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domingo, 20 de junio de 2021

ESPECIAL DEL DOMINGO: QUE SON LAS COMUNAS. SUS TIPOS


La comuna fue una forma de organización social, política y económica popular de carácter local y participativo1​ donde los individuos gestionan diversas instituciones de autogobierno para cubrir y regular sus necesidades comunes con miras a ser autosuficientes en la medida de lo posible.​
 

Tanto marxistas, como socialistas, anarquistas y otros movimientos de izquierda han visto a la comuna como la base de un modelo de sociedad liberada del capitalismo a través de la democracia participativa. 

Índice

1          La comuna en el marxismo

2          La comuna en el anarquismo

3          Movimientos políticos contemporáneos que manejan la idea de la comuna

3.1       Chavismo

4          Comuna capitalista

5          Comuna laica

6          Véase también

7          Referencias

La comuna en el marxismo

Karl Marx, en el escrito La Guerra Civil en Francia (1871), promulga los logros alcanzados por la comuna de París y la describe como un prototipo para un gobierno revolucionario futuro. 

En la teoría marxista, la comuna es una forma de organización política adoptada durante la primera (o más baja) fase del comunismo denominada socialismo. Las comunas son propuestas como la contraparte proletaria a las formas de gobierno de la llamada «burguesía». En el escrito mencionado Marx explica el propósito y la función de la comuna durante el periodo denominado «dictadura del proletariado» ​ 

La Comuna estaba formada por los consejeros municipales elegidos por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad. Eran responsables y revocables en todo momento. La mayoría de sus miembros eran, naturalmente, obreros o representantes reconocidos de la clase obrera. La Comuna no había de ser un organismo parlamentario, sino una corporación de trabajo, ejecutiva y legislativa al mismo tiempo..

Marx, Engels, y posteriormente Lenin crearon elementos para definir las características que habrían de tener las comunas en particular dentro del concepto de la «dictadura del proletariado». 

La comuna en el anarquismo

Artículo principal: Comuna (anarquismo)

Véase también: Principio federativo

La comuna en el anarquismo se concibe como una organización libre y voluntaria formada para la institucionalización a escala humana de la vida común de los seres humanos.  

Los modelos económicos de cada comuna libertaria pueden variar de acuerdo a la voluntad de sus miembros: el mercado puede existir (mutualismo, anarcocolectivismo) como estar ausente (anarcocomunismo). Al no existir el Estado se establecería un mercado libre, aunque los productores pueden asociarse para regular y planificar voluntaria y descentralizadamente la vida económica.5​ De igual manera, las comunas pueden pactar libremente entre sí para cooperación mutua en asuntos de diversa índole, formando federaciones de comunas (así como también otros órdenes superiores voluntarios: regional, nacional, internacional).6​7​8​ Bajo este modelo el Estado se reemplazaría por un orden federativo popular de abajo hacia arriba fundamentado en la unión libre de productores y en una «administración simple de asuntos comunes».  

Por otra parte, dentro del anarquismo, las comunas representan organizaciones autónomas que confrontan al Estado.  

Movimientos políticos contemporáneos que manejan la idea de la comuna

Abahlali baseMjondolo

Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas

Federación Democrática del Norte de Siria

Chavismo

Artículo principal: Chavismo

Kléber Ramírez Rojas, ideólogo del Estado comunal en Venezuela.


En Venezuela, el presidente Hugo Chávez, dentro del marco del socialismo del siglo XXI, planteó la construcción de lo que llamó el «Estado comunal», que tuvo entre sus más fuertes antecedentes ideológicos la propuesta del guerrillero venezolano Kléber Ramírez Rojas que llamó «Estado comunero». 
 

La comuna tiene como propósito fundamental la edificación del estado comunal, mediante la promoción, impulso y desarrollo de la participación protagónica y corresponsable de los ciudadanos y ciudadanas en la gestión de las políticas públicas, en la conformación y ejercicio del autogobierno por parte de las comunidades organizadas, a través de la planificación del desarrollo social y económico, la formulación de proyectos, la elaboración y ejecución presupuestaria, la administración y gestión de las competencias y servicios que conforme al proceso de descentralización, le sean transferidos, así como la construcción de un sistema de producción, distribución, intercambio y consumo de propiedad social, y la disposición de medios alternativos de justicia para la convivencia y la paz comunal, como tránsito hacia la sociedad socialista, democrática, de equidad y justicia social.  

Según la Ley Orgánica de las Comunas, este término es utilizado para denominar al espacio socialista que, como entidad local, es definida por la integración de comunidades vecinas con una memoria histórica compartida, rasgos culturales, usos y costumbres, que se reconocen en el territorio que ocupan y en las actividades productivas que le sirven de sustento, y sobre el cual ejercen los principios de soberanía y participación protagónica como expresión del poder popular, en concordancia con un régimen de producción social y el modelo de desarrollo endógeno y sustentable, contemplado en el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación. 

De acuerdo con Chávez el sistema económico comunal se debe desarrollar a través de distintas formas de organización socioproductiva como empresas de propiedad social (EPS), unidades familiares, grupos de intercambio solidario y demás formas asociativas para el trabajo. 

En 2009, tras la derrota sufrida por el chavismo en el referéndum constitucional de Venezuela de 2007 en el cual se pretendía incluir como una institución a las comunas, se crea el Ministerio del Poder Popular para las Comunas.14​ Las comunas en Venezuela están regidas por la Ley Orgánica de las Comunas y la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal. 

Comuna capitalista

La comuna capitalista es una forma de organización social, política y económica popular de carácter local y democrática donde los individuos gestionan diversas instituciones de autogobierno con el objetivo de crear riquezas colectivas con miras a alcanzar un bienestar social más elevado que las comunas que lo rodean, creando una competencia que fomenta el bienestar social. 

Los movimientos de derecha han tomado esta iniciativa de la comuna de la izquierda pero en vez de cubrir sus necesidades humanas básicas de alimento y techo, construyen riquezas colectivas para tener un desarrollo pleno del individuo. Es una base modelo de una sociedad democrática, liberal y sostenible, que mantiene un equilibrio con el ambiente y la justicia social. 

Comuna laica

La comuna laica es una forma de organización social, política y económica popular de carácter local y democrática donde los individuos gestionan diversas instituciones de autogobierno con el objetivo de lograr los objetivos aprobados en una asamblea local, ya sean estos objetivos de crear riquezas colectivas o simplemente cubrir una necesidad, sin imponer un modelo económico ni capitalista ni socialista. 

Nace de la idea de que el fin del estado no puede imponer ningún modelo económico ni socialista, ni capitalista, el estado debe garantizar las libertades económicas del individuo y no debe regular la economía, debe garantizar la información sobre ambas tendencias económicas socialistas y capitalistas, debe tener leyes que eviten el monopolio, debe fomentar la inversión de los ciudadanos en las empresas, y combatir la corrupción. 

Cada comuna con sus instancias de autogobierno buscan fomentar la economía de empresas socialistas o capitalistas y con ello construir la geometría del poder económico de carácter popular, para avanzar en el ejercicio pleno de la soberanía y la democracia ya que la misma no excluye a ninguna de las tendencias económicas, en los territorios comunales.

https://es.wikipedia.org/wiki/Comuna_(socialismo)

sábado, 29 de agosto de 2020

RAÚL ZAPATA, EL CULTO AL SOCIALISMO

En muchos casos sin ser capaces de definir claramente que es socialismo y aún sabiendo su definición exacta prevalece en sus mentes más que una definición, prevalece en ellos una connotación redentora de los pobres mediante el socialismo.

Y sobre todo en Hispanoamérica prevalece esa connotación, lo que hace del socialismo, entre nosotros de un culto a esa palabra, en mucho religioso, que no requiere evidencia científica para serle fiel, sin que importen las horrendas consecuencias de su implementación.

Siempre se encontrarán explicaciones para los terribles tragedias que dejan en su camino: lo que mató a más de 30 millones de personas de hambre no fue el socialismo, sino Estalin, lo que causó l muerte de más de 60 millones de personas no fue el Nacional SOCIALISMO Alemán fue Hitler, o eso no era socialismo, lo de Venezuela no es socialismo o mejor aún la hambruna es a causa de las sanciones, los mismos cuentos para explicar los crímenes y el desastre en la URSS o en Corea del Norte, siempre una justificación, siempre una excusa para salvar la reputación.

El carácter redentor de ese modelo económico que va dejando en su camino empedrado de buenas intenciones, miseria y crimen, manteniendo una interminable fila de fieles seguidores, ciegos, dispuestos al martirio y a los más horrendos crímenes, en nombre del socialismo, sin importar lo que digan los hechos, todos los indicadores de gestión y sin importar los resultados concretos.

Raúl Zapata 
tlf 0414-815.1929 
raulzapataa@hotmail.com
@RaulzapataA

martes, 4 de agosto de 2020

CARLOS E. AGUILERA A., EL SOCIALISMO MAL LLAMADO BOLIVARIANO

“El origen de la palabra lumpen dentro de las Ciencias Sociales lo podemos encontrar en los textos de Carlos Marx, quien utilizó este concepto para referirse al sector descartado de los soldados y ex convictos, vagabundos, andrajosos, harapientos, canallas, y deshonestos escapados de las peores condiciones de vida, granujas y criminales pertenecientes a la masa desintegrada de la población más excluida”  / Wikipedia / 

Vivimos tiempos difíciles, tormentosos y desesperanzadores por la brutal represión que el régimen viene aplicando a los estudiantes, parlamentarios, y todo aquel que se enfrenta al socialismo marxista y mal llamado bolivariano de Nicolás Maduro..El territorio nacional, vive una inusitada violencia que incluso ha llamado la atención internacional, preocupada  por el devenir de los acontecimientos en nuestro país. En la Corte Interamericana de Justicia con sede en Ginebra,  ONU, Comunidad Europea y otros organismos reposan abundantes denuncias sobre estos hechos criminales, que dejan mal parado al régimen, pese a que el inquilino ilícito de Miraflores se autoproclama como un auténtico y ejemplarizante demócrata. 

Pero veamos porque  razón los hechos que ocurren en Venezuela, desdicen la pretensión de Maduro de atornillarse en el poder. La violencia como tal, proviene de su exacerbado e incendiario discurso de todos los días en cadena nacional en el que ofende, humilla y descalifica a quienes lo adversan políticamente por el simple hecho de no comulgar con su ideología socialista, marxista, mal llamada bolivariana. El régimen ha convertido la violencia en un culto a través del discurso, en medios de comunicación del Estado y ha sido incapaz de combatir la pobreza y la desigualdad social que en buena medida, son el caldo de cultivo en el que muchos se ahogan y pierden el norte. 

El país nacional conoce la vileza con la que ha actuado el régimen para ahogar las quejas y protestas de la mayoría de los venezolanos, víctimas de la inseguridad, desempleo, alto costo de la vida, desabastecimiento, torturas y un sin fin de males que se han convertido en una verdadera pesadilla. Es doloroso conocer las torturas de las que son víctimas civiles y militares que los mantienen presos en los recintos carcelarios en los que además los privan de los derechos humanos más elementales, por lo que sus familiares exhiben largas historias de dolor por la barbarie con la que son tratados sus hijos, esposos o hermanos. 

En el preámbulo del presente artículo, referíamos  que Marx utilizó el concepto de lumpen para designar a un sector de la población a la que se le había negado una forma legítima de ganarse la vida y que por tanto sucumben al crimen y las condiciones que en estas prevalecen. Por tanto, el llamado lumpen del proletariado, está compuesto por aquellas personas que han hecho de la ilegitimidad su forma de vida, y que hoy en día, la mal llamada revolución socialista bolivariana del Siglo XXI, ha tomado como bandera y pretexto para su transformación, y la violencia la han convertido en su forma de vida, de allí que  cotidianamente observemos su comportamiento en todos los actos públicos que realiza el régimen. 

Desconocen quienes detentan el poder con Maduro a la cabeza, que quienes examinan la vida y obra de Kart Marx  observan una premisa inquietante por cuanto es una figura de “la época histórica pretérita, cada vez más alejada de la nuestra”, como lo refiere el historiador Jonathan Sperber , autor del libro: “Kart Marx, una vida decimonónica”, de interesante lectura en esta época de aparentes brotes revolucionarios en América Latina. 

La propensión a santificar a ciertos actores decisivos de la historia no conduce sino a torcer sus planteamientos, de tal manera que al evaluar las contribuciones de Marx en los campos de la economía, filosofía y activismo político, se debe partir del hecho de que el capitalismo del que él hablaba no es el que existe ahora; que la burguesía que Marx examinó críticamente poco tiene que ver con la clase de capitalistas globales de hoy; que la revolución industrial que fue su premisa, casi en nada se parece al desarrollo tecnológico e informático del presente. En pocas palabras, que Marx pensó su acción transformadora para un tiempo y habitat completamente distinto al nuestro. Nos preguntamos: ¿Seguiría creyendo Marx que la burguesía de hoy es revolucionaria según el curso positivista y evolucionista que propuso para comprender la sociedad? 

Marx no es ni el perverso culpable de los males del mundo ni el profeta iluminado que halló, en el siglo XIX, las soluciones para resolver las injusticias del siglo XXI. De hecho, muy poco supo decir sobre cómo iba a ser esa sociedad ideal que imaginó junto con Engels y que iba a ser una especie de pequeño paraíso para la clase trabajadora. Los regímenes comunistas que se construyeron con espeluznantes métodos de represión y terror tergiversaron las ideas de Marx. Es necesario releer, y a estudiar con cuidado, la originalidad del pensamiento de un revolucionario intransigente, que no siempre pudo sortear sus propias contradicciones públicas y privadas. 

En síntesis, podríamos resumir que el vocablo lumpen se refiere a la marginalidad sin conciencia social y escasa conciencia moral, como la que exhiben Maduro y sus acólitos a cada instante y en todo acto que llevan a cabo para preponderar una eficiencia de la que carecen.  

Carlos E. Aguilera A. 
careduagui@gmail.com 
@_toquedediana 
Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122) 

lunes, 18 de mayo de 2020

HANA FISCHER, LA GENEROSIDAD CON DINERO AJENO, DESDE URUGUAY


La capacidad de endeudarse le permite a los políticos expandir los niveles de gasto sin cambiar los niveles actuales de tributación". Richard E. Wagner, James M. Buchanan


El socialismo es una ideología cuya esencia es la desvalorización de la propiedad privada. Entre los que profesan esa corriente de pensamiento, es posible diferenciar entre dos clases de sujetos.

Por un lado, están aquellas personas que son desprendidas, que le otorgan poco valor a los bienes materiales y al dinero. Son generosos en el sentido genuino de esta palabra. En ocasiones pecan de ingenuos porque hay gente que se aprovecha de ellos pero lo que no se les podrá negar, es que son intelectualmente honestos: practican con lo propio aquello que proclaman con las palabras.

El otro grupo es el más numeroso. Posiblemente abarque al 95% o más de los socialistas, a juzgar por lo que observamos en la vida cotidiana. Hablan de “solidaridad”, que en los hechos, significa quitarle a “otros” lo que les pertenece para “distribuirlo” con los demás. Persiguen el poder con el objeto de ser ellos los “que parten y reparten”, cuya consecuencia es –como advierte el dicho popular– “quedarse con la mejor parte”. Así lo indican las escasas investigaciones realizadas acerca de qué proporción del “gasto social” realmente llega a sus supuestos beneficiarios y cuánto “se drena” por el camino (quedando en manos de burócratas, políticos, intermediarios y ONGs “compañeras”).

Hay un chiste que ilustra nítidamente el comportamiento de la mayoría de los socialistas, que reza así:

– Si usted tuviera dos casas, ¿qué haría?

– Me quedaría con una y la otra la regalaría.

– ¿Y si tuviera dos autos?

– Me quedaría con uno y el otro lo daría.

– ¿Y con dos gallinas?

– ¡Ah no, con las gallinas no se meta que gallinas tengo!, responde el socialista indignado.

El coronavirus ha sido una tragedia planetaria. No obstante, ha dejado algunas cosas positivas. Por ejemplo, ha permitido traslucir políticas económicas erróneas, hipocresías y falta de solidaridad con aquellos que más están sufriendo esta pandemia.

Empecemos por analizar las iniciativas tomadas por el Frente Amplio en Uruguay, que gobernó en el período 2005-2020 (hasta hace tan solo unos dos meses). Acaba de presentar un proyecto de ley (con la seguridad de que no será aprobado dado que ya no cuenta con mayorías en ambas cámaras como anteriormente), proponiendo que se limiten “los despidos en el contexto de la crisis sanitaria por 180 días. En caso de incumplimiento, la indemnización por despido será el doble de lo normal y podrá acumularse con la que eventualmente en cada caso correspondiera por indemnización por despido especial, la misma protección rige para trabajadores con vínculo con el Estado”.

Es llamativo que ese partido político de izquierda haya realizado esa propuesta, dado el comportamiento que ha tenido con respecto a sus propios asuntos.

Cuando el Frente Amplio gobernó, obtuvo cuantiosos recursos monetarios que fueron a engrosar sus arcas privadas, debido al aporte obligatorio que debían realizar los militantes que ocupaban los innumerables cargos públicos, muchísimos creados durante esa etapa. Eso repercutió en que la gente empleada en la organización era retribuida con “generosidad”. Por ejemplo, su presidente Javier Miranda, cobraba 240.000 pesos uruguayos (en dólares promedio unos 6.000 dólares), una contadora ganaba 140.000 pesos uruguayos y un chófer 120.000 pesos uruguayos.

Con la derrota electoral, los ingresos partidarios menguaron pronunciadamente. Los cientos de dirigentes frenteamplistas que ocupaban cargos jerárquicos en el Estado fueron sustituidos y por tanto, no hacen más sus aportes económicos.

A consecuencia de esa situación, Miranda en diciembre de 2019 anunció reducción del personal. Le comunicó al Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio, que algunos empleados iban a ser enviados al seguro de paro y otros directamente despedidos. Una comisión partidaria quedó encargada de estudiar la situación. Tras analizarla durante tres meses, propuso que entre las medidas de ajuste, habría que rebajar el sueldo del presidente Miranda a la mitad, y también el de la contadora y el chófer.

Esa idea no fue bien recibida por Miranda. Afirmó que bajar su sueldo a la mitad sería demasiado; como contrapartida, propuso una rebaja del 25%.

Por tanto vemos que muchos en la izquierda practican aquello de “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”.

Otros que son muy “generosos” con lo ajeno pero no tanto con lo propio, son algunos líderes sindicales. En Uruguay, todos integran algunas de las corrientes de raigambre socialista.

Un dato insólito, es que la mayoría de esos líderes, en rigor, no son trabajadores. Casi toda la cúpula del PIT-CNT (central única de trabajadores) se dedica full time al sindicalismo. Sus sueldos son pagados por los respectivos sindicatos y su monto es un misterio. La principal fuente de ingresos de los sindicatos la constituye los aportes de los afiliados, que por una ley aprobada por los gobiernos de izquierda, se les descuenta directamente de los sueldos.

Esos líderes sindicales –con el apoyo explícito del Frente Amplio cuando gobernaba– “negociaron” sueldos y condiciones laborales cada vez más exorbitantes. Eso hizo que la recaudación de los sindicatos aumentara vertiginosamente.

Mientras los altos precios de los commodities lo permitieron, esa situación se fue sobrellevando, especialmente por las grandes empresas. Pero cuando la situación cambió a partir de 2014, el desempleo comenzó a dispararse.

En ese contexto, los líderes sindicales exhibiendo muy poca solidaridad con los trabajadores que iban quedando tirados a la vera del camino, seguían “negociando” condiciones salariales cada vez más onerosas. Total, sus propios ingresos provienen de los aportes de los que trabajadores formales que están activos.

A raíz del coronavirus y sus brutales consecuencias económicas, el Ejecutivo encabezado por Luis Lacalle, decidió crear el Fondo Coronavirus. Se financia con diversos aportes. Entre ellos –como señal de que el poder político comprende la angustia de tantas familias– se resolvió rebajarles en forma proporcional, por dos meses, los sueldos de los funcionarios públicos que ganen más de 80.000 pesos uruguayos líquidos. La medida también alcanza a los cargos políticos de confianza como ministros, directores de entes y servicios descentralizados e incluso, al presidente de la República. Para ellos, el descuento será de 20% (el más grande de todos).

Los dirigentes sindicales de los empleados públicos no pudieron ocultar su malestar con esa medida. Con lo cual quedó en evidencia, que ellos se encuentran en ese sector privilegiado de la sociedad que ganan más de 120.000 pesos uruguayos nominales (unos 2.800 dólares) mensuales. Vale aclarar que son entre los sueldos más altos en el país.

Uno de ellos, Gabriel Molina, refiriéndose a Lacalle, manifestó que “fue muy inteligente lo que este hijo de mil putas hizo”. Dijo que esta situación dejó a los funcionarios públicos que están abarcados en la medida muy “expuestos” y explicó: “salir a decir públicamente que no queremos que se nos descuente para darles a los que necesitan nos deja muy mal parados como trabajadores ante un sector grande de la sociedad”.

En conclusión, resalta la hipocresía de tanto socialista que se llena la boca con la palabra “solidaridad”, siempre y cuando, la “generosidad” se practique con dinero ajeno y no con el suyo.

Este artículo fue publicado originalmente en Panam Post (EE.UU.) el 15 de mayo de 2020.

Hana Fischer 
iec@imcanelones.gub.uy
@hana_fischer 
Desde Uruguay

jueves, 14 de mayo de 2020

NÉSTOR SUÁREZ: VENEZUELA NECESITA UN PLAN DE VUELO AL PRIMER MUNDO

Desde 1958 a la fecha ha habido un consenso básico en la dirigencia pública y privada y la clase política Venezolana, en contra del capitalismo de libre mercado, y a favor del sistema intervencionista, estatista, socialista que existe actualmente. A favor del statu quo.

Por eso nadie discutía que el Estado debía intervenir por la fuerza en toda suerte de actividades económicas y en el cuidado del ambiente, así como en esferas muy personales como salud, educación, familia, deportes y cualquier otra cosa. Ni que para cumplir tan amplia gama de funciones, debe contar con facultades, poderes y recursos ilimitados. Además, los Gobiernos defienden sus propias ideas en temas delicados como la crianza y educación de niños y adolescentes, sexualidad y creencias religiosas, y las imponen a la fuerza con sus omnímodos controles, y con el uso de su inmenso presupuesto. Porque también se aceptó que para sostener sus enormes gastos, los Gobiernos pueden decretar cuanto impuesto se les ocurra, imprimir billetes o dinero a discreción, generando con ésto continuas alzas de precios, y endeudarse sin límite. Y poseer bancos y empresas de toda clase, expropiar y confiscar lo que sea al sector privado cuando lo deseen, y /o gerenciarlas a través de regulaciones, y también poseer centros docentes, hospitales, clínicas, y cajas de jubilaciones, y gerenciar la de los particulares mediante leyes regulatorias.

Ese es el sistema. Ese es el modelo. Esa es la receta que nunca se discutió y el debate que no se dió. Tuvimos una debate muy pobre, que siempre evadió los aspectos ideológicos por confusión y complejos con el socialismo, por la trampa de la justicia social y el bien común. Por eso el debate se centró no en la receta sino en los cocineros. Es decir, en si Fulano es mejor que mengano, o zutano mejor que ambos (o peor). Si aparecía un grupo de personas como Rumbo Propio en el Zulia, que cuestionó el sistema, o sea el modelo, o la receta, todos de inmediato trataban de reprimirlos, silenciarlos o ignorarlos. Porque estaba en contra de ese consenso básico sobre el statu quo aceptado y aceptable para la dirigencia pública y privada.

Eso fué un grave error que en buena parte estamos pagando hoy. Por eso también la unidad fracasó en buena parte y no ha sido eficiente para lograr la salida. Por eso los cubanos con el chavismo y con el disfraz del socialismo del siglo XXI que es el neo comunismo, nos han sometido. La confusión, el enrredo, los complejos, la mentalidad y cultura anti libre mercado y capitalista ha facilitado a los destructores del socialismo lograr sus objetivos en Venezuela.

Por eso también la violencia política ha tenido causa. Su causa ha sido la falta de discusión ideológica. Cuando callan los argumentos, propuestas e ideas, hablan las balas y gritan las bombas. Es una ley natural de las sociedades que si la civilización retrocede, la barbarie asoma su descompuesto rostro de intolerancia, odio, violencia y muerte. Pero ¿quiénes fueron y ha sido responsables por no debatir las ideas? Hay una asimetría aquí: mientras el régimen socialista, comunista y responsable de la destrucción en todos los órdenes de la sociedad manifiesta sin complejos y sin escrúpulos lo que es y el modelo internacional de receta que propone, la mayoría de la dirigencia pública y privada y la clase política venezolana rehusó a una definición consistente en cuanto a la receta o propuesta del cambio del sistema.

F. A. Hayek, premio Nobel de Economía, decía que las grandes instituciones de la sociedad moderna se basan en una moral. Una moral que no es “natural”, sino el producto de una evolución, una evolución casi biológica, pero que afecta a las organizaciones sociales. Esta moral, no es natural, porque espontáneamente el hombre no tiende a respetar la propiedad privada o los contratos. Es la selección la que, actuando sobre el comportamiento moral, deja claro que, en el curso de los siglos, los los pueblos o sociedades que respetan los contratos y la propiedad se tornan más prósperos. Sin esa moralidad y valores, el capitalismo de libre mercado no podría existir. VENEZUELA se ha desviado y alejado de esos valores y de esa moral. Nos hemos alejado del Primer mundo y de las libertades.

Venezuela necesita conseguir coherencia y consistencia frente al socialismo en cualquier versión. Frente al relativismo, a la teología de la liberación, al Foro de Sao Paulo, frente a muchos impostores y farsantes que se encuentran en organizaciones internacionales como en la ONU y la UE. Farsantes y perversos impostores que hay que desenmascarar. Debemos se intransigentes ante el desorden y caos, creado por el socialismo. Necesitamos un Plan de Vuelo para lograr riqueza, prosperidad y bienestar para todos los venezolanos. Esa es la meta final y debe quedar claro. Necesitamos un Rumbo Propio al primer mundo. En esto repetimos, no por capricho, somos y debemos ser intransigentes e inflexibles en nuestros principios y valores, tenemos que recuperar la moral y la ética, aunque dialogantes y flexibles en todo lo demás, debemos resistir al socialismo no por capricho, sino porque no queremos pobreza, escasez crónica ni racionamiento como modo de vida, al que se nos quiere acostumbrar.

No es verdad que hay una izquierda buena y otra mala. En el mundo no hay caso alguno de socialismo exitoso. Todo socialismo es malo, así pretenda ser moderado, democrático o cristiano, porque destruye la economía de libre mercado, sin construir nada mejor en su reemplazo.

Es puramente destrucción.

La fórmula o receta para lograr riqueza, prosperidad y bienestar, es universal : Trabajo, ley y orden, y libre mercado o comercio. La misma que han utilizado los país es que han logrado éxito, como Singapur, Taiwán, Japón, Corea del Sur, Hong Kong, Irlanda, Alemania, USA, etc. Un Estado que permita la inversión y no interfiera con la economía privada. Tampoco puede tener una moneda débil ni salarios de hambre. Solo leyes sabias y justas.

Hay que ir a lo esencial, tenemos que recuperar primero la libertad y poner orden en la casa para poder crear riqueza. Tenemos que hacerlo lo más rápido posible, antes de que sea imposible hacerlo en democracia. La democracia ilimitada y sin contención de ningún tipo en Venezuela en manos del socialismo y con apoyo de una cúpula militar corrupta, se ha tornado inmoral, injusta y totalitaria. Hemos perdido la autonomía, estamos drogados, dependientes del Estado y ésta perversión y plan tercermundista conduce a la destrucción.

Ese es el debate. Necesitamos cambiar de sistema y no solo de Gobierno. Necesitamos desestatizar la sociedad. Necesitamos desregular y derogar todas las leyes malas. Necesitamos un cambio de dirección y rumbo. El estatismo y el socialismo es el problema. Tenemos que pasar o superar el tercer mundo en el que nos tienen metidos y pasar al primer mundo.

En Singapur que es sin duda alguna uno de los mejores éxito para crear riqueza, prosperidad y bienestar, requirieron poner orden, leyes y tribunales sabios y justos, además de servicios públicos eficientes, carreteras y puentes, aeropuertos de primer mundo, infraestructura moderna, pocos impuestos y cargas públicas, muchas empresas privadas, con suficiente recursos de capital, capaces de sostener el proceso continuo de creación de riqueza.

Un pueblo hambriento no razona ni atiende razones, y menos si no está bien educado, y está confundido y acomplejado. Cualquier canto de sirena populista y demagógico lo puede seducir de nuevo. Por eso una cosa es crear riqueza y otra es democracia. Según Lee Kuan Yew el padre del éxito de Singapur, cinco países en el siglo XX demostraron la necesidad de crear riqueza, prosperidad y bienestar primero antes que permitir una democracia ilimitada y débil. España (1936), Taiwán (1949), Corea del Sur (1951), Singapur (1965), y Chile (1973).

Finalmente, Lee Kuan Yew, recordó en una cena ofrecida al ex-presidente alemán Helmut Schmidt, éste preguntó si algún día China sería una democracia. Todos se echaron a reír. Hon Sui Sen, uno de los asesores de Lee Kuan Yew, ampliamente conocido y respetado en Asia por su trabajo en el plan económico, respondió: ” En 1300 millones de habitantes, casi la mitad analfabetas en ese momento, no pueden elegir Presidente, y mucho menos diputados, que son más importantes porque tienen el poder de hacer y derogar leyes, que pueden ser sensatas o no, y si lo son, no importa si el Presidente no lo es, puesto que le fijan un límite, pero si no lo son, el desastre está hecho, aunque el Presidente sea un genio”. Y luego, Lee le explicó a Schmidt que China, patria de sus ancestros, por milenios solo conoció dinastías corruptas, anarquía, conquistadores, caciques guerreros y dictadores.” Y remató diciendo “Schmidt es un hombre inteligente, de inmediato se dió cuenta de lo absurdo de su pregunta”.

En el caso venezolano, y en nuestro plan de vuelo al primer mundo, quizás por todo lo que estamos viendo y viviendo, surge la siguiente pregunta, después de la destrucción de todas las instituciones y la pérdida de muchos valores y entre ellos el de habernos desviado y alejado de la moral y la ética, ¿estaremos preparados los venezolanos para lograr éste plan de vuelo al primer mundo, en democracia?

Ese es un tema que abordaremos más adelante

Nestor Suarez 
nsuarez07@hotmail.com
@NestorSuarezRB

viernes, 17 de abril de 2020

GABRIEL BORAGINA CONTROLES DE PRECIOS Y SOCIALISMO, DESDE ARGENTINA

Como hemos afirmado tantas veces el intervencionismo es vicioso en el sentido que, una vez que se comienza con él genera lo que coloquialmente (y para rápida comprensión) puede catalogarse como un "efecto bolo de nieve" similar al que en un alud la hace crecer gradualmente a medida que la nieve va cayendo por la ladera del monte. Pero -a diferencia de la bola de nieve- el intervencionismo puede detenerse, ya que no se trata de un fenómeno natural, sino que de uno provocado por la voluntad deliberada de cierta política económica. Es decir, humano. Cuando el gobierno decide controlar precios estamos frente a una típica medida intervencionista, que origina resultados como el señalado con el precio controlado de la leche en el clásico ejemplo. Luego de controlado el precio de la leche:

"Ahora el gobierno tiene que afrontar la alternativa: o refrenar sus esfuerzos por controlar los precios o añadir a su primera medida una segunda, es decir, fijar los precios de los factores de producción necesarios para la producción de leche. Luego la historia se remite a otro nivel: el gobierno tiene que fijar de nuevo los precios de los factores de producción necesarios para la producción de aquellos factores de producción que se necesitan para la producción de leche."[1]

Técnicamente, se llama a este proceso intervenir en la estructura vertical de la cadena productiva en escala ascendente, en otras palabras, partiendo de los bienes de consumo que se pretenden controlar y trepando en la escala productiva a los demás bienes de producción necesarios para la obtención del articulo final, pasando por todos los bienes intermedios dentro de la misma sucesión.

Pero, nótese que todos estos precios que se van aplicando son precios máximos, o sea, están determinados por debajo del precio de mercado lo que implica que, junto con ellos también se reduce el margen de ganancia de los agentes que participan en el proceso, comenzando por el vendedor minorista y siguiendo por el mayorista para, de allí, pasar al distribuidor y de él al tambero, y así sucesivamente en un nivel cada ciclo más elevado, generando asimismo, una cadena sucesiva de descensos de ingresos y de aumento de pérdidas que reemplazan a las anteriores ganancias, subiendo -a su tiempo- todos los costos de cada etapa en particular.

"Así que el gobierno tiene ir cada vez más allá, fijando los precios de todos los factores de producción, tanto humanos (trabajo) como materiales, y obligando a cada empresario y a cada trabajador a continuar trabajando con esos precios y salarios."[2]

Literalmente significa la obligatoriedad de trabajar a pérdida a todos los agentes involucrados en el proceso, ya que se comprimen los márgenes de ganancias de los comerciantes y empresarios del sector comprometido, y la disminución de dichas entradas tiene también un efecto cascada de abajo hacia arriba.

La eficacia del control no sería tal si se permitiera a los productores, empresarios y comerciantes del sector retirarse del negocio, porque el objetivo del gobierno es el contrario, a saber: que en cada ocasión se produzca y se venda más leche, lo que no sucedería si se dejara en libertad a todos los afectados en el mecanismo de su producción, elaboración y comercialización.

"No puede omitirse ninguna rama productiva de esta fijación completa de precios y salarios y esta orden general de continuar con la producción. Si se dejaran en libertad algunas ramas de la producción, el resultado sería un traslado de capital y mano de obra a ellas y una caída correspondiente en la oferta de bienes cuyos precios había fijado el gobierno. Sin embargo, son precisamente estos bienes los que el gobierno considera especialmente importantes para la satisfacción de las necesidades de las masas."[3]

Como se puede apreciar el proceso desemboca en un sistema de trabajos forzados tal se aplicaron en la URSS, China, Alemania nazi, Italia fascista y más recientemente en Cuba y otros lugares. Derivación inevitable para el gobierno (decidido en ese sentido) será intervenir toda la estructura vertical del mercado generador del bien controlado y -al mismo tiempo y quizás como un efecto no deseado- tener que obligar a todos los agentes que participan de ese mercado a seguir adelante con la producción del bien, aun a pérdida. De lo contrario, como bien señala la cita, los capitales huirían del sector para refugiarse en aquellos otros donde los márgenes de rentabilidad sean mayores o más atractivos, y donde no se deba trabajar a pérdida o con un nivel de ingresos menor.

De cualquier modo, el objetivo primario del gobierno (abundancia de leche "para todos") no se verá cumplido, por cuanto -de una manera o de otra- el aumento de costos hará imposible continuar con el ritmo de producción anterior al control de precios, y la única solución que admitirá un gobierno resueltamente intervencionista será la de estatificar la producción total, pasando de la categoría de intervencionista a socialista.

"Pero cuando se alcanza este estado de control completo de los negocios, la economía de mercado se ha visto reemplazada por un sistema de economía planificada, por socialismo. Por supuesto, no es el socialismo de gestión directa de toda fábrica por el estado, como en Rusia, sino el socialismo del patrón alemán o nazi."[4]

No es un socialismo "de derecho" sino "de hecho" donde se aparenta que "no hay" socialismo porque el gobierno no pone a su nombre los establecimientos fabriles o agrícola-ganaderos, sino que permite que estos sigan a nombre de sus respectivos "titulares" (o pseudopropietarios) sean personas individuales o sociedades comerciales, pero -en los hechos- quien maneja dichas "propiedades" es el estado-nación con lo cual -a la postre- lo que hay es socialismo puro y duro.

No importa el nombre que se le quiera dar, porque será una cuestión meramente nominativa que no cambiará la naturaleza del sistema resultante, funcionará como socialismo y, por lo tanto, corresponde llamarlo así, por más que se le quiere disfrazar con rótulos diferentes.

[1] Ludwig von Mises, Caos planificado, fuente: http://mises.org/daily/2454 (Publicado el 3 de febrero de 2007). pág. 12-13.

[2] L. v. Mises ibidem, pág. 13

[3] L. v. Mises ibidem, pág. 13

[4] L. v. Mises ibidem, pág. 13

Gabriel Boragina 
gabriel.boragina@gmail.com 
@GBoragina 
Desde Argentina
http://www.accionhumana.com/2020/03/controles-de-precios-y-socialismo.html

miércoles, 8 de abril de 2020

RAFAEL GARCÍA MARVEZ, GOBIERNO DE EMERGENCIA

«Un gobierno de emergencia nacional tiene que salvar a Venezuela del coronavirus, pero también del socialismo», afirmó Dignora Rojas, diputada a la Asamblea Nacional por Vente Venezuela, el domingo cinco de abril por el diario El Nacional. Es esta una valoración correcta que hace la parlamentaria. No se trata de salvarnos de la pandemia mundial, que ya es bastante pedir, no. Cuestión más grave aún para los venezolanos librarnos del régimen socialista que ha devastado nuestro país, y ha extendido sus males más allá de nuestros límites geográficos.

Si ciertamente el coronavirus ha tenido conmiseración con nosotros, “un país que, como se sabe universalmente, que no dispone de hospitales”, ni de clínicas privadas suficientes para atender de manera eficaz un grueso número de infectados; es fácil, entonces, presagiar sus fatales consecuencias si se sueltan las amarras. La Providencia debe estar al corriente de  que en Venezuela desde hace muchos años escasean medicinas, agua, electricidad, gas; y de varias semanas para acá tampoco se consigue gasolina; a duras penas alcanza para algunos vehículos oficiales. 

Es natural que esta dantesca amenaza haya tocado el corazón de otros países, que parten de la idea de que la solución sería un gobierno de emergencia, que frente a esta contingencia pueda encarar la pandemia. Ahora, realmente este no es el centro de esta angustia de nuestros amigos extranjeros, no. Más allá está lograr encaminar de una vez por todas a esta nación hacia la prosperidad a través del establecimiento de un gobierno democrático, o un gobierno de emergencia; es  esta la auténtica idea. Cabe, entonces, preguntarse lo siguiente: ¿a qué se debe esta línea dura, determinante, que ha logrado el respaldo de países que a pesar de apoyar a los sectores democráticos fueron reticentes a una salida de fuerza? En primer lugar, tiene mucho que ver con el gravísimo error del régimen, que es la génesis de este conflicto, el plan de desplazar por la fuerza, comprando diputados de oposición, lo que se conoció en la jerga política como Oeración Aacrán, para echarle mano a la Asamblea Nacional. En segundo lugar, la más amarga, la ejercida por el Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, quien anunció la presentación de cargos criminales por narcotráfico y terrorismo en contra de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Maikel Moreno, entre otros. La medida supone la  profundización de la presión de Washington para forzar la salida del poder de Maduro, a quien califica como gobernante ilegítimo y dictador. Ofrece recompensas por estos y otros altos funcionarios que van desde quince millones de dólares hasta diez millones como en el viejo Oeste norteamericano, a quien de información que lleven a sus capturas. 

Para concluir, el Gobierno de Emergencia (GE) ha sido apoyado por los partidos políticos de oposición que conforman el G4 a través de un acuerdo surgido de la Asamblea Nacional; pero no han efectuado el mismo gesto cuando actúan como organizaciones individualmente. Es decir, estas organizaciones partidistas han sido excesivamente reflexivas; tanto,  que han sostenido un profundo mutismo, pocas veces se refieren al GE, lo ignoran olímpicamente. Estos partidos han perdido mucha fuerza, dejaron de ser imprescindibles en razón del  apoyo naval que está o estará anclado en las aguas del Mar Caribe. Para rematar, Nicolás Maduro aún tiene entre sus manos las probabilidades de escoger entre lo cruento y lo incruento… 
rtículo de esta semana. Saludos.

Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RGarciaMarvez 

lunes, 23 de marzo de 2020

NESTOR SUAREZ: AL PUEBLO VENEZOLANO HAY QUE SACARLO DE SU DESORIENTACIÓN.

De la jungla africana partió una vez un elefante rumbo a Europa. Y se perdió en el inmenso desierto de Sahara. Pero creía estar en Europa.

El calor era agobiante. No había agua. La arena se le metía por los ojos y la nariz hasta las orejas. De día sudaba demasiado, y de noche soportaba vientos secos, fuertes y muy cálidos que hacían tormentas con la arena y le impedía dormir. No hallaba donde guarecerse. Pero el pobre cito elefante creía que eso era Europa. Y sufrió mucho tiempo hasta que murió, siempre en la creencia de encontrarse en Europa. Y en todos aquellos días, siempre se repetía la misma queja : que horrible es Europa!!

Así pasa con el pueblo venezolano. Aquí en nuestro país, desde hace muchas décadas, pero en especial en las dos últimas décadas, la pobreza y destrucción ha sido cada vez mayor y más crítica. Y el pueblo además tiene que aguantar los terribles efectos de la recesión económica, estancamiento o crisis, subdesarrollo estructural o destrucción. 

Hay escasez, hiperinflacion y más impuestos y regulaciones, controles de todo tipo y endeudamiento. Los salarios no alcanzan y el desempleo se incrementa, y la economía informal es apenas un paliativo, quizás por eso el llamado bachaqueo. La educación es de pésima calidad y ahora casi inexistente en todos sus niveles. La gente no sabe que hacer y anda toda desorientada y triste y con mucho miedo por la criminalidad, inseguridad y los colectivos creados por el gobierno para atemorizar y matar a quienes no estén de acuerdo con el socialismo, y por si fuera poco ahora tenemos al coronavirus socialista.

Como el elefante, vivimos hundidos en las arenas del socialismo, y todos los males que le son inherentes y conexos. Pero creemos que es el Capitalismo!! Por que creemos eso..? Porque eso se nos enseñó, desde los días de Salvador de la Plaza, los hermanos Eduardo y Gustavo Machado, Pedro Ortega Díaz, Jesús Faria, y demás fundadores del Partido Comunista, y tantos otros educadores del pueblo de inspiración marxista. Y TODOS SUS CONTINUADORES HASTA HUGO CHÁVEZ Y MADURO, pasando incluso por algunos dirigentes opositores confundidos y acomplejados.

Hay que ser persona muy desinformada para creer semejante cosa: que vivimos el capitalismo!!

El capitalismo de libre mercado nunca pasó por aquí, y si acaso alguna vez vino, se fue hace mucho tiempo. El socialismo o Estatismo es muy viejo en Venezuela. Comenzó en el año 1928, cuando bajaron los precios internacionales del café y el General Gómez cedió ante las presiones de sus paisanos cultivadores andinos y les comenzó a regalar subsidios. Y empezó la proliferación de las empresas e instituciones del Estado, y las leyes estatista - socialistas y anti libre mercado.

Al pueblo venezolano hay que sacarlo de su desorientación. Hay que decirle que la pobreza, el desempleo, la hiperinflacion, los impuestos altos, la corrupción, la inseguridad, la miseria y hambre, el endeudamiento, la destrucción, el problema de la electricidad, gasolina, el agua, y ahora el coronavirus socialista, no son consecuencias del sistema de libre mercado sino de su opuesto : el socialismo. Es como con el elefante. Que hacer con el elefante? Antes que se muera, hay que sacarlo del arenal del desierto. Pero con urgencia, antes de que no haya tiempo. La Libertad y la Paz no son gratis.

Nestor Suarez 
nsuarez07@hotmail.com
@NestorSuarezRB

viernes, 20 de marzo de 2020

RONNY PADRÓN: EL SOCIALISMO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

No se trata de mala suerte. Tampoco de casualidad. La nueva desgracia que se proyecta sobre Venezuela es simplemente lógica consecuencia de sostener al socialismo en el poder. A mayor permanencia, mayor será el nivel de destrucción y dolor. Lo certificamos.

Así las cosas, nos corresponde internalizar que así como nada positivo cabe esperar del Estado Criminal Socialista en el poder, durante esta pandemia que recién oficializa su aparición en territorio patrio, nada mejor derivará de la oposición, que electorera y mercantilista funge como su mejor aliada. Porque la miseria, el dolor y la muerte constituyen herramientas conocidas del socialismo en acción, habida cuenta su total carencia de compasión para con la humanidad, pues su desiderátum sigue siendo la conquista del poder y su permanencia ad infinitum si se les permite.

Pero igualmente los mercantilistas de la política, esos que se hacen llamar oposición aún bajo tiranías, destacan por su característica de rapiña en cualquier situación. Por muy escabrosa que esta pueda parecer, y una pandemia ciertamente lo es.

De allí que será menester para todos los venezolanos de bien, el cuidarse, no solo de la actual pandemia, -otra prueba a superar en el trance por merecer un mejor país- sino además de los «cantos de sirena» y artilugios afines por parte de la oposición, cualquiera fuere su representación. Tratándose de una guerra de exterminio como esta solo aquellos identificados con quienes resisten y confrontan al opresor podrán contar al menos con el favor de ser escuchados en ruta a sobrevivir tanto a la pandemia como al socialismo y su oposición.

«Cese de la usurpación, gobierno de transición, elecciones libres». Ora y labora.

Ronny Padrón
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci

domingo, 15 de marzo de 2020

JUAN CARLOS DÍAZ: EL VIRUS DEL SOCIALISMO

En tiempos de pandemia es conveniente recordar que los venezolanos padecemos desde hace 20 años un virus que ha dejado un país en la ruina total: hambre, violencia, narcotráfico, persecución, torturados, refugiados en todo el mundo, campos en ruina. Lo conocemos con el nombre de “socialismo del siglo XXI”, pero no debemos olvidar que la infección que nos destruyó como nación comenzó antes.

Es un virus que tiene sus inicios en una isla marginada, aislada del mundo, reprimida y saqueada, desde luego que me refiero a Cuba.  Insistieron en apropiarse de un país petrolero hasta lograrlo y asesinar todo reducto de crecimiento y prosperidad. Este virus llegó al corazón de los venezolanos, siendo sumamente popular a comienzos de este siglo.  Su promotor era un resentido social con profundo odio hacia todos aquello que fuera sinónimo de éxito y riqueza; lo que lo llevó a desarrollar una política de control y destrucción de lo que generara crecimiento.

La noticia agradable es que existe un antídoto/vacuna para este virus maligno y mortífero, se llama  capitalismo. Pero existe un gran problema y es que quienes luchan supuestamente para lograr un cambio en el país sienten una particular fascinación por este virus del socialismo del siglo XXI. Solo nos basta con leer el llamado “Plan País” para advertir medidas populistas y meramente socialistas como alternativa al socialismo feroz que instaló esta izquierda radical comunista. De modo que no es un medicina letal para el virus, es un pañito tibio para aliviar el dolor.

Es la izquierda la causante de este virus perverso que en su momento se expandió por toda la región. Algunos países lograron erradicarlo, pero aún se cierne sobre ellos una amenaza latente que desde rl Foro de Sao Paulo se diseña para nuevamente secuestrar países y destruirlos. A diferencia del coronavirus, ya se conoce la cura para el socialismo, pero el problema es que hay países de Latinoamérica en los que los ciudadanos lo ven con simpatía.

Este virus se caracteriza por el populismo, exaltar la miseria, combatir la riqueza, robarse las empresas, controlar a los ciudadanos, lo que genera hambre, miseria, desempleo, inseguridad, violencia, represión, tortura, censura. 

Venezuela está completamente sumida en el virus que ha contaminado a casi toda la población y quienes nos resistimos somos atacados constantemente por hacerle frente e indicar cuál es la solución para sacar de raíz este mal que se lleva vidas inocentes. 

Es el capitalismo puro y duro la medicina definitiva para erradicar el virus socialista. Privatizar todo lo público, permitir  el ingreso de capital extranjero, quitarle el petróleo a los políticos, cambiar de paradigmas, es un cambio estructural y radical para evitar que este mal regrese al cabo de unos años. Pero para lograrlo necesitamos políticos con visión y no alineados a la izquierda empobrecedora y populista.

Juan Carlos Díaz
@juan_diaz12
@ElNacionalWeb

jueves, 27 de febrero de 2020

NÉSTOR SUÁREZ: EL SOCIALISMO..

Siempre dedicamos nuestras clases universitarias a uno de los más notables economistas y filósofos sociales del siglo XX como lo fue, Ludwig Von Mises. Y a una de sus obras más influyentes : Socialismo.

En el curso de una larga y altamente productiva vida, Mises desarrolló una integrada y deductiva ciencia económica, muy completa, basada en el axioma fundamental de que todos los individuos actúan consistentemente con el propósito de alcanzar sus metas deseadas. 

Aún cuando sus análisis económicos eran en sí mismos "libres de valor",. Mises concluyó que la única política económicamente viable y exitosa para la raza humana era una política irrestricta de laissez - faire, de mercados libres y del ejercicio pleno de la propiedad privada, con gobiernos estrictamente limitados a la defensa de la persona y la propiedad dentro de su área territorial. No hay otra.

Mises fue capaz de demostrar tres cosas muy importantes : 

1.- Que la expansión de los mercados libres, la división del trabajo y la inversión de capital privado es el único camino posible hacia la prosperidad y florecimiento de la raza humana, 

2.- que el socialismo es desastroso e inviable para la economía moderna, puesto que la ausencia de propiedad privada de la tierra y de los bienes de Capital evita cualquier forma racional, económica y productiva de establecimiento de precios, y de estimación de costos. Y finalmente, 

3.- que el creciente intervencionismo gubernamental, sumado a la obstaculización y reducción del mercado, se prueba y demuestra contraproducente, y lleva inevitablemente al socialismo, a menos que la intervención sea repelida y el libre mercado restaurado prontamente.
Sosteniendo estos puntos de vista, hemos  enseñado y luchado por aclarar la verdad frente a un siglo cada vez más devoto  del estatismo y el colectivismo. 

Mises se volvió también famoso por su "intransigencia" al insistir en el uso de un patrón de oro anti-inflacionista y en el laissez - faire (liberalismo). Como consejero económico del jefe del gobierno austríaco en los años 1920,Mises fue capaz de reducir la inflación, y desarrolló su propio seminario privado, el cual atrajo a los más sobresalientes jóvenes economistas, científicos sociales y filósofos de Europa. 

Su teoría del ciclo de negocios acusaba y cuestionaba a las políticas inflacionarias de los Bancos Centrales por la inflación y la recesión o depresión económica, y fue adoptada por la mayoría de los jóvenes economistas en Inglaterra en los principios de los años 1930 como la mejor explicación a la Gran Depresión o Recesión. 

Habiendo escapado de los nazis a USA, Mises hizo mucho de su más importante trabajo en su patria adoptiva. En alrededor de dos décadas de enseñanza inspiró a una emergente Escuela Austríaca en ese país. En 1974,un año después de su muerte en 1973, su más distinguido seguidor, F. A. Hayek, fue reconocido con el premio Nobel en Economía por su trabajo en la elaboración de la teoría del ciclo de negocios de Mises durante las décadas de 1920 y 1930.

Algun día Venezuela saldrá de este marasmo, destrucción y confusión. Ese día todos los venezolanos tendremos que volver los ojos al libre mercado y a la Escuela Austríaca de Economía. Espero que cuando llegue ese día nuestros estudiantes y toda la nueva generación puedan reflexionar seriamente sobre esto, y hagan su contribución y aporte a la reconstrucción de Venezuela. 

Personalmente nuestro aporte y contribución han sido estás clases, cursos, seminarios y Conversatorios en función de buscar el Primer Mundo, el de la Libertad.

Nestor Suarez
nsuarez07@hotmail.com
@NestorSuarezRB
Miembro de la Comisión Plan País y asesor de la comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional de Venezuela

martes, 3 de diciembre de 2019

RONNY PADRÓN: EL ANTISOCIALISMO COMO ANTÍDOTO

De ello nunca tuvimos duda, mucho menos ahora vistos los recientes acontecimientos en Sudamérica que solo ratifican la necesidad de librar a la humanidad del socialismo como alternativa política, de una vez y para siempre.

Porque una ideología con tal nivel de malignidad en su praxis política no puede menos que ser repudiada en cualquiera de sus variantes. Basta con observar la dinámica política en cada país donde el socialismo ha sentado bases para comprender a cabalidad la desgracia que más temprano que tarde alcanza a cada una de esas naciones.

El socialismo, en su ya conocida tratativa, siempre se vale de sus tres herramientas fundamentales: La mentira, el latrocinio y la violencia, hermanadas y coordinadas, en primer término para acceder al poder y luego sostenerse ad infinitum. Así lo vemos en la República del Ecuador a través del hostigamiento aplicado al gobierno del Presidente Lenín Moreno Garcés, a quien el socialismo pretende hacer pagar la ¨traición¨ de haber abjurado de esa ideología una vez ganadas las elecciones. Otro tanto en la República de Chile, único país desarrollado de América Latina, donde el socialismo tiene la fijación de arrastrarle a la actual decadencia de Cuba y Venezuela. Así de absurdo es el socialismo.

Sin embargo como es imposible engañar a todo el mundo siempre, llegó la hora en que la ¨demolición¨ aplicada históricamente por el socialismo sobre todo país donde gobierne, sí ha derivado en el suficiente escarmiento para todo el hemisferio de allí que la reacción en legítima defensa nacional por parte de los gobiernos antisocialistas sudamericanos sea proporcional ante la agresión, para repeler así todas y cada una de las acciones destructivas del socialismo en sus diferentes presentaciones, entendiendo que la más mínima oportunidad de gobernar para esta barbarie representa nada menos que la esclavitud y la muerte ¡Fuera el Socialismo¡ Ora y labora.

Ronny Padrón
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci

jueves, 28 de noviembre de 2019

GABRIEL S. BORAGINA: ESTATOLATRÍA

La tendencia a pensar y a creer que todo debe esperarse del estado-nación tiene una muy larga data. En realidad, es un resabio de la autocracia de antiguos caudillos y cabecillas que -con el tiempo- se convirtieron en jefes y soberanos de pueblos y más tarde de naciones, hasta conformar lo que actualmente se denomina genéricamente con el vocablo gobierno.

"Es grotesco que se hable mucho más acerca de los logros de la Autoridad del Valle de Tennessee que acerca de todos los logros sin precedentes ni paralelos de las industrias de procesado estadounidenses operadas privadamente. Sin embargo fueron solo estas últimas las que permitieron a las Naciones Unidas ganar la guerra y hoy permiten a Estados Unidos acudir en ayuda de los países del Plan Marshall."[1]

Los actos de gobierno tienen mucha más prensa que cualquier otra actividad privada comercial. Esto marca la tendencia que se describió con anterioridad. Existe una especie de psicología de masas en tal sentido podría decirse. L. v. Mises destaca en este párrafo la valiosa y fundamental contribución de las empresas privadas norteamericanas que fueron las que -en definitiva- determinaron y financiaron la mayor parte o todo el aporte que el Plan Marshall cooperó a la reconstrucción de la Europa de posguerra. Esto equivale a decir que fue el capital privado el que venció en la guerra, y ningún "capital estatal" si es que pudiera hablarse de cosa semejante en este último término.

"El dogma de que el estado o el gobierno es la encarnación de todo lo que es bueno y benéfico y de que los individuos son subordinados miserables, tratando exclusivamente de infligir daño a los demás y con una necesidad imperiosa de un guardián, es casi indisputado. Es tabú cuestionarlo en lo más mínimo."[2]

Otra idea que pervive entre nuestros contemporáneos es la expresada en la cita anterior. Es la base del paternalismo, según el cual el "padre estado" debe vigilar, controlar y reprender a sus "súbditos hijos", los que en caso contrario no harían más que destrozar todo lo que encuentren a su paso, inclusive a sus "hermanos" ciudadanos tan hijos de aquel mítico "padre estado" como de los demás "súbditos hijos".

Este mito subsiste campante en nuestros días, inclusive en los llamados "estados democráticos" donde lo que se procura mediante el voto es en elegir el mejor "padre-gobernante" de todos, o el político que mejor represente el papel de padre protector del resto de los votantes. Esto es a lo máximo a lo que parecen aspirar las dudosamente llamadas democracias "modernas".

"Quien proclama la bondad del Estado y la infalibilidad de sus sacerdotes, los burócratas, es considerado como un estudioso imparcial de las ciencias sociales. Todos los que plantean objeciones se califican como tendenciosos y estrechos de mente. Los defensores de la nueva religión de la estatolatría no son menos fanáticos e intolerantes de lo que eran los conquistadores mahometanos de África y España."[3]

Otras veces nos hemos referido a esa mágica metamorfosis que parece producirse en la mente de millones de votantes por la cual creen que, si dicho sufragio convierte en gobernante al candidato de su predilección este quedará -por ese solo y simple hecho- transformado en un ángel celestial que -ya en función de gobierno- no podrá hacer ninguna otra cosa más que el bien de la manera más perfecta y más absoluta que pueda concebirse. Esta ficción está profundamente arraigada en nuestra sociedad. Lo más curioso del tema es que quienes sostienen esta idea sean considerados como grandes y profundos intelectuales, en tanto aquellos que la critiquen sean ridiculizados como si fueran ignorantes.

Antiguamente, el súbdito vivía su sumisión al rey con resignación fatalista, como algo que -pensaba- debía ser necesariamente así. Rendía pleitesía a su amo más por una cuestión de supervivencia que por la fe en un "dios terrenal". El culto a la estatolatría era impuesto desde arriba hacia abajo so pena de suplicio o pérdida de favores y hasta de sustento. La libertad se veía como un sueño, como una utopía. La esclavitud como una amarga realidad.

La nueva religión de la estatolatría es algo diferente a aquello. Es un sometimiento que se da de manera inversa al antiguo partiendo de abajo hacia arriba, aceptado casi espontáneamente por la gente rasa, no ya con estoicismo sino con entusiasmo, surgiendo del hecho que resulta natural que exista gente que "deba" obedecer los dictados de otros que desde el poder "deben" dominar y mandar.

"La historia llamará a nuestra época la era de los dictadores y tiranos. En los últimos años, hemos sido testigos de la caída de dos de estos superhombres hinchados. Pero sobrevive el espíritu que aupó a estos granujas al poder autocrático. Permea libros de texto y periódicos, habla a través de las bocas de maestros y políticos, se manifiesta en programas de partidos y en novelas y obras de teatro. Mientras prevalezca este espíritu, no puede haber ninguna esperanza de una paz duradera, de democracia, de conservación de la libertad o de una mejora constante en el bienestar económico de la nación."[4]

Evidentemente L. v. Mises se refiere a Hitler y a Mussolini. Sobrevivía Stalin, pero bien señala el profesor austriaco que no eran, en el fondo, las personas de los tiranos (por muy espeluznantes que fuera sus métodos) sino las ideas que los inspiraban y que le daban forma lo verdaderamente importante y a la vez peligroso. Como tantas veces señaláramos -junto con otros- son las teorías las que mueven al hombre, y este al mundo que lo circunda. Quizás haya una referencia indirecta a Antonio Gramsci en la cita anterior de L. v. Mises, pero evidentemente va más allá de Gramsci, porque pone de manifiesto la realidad de que no solamente la educación formal está impregnada de socialismo y de nazi-fascismo, sino también los medios de información, es decir, la prensa oral y escrita. Y va más allá, como enseña el maestro, porque los sobrepasa y asimismo alcanza el ámbito del arte, la literatura y la cultura. En una palabra, comprendía y abrazaba absolutamente todas las esferas del actuar humano.

[1] Ludwig von Mises, Caos planificado, fuente: http://mises.org/daily/2454 (Publicado el 3 de febrero de 2007). Pág. 4.

[2] L. v. Mises ibidem, pág. 4.

[3] L. v. Mises ibidem, pág. 4-5

[4] L. v. Mises ibidem, pág. 5

Gabriel S. Boragina 
gabriel.boragina@gmail.com
@GBoragina 
Desde Argentina

sábado, 2 de noviembre de 2019

GENARO MOSQUERA: LA GRAN MENTIRA DEL SOCIALISMO

La ausencia de la democracia en Venezuela es notable. Entre muchas cosas que la caracterizan, el régimen la hace propia de manera mentirosa y finge mediante declaratorias públicas que somos un país democrático, que mantiene la libertad de expresión y difunde tener el mejor sistema de gobierno, usando esa gran mentira como arete formidable para la dominación total y ejercicio del poder en función de sus intereses particulares y regionales.

Gran mentira, construida con las mejores técnicas cognitivas. Someten a los medios y los canalizan hacia sus objetivos apoyados en ficciones legales logrando levantar un muro de contención hacia las expresiones de la verdad y de la real política neutralizando el razonamiento. El régimen despliega todas sus artimañas mediante la propaganda engañosa y ejerce el control intoxicando a la comunidad con cadenas y  mensajes repetidos hasta el cansancio para intentar transformar la realidad dentro del marco de su propia fantasía ideológica y pretende ocultar una gobernanza incompetente, pero todos saben que tienen otros intereses, tales como: la exportación de la revolución comunista en nombre del amor, la paz y del progreso, el ocultamiento de la corrupción, complicidad con el tráfico de drogas, mantener su privilegiada clase oligarca soportada por el poder militar, directrices y la complicidad de países antidemocráticos que desean controlar al globo.

El régimen es una dictadura con todos sus efectos destructivos en la sociedad. Sus actuaciones deliberadamente provocan el éxodo masivo de la población, inimaginable en este continente para desembarazarse de una juventud mayoritariamente profesional y contestataria que dejó los espacios políticos libres de la natural resistencia interna a una dictadura que ejerce el control social sobre la propiedad, provocando desempleo y pobreza a niveles insoportables a través de la aplicación de un modelo ya experimentado por los países comunistas que inducen el sometimiento de los pueblos y los convierte en personas muy cercanas a la ruina, abúlicas; sometidas a la desatención en la salud, generando muertes innecesarias, persecución y cárcel a los disidentes o rebeldes. Estimulan la ignorancia con pésima educación y ofertas profesionales engañosas. Como si fuera poco, convierten a la gente en empleados públicos obligados, sometidos al carnet de partido llamado eufemísticamente “carnet de la patria”, o en milicianos tarifados dejando a las fuerzas emprendedoras abandonadas a su suerte, alimentando de recursos infinitos a sus dirigentes, ahora oligarcas que sin esfuerzo alguno son ahora potentados y seguidores fieles.

La construcción de sus lineamientos y consecuente ejercicio del poder los proyecta hacia la opinión pública con la ayuda de estrategias geopolíticas del Foro de Sao Paulo y de la mentira intelectual de dirigentes internacionales conocidos por su extremismo, reunidos en el Grupo de Puebla, asociación de oligarcas socialistas privilegiados que sin escrúpulos han asumido la propaganda de ser un movimiento “progresista”, cuando en realidad son activistas que suministran las directivas adecuadas con alcance continental cuyos efectos se sienten en varios países latinoamericanos con la consabida destrucción de bienes organizadas por banda mercenarias confundidas en la protesta pública, que por cierto pueden tener fundamento, pero que fue penetrada y desvirtuada con propósitos perversos del terrorismo y la desestabilización de la democracia.

Esta estrategia es la de provocar el desprestigio de los modelos democráticos, la búsqueda del poder regional, legitimación aparente por la vía fraudulenta electoral con la ayuda del dinero, fuente inagotable producto de las menguadas reservas venezolanas, y las muy abundantes de la comercialización de los recursos naturales y de la droga, protegida como en los mejores tiempos por equipos itinerantes de mercenarios apertrechados, militarmente  equipados por rusos, cubanos, chinos y del islam que actúan bajo el juramento comunista de “patria o muerte” o de “Alá es grande”.

Toda esa forma de actuar ha penetrado los estamentos partidistas, algunos actúan últimamente como una reedición de agrupaciones en decadencia que surgen con la fuerza del oportunismo haciéndose cómplice de una supuesta negociación de paz y de sugerir cuestionados diálogos para resolver la crisis venezolana mediante elecciones parlamentarias sin cambiar significativamente el sistema.

Otros partidos tradicionales han perdido de manera importante la militancia; siguen activos en la Asamblea Nacional, muchos de sus militantes ascendieron a cargos diplomáticos interinos como consecuencia de los acuerdos internos con el régimen dentro de la gran mentira de un gobierno de transición, el cual perdió lamentablemente el piso y se mantiene con un discurso sin credibilidad popular, con sentido pragmático y de apariencias. Sobreviven con el régimen y logran algunas concesiones para continuar en el sistema bajo cualquier circunstancia.

La dirigencia de tales partidos se desconectó hace tiempo de su militancia y en general de la población como se puede verificar fácilmente con el resultado de varias encuestas que retratan claramente la pérdida de ascendencia popular, que desconfían de ellos, que los ignora en sus gestiones de mentira y la de intentar potenciar la cuestionable salida mediante una elección violando sus propio preceptos del condicionamiento de la salida del usurpador, de un gobierno de transición y elecciones libres. Si el acuerdo se impone habrá una formidable abstención si no hay un cambio en el proceso electoral donde no esté claro el papel de nuevos rectores independientes, un registro electoral completamente revisado y un sistema de procesamiento manual claro y transparente.

Los partidos políticos que han acordado esa odiosa complicidad dicen representar a un sistema verdaderamente democrático, pero lo que no dicen es que se sustentan en un poder ilegitimo ya que sus dirigentes tienen el mismo tiempo como directivos que el régimen chavista en el poder, que no convocan elecciones internas y se erigen como jefes de sus partidos cuya militancia también migró para engrosar la fila de los que dicen que no se meten ya en política, decepcionados de tanto engaño. Esos dirigentes ignoran la gran presión de los  nuevos líderes y rápidamente los hunden en el tremedal de los intereses particulares. La apariencia de defensa del sistema democrático los ve luchando peleas perdidas con los veteranos de siempre que incluso irradian su influencia hacia instituciones, gremios y sindicatos cuyos dirigentes tiene docenas de años en los mismos cargos negando el derecho de sustitución, cual dictadores de segmentos sociales. Con ese entorno ¿cómo se puede esperar el cambio del modelo político?

No estamos rendidos ante el avance de los intereses perversos del régimen y de los países antidemocráticos que lo apoyan cuyo objetivo es el apoderamiento regional con el uso del terrorismo internacional y el estímulo a las protestas planeadas para desestabilizar a los gobiernos democráticos y expandir su influencia perversa cediendo al crimen internacional organizado los mecanismos ilícitos para coadyuvar al apoderamiento  de gobiernos, instituciones, empresas y grupos usando sin discriminación nuevos métodos empleados por las dictaduras posmodernas tales como: la mentira, la propaganda de una falsa visión progresista, justa, democrática y cultura de paz. Falsamente han creído que las potencias del Este, apoyándose en la cabecera de playa lograda en Venezuela, pueden extenderla al resto del continente americano para concretar sus utópicos sueños de dominación.

La resistencia popular y la demostración de la verdad van a llegar muy lejos en el rescate de la libertad. América no será socialista, adversada por una sociedad de honestos que hasta ahora luchan en sus propias burbujas, escribiendo, denunciando y diciendo la verdad demostrada.

Llegó la hora de que diversas agrupaciones en Venezuela que han hecho todos los diagnósticos del caso, comunicados, denuncias, que han aportado pruebas contra los engaños y la corrupción generalizada; que han desarrollado multitud de iniciativas sociales que necesariamente requiere que se agrupen en un movimiento ciudadano que rescate a los partidos, sean referencia válida y multitudinaria; de que sus miembros más prominentes éticos y capaces converjan hacia factores comunes y logren desarrollar una referencia de política avanzada que haga contrapeso a los directrices socialistas en este desastre de país; de que contribuyan a frenar la expansión bolchevique en América y que sea referencia válida para un gobierno de transición que necesariamente nos debe sacar del caos y rescatar la dignidad de las personas.

Una gran mentira cuyo manto esconde ideas de dominación debe ser enfrentada sin rubor, con la verdad y con soluciones pragmáticas que pongan fin al desastre humanitario. Como la resistencia al cambio por parte del régimen es muy poderosa, entre otras cosas, por el riesgo de ser juzgados y sentenciados por los crímenes cometidos, la intervención multinacional adquiere gran relevancia en nombre de la democracia y de sus preceptos fundamentales. No debe entonces tenerse miedo a su aplicación para desalojar la usurpación.

Existen formas de impedir las limitaciones a la libertad política; no existen técnicas para implantar la democracia a menos que se defienda, cerrando el paso a los ardides del chavismo, de los llamados “progresistas” y de las murallas de contención de los partidos comprometidos. La crisis de este país amerita una intervención humanitaria de los países democráticos ante la gravedad de las penurias de la gente y la destrucción de la democracia sino también del peligro de un continente que es invadido silenciosamente.

La libertad se logra con el fruto de la rebelión civil y la ayuda de países democráticos. Hay otra alternativa antes de que la destrucción se complete y es que sean neutralizados por una solución militar, reeditando viejos tiempos bien conocidos en América Latina. Los líderes de la democracia no pueden permanecer indiferentes y usar solo la retórica y observar con mirada indiferente, como lo hace el denominado imperio, que no puede seguir viendo su patio trasero arder en los fuegos provocados por los intereses socialistas en nuestro país y en la región.

Como decía García-Trevijano: “La libertad es ilusoria si los hechos no son verídicos, el engaño es más difícil de abatir que la dictadura”.

Genaro Mosquera C.
@genamos