se repite. Se habla de más presión, de más sanciones. Se dice que solo participarán en unas elecciones presidenciales libres sin Maduro en el poder.

Se asume, una vez más, que los deseos se pueden confundir con las promesas. Que todo es posible si lo pedimos con mucha fe y que no importa cuántos obstáculos ponga el régimen en el camino (como las parlamentarias contempladas en la Constitución para este año).

Siempre saldremos airosos si tenemos la suficiente fuerza para ignorar la realidad para dejar de lado la política, para ver al régimen contra las cuerdas y lo suficientemente débil y caído para cantar victoria aunque siga en Miraflores. Y a lo mejor hasta podría resultar, si los millones que caminamos por estas calles destruidas y con la carga de tantas frustraciones a cuestas no hubiésemos escuchado un discurso igual durante todo un año.

O, si por un momento, fuéramos capaces de creer que las mismas y erradas estrategias basadas en deseos no chocarán esta vez con ese tren a toda velocidad que se prepara para arrebatarnos la AN y hacerlas volar por los aires.

Los venezolanos tenemos una crisis real. Y necesitamos soluciones reales. Cada vez menos podremos ser convocados a luchar por ilusiones y fantasías. Queremos participar para salir de la pesadilla, pero muchos solo lo haremos cuando quienes nos convoquen nos hablen de realidades.

Adriana Moran
adrianamoran@gmail.com 
@NuevaTec47
EL PAÍS
@el_pais

lunes, 30 de septiembre de 2019

HUMBERTO MARCANO RODRÍGUEZ: ¿INGENUO Ó HIPÓCRITA?

Presenciamos  con cierta  estupefacción las  declaraciones  del Presidente interino de Venezuela Juan Guaidó, cuando  dijo  que  la reincorporación de los  Diputados  del polo patriótica (PSUV y asociados), le  proporcionaba  mucha  alegría y satisfacción, ya  que  de esa  manera  al estar  allí  los  podría convencer para  que lo apoyaran para salir  de Maduro, o  Guaidó  es un  ingenuo o un soberano hipócrita, ¿Será  que  cree  que los venezolanos  somos ignorantes?, que desconocemos  La Constitución, por lo tanto me permito  hacer las  siguientes  aclaratorias:

No  se puede  decir los Diputados  del polo patriótico, se aclara  que la mención es ex -Diputados  de la Asamblea Nacional  miembros  del polo patriótico y esto  se  debe  a  que  esos ex -parlamentarios  abandonaron hace  dos  años en un  arranque de  soberbia y siguiendo instrucciones  de  sus partidos oficialistas el Recinto Legislativo, se les olvidó  que  ellos   estaban en el Parlamento  como representantes políticos de los circuitos por los cuales  fueron electos,  al proceder de esa forma  dejaron desamparados  de representación política  a  sus representados y se hicieron reos  de abandono  del cargo, por lo que  perdieron  su condición de Diputados, de  ello  su reincorporación al Parlamento es TOTALMENTE ILEGAL PORQUE  ES INCONSTITUCIONAL, y no pueden  ser felicitados  por  Juan Guaidó  en su condición de Presidente  de la Asamblea Nacional, la misma  que fue en su momento menospreciada y luego hasta perseguida por  estos ex parlamentarios. 

Por lo tanto  el regreso  de  esos ex parlamentarios tratando de reincorporarse  como Diputados  a La Asamblea Nacional es totalmente  INSCONTITUCIONAL, ellos  en enero  del 2016 juraron respetar, cumplir y hacer cumplir La Constitución y las leyes  de la república, eso  significa  que  estaban obligados  a representar   a sus  electores  que los habían llevado a Diputados y  presentarles  anualmente  cuentas  de  las  actividades realizadas,  la Constitución en su artículo 191 es  muy clara, cuando determina  que los Diputados juramentados  en La A.N.  tienen prohibido aceptar otros  cargos públicos y si lo hacen  pierden automáticamente   su investidura sin necesidad de renunciar a la misma.

Casi todos  los  ex diputados  del polo patriótico que en su momento  abandonaron sus cargos, se postularon y hoy  son diputados  de un organismo ilegal, llamado Asamblea Nacional Constituyente, no reconocido  por más  de  cincuenta  países en el mundo, algunos  ahora  son Concejales, Alcaldes, Diputados de  consejos  legislativos  y gobernadores de  estado, por lo tanto  no pueden seguir  siendo Diputados  de  la Asamblea Nacional, estos  ex diputados  al  abandonar  sus cargos en la Asamblea Nacional, abandonaron  la representación política de las personas que lo eligieron en su correspondiente  circuito, por lo tanto en los actuales momentos no representan a nadie y si no  representan  a nadie, no pueden  ser Diputados , así  de  sencillo, de igual manera  esos  mismos ex -diputados  desde la ilegal asamblea  nacional  constituyente, aprobaron muchas decisiones  en contra  de la Asamblea Nacional, y hasta aprobaron ilegalmente dejar sin inmunidad a 18 legítimos Parlamentarios, los cuales  han tenido  que  refugiarse en Embajadas o auto exilarse, por estar sus vidas en peligro dado  las  artimañas y persecuciones  emprendidas por  estos ex – diputados, por lo tanto  ha  sido  notoria  la  actitud  de  estos  ex –parlamentarios del constante  atentado  contra la propia Asamblea  Nacional y de  sus integrantes, de igual manera  también se violó  el artículo 187 numeral 20  de la Carta Magna, ya  que  ellos  abandonaron la  Asamblea, no  solicitaron una  separación  temporal, sino  que  su torpe proceder al sentirse  empoderados y apoyados  por  su régimen narco terrorista,  desconocieron al organismo  del cual  eran miembros.

En vista  de  que   cometieron la falta de  abandono total  de la Asamblea Nacional,  perdieron de inmediato  su condición de Diputados  y no pueden  como pretenden  alegar que la Asamblea  estaba en desacato, La Asamblea Nacional, es  el organismo legislativo totalmente legal reconocido  por más  de cincuenta países  extranjeros y  que  ahora la propia Rusia  en boca  de  su presidente  señor Putin  la ha reconocido  como tal, por lo tanto no puede  un organismo   ilegal como es  el TSJ  del régimen,   dictaminar sobre un posible  desacato  de la Asamblea Nacional, 

Aceptar  de  nuevo a  estos ex – diputados como tales,   como pretende  el Presidente  de la Asamblea Nacional Juan Guiado es un acto violatorio de la Carta  Magna y es precisamente  a él  quien corresponde  velar  por el  cumplimiento  de nuestra  Constitución, de todas maneras podría  consultar  al legitimo TSJ  nombrado   legalmente por  esa  Asamblea y el cual huyendo  de la persecución de este régimen narco terrorista se encuentra  en el exilio.

De acuerdo al título de  este escrito, no creo  que Juan Guaidó  sea  un ingenuo, basta ver que esté  flanqueado  por  sus dos vice – presidentes, uno representante  de AD  y el otro de UNT, que es  decir Henry Ramos Allup  y Manuel Rosales, a Guaidó  le corresponde  tomar la decisión. 

Humberto Marcano Rodríguez
hjmrodriguez@gmail.com  
@Hmarcanor

martes, 12 de marzo de 2019

ORLANDO VIERA-BLANCO, EL REGRESO ÉPICO DE GUAIDÓ


Volvió…Contra todo pronóstico el Presidente interino Juan Guaidó Márquez regresó al país desafiando todas las amenazas del ex gobierno del Sr. Maduro y sus cooperantes. Sin duda el arrojo y valentía que significó esta épica marcará la diferencia para lograr los objetivos propuestos y el cese de la usurpación. Y ahora sin luz, sumidos en la tragedia de energía, el desenlace será antes…


El impacto de la coalición internacional

En las últimas semanas hemos cumplido un nuevo periplo entre América, Europa y Canadá. En Madrid y Barcelona estuvimos en algunas actividades y citas diplomáticas. Marchamos en diferentes concentraciones de ayuda humanitaria. No sólo el entusiasmo ha retornado a la diáspora sino pudimos testimoniar como al mundo democrático no le queda la menor duda que el legítimo Presidente de Venezuela es Juan Guaidó, tanto por un entendimiento y acatamiento de orden constitucional como por ser quien representa la dignidad y decencia de un país.

España atrapada en su propio laberinto entre izquierdas y derechas, y una diatriba política muy pobre, no fue la excepción de la regla. Ninguna simpatía le sobrevive al Sr. Maduro. La debacle de Podemos tiene su origen en el separatismo irascible de Cataluña, y en la opacidad que se desprende de su pútrida alianza Chavista-Madurista (a la que ahora busca desmarcarse tardíamente). La solidaridad con Guaidó y la causa de restitución democrática en Venezuela va desde el propio Presidente Pedro Sánchez y Casa Real pasando por el PP, Ciudadanos y partidos minoritarios hasta llegar a VOX y Podemos. El mundo gira en esa misma dirección. No muy bien le ha ido a la Sra. Franca Mogherini-Alta Representante de la Unión Europea-jugando a darle tiempo al tiempo cuando Venezuela languidece sin luz y agua.

Desde Washington los tonos altos de la Secretaría de Estado y de los más elevados funcionarios y actores de la política norteamericana han apelado abiertamente a las más conspicuas posibilidades. Sin duda citar la doctrina Monroe [América para los americanos], o advertir sobre serias reacciones en caso de afectar la integridad de Juan Guaidó, no significa otra cosa en diplomacia que lo hecho por Monroe y otros como Kissinger, Condoleezza Rice o Albright en su momento: intervenir preventiva o ejecutivamente en aras de proteger los intereses norteamericanos y hemisféricos. Con esta camisa de fuerza es muy difícil que se desaten las locuras sin enfrentar respuestas.

Canadá: Diplomacia e inversión
Hemos participado en la Conferencia PDAC [Prospectors and Developers Associaton of Cánada] con los inversionistas en el área de minería más importantes del mundo. Chile, Perú, Colombia y Brasil lideran la captación de esos inversionistas en LATAM. Igual Colombia. Me complace comentar que Venezuela vuelve a estar en la mira de estos inversionistas por el potencial mineral, acuífero y energético que siempre hemos tenido. Aprendimos que la devastación amazónica proviene de la minería ilegal y depredadora apadrinada por el ex gobierno garimpeiro de Maduro, y también conocimos que fue en manos de las más serias e importantes corporaciones y consorcios Canadienses, americanos y venezolanos como se llevaba realmente una exploración y explotación adecuada de la minería, esto es, respetando la normativa de protección y restitución ambiental. Todo Chavez y Maduro lo lanzaron por al cesto de la basura. Y ahí están la decisiones de la CIADI. Hoy el proyecto Hidroeléctrico más importante de Latinoamérica, Caroní Alto y Bajo (Guri), quedó hecho chatarra por la negligencia de un mando depredador. Y Venezuela a oscuras entre la vida y la muerte.

El interés renovado por invertir en Venezuela combina con los avances diplomáticos exhibidos por el gobierno de Canadá. No sólo han sido suspendidas las deportaciones de los venezolanos en Canadá a Venezuela y han suspendido relaciones comerciales con el ex gobierno de Caracas, sino que se está trabajando firmemente en darle solución a los problemas migratorios y de ayuda humanitaria. También nos han ratificado como Embajador. Canadá igualmente alertó al ex gobierno de Maduro de las serias consecuencias que podría suponer poner a riesgo la integridad del Presidente Interino Venezolano. A la par de tener una fuerte intervención en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con Alemania nos confirmaron abogar por el cese de la usurpación y el proceso de restitución republicana de nuestro país.

Dos grandes conclusiones: 1.- Juan Guaidó Márquez no puede ser amenazado, agredido o privado de libertad sin que ello suponga una reacción a ritmo de desalojo por parte de la Comunidad Internacional. 2.- La Comunidad Internacional no sólo espera restituir la libertad y la democracia en Venezuela sino quiere participar del boom de recuperación que se avecina en nuestro país.

Despido esta nota haciéndome eco de la tragedia que vive el país a oscuras. De la perdida de vidas de niños y pacientes por la irresponsabilidad de un ex gobierno indolente. Al escribir reproduzco la intención de Guaidó de decretar el Decreto de Alarma. Vienen tiempos de auxilio internacional. Es parte del proceso. Los catástrofe social se teme y cataliza. El régimen se desploma. Es inevitable… Guaidó regresó para no marchar hasta el cese del usurpador, el fin de esta negra era y la restitución de la libertad.

Orlando Viera-Blanco
@ovierablanco

sábado, 9 de marzo de 2019

TRINO MÁRQUEZ, EL LIDERAZGO DE GUAIDÓ


Desde que apresaron a Leopoldo López, y las campañas electorales de 2012 y 2013, cuando Henrique Capriles compitió por la presidencia de la República, primero con Hugo Chávez, y luego con Nicolás Maduro, la oposición no había contado con un líder que despertara tanto entusiasmo popular, podría decirse fervor, como el que levanta Juan Guaidó. Su talante sencillo, sin asomo de vedetismo, ha cautivado a la gente. 

Permitió que la esperanza surgiera de nuevo. El año 2018 cerró con un pesimismo que hacía er el futuro lleno de sombras. Más de 60% de los venezolanos creían que los primeros seis meses de 2019 serían peores que el segundo semestre de 2018, ya calamitoso. 

En el segmento de venezolanos comprendidos entre 18 y 45 años de edad, más de la mitad quería marcharse del país. Guaidó logró detener ese sentimiento de derrota y alzó el ánimo de la población. 

El Presidente encargado transmite consistencia, seriedad y coraje. La gente se ha ido convenciendo de que puede confiar en él. Está alejado de la grandilocuencia de Chávez y Maduro. No se regodea con la retórica vacía. Ha mostrado un claro sentido pragmático. 

El parpadeo que tuvo la oposición el 23 de febrero cuando la ayuda humanitaria no logró entrar por Colombia, ni por Brasil, pudo haber conducido a una nueva frustración generalizada. El país y el mundo vieron actuar a un régimen criminal, que se valió de asesinos para masacrar a los voluntarios que se ofrecieron a pasar esa ayuda.Los cuerpos represivos reprimieron a mansalva a los pemones; mató e hirió a numerosos miembros de esa etnia indígena. El cinismo de Maduro bailando mientras celebraba su trágica victoria, pudo haber desinflado el movimiento nacido en enero. 

Guaidó y su equipo, con la audaz y provechosa gira emprendida por los países de Suramérica, lograron sortear el temporal. El apoyo de los gobiernos amigos y el cálido recibimiento recibido de los venezolanos que emigraron a esas naciones, despejaron las dudas y reafirmaron su liderazgo. El viaje coronó con la sorprendente y emotiva llegada a Venezuela por Maiquetía y el recorrido hasta Las Mercedes.

Juan Guaidó subraya cada vez que tiene la oportunidad los resultados obtenidos por la alternativa democrática en apenas dos meses. Se logró cohesionar a la oposición en torno a una estrategia común, conseguir el respaldo de más de cincuenta países, aislar aún más al desprestigiado gobierno de Maduro, colocar al régimen a la defensiva, movilizar a los ciudadanos, adormecidos por la crisis y la desesperanza, y levantar de nuevo la fe de los venezolanos en la reconstrucción nacional. 

Estas conquistas son evidentes. En la nación se respira otro aire. Pero, el optimismo no puede conducir a la ingenuidad. Sería un grave error de juicio pensar que será sencillo doblegar a un régimen que recibe la asesoría cubana, rusa y de otras dictaduras del planeta. Que ha incorporado a elementos del ELN, a núcleos de las Farc que no se acogieron al proceso de pacificación, a militantes yihadistas de Hezbolá y a grupos vinculados con la delincuencia y el narcotráfico. Algunos miembros de este conjunto abigarrado parecen estar dispuestos a arrasar con Venezuela, antes de admitir su fracaso y su derrota.

La lucha por recuperar a Venezuela ha sido muy exitosa en muy poco tiempo. La gira sugerida por Europa seguramente se traducirá en mayores respaldos de las naciones democráticas del viejo continente. Pero nadie puede asegurar cuánto durará este combate,  

La batalla puede ser larga. Son muchos los aspectos acionales internacionales envueltos. 

Las presiones diplomáticas continuarán, aunque no son suficientes para convencer a Maduro de que debe dejar el camino libre para una salida pacífica. 

La posible incorporación de un grueso segmento de los empleados públicos subirá la tensión. La soledad de Maduro y su corte será cada vez más patética. El momento de quiebre llegará cuando el Alto Mando le diga: señor Maduro basta de destrucción; abandone el país.Entonces habrá concluido la usurpación y comenzará formalmente la transición.

En la etapa actual se requiere cohesión plena de los dirigentes políticos y del pueblo en torno de Juan Guaidó. Los factores más equilibrados de la alternativa democrática deben actuar para aislar y condenar a los irresponsables y envidiosos que no toleran el éxito meteórico del joven Presidente encargado. O que le piden actuar a una velocidad que no se corresponde con el ritmo de los acontecimientos. Esos orates hablan de un supuesto acuerdo entre Guaidó y Maduro, para evitar que lo apresaran cuando se presentara en Maiquetía.

A Juan Guaidó hay que protegerlo del régimen madurista y de ciertos personajes que, en nombre de la libertad de opinión, dicen disparates que provocan confusión y daño en momentos en los cuales se requiere la unidad monolítica de las fuerzas del cambio. Vamos bien porque vamos juntos.

Trino Márquez
@trinomarquezc

jueves, 3 de diciembre de 2015

FERNANDO MIRES, EL REGRESO DE ARGENTINA A OCCIDENTE

El triunfo de Macri ha sido visto en diferentes países latinoamericanos como un punto de partida de cambios políticos que tendrán lugar a escala regional. Si es así, la derrota del cristinismo podría alcanzar una significación internacional tanto o más grande que la nacional.

Al fin y al cabo, si los peronistas logran armar una sólida oposición, regresarán alguna vez al poder. Con ropajes más democráticos o por lo menos más civiles que los usados por el cristinismo, puede ser posible. No ocurrirá lo mismo con el gobierno de Venezuela, el gran perdedor internacional del triunfo de Macri.
El triunfo de Macri está a punto de poner punto final a una alianza de autocracias cuyo objetivo era nada menos que ejercer hegemonía sobre todo el continente.
De hecho, los jerarcas venezolanos deberán despedirse del rol conductor que buscó Chávez para sí. En la práctica ya lo habían perdido antes del triunfo de Macri. El reencuentro de Cuba con los EE UU postergó la antigua utopía castrista de la revolución continental hacia tiempo indefinido.
La retirada de Argentina, miembro informal de la alianza “revolucionaria” que una vez comandó Chávez, solo será la firma que decretará el fin de la fiesta “bolivariana”.
El anuncio de Macri, destinado a poner en el banquillo de los acusados al gobierno de  Maduro en Mercosur, no da lugar para interpretaciones. Si a ello sumamos la crisis del lulismo personificado en la radical impopularidad del gobierno Rousseff y el cambio de orientación estratégica de la OEA desde el momento en que su secretaría general fue asumida por Luis Almagro, no es exagerado afirmar que ALBA ha llegado a ser un grotesco remedo de lo que una vez quiso ser.
Correa buscará seguramente un acomodo compatible con el desarrollismo tecnocrático que intenta impulsar en Ecuador. Ortega seguirá otorgando facilidades inversionistas a EE UU a cambio de que lo dejen tranquilo con su revolución familiar. Y Evo podrá continuar su revolución pachamámica, que con eso no le hace mal a nadie. Todo esto significa que la idea de la revolución bolivariana continental deberá despedirse del continente, quizás para siempre. En buena hora. Con su retirada se abrirán nuevas alternativas democráticas. Alternativas que no son de izquierda ni de derecha.
No solo las derechas latinoamericanas han unido su destino con dictaduras. La izquierda en su forma comunista-pro soviética primero y en su forma castrista-chavista después, nunca ha sido democrática. Nació, creció y envejeció  bajo el amparo de ideologías y naciones despóticas. Si aceptó el juego de la democracia solo lo hizo siguiendo una lógica instrumental cuyo objetivo final era la ocupación del Estado. En nombre de la supuesta e incumplida satisfacción de demandas sociales intentó eternizarse en el poder, ya sea a la fuerza como en Cuba, o alterando las constituciones en busca de reelecciones indefinidas. Si ayer Stalin y Castro fueron sus ídolos, hoy ha asumido los modelos autocráticos de Lukaschenko y Putin. Este último deberá contentarse ahora con mirar a América Latina desde lejos.
El triunfo de Macri abre la posibilidad del retorno de Argentina –un país atlántico- al redil político occidental. Si el nuevo gobierno asume sus propósitos, atrás quedarán los tiempos en los cuales Cristina Fernández y Hugo Chávez rendían pleitesía a las más tenebrosas dictaduras del planeta. La Argentina de Macri, visto desde esa perspectiva, podría llegar incluso a ejercer un cierto liderazgo político regional. Algo que ni con Perón logró.
Fernando Mires
mires.fernando5@gmail.com
@FernandoMires1

Alemania

martes, 20 de octubre de 2015

MIGUEL A. MEGIAS, EL RETORNO DEL JEDI, MANUEL ROSALES

Todos, o creo que casi todos, recordamos el personaje de la serie Star Wars, ese extraño sabio que hablaba con frases construidas al revés de como sería lo normal. El Jedi. El sabio. El guardián. Según Wookieepedia, el Jedi “se convirtió en el reverenciado guardián de la paz y la justicia en la galaxia”.

¿Será ese el papel que le tocará jugar a Manuel Rosales? ¿Será que ha regresado de una lejano universo a años luz, después de un largo retiro, de una larga meditación, para poner orden donde impera el desorden, armonía donde reina la discordia y amor donde solo encontramos encono y odio? ¿Será él el mediador que perdone a los corruptos, que deshaga tanto disparate y recupere la cordura y la conciencia después de 16 años de dislates?

Esa y muchas otras preguntas nos atormentan hoy por igual a todos los venezolanos, provengan de donde provengan y tengan las inclinaciones (políticas) que tengan. Alrededor de su retorno se van tejiendo las más peregrinas historias: que si el gobierno lo ha comprado, que si Maduro ha pactado con él, que si este es el momento de influir en los resultados del 6D, que si es el candidato de la transición, que si es un nuevo martir,... ¡Que se yo! Se oyen tantas disparatadas historias, tantos cuentos sin sentido, tantas disquisiciones ilustradas que, a falta de mayor información, no tenemos mas remedio que crear nuestras propias y particulares teorías.

¿Porqué regresó Rosales? ¿Y, sobre todo, porqué ahora? Unas incógnitas que, parafraseando al difunto, no podrán ser contestadas “por ahora...” Visto desde una prudente distancia, lo de Rosales resulta, según el “hombre que camina” (Carlos Andrés Pérez para los jóvenes), como una especie de “autosuicidio”. Regresar a un país donde las condiciones de justicia están totalmente corrompidas, como se ha demostrado hasta la saciedad con el caso López; donde las cárceles son absolutamente nauseabundas; donde ni el más inocente de los ciudadanos tendría un juicio justo, es absolutamente increíble. En especial habida cuenta que ya la fiscal (¿o es la fiscala?) general de la República (¿bananera?¿bolivariana?) ya lo había anunciado con claridad y en alta voz: “¡en lo que toque suelo en Venezuela lo metemos preso!”. Sólo le faltó agregar ¡carajo! para estar un poco más cerca de Juan Vicente Gómez, nuestro bien recordado dictador. O sea: ir directamente al matadero, sabiendo de antemano que los cuchillos están listos para la faena es, repito, absolutamente increíble. O como diría mi amigo Rubén (Núñez), incroyable. En la suposición de que Rosales no es masoquista (al menos en apariencia), tenemos que descartar sin remedio la tesis de que se haya entregado “por gusto”. Bueno, pronto le cogerá el gustico al encierro, sin duda. Lamento decir que él se lo ha buscado. Lo que ignoro son sus razones.

En cuanto a las motivaciones políticas, ¿cuales pueden ser? ¿Competir con López? ¿Competir en el martirio, real o aparente, que significa perder la libertad, verse lejos de todas comodidad, fuera del alcance de familia, amigos, condenado a un encierro que con seguridad será por tiempo indefinido? Si es así, como dijera Luis Herrera “tarde piaste, pajarito”. Competir haciéndose el mártir contra alguien que ya lleva catorce meses preso no será fácil. ¡Ay, pobre López! dicen muchos venezolanos. Pero no serán muchos los que digan “¡Ay, pobre Rosales!”. Mas bien, creo yo, dirán otras cosas que no me atrevo a escribir aquí. Cada quien que interprete mi silencio. Así es que la teoría del arrepentido de última hora, el último de la fila que pretende colearse ahora, pues tampoco es muy creíble. Me cuentan que en esta fiesta no se admiten coleados.

Seguimos escarbando, indagando. ¿Que disparó el gatillo del arrepentimiento o del nacionalismo o de la aventura para que sea ahora, justamente ahora, a dos meses de una elecciones que se presentan como cruciales para el devenir de la nación cuando el señor Rosales haya tomado la decisión de dejar atrás su exilio, dar la cara y echarse encima un encierro indefinido?

Desde luego, conociendo como conocemos las extrañas circunvoluciones cerebrales de nuestros políticos, será muy difícil llegar al fondo del pozo de la verdad. Con el tiempo, tal vez, sabremos si vino a competir con López, si vino a desbancar a Capriles o si, como el Jedi, vino a “convertirse en el reverenciado guardián de la paz y la justicia en la galaxia”.

Lloverá y escampará, CAP dixit.

Miguel A. Megias
autonomiaspoliticas@gmail.com

@mmegias

domingo, 18 de octubre de 2015

OSWALDO ÁLVAREZ PAZ, EL REGRESO DE ROSALES

Finalmente se cumplió un nuevo episodio del drama que ha acompañado la vida de Manuel Rosales desde seis años a esta parte. La semana pasada regresó a Maracaibo, fue detenido y remitido a Caracas a la orden de un tribunal de control. En estos días está en un calabozo en la sede del SEBIN, en el Helicoide, ubicado en la capital de la República. Muy grande la expectativa generada con este retorno anunciado por él mismo una semana antes y por algunos de sus más allegados desde hace varios meses.

Honestamente no me atrevo a hacer un pronunciamiento de fondo sobre este tema. Medios de comunicación y algunos amigos me interrogan al respecto, pero confieso no tener elementos suficientes para emitir una opinión seria al respecto. Por respeto a Manuel y a su familia evito sumarme a la onda especulativa existente en variadas direcciones.
Conozco a Manuel Rosales desde hace muchos años. Puedo dar fe de que se trata de alguien que se distinguió como concejal en Santa Bárbara, Municipio Colón del Zulia, cuando daba sus primeros pasos en la política. Fue un buen diputado a la Asamblea Legislativa del Estado, buen Alcalde de Maracaibo y buen Gobernador. Todo dentro de una continuidad de ejecutorias que, en medio de inevitables polémicas, en diferentes direcciones, lo convirtieron en candidato presidencial frente a Chávez en el 2006.
Lo señalado coloca a Rosales como uno de los valores zulianos más importantes de la actualidad. Más allá de la amistad trato de analizarlo en base a su obra como servidor público. Políticamente nació y se formó en Acción Democrática, básicamente al lado de los seguidores de Carlos Andrés Pérez. Cuando la problemática interna se agudizó abandonó esas filas y fundó la organización conocida como Un Nuevo Tiempo con mucho más éxito y resonancia regional que nacional. Los improperios y amenazas del presidente Chávez lo llevaron a tomar la decisión de irse del país antes de que lo  hicieran preso. Polémica actitud personal que ni avalo ni cuestiono. Decisión muy personal, como la de regresar casi siete años después con la certeza de ser aprehendido. Respeto mucho a los hombres en coyuntura como la de Manuel. El tiempo dirá si hay cartas escondidas bajo la manga, negociaciones de por medio o un nuevo testimonio de coraje y apego a la Patria. Deseo lo mejor para Manuel Rosales y su familia.
Oswaldo Álvarez Paz
oalvarezpaz@gmail.com
@osalpaz
Venezuela