viernes, 8 de noviembre de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: LECCIONES… ¿AJENAS?

Un demos ahogado bajo el peso de un gobierno opresor. Un conflicto en apariencia irresoluble, un caminar hacia el vacío sin mayor esperanza a cuestas. De pronto, la candela surgida en medio del socavón, la voluntad que desafía la continuidad del statu quo, que aglutina e invoca el conatus desordenado, perdido, aletargado; la proeza que apela a la encarnación simbólica de la razón, la tensa lucha agonista. Luego, tras la puja entre fuerzas opuestas, el clímax, la eventual resolución. ¡Ah! No ha faltado épica en la historia gruesa de las transiciones a la democracia. No en balde Whitehead equipara esas dinámicas con la de una representación, “una obra de teatro” en la que cada actor interpreta un papel altamente comprometido con el desarrollo del drama.

Pero lo cierto es que si escarbamos más allá de la impronta que suele hermosear la biografía de cada uno de estos procesos, más allá de la idea del poder de la sola voluntad moldeando el devenir o anticipando el final feliz, probablemente encontremos mucho menos romanticismo y más plasticidad terrenal de lo que nos gusta imaginar. Nos referimos, especialmente, al performance del liderazgo político. Vapuleados por dilatados y zigzagueantes cursos, si algo caracteriza a esos “conductores de masas” (seres humanos, sí, dotados de un sentido pragmático de la urgencia, un olfato especial para despejar señales en medio de la incertidumbre y talento para ganarse el respeto de propios y extraños) ha sido la capacidad para adaptarse a la circunstancia y asegurar espacios que contrarresten la restricción; para reformular, si hace falta, sus más sólidas premisas ideológicas y programáticas.

Con tonos y perfiles distintos, con costumbres, escenarios y talegos culturales del todo diferenciados, si algo acerca las humanas gestas de figuras como Mandela y Mbeki en Sudáfrica, Walesa y Mazowiecki en Polonia, Chamorro en Nicaragua, Betancourt en Venezuela, Cardoso en Brasil, Kufuor en Ghana o Aylwin y Lagos en Chile, fue su disposición a hacer concesiones que, en su momento, permitiesen conjurar la inercia y “salir del pozo” (tal como sugirió Felipe González a miembros de la concertación chilena, según cuenta el propio Lagos). “Todos estos líderes consideraban importante aprovechar la más mínima oportunidad, aunque fuera parcial, para avanzar, en lugar de rechazar los progresos paulatinos con la esperanza (aunque sin garantía) de poder efectuar posteriormente un cambio mayor”, explican Bittar y Lowenthal en su trabajo sobre transiciones democráticas; “rechazar las posturas maximalistas requirió en algunos casos más valentía política que ceñirse a unos objetivos mayores o aferrarse a principios que resultaban atractivos pero que quizás no eran realistas”.

Podría decirse que en medio de esta odisea sin finales escritos, los líderes que aspiran a motorizar cambios democráticos y pacíficos lidian con tres desafíos: el primero, convencer a los suyos sobre la virtud de su lucha y la pertinencia de su plan, amarrar adhesiones que garanticen masa crítica a favor de la causa. El segundo, convencer a los adversarios de la necesidad del cambio, facilitar su eventual cooperación en la transición, asumiendo que en esquema político donde la democracia sea “the only game in town”, la inclusión es condición indispensable. Pero hay un tercer desafío que apunta al convencimiento íntimo, a la sensibilidad de ese líder para identificar los escollos que podría estar auto-generando; para evolucionar, volviéndose principal objeto del ejercicio de la autocrítica.

Lo último, rasgo señero de los grandes líderes transicionales, es especialmente útil cuando un conflicto luce trabado en un estancamiento que tiende a beneficiar a quien controla el poder fáctico, el dueño del establishment. Una situación que no genera progresos para la oposición –tal como estaría ocurriendo en Venezuela- indicaría que la estrategia aplicada hasta el momento debe ser revisada. Sobre todo si en vez de las victorias parciales, se ha apostado a la narrativa de la “batalla final”, un fardo que toca ajustar cuando la circunstancia obliga a moderar las expectativas de las bases de apoyo.

No extraña, por tanto, que el tránsito desde el radicalismo hacia la moderación sea un factor común en la historia de estos actores de carne y hueso. Descubrirse víctimas del compromiso irracional, tomar consciencia de que se invierten recursos en situaciones desfavorables y con costos crecientes, tiende a generar el turning point, el punto de inflexión, la necesidad de avanzar apelando a planteamientos realistas… indicio de madurez política que, por cierto, cuesta vislumbrar en nuestro caso.

Tropezar de nuevo con el muro y empeñarse en derribarlo con herramientas vistosas pero equivocadas, pone a nuestro drama en catastrófica pausa. ¿No es hora de tomar nota del error recurrente, eludir el rumboso pero frustrante maximalismo y, como otros antes que nosotros, aprovechar la oportunidad de unas elecciones para acumular real fuerza, para hacer presión real?

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

jueves, 7 de noviembre de 2019

TRINO MÁRQUEZ: EL 16 DE NOVIEMBRE: ¡A LA CALLE!

Durante los meses recientes -a partir del momento en el cual se evidenció que, en el corto plazo, la usurpación no cesaría, no habría gobierno de transición, ni elecciones libres- la política opositora ha sido demasiado palaciega. Los ciudadanos han quedado fuera del escenario. Resulta fundamental que la gente vuelva a la gran pantalla. Regrese a las calles de vez en cuando. El próximo 16 de noviembre representa una extraordinaria oportunidad para demostrar que los ciudadanos no se han rendido y que el cambio les interesa. 

Los conflictos con Maduro se han pretendido resolver en claustros donde se analizan y evalúan los tropiezos que se levantaron para alcanzar los objetivos fijados en enero pasado, cuando Juan Guaidó asumió la presidencia de la Asamblea Nacional y, posteriormente, se convirtió en Presidente interino.

En esa ocasión, la gente se desbordó de entusiasmo. Parecía que la presión internacional tan poderosa que se había desatado y la intensa movilización interna, lograrían forzar la salida de Maduro y colocar el país en una nueva fase. No ocurrió así. El curso de la realidad fue otro. El régimen, aunque aislado, amenazado e impopular, se mantiene tan firme como siempre.

La política desmovilizadora y de cenáculos solo favorece a Maduro y su gente. Para lograr algún cambió importante, detener el éxodo hacia el exterior, sacudirse a Maduro y convocar unas elecciones generales en el mediano plazo, resulta indispensable que los ciudadanos se mantengan activos de forma permanente. Los sondeos de opinión indican que los venezolanos no se han resignado,  ni acostumbrado a vivir en la miseria en la que el gobierno los hundió. 

Las protestas por la escases de agua, la falta de bombonas de gas, las fallas eléctricas, el deterioro de la salud pública y el transporte colectivo, el costo de los alimentos de primera necesidad, son permanentes en todo el país. El Observatorio Venezolano de  Violencia registra el descontento. Ocurre, sí, que ese malestar se expresa de forma desarticulada. No existe ninguna organización política que lo potencie y convierta en una fuerza transformadora. 

La insatisfacción de la población nace y muere a diario, sin que haya una plataforma que la agrupe y le dé una dirección coherente. En Venezuela, no hay conformismo, sino falta de liderazgo. Esta ausencia de conducción le permite al gobierno ejercer una  represión implacable en los sectores populares. El círculo se ha convertido en vicioso: el pueblo protesta de forma inorgánica, el régimen ataca con ferocidad; los problemas se agravan; el gobierno reprime con mayor brutalidad, hasta que logra paralizar el descontento por un tiempo; un poco después, el ciclo se reinicia. 

Activar los ciudadanos debería interesarles incluso a los políticos agrupados en la mesa integrada por Avanzada Progresista y otros pequeños grupos. Por el camino que van, obtendrán algunas migajas del régimen. Eventualmente, hasta se nombrará un nuevo CNE, aunque sin fuerza para convocar unas nuevas elecciones presidenciales. Sin que aparezcan en el horizonte cercano los comicios para elegir un nuevo Presidente, las votaciones para seleccionar los nuevos diputados a la Asamblea Nacional que deben realizarse en 2020, carecerán de  todo atractivo. 

Me encuentro entre quienes creen en la virtudes curativas del voto para sanar las heridas provocadas por las crisis políticas profundas, pero no dejo de recordar la amarga experiencia de las elecciones de 2015, cuando Nicolás Maduro cercenó todas las competencias importantes del Parlamento, luego de haber perdido esa votación. 

Lo mismo podría volver a ocurrir el año entrante, sobre todo porque ahora se encuentra más acorralado que en aquel momento. El hombre ha demostrado con terquedad que no le importa dejar arrasada la tierra por donde pasa, y que prefiere cualquier otra alternativa antes que salir por la acción de las instituciones democráticas. Su meta es llegar sano y salvo a 2025, cuando se realizarían las próximas votaciones para elegir el Presidente de la República. Ese año, si es que no opta por una nueva reelección, aspirará a entregarle la banda presidencial a algún compañero de su partido. 

La desmovilización y la política versallesca que se ha venido adoptando, favorecen esa opción. Seis años más con Maduro tendrá consecuencias nefastas para Venezuela. Así será el panorama si la política se circunscribe a la esfera de las cúpulas, no importa cuán grandes o insignificantes sean.

El sábado 16 de noviembre los venezolanos debemos dar una demostración de fuerza, entusiasmo y determinación. El pesimismo derrotista de quienes apuestan por el fracaso de la convocatoria, hay que ignorarlo. Conviene comenzar a calentar los motores para las duras jornadas que vendrán el año entrante. Los venezolanos tenemos que demostrar que no estamos dispuestos a aceptar que Maduro y su camarilla continúen destruyendo el país. El 16: ¡a la calle! 

Trino Márquez
@trinomarquezc

LUIS MARIN: CONVULSIÓN POLÍTICA

La convulsión política en América Latina: ¿Hacia la revolución militar-socialista-bolivariana y la liquidación del neoliberalismo? Pregunta la Cátedra Pío Tamayo de la Universidad Central de Venezuela y se responde lo siguiente.

Primero, nos restringimos al contexto de América Latina, en particular, las manifestaciones en Ecuador, luego en Chile, el retorno de Cristina Kirchner en Argentina, el descomunal fraude electoral de Evo Morales en Bolivia y los más recientes disturbios en Colombia: “La brisita bolivariana a punto de convertirse en huracán”.

Luego, la explicación del Foro de Sao Paulo, dicho por ellos mismos: todo corresponde a un plan diseñado en Caracas, en su encuentro XXV, del 25 al 28 de julio, donde se desglosan país por país, sus resoluciones.

Por ejemplo, en Ecuador apoyan al prófugo Rafael Correa y sus secuaces, Ricardo Patiño, Jorge Glas y la enrevesada trama de espionaje internacional representada por Julian Assange y Oli Bini, enfrentando al “tránsfuga” Lenin Moreno.

En Chile, impulsan “la cumbre de los pueblos”, contra el foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25), con los resultados conocidos. Hoy celebran la suspensión de ambos eventos, una pedrada en la vitrina del liberalismo: “Hacia los 50 años del triunfo de Salvador Allende”.

En Argentina, respaldan a la pareja de Alberto y Cristina Fernández contra el gobierno de Mauricio Macri; así como en Bolivia apoyan al “hermano Evo” en su aspiración a un cuarto mandato, siendo ya el dictador que más tiempo a gobernado Bolivia en toda su historia.

En Colombia tercian por los acuerdos de La Habana FARC-Santos, calificando al gobierno de Ivan Duque como “genocida”, a favor del “Movimiento Defendamos la Paz”; así como acusan al presidente de Paraguay, Abdo Benitez de “neofascista”, por su entendimiento con Bolsonaro y Macri en la llamada Triplefrontera.

En Nicaragua apoyan la “pacificación” de Ortega-Morillo, como en Cuba promueven el “Encuentro antiimperialista de solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo” realizado en La Habana del 1º al 3 de noviembre.

En Brasil impulsan la campaña “Lula libre” a quien proponen otorgarle el Premio Nobel, promovido por el inefable Adolfo Pérez Esquivel, mientras orquestan la guerra sucia nacional e internacional contra el presidente Jair Bolsonaro.

Finalmente, la explicación de la Socialdemocracia, expresada por sus más conspicuos voceros, admite que sí puede haber cierta intervención del F de SP, pero no debe sobrestimarse, como ellos pretenden, exagerando su poder e influencia; en realidad existe un caldo de cultivo para que estas incitaciones hayan tenido tanto impacto y extensión.

Estas razones serían la desigualdad y la corrupción. Pero, ¿era Chile menos desigual y  corrupto durante los períodos de Bachelet? Al contrario, la desigualdad en Chile no ha cesado de disminuir, como de aumentar la transparencia, según los índices internacionales generalmente aceptados.

Por otra parte, todos los países de AL son desiguales y corruptos, más que Chile, pongamos por caso, México y ¿por qué no? Cuba, donde más de la mitad de la población está por debajo del umbral de la pobreza y la nomenclatura lleva una vida principesca.

Es más, en qué país del mundo no existe desigualdad y corrupción, ¿en Rusia? ¿China? Esta explicación de la socialdemocracia no explica nada y solo sirve para enarbolar la única bandera que le queda, que es la apelación a la “desigualdad”, sin que se sepa exactamente a qué se refiere.

La respuesta verdadera siempre resulta ser la más sencilla: la razón es que hay una voluntad política detrás de los disturbios. Pero, ¿por qué es tan difícil verlo o admitirlo? Por la devoción que tienen las Internacionales Comunistas y Socialistas por las actividades clandestinas. Siempre procuran actuar tras bastidores y presentar sus decisiones políticas como si fueran fatalidades históricas.

En realidad estos disturbios se fraguan en unos comités, alrededor de unas mesas directivas. Todo lo demás es movilización de las organizaciones y difusión de propaganda, para lo que se prestan gustosos los medios de comunicación colonizados por el marxismo cultural. La causa de los disturbios es el aumento de las tarifas del metro, claman al unísono, luego los disturbios se extienden a ocho ciudades donde ni siquiera hay metro y de allí a todo el  país.

Las verdaderas razones hay que buscarlas en el endurecimiento del embargo a Cuba, las sanciones contra Raúl Castro y su familia, de las que ellos no han hecho la menor mención, así como a los agentes de su entorno, incluso en Venezuela y Nicaragua; suspensión de los cruceros, vuelos regulares y remesas familiares; la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, contra la que vociferan abiertamente las declaraciones del F de SP.

Replican según la máxima de que la mejor defensa es el ataque: “Si ustedes quieren derrocar a nuestros gobiernos, nosotros derrocaremos a los suyos”. Así de simple.

Luis Marín
@lumarinre 

THAYS PEÑALVER: VENEZUELA ES UN PAÍS QUE SE HA ‘CASTRIZADO’

Cuando explico la “cubanización” de Venezuela, quizás cometo una injusticia porque conozco a muchos cubanos que representan con dignidad su gentilicio. Por eso voy a explicar que nos hemos más bien “castrizado”, porque quiero dejar sentado que no se trata de socialismo, ni de comunismo, sino de algo mucho más profano, pues cuando se derrumbó el muro en Berlín y cayó el telón de acero, lo que quedó fue un grupo de dictadores tercermundistas desnudos.

Por eso Venezuela hoy no se ha “castrizado” en forma de socialismo, sino más bien ha terminado convertida en un “Gran Birán”, una hacienda particular de un pequeño grupo que bajo el pretexto del comunismo, sencillamente esconde un régimen feudal como el de las grandes haciendas cubanas de la colonia, donde todos son peones y se les paga con una cuasimoneda de la hacienda, que no puede cambiarse y solo puede comprar los pocos bienes que el hacendado quiera, en las tiendas del hacendado.

Mi país se ha “castrizado”, en el entendido de que tiene un “comandante supremo” al que todos deben reverenciar, uno que debe estar presente en todas las entrevistas porque en su filosofía política se ha suprimido el valor individual y el éxito personal, pero no sustituido por otro colectivo, sino nada menos que por el hacendado. Uno cuyos ojos están en las azoteas de los edificios y su firma en las fachadas, su rostro en gigantografias por doquier, hasta en las lavadoras y secadoras o detrás de lo que queda del transporte, en señal de que todo le pertenece.

Y es el patrón, un solo hombre el que gana las batallas, sus generales deben decir no solo que era un visionario, sino un adelantado a su época, un adivinador del futuro y un profeta. El hacendado es también el médico o el economista supremo, enseña solo su historia en los libros de texto, pero también en el de matemáticas y biología. Cualquier descubrimiento o éxito se deben a él, porque al fin y al cabo, él es la filosofía, es la política y también es la economía, pues de él, aunque esté muerto, dependen todos los medios de producción.

Ha ocurrido que montados sobre la gigantesca mentira de que un pueblo improductivo y sin preparación si encontrarán el camino que no lograron los industrializados soviéticos, ni los cientos de millones de chinos, porque trabajando unas pocas horas nuestras fábricas alcanzarán lo que no pudieron los alemanes en la RDA y bailando salsa nuestros campos lograrán más que los de Hungría o Checoslovaquia. Por eso nos “castrizamos” porque lo único que prospera es la mentira y el autoengaño.

Las del coordinador de la fábrica que infla los números, su jefe los duplica y el ministro se llena la boca hablando de récords históricos, cuando la verdad es que la fábrica se paralizó hace años. El del maestro que para cumplir su “tarea socialista” miente sobre sus alumnos, o el coordinador habla de avances educativos cuando la verdad es que los alumnos y los maestros ni siquiera van a clases. Y así llega el hacendado a explicar sus récords o que tiene la mejor educación del planeta.

Nos hemos “castrizado” porque ahora también “necesitamos el fin del embargo”, una revolución tan digna y tan llena de héroes antiimperialistas, que necesitan que Wall Street los financie, los bancos imperialistas les den créditos y sus enemigos, a los que viven insultando comercien e inviertan en ellos y a eso también lo llaman “dignidad”.

Nos hemos “castrizado” en el entendido que nos convertimos en un gigantesco “candonga” angoleño donde todos recurren al mercado negro y a las pocas mercancías importadas o de valor. Un país en el que el capitalismo más agresivo se ejecuta en las calles y a eso lo llaman socialismo.

Terminamos convertidos en un modelo que podría llamarse “socialismo parasitario” en el que primero destruyeron el valor del trabajo, luego toda la industria y todo el sistema de producción, para que millones dependan de que los expulsados de la hacienda, “toda la gusanera que huyó en aquella dirección” del imperialismo, los “locos, lumpens, vagos” que no quisieron reverenciar al hacendado, les envíen ayuda humanitaria en forma de remesas y bienes, mientras que otra parte depende del trabajo de unos pocos miles de médicos en condiciones de alto riesgo, porque esas son los únicos “medios de producción” que dejó como legado el hacendado.

Y además luego de destruir como buen parásito el cuerpo propio, se marchan a ocupar otros y destruirlos, para crear juntos “el Gran Birán”.

Thays Peñalver
@thayspenalver.

AMÉRICO MARTÍN: QUE CREZCA LA AUDIENCIA

Desde que Juan Guaidó, desde su alta magistratura, llamó a la Asamblea Nacional a  designar el Comité de Postulaciones para escoger un nuevo CNE el país  tuvo la oportunidad de apreciar que la lucha electoral estaba en trance de comenzar.

¿Es que en algún momento nos hemos librado de ella? Respondería uno de esos calculadamente depresivos, cuya función en la vida es predicar pesimismo y levantar sospechas contra políticos y parlamentarios cuando dan pasos llamativos en busca de salidas pacífico-electorales como podría serlo la convocatoria del Comité de Postulaciones.

El Comité de Postulaciones tiene, según el art 296 CRBV, el CNE estará integrado por cinco personas NO VINCULADAS a organizaciones con fines políticos; tres de ellas postuladas por la sociedad civil. Uno por las facultades de ciencias jurídicas y políticas de las universidades nacionales y uno  por el Poder Ciudadano. Es un mecanismo que, junto con el requisito del voto de las dos terceras partes de la AN difícilmente podría favorecer fraudes, razón por la cual, en el marco de la insistente presión internacional para inducir la vía electoral, intentar burlarla sería altamente costoso.

La política suele desenvolverse entre contrapunteos y equilibrios transitoriamente estabilizadores, hasta que sus líderes construyan espacios de mayor consistencia. Aunque nada pueda descartarse  parece que las salidas extremas siguen perdiendo terreno mientras se abren paso las menos violentas. La indesmayable solidaridad con la Venezuela que pelea por su democracia y la recuperación de su prosperidad  han sido armas defensivas al punto que permiten formular esta defendible  política. En países de instituciones debilitadas, sumidos en crisis con vocación de perpetuidad, los retos electorales deben estudiarse en su singularidad, sin dogmas perfectamente sostenibles en  sociedades probadamente estables. Colombia es un caso digno de estudio. Conté diez guerras civiles, un golpe de Estado -El Bogotazo- y la guerra  revolucionaria conducida por Marulanda y sometida a virajes impresionantes desde su etapa de autodefensa de liberales “resistiendo” a terratenientes conservadores, luego estallaron los Años de la Violencia, de insólita crueldad como degollar rivales y sacarles la lengua por el cuello cortado, simulando una como corbata o burla demoníaca. La última etapa de la cruel guerra, hizo de Marulanda, y su   Secretariado los comandantes de un ejército para la  guerra regular dirigida a capturar el poder a la manera de Fidel y Ortega. Eso ocurrió en 1964 cuando fundaron las FARC-EP (ejército del pueblo) y la guerra llegó al tope, financiada por las industrias del secuestro y el narcotráfico y tal vez inicialmente más disciplinada y armada que la oficial de Colombia. ¡Y nada de eso impidió que los colombianos dejaran de votar!

¿Cuál, entre la Presidencia y la Asamblea Nacional, si pudiéramos decirlo así es el poder más importante? De hecho, al describirlos uno a uno, la Constitución comienza por el Poder Legislativo Nacional y   al conferirle la función de legislar, base del principio de legalidad, y el control con valor probatorio de los actos del Gobierno y la Administración Pública (187, 1 y 3 constitucionales), confirma esa primacía. No obstante,  el presidente de la República  ha sido de hecho el mandamás, más en tiempos de auge hiperpresidencialista.  No por azar el socialismo SXXI es minoritario en las Universidades y demás establecimientos educativos,  en los gremios,  en la Cultura, escritores y artistas,  sindicatos, sociedad civil, en la economía productiva y no productiva. Para contener tan desproporcionada  relación de fuerzas, el gobierno se suele  refugiar en la represión, intensificando el conflicto político-social y la peligrosa participación militar que  a nadie conviene.

Lo cierto es que si hablaran en serio todos los que dicen favorecer soluciones electorales,  hace tiempo hubiésemos superado la crepitante lucha que tiene en la primera línea de fuego a Nicolás Maduró y Juan Guaidó.   Guaidó  habló más claro que el agua clara y la positiva respuesta de diputados del PSUV no lo fue menos. De confirmarse tan notables anuncios quizá estemos cerca del cauce de unas elecciones convenidas e impulsadas por los dos agrupamientos decisivos de la sociedad, atraídos por el método más brillante imaginado por el ser humano para resolver civilizadamente sus confrontaciones.

Lo merecemos.  Millones en diáspora y más millones viviendo en condiciones desgraciadas podemos  vivir en prosperidad con el corazón pleno de esperanzas.

Américo Martín
@AmericoMartin

GABRIEL BORAGINA:REFLEXIONES POSELECTORALES, CASO ARGENTINA

Finalmente pasaron las elecciones presidenciales con amargos resultados para quienes valoramos las virtudes republicanas y las libertades individuales, habida cuenta que los triunfadores[1] son quienes abominaron de ellas en el pasado y continúan rechazándolas en el presente (y seguramente también en el futuro inmediato).

Si para algo sirven las elecciones políticas en Argentina es para tomarle el pulso a las ideas y sentimientos del votante porque, al emitir su voto, no sólo expresa su sentir político sino lo más significativo de su psicología o manera de pensar y de vivir. Ya que el que vota hace más que simplemente elegir un candidato. Elige un modo de vida.

De ser ciertos los resultados finales (siempre he expuesto públicamente mis serias dudas sobre cifras oficiales de las que sean) la lectura que hago es que un 47% votó en favor de la corrupción, el narcotráfico, la delincuencia, el latrocinio, el odio, la violencia, el autoritarismo, etc.

Lo curioso del caso es que este 47% triunfó por sobre el 53% restante que votó por lo contrario a lo mencionado antes. Esta particularidad (que una minoría pueda llegar a gobernar por sobre la mayoría disidente) es una característica introducida por la reforma de 1994 a la Constitución de la Nación Argentina incorporando el nefasto art. 97 a la Carta Magna entre otras aberraciones incrustadas por tan desafortunada innovación. Pese a que -desde ese año- la "nueva" constitución dice que la Argentina es una “democracia”, en los hechos y a contramano, los arts. 97 y 98 de la modificación establecen una verdadera oligarquía, ya que el propósito original de los reformadores del año 94 era el de prolongar los mandatos presidenciales (mediante la reelección) reduciendo simultáneamente el número de sufragios para ello.

De allí que, desde dicho año, resulta gracioso (en realidad patético) que se siga hablando de la Argentina como una “democracia” cuando su propia Constitución determina que basta un 40% o un 45% de los votos para ser presidente. Desde Aristóteles hasta acá que el gobierno de una minoría es una oligarquía, lo inverso a una democracia.

De la última elección esto es lo negativo (que sea una minoría la que gobernará, y que esa minoría sea lo peor que le puede pasar al país) lo positivo y -de alguna manera- consolador es que la mayoría del 53% se oponga al proyecto totalitario del peronismo "K".

Decimos lo peor porque gobernaron durante 12 años y no se cansaron de saquear al país dejándolo en medio de una catástrofe económica fenomenal.

Pero volviendo a la psicología del votante ¿Cómo entender estos resultados?

Quizás la praxeología de Ludwig von Mises puede acudir en nuestra ayuda para ello. Según esta ciencia, el axioma fundamental de la acción humana es la de pasar de un estado menos satisfactorio a otro de mayor satisfacción. Esto se verifica siempre, por eso mismo es un axioma. La acción humana se compone de dos partes: medios y fines. Estos fines -como explica el mismo L. v. Mises- pueden ser sublimes o ruines.

De acuerdo a este axioma, el ciudadano al votar al "político X" lo transforma en un medio para llegar a un fin que es coincidente tanto para el votante de "X" como para el "político X" mismo. Y como los fines pueden ser ruines o sublimes, si el ciudadano le da su voto a un candidato que cuando estuvo en la función pública integró un gobierno en el que imperó y campeó a sus anchas la corrupción, el narcotráfico, la delincuencia, el latrocinio, el odio, la violencia, el autoritarismo, etc. protagonizada por el "político X" en persona o por miembros del gobierno que componía, significa que estos hechos le permitieron (al votante de "X") mejorar su estado en mayor grado que lo hizo cualquier otro gobierno diferente (anterior o posterior al del "candidato X").

Y viceversa, si el candidato "Z" conformó o encabezó un gobierno en el que imperó la decencia, la rectitud, la honradez, el orden, el respeto a la ley, la cordialidad, la paz, la armonía, la libertad, etc. el ciudadano que lo vota lo hace por los mismos motivos, es decir, porque sus fines personales coinciden con los del "candidato Z", y porque considera que (de ese modo) mejorará su estado personal (y/o familiar, social, etc.). En suma, todos al votar lo hacen persiguiendo un mismo fin último (pasar de una situación de menor satisfacción a otra de mayor) aunque sus medios sean diferentes en un caso y en el otro.

De esta manera se explican no sólo los resultados de esta elección nacional sino la de todas las elecciones humanas.

En el campo de los juicios de valor (órbita que excede a la praxeología) será una cuestión de inclinaciones volcarse por unos medios y fines o por otros encontrados. Desde mi personal punto de vista, en las elecciones argentinas ultimas, el 47% del Padrón electoral se volcó (sintetizando) por la indecencia, la delincuencia y la decadencia, es decir, por los disvalores, antivalores o contravalores, en tanto el 53% restante por los valores (reales, valga la redundancia). Pero, optimistamente, creo que la diferencia existente fue menor a la de 6 puntos (por lo que he mencionado antes en cuanto a "datos oficiales" dudosos).

De todas maneras, es bastante doloroso observar la opción final de ese 47% que, si bien minoritario (lo positivo) será, paradójicamente, el que gobernará (lo negativo). Y el imaginable daño que provocarán los electos, dado el grado de odio y resentimiento con el que regresan al gobierno a completar la obra destructiva que comenzaron en el año 2003.

Corroboro también que mucha gente sigue siendo tan ignorante de la economía como siempre, exceptuando que lo único que quieren es tener mayores bienes y servicios (fines) y que los medios para conseguirlos carecen de importancia para ese 47% que cree que los métodos delictivos para mejorar su estado personal son tan válidos como los antidelictivos. Por eso nunca estuve de acuerdo con quienes decían que el equipo de Macri fracasaba en comunicar eficazmente la pesada carga económica recibida del gobierno anterior. Mas allá de que lo explicó muchas veces, si no lo hubiera hecho no hubiera cambiado el resultado electoral. Como diría un amigo mío, la gente promedio vota con el estómago o el bolsillo. No entiende de sofisticadas explicaciones económicas. Elige al gobierno que mejor le promete alimentarlo, y le retira su apoyo al que no lo hace.

[1] El "Frente de Todos” secta peronista de A. Fernández y C. Kirchner.

Gabriel Boragina
@GBoragina 

miércoles, 6 de noviembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, JUEVES 07/11/2019


BEATRIZ DE MAJO: ESA MEDALLA NO ES DE MADURO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 8 minutos
En los días pasados han llovido toda clase de interpretaciones sobre los desacomodos más o menos violentos que están teniendo lugar en nuestro subcontinente a nivel político y sobre los resultados electorales de los últimos meses y semanas en algunos países de la región que, en principio, estarían inclinando los equilibrios de fuerza hacia las izquierdas socialistas. Las destructivas manifestaciones en Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia no pueden ser todas metidos en el mismo saco. La interpretación de los resultados electorales de México, Argentina, Bolivia o Uruguay tampoco. De... más »

ARIEL PEÑA: AUTOGESTIÓN VERSUS TOTALITARISMO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 22 minutos
El marxista italiano Antonio Gramsci, siguiendo a Maquiavelo le dio la categoría de “príncipe” al partido comunista, de ahí que los seguidores de ese engendro con sus diferentes denominaciones, exaltan el conflicto entre el socialismo y el capitalismo, pues como diría el autor del texto referido: “ en una guerra no se puede ser neutral, porque se es avasallado por el vencedor con la complacencia del vencido”, así que el objetivo final para el totalitarismo comunista es el triunfo del hambre, la tortura, la violencia y el envilecimiento, lastres que ha encarnado el socialismo marxis... más »

JOSE LUIS ZAMBRANO PADAUY: UNA ESPERA QUE SE HACE INTERMINABLE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 35 minutos
Tenemos meses agotadores buscándole la rosca a la tuerca. Nos fatigamos en el sopor de las malas noticias o en el de no entender cómo se suscitan los acontecimientos. Nos sentimos rezagados frente a las fechas y sin los consuelos para entender la trama de los hechos venideros. Vivimos con los dientes apretados, esperando el golpe exaltado que nos termine de desmoralizar. En la espera por la resolución definitiva para resolver nuestra catástrofe, vemos con estupor la existencia de una agenda entreverada por cubanos, rusos y el propio régimen venezolano. No sé si se fundamenta en com... más »

NOEL ÁLVAREZ: PERSEGUIR A LOS GUSANOS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 42 minutos
Hace algunos años, cuando sembraba piñas y otras especies en los campos trujillanos, en compañía de mi difunto padre y mis hermanos, me encontré con unos gusanos que merodeaban la hermosa siembra y le pregunté a mi progenitor por la incidencia de esos insectos sobre los sembradíos. Como buen conocedor de la agricultura primaria su respuesta fue muy rápida: “Es preciso consentir a los gusanos para que sean productivos. Esos que estás viendo son buenos, protegen la cosecha y no se comen las piñas. Sin embargo, hay otros que son perversos y dañan todo lo que tocan” Después del brev... más »

JOSE LOMBARDI: LA POLÍTICA INTELIGENTE

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 52 minutos
El concepto “política” es entendido de varias maneras, algunos lo asocian al poder otros a el servicio, lo real es que la política esta presente en nuestras vidas y determina en gran medida nuestra decisiones, para poner un ejemplo fácil de entender basta tomar como referencia la emigración forzada de millones de venezolanos por consecuencia de la situación política, algunos dirán que las razones no son políticas sino económicas y/o sociales, pero hay que entender que estas dos últimas se encuentran íntimamente ligadas a la primera, la inexistencia de un equilibrio entre economía y... más »

JESUS ELORZA G.: RELEVO 4 X 3.5 MILLONE$$$$

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
El largo camino recorrido para llegar al Mundial de Atletismo en Doha, Qatar, desde su comienzo, estuvo plagado de hechos poco transparentes que llevaron a pensar que detrás del “Espíritu Deportivo” de los solicitantes, estaba presente el “Negocio Fácil” de ponerle la mano a grandes sumas de dinero que girarían alrededor del evento. Cuatro siniestros personajes resaltan en esta historia de corrupción deportiva que, llevada a la realidad del atletismo, pudiéramos decir que fueron los artífices ganadores de una importante “Medalla de Dólares” en el Relevo 4x100. El primero, en toma... más »

BEATRIZ DE MAJO: ESA MEDALLA NO ES DE MADURO

En los días pasados han llovido toda clase de interpretaciones sobre los desacomodos más o menos violentos que están teniendo lugar en nuestro subcontinente a nivel político y sobre los resultados electorales de los últimos meses y semanas en algunos países de la región que, en principio, estarían inclinando los equilibrios de fuerza hacia las izquierdas socialistas.  

Las destructivas manifestaciones en Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia no pueden ser todas metidos en el mismo saco. La interpretación de los resultados electorales de México, Argentina, Bolivia o Uruguay tampoco. De la misma manera, en las filas de los conservadores del entorno latinoamericano, Bolsonaro, Benitez, Duque y el milenial salvadoreño Nayib Bukele tampoco poco pueden ser considerados cisnes de un mismo lago. Las diferencias en todos los casos son abismales.  

Pero lo que sí está claro es que las izquierdas radicales y sobre todo, las que peores resultados han conseguido puertas adentro en sus propios escenarios nacionales, están queriendo ganar indulgencia con escapulario ajeno y hacer parecer ante el mundo que nos observa que hay una “brisita” – Diosdado Cabello dixit- que parte de la Venezuela revolucionaria y que está sumando adeptos en muchos países del entorno.  Otros, también de inspiración totalitaria, aseguran que lo que ocurre proviene un tradicional péndulo histórico que viene de vuelta desde el fracasado predominio de tendencias liberales de los últimos lustros en la región latinoamericana. Según estos, las derecha están siendo penalizadas por no haber producido cambios cualitativos de mejoramiento social, y de allí surge el actual fortalecimiento de los movimientos radicales. 

Toda generalización es antipática, pero en el caso que nos ocupa, además, no envuelve un análisis veraz. Es como si dijéramos que Latinoamérica es hoy mucho más pro-norteamericana que nunca porque la Venezuela de Guaidó, la Colombia de Duque, el Paraguay de Abdo Benítez, al igual que El Salvador de Bukele, la Honduras de Morales, el Brasil de Bolsonaro, o incluso el México de AMLO, comparten un confite con los gringos en algún terreno. Puras pamplinas. Las razones de las coincidencias o de las alianzas con el norte son momentáneas o circunstanciales de cada país y ninguno de esos gobiernos se parece al otro.  

¿Es acertado afirmar, por ejemplo, que existe una incondicionalidad total entre los dos grandes colosos del continente, Brasil y Estados Unidos? Y sin embargo en la Asamblea de la ONU Jair Bolsonaro dijo que Brasil y EE.UU. lanzaron en marzo "una asociación audaz e integral" que incluye la coordinación política y militar. El nuevo mandatario brasilero le asestó, según El Globo, un “I love you” a Donald Trump que no deja espacio para interpretaciones. 

Lo que si hay es una inveterada conveniencia de las izquierdas continentales de apoderarse, ante la prensa, de cuanto conflicto político surge en el barrio latinoamericano, para cacarear una fortaleza que no es tal. Y en ello lleva la batuta Caracas cuando se endilga una supuesta “venezolanización” de los procesos políticos subcontinentales.   

Hagamos un gesto de franqueza ¿Cual es al aporte conceptual que Nicolás Maduro y sus secuaces han efectuado a las tesis socialistas de los últimos tiempos para el chavismo se cacaree coautor de los eventos políticos de protesta en Chile o para pretender que el triunfo de Evo Morales es obra suya o que la descolgada de Mauricio Macri tiene algo que ver con un resurgir del izquierdismo inspirado por los aciertos de nuestro revolución tropical? ¿Puede alguien imaginar en este hemisferio que el advenimiento de AMLO a México proviene del convencimiento del electorado mexicano de que los postulados y el accionar de la  Revolución Bolivariana han sido lo más acertado que le ha pasado a Venezuela? ¿Puede algún líder regional de cualquier tolda ser convencido de la Revolucion chavista-madurista no es el artífice único, léase bien UNICO, del proceso que convirtió a la pujante Venezuela en un bagazo? ¿Está alguno dispuesto a imitarla?  

No, queridos lectores. Si alguien aun piensa que nuestro continente se está enfermando de izquierdismo, es bueno que se convenza que esa medalla no es de Nicolás Maduro. 

Beatriz de Majo
@beatrizdemajo1

ARIEL PEÑA: AUTOGESTIÓN VERSUS TOTALITARISMO

El marxista italiano Antonio Gramsci, siguiendo a Maquiavelo le dio la categoría de “príncipe” al partido comunista, de ahí que los seguidores de ese engendro con sus diferentes denominaciones, exaltan el conflicto entre el socialismo y el capitalismo, pues como diría el autor del texto referido: “ en una guerra no se puede ser neutral, porque se es avasallado por el vencedor con la complacencia del vencido”, así que el objetivo final para el totalitarismo comunista es el triunfo del hambre, la tortura, la violencia y el envilecimiento, lastres que ha encarnado el socialismo marxista, desde que existe, entonces la respuesta que se debe de tener ante la diabólica dicotomía comunista, especialmente en Latinoamérica, es la de un sistema de economía múltiple con un modelo autogestionado.

Sin embargo causa curiosidad que parásitos comunistas, como Maduro de Venezuela y Diaz-Canel de Cuba, se den más importancia de la que tienen y, en un sainete realizado el pasado domingo en La Habana, denominado “encuentro antiimperialista de solidaridad por la democracia y contra el neoliberalismo” apresuren a la llamada izquierda latinoamericana para que siga desestabilizando a los gobiernos democráticos de la región; olvidando dichos personajes que los países de Latinoamérica y el Caribe en su totalidad solamente representan el 10% de la economía mundial, por lo que habrá que concluir que el imperio de norte, puede vivir perfectamente sin ningún vinculo comercial con América Latina y, para desconsuelo nuestro las más perjudicadas serian nuestras naciones.

Maduro y Diaz-Canel, deberían de ser consecuentes en su “lucha antiimperialista” y prohibir las remesas que llegan de USA a los ciudadanos de esos dos países( para saber cómo les acaba de ir a Cuba y a Venezuela), pero definitivamente el comunismo es una desgracia y por eso hay que desarrollar iniciativas autogestionadas en la región, para

lograr la autonomía y soberanía económica de los pueblos, ya que queda evidenciado que no somos capaces de vivir sin el “imperio”, y los alaridos de los mamertos simplemente son actos demagógicos y ruines para embaucar tontos.

Causa estupor, cuando los seguidores de la estafa comunista del marxismo leninismo hablan de la Autogestión, porque para asumir esa postura lo primero que deben hacer es abjurar de los dogmas estatistas, burocráticos y embrutecedores de Karl Marx, ya que el término en mención es cosecha de los libertarios, quienes le propinaron a Marx una vergonzosa derrota en la Primera Internacional de los trabajadores en el siglo XlX.

No solo los libertarios tiene como instrumento humanista la Autogestión para el bienestar de las masas, sino que también la democracia liberal ha sido en varias oportunidades consecuente con ello, teniendo el mayor ejemplo en Israel con los Kibutzi, en donde los sindicatos exaltando las libertades individuales (cosa que no hace el comunismo totalitario) a través del trabajo solidario, con una democracia participativa laboran y distribuyen de acuerdo a las necesidades, pero es bien sabido que a la degeneración marxista poco le interesa el bienestar o la opinión de los ciudadanos, pues su objetivo es conquistar el poder para crear una dictadura perpetua.

La Autogestión libre y creativa es la antítesis del comunismo totalitario, porque esa atrocidad desde sus inicios a mediados del siglo XlX, buscó con el Estado encadenar a los obreros mediante la dictadura, para generar una oligarquía (nomenclatura) que convirtiera a ese Estado en una maquina represiva, por ello Pierre Joseph Proudhom y Mijail Bakunin a nombre de los libertarios desenmascararon a Marx delante de los trabajadores, por sus sofismas inhumanos y antihistoricos.

Josip Broz Tito dictador marxista leninista, pretendió de manera demagógica introducir la Autogestión en la antigua Yugoslavia en 1950, pero fracasó, pues eso es como el diablo haciendo las hostias, ya que es imposible en una tiranía comunista llevar a cabo un proyecto libertario; porque como condición necesaria debe existir la independencia sindical frente al Estado, pero Yugoslavia fue solamente un laboratorio totalitario que se malogró, y de ahí su desintegración en la década de los noventa del siglo pasado, quedando claro que al comunismo totalitario lo único que le interesa es tomarse la burocracia estatal usando artimañas para descrestar ingenuos.

Han existo expresiones autenticas de Autogestión en la historia de la humanidad, como ocurrió hace 2000 años con el Cristianismo Primitivo, en donde sus miembros tenían todas las cosas en común, y no había entre ellos ninguna necesidad, esto lo hacían superando las barreras del Estado, contrario a los regímenes marxistas que ponen como principio y fin de todas las cosas eternizarse en el poder político. Además han existido otras aplicaciones de Autogestión, aparte de la ya mencionado en Israel, como la Comuna de Paris en 1871 que fue una fusión entre las ideas libertarias y el liberalismo clásico; otras manifestaciones de Autogestión, fueron los consejos de obreros en Hungría en 1956 y la primavera de Praga en 1968, aplastadas estas dos últimas por el imperio comunista Soviético.

La soflama comunista nada tiene que ver con la Autogestión, porque es indudable que el marxismo lo que pretende es imponer mediante el engaño y la violencia dictaduras neostalinistas en Latinoamérica, como ocurre en Cuba, Nicaragua y Venezuela, pero al igual que lo sucedido hace 30 años en Europa oriental con la caída del muro de Berlín, los pueblos tendrán que defenestrar el comunismo totalitario en la región; por eso el Estado y la sociedad colombiana, jamás deben de permitir el avance del marxismo leninismo y para ello el mejor antídoto es la lucha ideológica.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

JOSE LUIS ZAMBRANO PADAUY: UNA ESPERA QUE SE HACE INTERMINABLE

Tenemos meses agotadores buscándole la rosca a la tuerca. Nos fatigamos en el sopor de las malas noticias o en el de no entender cómo se suscitan los acontecimientos. Nos sentimos rezagados frente a las fechas y sin los consuelos para entender la trama de los hechos venideros.

Vivimos con los dientes apretados, esperando el golpe exaltado que nos termine de desmoralizar. En la espera por la resolución definitiva para resolver nuestra catástrofe, vemos con estupor la existencia de una agenda entreverada por cubanos, rusos y el propio régimen venezolano. No sé si se fundamenta en complicarle los razonamientos a los EEUU o se erige como la última carta para no perder el dominio en nuestra patria desolada.

Por un lado, nos dice el senador Marco Rubio que Maduro está estancado, sometido a unas sanciones duras y no es la oposición la que no termina de arrancar. Aboga por nuestra paciencia estratégica, mientras las decisiones emitidas en el Foro de Sao Paulo se desenvuelven a sus anchas en varios países del continente.

Sabemos que lo poco generado por la economía de la dictadura es para pagar sus deudas eternas y carece de efectivo para las inversiones. Pero hemos vistos los pactos secretos en los raros periplos del usurpador, Cabello y sus delegados biliosos, por varios países enemigos de los norteamericanos.

Mientras, Guaidó y Maduro se entablan en una lucha por generar un poder electoral definitivo. No termino de entender esta jugada, a menos que se haya desvirtuado el norte del cese a la usurpación. No le veo posibilidades a unas elecciones libres con “el señor del bigote” en Miraflores.

Se habla de crear un comité de postulaciones para los cargos de CNE y evitar que Maduro arme el suyo a su medida, adelantando los sufragios parlamentarios y terminando de amedrentar al país entero. El pueblo no tiene motivaciones sólidas para emitir un voto, sabiendo que el autoritarismo sigue en la silla presidencial. De ser este el caso, sería una jugada perdida de antemano, pues se conocen las argucias perversas, las estratagemas de desorden y la reputación malograda para viciar cualquiera de los comicios a realizarse.

Debemos reponernos de la fantasía que existen atisbos de democracia en el régimen. Como tampoco podemos caer en la tentativa de despotricar de Guaidó, sin entender su plan o los consejos emitidos desde el exterior. La presión del Tío Sam hacia Cuba es tal, que Díaz-Canel ha corrido con una inmediatez extraordinaria, a pedir auxilio a los rusos y tratar de retomar alianzas conjuntas.

El presidente interino ha dicho con una insistencia formidable, que no se está cambiando el orden al plan. Nombrar a los ocho rectores del poder electoral puede tardar de 50 a 90 días. Quizá en ese tiempo inexorable puedan derivarse disposiciones precisas respecto a los otros dos puntos de la agenda y ya se cuente con el camino adelantado sobre este particular.

Lo cierto es que Trump, quien ha mostrado su interés por deseslabonar las cadenas de la dictadura venezolana, también cuenta con su propio dédalo personal. El Congreso de los Estados Unidos abrió la semana pasada, una nueva investigación con el propósito de destituirlo. Tal vez sea la alfombra perfecta para llevarlo a las elecciones presidenciales de 2020, golpeado en su moral y acusado de haber abusado del poder.

Pero el compromiso del mandatario estadounidense va más allá. Existe una promesa visceral de desenroscar del poder, a los gobernantes de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Eso le aseguraría el voto de Florida y su posible reelección. También resulta insólito que el Departamento de Estado norteamericano esté instando al nuevo gobierno de Argentina a mantenerse en el Grupo de Lima y a continuar presionando para resolver la situación de Venezuela. El mismo Trump llamó a Alberto Fernández, peronista moderado, pero que tuvo declaraciones evasivas y contradictorias en su campaña sobre nuestro país.

Se me antoja afirmar que Rusia tiene la meta fija de contar con mayor presencia en Latinoamérica. Cuba y nuestro país pueden ser el eje de acción desde donde asumir ciertos niveles de poder. Pero no se pueden subestimar a los órganos de inteligencia gringos, que saben más de lo que uno puede pensar y deben tener sus proyectos decididos para contrarrestar cualquier acometida. Además, no estamos hablado de la Unión Soviética, pues es diferente el sistema, al igual que los intereses sobre la mesa.

Queremos liberarnos de las acechanzas de la isla y emprender por fin el sendero de la democracia verdadera. Pugnamos por salir con rapidez y la espera se ha hecho más que interminable. Pero el fallo definitivo se dará sin previo aviso, esperando antes mayores sanciones por todos los costados, cortarle las alternativas salvadoras y doblegar a la dictadura a su rendición.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571
Ex director de la Biblioteca Virtual de Maracaibo “Randa Richani”

NOEL ÁLVAREZ: PERSEGUIR A LOS GUSANOS

Hace algunos años, cuando sembraba piñas y otras especies en los campos trujillanos, en compañía de mi difunto padre y mis hermanos, me encontré con unos gusanos que merodeaban la hermosa siembra y le pregunté a mi progenitor por la incidencia de esos insectos sobre los sembradíos. Como buen conocedor de la agricultura primaria su respuesta fue muy rápida: “Es preciso consentir a los gusanos para que sean productivos. Esos que estás viendo son buenos, protegen la cosecha y no se comen las piñas. Sin embargo, hay otros que son perversos y dañan todo lo que tocan”   

Después del breve comentario sobre los gusanos malos, mi padre se quedó alelado contemplando la inmensidad del campo, como evocando recuerdos y al cabo de un rato me comentó: “Cuando a un gusano malo se le complica la situación, se convierte en mariposa y sale volando a buscar mejores condiciones en otra cosecha”. Luego, pareciendo volver a la realidad, mi padre, haciendo gala de su naturaleza política, pero a la vez de su inmenso respeto por la gente, me dijo:” hijo, no se debe utilizar el nombre del animalito de manera despectiva como lo hacen algunos dirigentes políticos para descalificar a otros. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo está lleno de gusanos”.   

Esa ridícula actitud de insultar al otro mediante motes repulsivos, nos viene legada desde tiempos remotos, tal vez desde que el ser humano aprendió a expresar con palabras sus retorcimientos mentales. Los césares de Roma, que bien debieron conocer el principio semántico, lo utilizaron para imponer su lengua en las tierras conquistadas. En épocas más recientes, en Cuba, no solo el lenguaje, sino también la voluntad y la idiosincrasia fueron modificados por el sistema de acontecimientos que rigió la vida de los habitantes de la Isla, marcados todos por las palabras de quienes han provocado e impuesto esos hechos.  

Se cuenta que hace algunos años, en España, un general cubano llegó a la cena de unos empresarios hoteleros. Vestía ropa y zapatos de una marca exclusiva usada por la alta sociedad española. Mientras atacaba con furia congoleña una bandeja de percebes y ensalada de insectos, comentó: “si no hubiera sido por Fidel, yo seguiría en la bodeguita de mi padre en un remoto pueblo de Oriente”. Un exiliado cubano presente en la cena le acotó: “Si no hubiese sido por Fidel mi padre no hubiera tenido que dejar la pequeña tintorería que tenía en Matanzas, coger un bote, estudiar ingeniería y hacerse millonario en Miami. Esa es la diferencia entre el esclavo comunista y el hombre libre democrático”.  

En la isla del mar de la felicidad como la bautizó un redomado populista, el vituperio de gusano llegó a convertirse en un término corriente. Al escucharlo, nadie se remitía a esos invertebrados de estructura blanda, cuyo nombre también fue expropiado y puesto al servicio del poder revolucionario. Antes que todo lo demás, gusano es quien no actúa, piensa o se expresa de acuerdo con las pautas del régimen. Claro, los gusanos son inteligentes y les gusta respetar los derechos humanos.  

En unas competencias deportivas en San Juan-Puerto Rico, a finales de los 60s, al prohibírsele a la delegación deportiva castro-comunista, asistir a las mismas por ser Puerto Rico territorio americano, Fidel Castro mandó a remodelar un barco mercante llamado el Cerro Pelado, y trasladó a los atletas cubanos frente a las costas de San Juan-Puerto Rico. Los atletas bajaban a competir en los juegos y regresaban a pernoctar en el barco. En un documental de la época filmado en el barco, se puede ver al dictador Castro, sobre la cubierta, rodeado de atletas y directivos, conminando a la delegación deportiva: “¡Denles duro a los gusanos!”.   

Retomo el curso de la anécdota con mi padre para reflexionar sobre una parte de su contenido, me refiero específicamente al tema de los gusanos que destruyen todo a su paso pero que cuando la situación se les pone color de hormiga, se metamorfosean en mariposas para volar a nuevos y más prometedores destinos. No puedo evitar, aunque me lo proponga, el pensar en algunos de los dirigentes que pululan hoy en día en el espectro político venezolano, y ni por asomo piensen que, solo me estoy refiriendo a los personeros del régimen, en esta categoría también incluyo a personajes que, desde una supuesta oposición, muñequean política y económicamente a favor de que el status quo permanezca inalterable. 

Noel Álvarez
noelalvarez10@gmail.com 
Coordinador Nacional del Movimiento Político gente