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domingo, 1 de marzo de 2020

ELSA CARDOZO: EN EL CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS

Acaba de comenzar el 43º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la presencia venezolana se ha hecho sentir, no para ofrecer evidencias de cumplimiento y responsabilidad sobre lo mucho pendiente y que se agrava cada día, o para presentar avances documentados y creíbles, sino para acusar a otros y buscar alianzas.

Venezuela, o mejor dicho y en realidad, el régimen venezolano, está representado en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas como resultado de su elección en octubre pasado por la Asamblea General, para un período de 3 años, como uno de los 47 miembros que lo conforman. Es esta una instancia ciertamente imperfecta, como lo sugiere el hecho mismo de que en ella participen y hayan participado representantes de gobiernos responsables de graves violaciones de derechos humanos, pero a la vez es un lugar muy visible donde se puede manifestar -y se han manifestado- las posiciones y resoluciones de los gobiernos que no lo son, y las de quienes han asumido las responsabilidades institucionales con el mandato de las Naciones Unidas.

El régimen venezolano logró su elección con 105 votos en la Asamblea General, pese a los antecedentes tan visibles y frescos del informe de la alta comisionada Michelle Bachelet del 4 de julio, de su actualización el 9 de septiembre y de la Resolución del Consejo de Derechos Humanos que el 27 de septiembre aprobó establecer una misión internacional independiente de determinación de hechos. 

Lo cierto es que esa elección, con sus apoyos, confirmó lo que respetables informes y estudios vienen advirtiendo sobre el continuado repliegue de las democracias frente al avance de los autoritarismos, como lo reitera el más reciente índice de The Economist, en el que Venezuela se ubica desde 2016 entre los regímenes autoritarios. Esto, más allá de lo que describe, coloca especial responsabilidad en los hombros de las democracias, ante las personas vulneradas en sus derechos y con el régimen internacional de protección de sus derechos.

La elección de Venezuela fue deplorada por países del Grupo de Lima, objeto de expresiones de preocupación por la Unión Europea, de rechazo por el gobierno de Estados Unidos y de severas críticas por organizaciones no gubernamentales, nacionales e internacionales. Ahora bien, más allá de los rechazos, fueron comunes a las declaraciones las expresiones de compromiso para seguir haciendo valer las atribuciones y responsabilidades del Consejo. Así se lee en el comunicado del Grupo de Lima: “Firme decisión de realizar los mayores esfuerzos para que se continúe, en dicho Consejo, la investigación de las violaciones sistemáticas de los derechos humanos en Venezuela”; también en la de la Unión Europea en cuanto a “proteger la integridad y credibilidad del Consejo de Derechos Humanos en el cumplimiento de su mandato institucional y respetar la independencia del alto comisionado y su Oficina”. De esto se trata ahora, cuando toca hacer el balance de las acciones acordadas sin dejarse distraer ni alejar su atención de lo que están obligados a atender.

En septiembre fueron aprobadas dos resoluciones sobre cuya materialización informa brevemente la alta comisionada en estos días. Sobre la Resolución del 26 de septiembre -limitada a asistencia y cooperación técnica, promovida por Irán-, la señora Bachelet presentó su equilibrado balance de actividades realizadas y de medidas gubernamentales pendientes en los párrafos finales de su intervención del 27 de febrero. La reacción crítica oficialista no se hizo esperar.

El 10 de marzo se producirá otra breve actualización en relación con la ya mencionada Resolución del 27 de septiembre, promovida por la Unión Europea y países del Grupo de Lima, que tras detalladas consideraciones decidió establecer la misión internacional independiente de determinación de hechos para investigar las ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes cometidos desde 2014.  Los ya designados miembros de esa misión deberán rendir su informe en septiembre.

Más negaciones y distracciones vendrán, ahora y en adelante, ante las cuales para terminar, hay al menos dos consideraciones que me parecen relevantes.

Por una parte, recordando las reacciones y propósitos ante la elección de Venezuela, conviene tener en cuenta la actual composición del Consejo de Derechos Humanos para que se hagan valer las exigencias de las democracias en el Consejo: por Latinoamérica están Argentina, Bahamas, Brasil, México, Perú y Uruguay;  por Europa, se encuentran Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Italia, Austria y España. Es su obligación, y así hay que demandarlo, trabajar para sostener los apoyos a las responsabilidades y tareas propias del Consejo y a las de la Oficina de la Alta Comisionada. Por la otra, es necesario recordar una y otra vez la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos y el hecho cierto de que los regímenes autoritarios solo se representan y defienden a sí mismos: es allí donde  la presencia internacional es más compleja, pero también más necesaria para las personas cada vez más desprotegidas y maltratadas.

Elsa Cardozo
elsacardozo@gmail.com
@elsacardozo 
@ElNacionalWeb  

miércoles, 23 de octubre de 2019

BELTRÁN HADDAD: CIUDADANÍA NO ES INCLUSIÓN

Venezuela acaba de entrar nuevamente al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, organismo que tiene por objeto promover el respeto a los derechos humanos. A raíz de esta elección que favorece a nuestro país, quiero hacerles algunos comentarios sobre los derechos fundamentales y dentro de ellos los derechos humanos y el concepto de ciudadanía. Se dice, entonces, al elaborar la teoría, que “cruzando” la distinción que se da entre los derechos de la personalidad y derechos de ciudadanía que corresponden a todos o sólo a los ciudadanos, con la que se da entre derechos primarios y derechos secundarios que corresponden a todas o sólo a las personas con capacidad de obrar, obtenemos cuatro categorías de derechos fundamentales: derechos humanos, derechos públicos, derechos civiles y derechos políticos.

Ahora bien, los derechos humanos conciernen indistintamente a todas las personas como, por ejemplo, el derecho a la vida y al respeto a su integridad física, psíquica y moral; la libertad personal; la libertad de conciencia y de expresión del pensamiento; el derecho a la salud; el derecho a la educación y a las garantías penales y procesales.

Después del nacimiento de la ONU, los derechos humanos son derechos fundamentales dentro de los Estados que los consagran en sus constituciones, pero sucede que en la actualidad son derechos de las personas con independencia de sus diversas ciudadanías. Esto quiere decir que la categoría de “ciudadanía” corre el riesgo de prestarse a fundar una idea regresiva e ilusoria de la democracia porque en la crisis de los Estados y de las comunidades nacionales, a finales del siglo pasado y comienzos del siglo XXI, en relación con el fenómeno de las migraciones en busca de subsistencia, los conflictos étnicos, el nuevo racismo y la diferencia cada vez mayor entre países ricos y países pobres, el concepto de “ciudadanía” ya no es un factor de inclusión y de igualdad. ¿Se acuerdan de la “Ley Arizona” en EEUU donde los marginados e indocumentados no tienen la condición o el status de ciudadano? Es un ejemplo.

Esta problemática la viene planteando Ferrajoli en su extensa obra, en la que concluye diciendo que “los derechos fundamentales, como enseña la experiencia, no caen nunca del cielo, sino que llegan a afirmarse cuando se hace irresistible la presión de quienes han quedado excluidos a ellos.

Beltrán Haddad
@beltranhaddad 

domingo, 13 de octubre de 2019

ALFREDO MICHELENA: EL CASTROCHAVISMO CONTRAATACA

El reconocimiento del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, de que detrás de los problemas de agitación política en su país están Maduro y Rafael Correa, comprueba el plan desestabilizador del castrochavismo en la región. 

Los cambios

Desde finales de 2015,  el panorama regional y local reflejaba el inicio de un proceso de cambio al producirse dos triunfos sumamente importantes: el de Mauricio Macri en Argentina y el de la oposición venezolana organizada en la MUD.  Al año siguiente, en Brasil,  Dilma Rousseff era execrada del poder y en Colombia, Juan Manuel Santos,  quién había asumido una línea ambigua frente al régimen venezolano, mostraba una actitud un poco más dura, luego de los acuerdos de paz con la narcoguerrilla de las FARC.  En 2017 salían de la presidencia Rafael Correa en Ecuador  y Barack Obama en EE.UU.

Llegaba Donald Trump a Washington y al año siguiente Sebastián Piñera en Chile e Iván Duque en Colombia.  El panorama regional había cambiado estrepitosamente. Las fuerzas del castrochavismo se habían recogido. La marea rosada había sufrido una fuerte resaca y apenas quedaba en el continente su núcleo duro: Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia. 

La alianza

Estos cambios permitieron la creación de  una alianza a favor del retorno de la democracia en Venezuela.  Ella ha  venido avanzando fuertemente, no sólo dentro de la Organización de los Estados Americanos (OEA), sino en la constitución de Grupos ad hoc, como el Grupo de Lima y más recientemente con el Órgano de Consulta  del TIAR, que estableció mayores sanciones hacia los funcionarios del régimen. 

Pero el otro equipo también juega y ha venido preparando su estrategia para reconquistar el terreno perdido. Solo que en medio del debilitamiento que ha sufrido, es más fácil observar sus acciones y estrategia. A este fin se ha propuesto articular una lucha al nivel continental para reconquistar el poder, como fue postulado en XXV Encuentro del Foro de Sao Paulo, celebrado recientemente en Caracas. Según este plan, hay que pasar a la acción y tomar la iniciativa, declaraba recientemente el excanciller ecuatoriano, ahora asilado en México. 

Populismo

Estamos frente a una izquierda postmarxista (¿o populista?); esa que ya no cree en lo de las contradicciones entre la burguesía y el proletariado, sino que está empeñada en explotar cualquier diferencia interna (“cleavages”) en la sociedad, para exacerbarla y así crear caos, promover el caudillismo y tomar el poder para perpetuarse en él.

La reconstrucción de un país sometido a un gobierno populista ha sido siempre un problema serio. Sus ciudadanos – de todas las clases- acostumbrados al estado benefactor resienten que sus “conquistas sociales o económicas” deban ser recortadas para promover el desarrollo económico.  Resienten pasar de un estado orientado por la política a uno orientado por la economía. Y eso, que ya vivimos en Venezuela, está pasando en Argentina, pareciera comenzar a pasar en Brasil y ha estallado en Ecuador, permitiendo un movimiento hacia la vuelta del populismo de izquierda, que tiño a la región hasta mediados de esta década. 

Migración y agitación

Una de las más descarnadas tácticas de este grupo es aprovechar las masivas migraciones de venezolanos para causar desestabilidad en los países receptores. Lo hacen rebasando la capacidad de la sociedad de acogida de metabolizar este flujo y profundizando el malestar, sobresaturando las redes sociales y noticieros con pequeños y localizados incidentes así como con las “fake news”, que se van sumando para crear una especie de bola de nieve que se retroalimenta hasta que estalla.  A este fin el régimen venezolano ha creado el “Ejército de Trolls de la revolución Bolivariana”.

No es que sólo hayan migrado los venezolanos buenos en esta estampida incontrolada, sin duda los malandros también tomaron “las de Villa Diego”, pero es que también, como en el caso del flujo de los  cubanos que salieron del puerto de Mariel en los años 80 (los marielitos), muchos de ellos fueron plantados allí para crear problemas. A esto hay que agregar que también salieron fichas del castrochavismo y otras organizaciones criminales y terroristas a cumplir su papel de agitadores. 

Desestabilización

Comenzaron explotando la xenofobia en los países de acogida en especial en Ecuador y Perú, donde han tenido una buena caja de resonancia. Pero su papel es ir más allá y desestabilizar a esos gobiernos. Y están listos para exacerbar las contradicciones (“clevages”) internos.

Esto se ha hecho patente en Ecuador. Recientemente fue denunciada por su presidente y vicepresidente, la participación de extranjeros y en especial de venezolanos en los procesos de agitación política que sufre el hermano país.  Incluso miembros de las Fuerzas Armadas venezolanas han sido señaladas en estas tareas.

Sin duda hay un financiamiento por el régimen de Caracas. No sólo se financia a Cuba enviándole petróleo, cuando la crisis humanitaria requiere de esas divisas para palearla, sino que evidentemente se financia a estos cuadros. El caso más patente es el del  expresidente Rafael Correa, quien está detrás de la agitación política ecuatoriana. 

Un enemigo que se crece

Los promotores de esta vuelta del castrochavismo  comienzan a mostrar diferentes caras, unas más radicales que otras. Así a la par del Foro de São Pablo, con toda su connotación comunista, surge el Grupo de Puebla, orientado a cerrarle el paso a la “derecha neoliberal”, pero desde una posición más edulcorada. Allí encontramos personalidades como J. M. Insulsa y Ernesto Samper, pero también a Rodríguez Zapatero,  Rafael Correa, Lula da Silva, Dilma Rousseff así como Alberto Fernández de la Argentina.  Es la reunión de lo que se llama el “progresismo”. A los que conocen a estos personajes, ya les hemos dicho suficiente.

Así pues, nos encontramos frente a un enemigo que se va transmutando y va trascendiendo lo regional, pasando hacia lo global y articulándose con las viejas potencias de la Guerra Fría: Rusia y China. Con eso, actúa coordinadamente para reconquistar la región.

Las políticas de apaciguamiento y contención – sabemos que no los detienen.  Es necesario tomar medidas contundentes para desarticular esta alianza y restaurar la democracia en nuestro continente.  Si la experiencia del castrismo no ha sido suficiente para entender a lo que nos enfrentamos, esperemos que ante su forma potenciada, la del castrochavismo con sus variadas caras, se actúe contundentemente.

Alfredo Michelena
@Amichelena 

sábado, 5 de octubre de 2019

ROMÁN IBARRA: ZAMURO CUIDANDO CARNE

La candidatura del régimen de Maduro al Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, es una aberración; un despropósito, una herejía.

Para los comunistas; terroristas; narcotraficantes; asesinos, y torturadores, esa postulación debe sentirse como viento fresco en la cara.

Para los demócratas y defensores de los derechos humanos universales, y en especial los de los venezolanos, esa candidatura comporta un insulto, y una afrenta.

No es posible semejante desparpajo luego de conocida la visita; el informe, y su ratificación por ante el seno de la ONU, por parte de la titular de ese Despacho, la ex presidente de Chile, Michelle Bachelet.

Debe saberse que luego de esa visita, el régimen de Maduro aceptó a regañadientes la presencia de dos delegados de la señora Bachelet, quienes han seguido trabajando en nuestro territorio para demostrar la comprobación sistemática de la violación de los derechos fundamentales en Venezuela.

 Los más emblemáticos pudieran ser el allanamiento sin juicio de la inmunidad parlamentaria de varios diputados, y el encarcelamiento arbitrario y persecución de nuestros parlamentarios. Es el caso de los diputados Juan Requesens; Edgar Zambrano recientemente liberado sin mayores explicaciones.

También está pendiente el caso de los policías del 11 de abril de 2002, presos aun después de tantos años sin la comprobación de la comisión de delitos. El caso del reportero gráfico Jesús Medina Ezaine, a quien le postergan arbitrariamente la presentación a la audiencia preliminar, para mantenerlo preso sin fórmula de juicio.

Los estudiantes, incluso menores de edad, quienes permanecen detenidos sin cargos, y sin defensa; sometidos a tortura.

Los militares, encabezados por el ex ministro Raúl Baduel, Caguaripano, y otros, a quienes se les niega la posibilidad de acudir a juicio, y otros con la pena cumplida y orden de excarcelación, no se les libera.

La ejecución terrible a la que fue sometido Oscar Pérez, y su grupo, cuando a través de las redes sociales clamaban por ayuda para entregarse, habla de la falta de escrúpulos de un régimen cruel, y miserable.

El ¨suicidio¨ del Concejal Albán cayendo del piso 10 de la cárcel de La Tumba; el asesinato por torturas del Capitán Arévalo Acosta; la persecución contra militares y sus familiares, también son violaciones reiteradas, sistemáticas de los derechos humanos.

Pero no solo debemos hablar de quienes están presos injustamente, sino también de quienes estando en libertad, no pueden disfrutar de ella porque al no tener acceso al empleo; a la salud; a la alimentación; al estudio; a los servicios (agua-luz-transporte-medicinas, entre otros), sufren también la violación de sus derechos humanos fundamentales previstos en la Declaración de los Derechos del Hombre de las Naciones Unidas, así como en la Constitución venezolana vigente.

Bajo este panorama, cómo se le ocurre al régimen de Maduro presentar su candidatura a esta alta investidura en tan prestigiosa organización?

Ello solo es posible para quienes actúan sin respeto a los demás; ello es posible en mentes inescrupulosas y retorcidas, a quienes no les importa la vida, ni la muerte de ciudadanos útiles y de bien. Solo les interesa la satisfacción de su ego, y la continuación de su visión totalitaria.
Debemos oponernos con toda fuerza, y claridad a esa candidatura, y auspiciar la alternativa que ha presentado Costa Rica para acceder a esa instancia.

Nuestros representantes de la oposición en el exterior deben trabajar muy fuerte y con celeridad a objeto de impedir que Maduro, y sus secuaces alcancen esa privilegiada posición.

Que el mundo entero siga conociendo, más allá del informe de la Alta Comisionada Michelle Bachelet la catadura inmoral del régimen de Venezuela.
Es urgente salir del comunismo; queremos elecciones libres! 

Román Ibarra
@romanibarra

viernes, 4 de octubre de 2019

OSCAR ARNAL: HACIA EL FIN DEL RÉGIMEN

El desgobierno acaba de vivir una de sus peores semanas. La decisión de la ONU de designar un ente independiente para investigar las violaciones a los Derechos Humanos, se sumará a lo realizado por la Alta Comisionada Michelle Bachelet.

Las declaraciones de los distintos jefes de estado americanos en la asamblea anual son lapidarias, dejando muy mal parado al régimen y poniéndolo en evidencia ante la comunidad internacional. 

La opinión pública mundial se vuelca contra el gobierno de facto al ser acusado de amparar terroristas, cometer delitos de lesa humanidad, perseguir, torturar y asesinar a disidentes, abandonar las negociaciones de paz con la facilitación de Noruega y ejercer prácticas tiránicas. 

Lo que sucedió con Gadafi, Sadam Husein y otros dictadores ahora sucede con Maduro. Donde quien ejerce el poder es acusado por sus vecinos y socios naturales de los peores males. Y es que cifras oficiales de la propia ONU señalan que para diciembre el éxodo desde que llegó Maduro sobrepasará las cinco millones de personas. Un pueblo que sigue saliendo desesperadamente, creando problemas sociales, y generando triste y peligrosa xenofobia.

La no comparecencia de Maduro en la Asamblea la llenó con pena la vicepresidenta, quien con un discurso anacrónico y lleno de lugares comunes, trató entre otros argumentos de responsabilizar de la debacle económica a las sanciones norteamericanas como si no estuviera claro que el derrumbe es muy anterior. Terminó culpando también al capitalismo de lo que sucede como si tuviera alguna propuesta alternativa viable. De igual manera sostuvo un encuentro con el secretario general de la ONU, quien debe haberle dicho que botara las firmas debido a que ese ente no es receptor de ese tipo de documentos.

En paralelo Maduro viajó a Rusia, y hasta el dictador Putin le recomendó hablar con la verdadera oposición. 

En paralelo Diosdado fué a parar a Corea del Norte, país nepótico y en ruinas, que contrasta con su par del sur, que con una economía abierta aparece entre las diez potencias económicas del mundo. 

En definitiva una semana muy mala para el oficialismo. Que abre las puertas a que cualquier tipo de salida sea entendida por la comunidad internacional. El informe de la comisión investigadora de derechos humanos será un nuevo castigo memorable. 

Estoy optimista, sin prisa pero sin pausa nos acercamos al final del régimen...

Oscar Arnal 
@OscarArnal

martes, 3 de septiembre de 2019

GLADYS SOCORRO: RACIONAMIENTO ELÉCTRICO EN EL ZULIA CALIFICA COMO TORTURA

El racionamiento eléctrico que se vive en el Zulia es una forma continuada de tortura física y Sí, como lo lee, tortura. Y no exagero. Someter a los zulianos, de manera deliberada y con una indiferencia descarada a pasar 10, 12, 14 y hasta más horas al día sin luz vulnera la dignidad inherente a la persona, además de provocar severos trastornos de salud y emocionales entre la población.

La convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas señala que «se entiende por el término de ‘tortura’ todo acto por el cual se inflija intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de terceros información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario…».

Dígame usted si el castigo que se le aplica al Zulia no es intencional, con premeditación, alevosía y saña desmedida por parte de quienes nos gobiernan cuando de las 46 plantas generadoras que hay en el estado solo funciona una y a medias, produciendo 50 megavatios diarios de los 2.462 que estamos en capacidad de generar para autoabastecernos y dejar la dependencia del Guri que hoy se ubica en 95%.

Dígame usted si no es una tortura estratégica y bien pensada desde los distintos niveles de gobierno la que se adelanta en contra del Zulia cuando al estado se le quitan 31 millones de kilovatios al día para dárselos a la Gran Caracas. La discriminación llega a niveles de tal magnitud que el consumo requerido por los 4.950.000 habitantes de la capital es de 36,5 gigavatios diarios y se les dan 36,48, es decir, el consumo racionado que se les aplica es apenas de 0,02 GV, mientras que a los 6.000.000 de zulianos que requieren 49 gigavatios diarios, solo se les suministran 18. Cada caraqueño tiene a su disposición 7,37 kilovatios hora, mientras que cada zuliano cuenta, en el mejor de los casos, con 3 kilovatios hora.

Dígame usted si no hay una intención clara de infligir daños psicológicos en la población cuando además de mantenerla agotada por el desgaste físico y mental que significa someterla a apagones prolongados con temperaturas de 40 grados, las autoridades prometen el cese del racionamiento eléctrico pero a la semana se desdicen con su cara muy lavada. Le venden a la gente migajas de esperanzas que luego le quitan para demostrar que tienen el poder de someterla una y otra vez.

Dígame usted si el racionamiento eléctrico criminal que se aplica en el Zulia desde hace dos años no es una violación desmedida a la dignidad humana cuando su único origen radica en los 45 millardos de dólares que funcionarios se han robado bajo la mirada complaciente del gobierno. Quienes tienen la obligación de garantizar el buen funcionamiento de los servicios públicos básicos llenaron sus bolsillos sacrificando los trabajos de mantenimiento y reparaciones del sistema eléctrico nacional y regional, y ahora somos nosotros quienes pagamos las consecuencias.

Dígame usted si este racionamiento inhumano no puede catalogarse como una tortura continuada cuando los pacientes se mueren porque dependen de una máquina de diálisis que se apaga por falta de electricidad, o porque en las Unidades de Cuidados Intensivos son los enfermeros quienes sustituyen manualmente las funciones de los aparatos. Es imperdonable ver que los abuelos caen en depresión luego de meses presos en sus apartamentos porque los ascensores no funcionan y no pueden subir y bajar escaleras; que personas hipertensas mueran de infartos por la descompensación que les provoca la deshidratación y la angustia por tanto calor; que los niños sufran ataques de ansiedad por la espesa oscuridad que los acompaña todos los días. En fin, es imperdonable que los zulianos no podamos dormir completo ni una bendita noche desde hace dos años.

No hay excusas que justifiquen la emergencia que se vive en el estado que en otrora sirvió de despensa para todo el país, fue principal productor de petróleo y pionero en la llegada de la electricidad a Venezuela. Ni siquiera el tan manoseado golpe económico y las sanciones yanquis sirven de mampara para explicar esta tragedia porque los 45 millardos de dólares que se han robado y que estaban destinados al sistema eléctrico datan desde el mandato de Hugo Chávez, y las sanciones norteamericanas comenzaron a aplicarse, a título personal sobre algunos funcionarios de alto nivel, desde agosto de 2017.

Pero por si queda alguna duda, la ONU lo establece claramente: «En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna, o cualquier otra emergencia pública como justificación de la tortura».

Los racionamientos eléctricos en el Zulia son una forma continuada de tortura física y psicológica. No lo digo yo, lo dice la ONU.

Gladys Socorro
@gladyssocorro

domingo, 25 de agosto de 2019

JESÚS ELORZA G.: DIÁSPORA EN LOS DEPORTES

La diáspora es la dispersión por el mundo de grupos humanos que se han visto obligados, por distintas causas, a abandonar su lugar de origen. La palabra, como tal, proviene del griego διασπορά (diasporá), que significa “dispersión”.

La diáspora, en este sentido, implica el desplazamiento masivo de grupos de personas de su lugar de origen hacia otros destinos que les ofrezcan las condiciones materiales o institucionales para hacer sus vidas y desarrollarse como individuos.

La diáspora venezolana viene ocasionada por el tridente violencia, escasez y hambre, un común denominador inconfundible en la desesperación colectiva en este tipo de tragedias. La escasez de alimentos y oportunidades, así como el colapso total del sistema sanitario, como luego veremos, aparecen entre las primeras causas del éxodo. El crimen, la violencia, la inseguridad y el miedo subyacen como ejes trasversales de la emigración. El éxodo es imparable y cada vez más notorio: no hay cifras oficiales, aunque muchos organismos y académicos han hecho aproximaciones de la expansión de los venezolanos por el mundo. Según la AsambleaNacional, en el periodo 2000- 2019, aproximadamente el 10% de la población ha abandonado el país para establecerse en otras tierras.

La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM) calcula que alrededor de 3.5 millones de venezolanos han salido del país. "Es probable que la cifra sea aún mayor, ya que la mayoría de las fuentes de datos no tienen en cuenta a los venezolanos que cruzan las fronteras de manera informal y se encuentran en situación irregular", advirtió la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Se trata de la diáspora sudamericana más notoria del siglo xxi, basada en la crisis que atraviesa el país.

El sector deportivo no es ajeno a este flagelo. Decenas de personas en su rol de atletas, entrenadores y periodistas forman parte hoy en día de la diáspora venezolana y se encuentran participando o prestando sus servicios en otras latitudes.

La periodista Eumar Essá. En uno de sus interesantes artículos publicado en Tal Cual digital el 17 de agosto 2019, señala que “Entrenadores de selecciones nacionales aparecieron en los Juegos Panamericanos de Lima dirigiendo equipos de otros países:

-Jorge Rivero, el gurú de las pesas femeninas en Venezuela, estaba a cargo del “Dream Team” de Ecuador.

- Ruperto Gascón, entrenador de Rubén Limardo, prepara en Polonia al 100% del equipo de espada masculino y 50% del femenino, y ha costeado de su bolsillo hasta los pasajes aéreos para que sus atletas asistan a eventos del ciclo olímpico. En Lima, después de que Limardo expresara su preocupación por la forma en que Venezuela se preparó a los Panamericanos, Mindeporte honró algo más de la mitad de los 87 mil euros que adeudaba a Gascón por boletería, pero ¡¡¡sigue sin pagar sus honorarios desde Río 2016!!!.

-Juan Liendo y César Bru estaban al servicio de la esgrima peruana.

-Al menos cinco entrenadores de voleibol de playa y cuatro de judo estaban con selecciones de otros países.

-Alfredo Borges, el gran impulsador de los clavados en Venezuela, dejó de trabajar en Colombia y ahora apoyaba a los peruanos. -Rubén Herrada, cuyos pupilos actualizaron todos los récords de pruebas múltiples en Venezuela, vestía el uniforme de Ecuador”.

-Hombres como Francisco Seijas (que hoy está a cargo del tenis de mesa de Chile, y es el hombre de confianza de la Federación Internacional para los cursos avanzados de entrenadores) o Yeivic Jiménez (estadístico del equipo campeón del voleibol femenino, República Dominicana, y miembro de la Comisión de Estadística de la FIVB), por citar dos casos, son producto de un esfuerzo de preparación personal que nuestro país no está en capacidad de suplir en las actuales circunstancias.

A los nombres señalados por la periodista me permito agregarle los siguientes:

-Luis Perdomo entrenador de la selección nacional de Softbol trabaja en Guatemala previa pasantía por Argentina y Puerto Rico

-Luis Pires entrenador de la selección nacional juvenil masculino de Softbol, ahora esta en Aruba luego de prestar servicio en Chile.

-Argenis Blanco entrenador de Béisbol y Softbol ahora esta en Italia contribuyendo al desarrollo del Softbol femenino en las categorías menores.

-Ángel Javier Valbuena entrenador de la selección nacional Juvenil Masculina de Softbol y ahora esta en Argentina

-Juan Carlos Tenorio entrenador de alto rendimiento en la especialidad de Aguas Abiertas esta en Chile.

-Nieves Sansonetti entrenadora de Gimnasia Rítmica presta sus servicios en Guatemala.

-Juan Castillo entrenador de la selección nacional femenina de Softbol ahora en Colombia desempeñándose como Coordinador de la Liga Especial Femenina.

-Fernando Peñalver, Candido Pérez, Andrea Herrera periodistas deportivo hoy en Chile y España.

También, cabe señalar el caso de Diego Vera, Paola Pérez (Natacion), Antonio Diaz (Karateka) y Daniel Dhers (Ciclista BMX) atletas que emigraron a otras latitudes en busca de ambientes más competitivos para mantener un alto nivel de entrenamiento a expensas de su propio peculio puesto que no son atendidos por las autoridades deportivas del régimen.

El deporte no escapa a la crisis estructural que hoy vive el país. La corrupción, la no asistencia social integral de los atletas, la discriminación y los salarios de hambre de los entrenadores, el abandono de las instalaciones deportivas, la violación de la autonomía federativa, el derroche de los dineros del Fondo Nacional del Deporte, la suspensión de los Juegos Deportivos Nacionales, la contratación de 10.000 “entrenadores”, la no asignación de los recursos para los Planes Operativos Anuales del sector federado, la intervencionista Ley del Deporte, la incapacidad de las autoridades deportivas del Ministerio del Deporte, IND y el Comité Olímpico y la ilegitimidad del gobierno son factores que sumados a la inseguridad, la crisis de la salud, la escasez de alimentos, los salarios de hambre y la hiperinflación provocan inexorablemente el éxodo de los venezolanos.

Un cambio de rumbo que logre el fortalecimiento de las instituciones sociales, políticas y económicas es una exigencia democrática en los actuales momentos .Solo con un cambio de gobierno podemos avanzar en la solución de los ingentes problemas que hoy nos afectan.

Jesús Elorza G.
@jesuselorza 

miércoles, 10 de julio de 2019

ALFREDO MICHELENA: VENEZUELA, ¿HACIA DÓNDE VA LA CONFRONTACIÓN INTERNACIONAL?,

Cada vez más se entiende que el tablero internacional no se agota en la región, ni que el asunto clave es solo la defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales, elemento primordial en la formación y acción del Grupo de Lima (GdL).

Ya se ha entendido que la crisis venezolana no es solo  un fenómeno endógeno, sino que tiene una poderosa connotación geoestratégica más que regional, porque ya es global.

La lucha por la recuperación de la democracia y las libertades fundamentales en Venezuela ha tenido sus mejores resultados en el mundo exterior. Cada vez más los venezolanos pintamos menos en este tablero donde se enfrentan las grandes potencias. Lo grave es que en este nivel la salida a la crisis y en particular a su impacto por la migración, no necesariamente pasa por la vuelta a la democracia.

La contienda ha sido y es muy dura. Más de lo que muchos puedan imaginarse. No se trata de confrontaciones que se midan por el sonido de los cañones pues la mayoría de las batallas se dan a sotto voce, por lo que hay que apreciarlas con ‘paciencia estratégica’ y valorar los pequeños avances en el tablero internacional.

Los intentos de ganarnos el apoyo del mundo no comenzaron con la conquista de la Asamblea Nacional; pero el control de este poder obtenido en elecciones por una amplia mayoría le dio a la oposición un poder de privanza ante el mundo.  Este poder fue aumentando en la medida que el régimen no permitía que ella actuara con autonomía. Así, incluso la OEA terminó señalando al régimen de Maduro primero como dictatorial y luego como usurpador al no reconocer su ascenso al poder el 10 de enero pasado.

El error de usurpar el poder con base en unas elecciones no reconocidas por el mundo occidental y la bravuconada de retirarse de la OEA —total Cuba se retiró y no ha pasado nada, argumentaron—, les desarticuló a los chavistas su representación formal internacional. Y en un juego de mano, Guaidó los sorprendió con su proclamación como presidente encargado y se sacó de la manga un cuerpo diplomático —muy sui generis, por cierto— que ahora tiene influencia directa en más de 50 países y ha penetrado en algunos de los organismos regionales, como la OEA y el BID.

Cada vez más se entiende que el tablero internacional no se agota en la región, ni que el asunto clave es solo la defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales, elemento primordial en la formación y acción del  Grupo de Lima (GdL). Ya se aprecia que esto no es un asunto endógeno de Venezuela que repercute en la región. No, este es un asunto que tiene unas cada vez más claras connotaciones geoestratégicas regionales y mundiales. Regionales pues como muy bien ha entendido EEUU —y lo comienza a entender el GdL— detrás de lo que pasa en Venezuela está Cuba, que  junto a Nicaragua forman, como dijo John Bolton, la “troika tiránica”.  Pero más allá ya hay un consenso en que las potencias extracontinentales  de China y Rusia, así como otros “enemigos de EE.UU” —como Irán y Turquía— están interesados en mantener a Maduro y su combo en el poder. ¿Una nueva Guerra Fría?  Ya  el Grupo de Lima hace referencia a ellos en sus más recientes comunicados.

Ya no somos un tema regional sino global. Por eso en este tablero hay que jugar y hay que jugar recio. El que más lo hace es EEUU con sus sanciones personales y financieras. El Grupo de Lima, por su parte, ha sido tímido y sólo Canadá se ha adentrado en las sanciones personales, no obstante algunos otros países han establecido suspensiones de visas a prominentes figuras del régimen. Y aunque en el Grupo de Lima han hecho un llamado a restringir las “transacciones financieras y comerciales [del régimen] en el extranjero, que tenga acceso a los activos internacionales de Venezuela y que pueda hacer negocios tanto en petróleo, oro u otros activos”, esto no se ha apreciado.

Europa ha implementado también sanciones, pero se ha quedado un poco atrás. Incluso ha montado tienda aparte de EEUU y el Grupo de Lima, en especial en relación con el tema de las negociaciones. Europa siempre ha insistido en el tema de las negociaciones mientras el GdL ahora las ve con reticencia pues  “…las iniciativas de diálogo… fueron manipuladas por el régimen de Maduro, transformándolas en maniobras dilatorias para perpetuarse en el poder”. EEUU simplemente no confía en ellas.

Europa al no reconocer al régimen de Maduro creó un Grupo de Contacto (GdC) para fomentar un diálogo. En este grupo están los europeos y latinoamericanos (Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay). Claro que el objetivo es que se celebren unas elecciones presidenciales “libres y justas”, pero sin  exigir el cese de la usurpación y gobierno de transición.

No parece probable que la Unión Europea  asuma una posición más dura aún con los cambios que se han dado con el nombramiento del uruguayo Enrique Iglesias como asesor especial para Venezuela y el reemplazo de Federica Mogherini por el español Joseph Borrell como Canciller de Europa. De Borrell conocemos su posición un tanto ambigua como Canciller español, al no reconocer a Maduro, pero mantener una relación fluida con el régimen. ¿Realismo?

Como sabemos, los noruegos, apoyados por  la UE y su Grupo de Contacto, han venido promoviendo una mediación para acercar las partes en Oslo. También han saltado a la palestra los suecos y realizan reuniones en Estocolmo sin la presencia de los venezolanos, pero sí de diplomáticos de Rusia, la Unión Europea y el Grupo de Lima. Ahora también Rusia quiere participar y promueve negociaciones y elecciones como salida. ¿Qué tal?

Aunque en reuniones bilaterales entre potencias se trataba el tema —EEUU lo lleva a casi todos los foros y reuniones—, las potencias extracontinentales, que apoyan a Maduro, no participaban en foros para tratar el tema. Pero esta reunión en Estocolmo nos muestra que progresivamente la resolución de nuestra crisis se escapa de nuestras manos y que en su dimensión geoestratégica son las potencias las que tienen la voz cantante.

Perú acaba de convocar a una reunión de gobiernos para tratar el tema Venezuela, donde los nuestros no participarán. Una centena de ellos han sido invitados, incluyendo Cuba, China, Rusia y Turquía. Allí conversarán sobre la mejor manera de recuperar la democracia y examinar el impacto de la migración masiva.

Estos temas parecen complementarios, pero pudieran no serlo. En ambos casos se necesita una acción contundente de la comunidad internacional. El más lógico argumento es que para lidiar con la migración, lo mejor es la vuelta a la democracia en Venezuela. Pero pudiera estar buscándose otra alternativa: dejar a Maduro —o a su equivalente— en el poder jugando a la contención del fenómeno, estabilizando al régimen y aceptando otra Cuba en el continente; quizás más próspera, por nuestras riquezas naturales.

La lucha internacional ya no es algo subsidiario,  es algo clave y como tal hay que enfrentarla profesionalmente.

Alfredo Michelena
@Amichelena 

domingo, 2 de junio de 2019

CARLOS ALBERTO MONTANER: LA DECADENCIA DEL PROYECTO IMPERIAL DE ESTADOS UNIDOS

¿Estamos más cerca de otra guerra? No lo sé, pero si viene será mucho más peligrosa porque la bomba atómica se ha escapado de la polvorienta lámpara maravillosa y está al alcance de cualquiera que sepa frotarla y tenga recursos para ello.

Veamos. 

Se trataba de evitar las guerras. Woodrow Wilson había fracasado en su intento de que la Primera (1914-1918) le pusiera fin a todas las grandes guerras, pero la Casa Blanca no dejaría pasar esta nueva oportunidad. Estaba en el espíritu de Franklin D. Roosevelt y de Harry Truman durante la Segunda Guerra mundial. Estados Unidos debía encabezar el esfuerzo descomunal de dirigir al “mundo libre”, para impedir las grandes conflagraciones entre potencias. Eso, exactamente, es lo que está en crisis.

Entonces se trataba de construir un imperio basado en la ideología de la democracia liberal (instituciones democráticas más mercado y propiedad privada) y no, como se había hecho hasta ese momento, agregando territorios conquistados por la fuerza a un centro distante y distinto como Londres, Moscú, Viena, Estambul, Madrid o Lisboa. 

Para esos fines fue convocada la reunión de Breton Woods en 1944. Era vital dotar al planeta de un sistema financiero que le permitiera afrontar el post-nazismo. Los alemanes estaban prácticamente derrotados y no había tiempo que perder. Tras la muerte de Roosevelt, su vicepresidente Harry Truman tomó el bastón de mando y creó el mecanismo de defensa para enfrentarse al espasmo imperial soviético. En la segunda parte de la década de los cuarenta originó todas las instituciones que libraron exitosamente la Guerra Fría: el Plan Marshall, la OTAN, la CIA, la OEA, el TIAR y un corto etcétera.  

Ninguno de los dos contaba con la terca persistencia del nacionalismo. Un nacionalismo que resurgiría en todas partes, incluido Estados Unidos, impulsado por las migraciones de personas parcialmente diferentes a la corriente central que perfilaba a las naciones de acogida.  

El Manifiesto Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels comenzaba con una frase muy periodística: “Un fantasma recorre a Europa. El fantasma del comunismo”. Lo publicaron un mes antes de la revolución de 1848, pero entonces pasó inadvertido. No hubo ninguna relación entre la aparición de ese texto y las revueltas europeas. Si en vez de la palabra “comunismo” los autores hubiera escrito “nacionalismo” tal vez hubiesen acertado. 

Los europeos continúan dispuestos a morir o matar por sus naciones respectivas, pero no por la Unión Europea. La persistencia de este fenómeno es muy peligrosa. Lo vi muy claro tras leer una inteligente observación del argentino Mariano Grondona. Decía, más o menos, porque cito de memoria: “muchos argentinos están dispuestos a morir por su patria, pero no conozco a ninguno que esté dispuesto a morir por el MERCOSUR”. Dentro de la Unión Europea sucede lo mismo.

En las últimas elecciones al Parlamento Europeo fue bastante obvio que continúa la degradación del propósito que animó a ese tinglado: unir a los pueblos europeos a partir de ideologías democráticas y no de naciones, razas o idiomas. En ese gran cuerpo legislativo existe, y todavía domina, el centroderecha o Partido Popular Europeo. Le siguen, por número de diputados, los Socialistas, los Liberales, los Verdes y, por último, los comunistas, que no son exactamente demócratas, porque el marxismo-leninismo no lo es y se burla de esas “zarandajas pequeñoburguesas”, pero coyunturalmente se comportan como tales. 

El británico Nigel Farage, el italiano Matteo Salvini, la francesa Marine Le Pen, el húngaro Viktor Orban, el español Santiago Abascal, y el asesor de todos, directamente o in pectore, el estadounidense Steve Banon, quien estuviera muy cerca de Donald Trump, están de plácemes. La tendencia aumentó notablemente en el Parlamento Europeo. A mi, en cambio, me parece un síntoma de la agonía de la hegemonía americana y el fin gradual del mundo surgido tras la Segunda Guerra mundial. Entramos en una etapa mucho más peligrosa. Frente a la URSS todo era más claro, más fácil, probablemente mejor

Carlos Alberto Montaner 
@CarlosAMontaner 

miércoles, 3 de abril de 2019

ORLANDO VIERA-BLANCO, ¿CUÁNTOS MARREROS, CUÁNTOS BALSÁN MÁS?,


“Si en esos días y horas oscuras que acabaron en el genocidio, una coalición de Estados hubiera estado preparada para actuar en la defensa de la población, pero no reciben una rápida autorización del Consejo de Seguridad: ¿Tal coalición debería haber permanecido aparte y permitido que el horror se desarrollara?”


La detención de Roberto Marrero, Jefe de Gabinete del Presidente Interino Juan Guaidó Márquez tiene implicaciones muy serias. Una arbitrariedad al ritmo criminal de cientos de detenciones de líderes en Venezuela. Como Jefe de un Gobierno legítimamente reconocido por las democracias más solventes planeta esta embestida no es sólo individual sino un asunto de Estado, donde un poder de facto abiertamente transgrede al Orden Público Internacional en materia de delitos de lesa humanidad contra al poder constituido.

¿CUÁNTO MÁS ES TOLERABLE?

Existen siete situaciones básicas reconocidas por la Doctrina Internacional en materia de injerencia legítima (humanitaria no militarista o belicista) por encima del uso del concepto de soberanía, por no corresponder a Estados/gobiernos fallidos: i.-Genocidio (o peligro de exterminio); ii.- Crímenes de guerra; iii.- Crímenes contra la humanidad (Lesa Humanidad); iv.-Convención internacional contra la Tortura y otros tratos o penas crueles inhumanos o degradantes [Resolución 39/46 de 10 de Diciembre de 1984 que y entró en vigor el 26 de Junio de 1987]; v.- Apartheid político. Persecución y privación de libertad sistemática en contra de grupos sociales por razones étnicas, políticas, sociales o religiosas; vi.- Trata de personas. vii.- Catástrofe humanitaria o temor de que ocurra, por causa de un estado ausente, fallido o tiránico. Es cierto que Venezuela no es Ruanda, Bosnia o Kosovo. ¿Pero podría serlo? Es inocultable que en Venezuela sufrimos de un ataque sistemático transgresor de los Derechos Humanos a un ritmo de peligrosidad que nos coloca al borde de una catástrofe social sin precedentes.

KOFI ANNAN. UN DISCURSO PARA LA POSTERIDAD

El 20 de septiembre de 1999, Kofi Annan pronunció su famoso discurso de apertura del 54o. periodo de sesiones de la A/G de la ONU, en el que expuso el dilema de la intervención humanitaria de la siguiente manera: “Por un lado, la cuestión de la legitimidad de la acción tomada por una organización regional sin una autorización de la ONU y por otro lado, el imperativo universalmente reconocido de detener eficientemente las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos con graves consecuencias humanitarias…La ineficacia de la comunidad internacional en el caso Kosovo para conciliar estos dosobligatorios intereses equitativamente fue una tragedia. Esto ha revelado el principal desafío del Consejo de Seguridad y de las Naciones Unidas como un todo en el próximo siglo: forjar una unión detrás del principio de que las infracciones masivas y sistemáticas de los derechos humanos —donde puedan tener lugar— no deberían ser permitidas A ésos para los que la amenaza más grande para el futuro del orden internacional es el uso de la fuerza en ausencia de un mandato del Consejo de Seguridad, uno podría preguntar —no en el contexto de Kosovo— en el contexto de Ruanda: si en esos días y horas oscuras que acabaron en el genocidio, una coalición de Estados hubiera estado preparada para actuar en la defensa de la población tutsi, pero no reciben una rápida autorización del consejo: ¿Tal coalición debería haber permanecido aparte y permitido que el horror se desarrollara?”

Hacer de la Responsabilidad de Proteger [R2P] una discusión estrictamente académica es peligroso para los venezolanos y muy mal precedente para la paz y la estabilidad de la humanidad. Después de veinte años de latrocinios, violencia y lapidación material y humana, más de 300.000 muertes por homicidio impune, 8.000 ajusticiados, 13.000 personas sometidos a juicios políticos, mortandad infantil sin precedentes, crisis inflacionaria y económica record en el orbe, pérdida de peso por mal nutrición [comparable con la crisis africana de los años 90] y un proceso de desmantelamiento institucional y moral sin parangón en historia republicana invocar el Capítulo Séptimo de la Carta de las Naciones Unidas no es un asunto retórico.

PACTA SUNT SERVANDA: ONU, UE Y OEA

La Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados dispone en su artículo 26 el principio de Pacta Sunt Servanda que establece que todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe, el cual fue aceptado por 103 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas. En otros términos, viene a constituir el principio del respeto que está dado por la voluntad de que se cumpla con los derechos y libertades reconocidos en los instrumentos internacionales y garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que se encuentre sometida a su jurisdicción.

En Naciones Unidas, la Alta Comisionado de los DDHH Sra. Michelle Bachelet reconoció que en Venezuela reina una indudable transgresión de los DDHH. La OEA de Luis Almagro ha levantado cientos de testimonios sobre Crímenes de Lesa Humanidad y una crisis social provocada por el mayor saqueo republicano de la historia de Latinoamérica. Y se pregunta el S/G “¿Cuándo detengan a Guaidó nuestra actuación se reducirá a a decretar una nueva condenatoria?”

La diplomacia sugiere paz y prudencia. Ella no se riñe con la paz y la vida de los Venezolanos que pone en peligro la paz y la vida del mundo. Actuemos con moderación pero con determinación. ¿Cuántos Marreros o Balsan más?

Orlando Viera-Blanco
@ovierablanco
Embajador de Venezuela en Canadá.

domingo, 24 de marzo de 2019

LUIS FUENMAYOR TORO, EL ESCENARIO MÁS DESEABLE


Hemos venido analizando y debatiendo sobre las salidas políticas posibles, probables y deseables, a la crisis actual del país, sumido en un lamentable caos de todo tipo y que amenaza con profundizarse en forma mucho más trágica para la población venezolana, con excepción de la capa dirigente, la élite opositora y quienes con ellos mantienen negocios lícitos o ilícitos. Hemos colocado en estos análisis, como motivación por encima de cualquier otro elemento, el interés nacional. Es decir, nos mueve encontrar la mejor solución en este sentido. Esto, sin embargo, no significa que hayamos perdido objetividad en la observación y examen de la situación, pues los hechos sociales y políticos tienen su propia dinámica y su propia resolución, obedeciendo a las fuerzas de los distintos sectores enfrentados y participantes en las luchas.

Exponemos nuestras ideas de la manera más sincera y clara posible, enfrentando incluso las matrices de opinión existentes, yendo muchas veces contra la corriente, atendiendo sólo a los argumentos y hechos concretos que nos reafirmen o contradigan y resistiendo en forma vehemente las groserías, ofensas y descalificaciones, de quienes están tan visceralmente involucrados que perdieron toda forma de pensamiento racional y coherente. Y cuando me refiero a ellos, hablo de personas ubicadas en todos los niveles económicos, culturales, ideológicos e intelectuales, tanto de los partidarios del régimen de Maduro como de los seguidores de la oposición que dirige la Asamblea Nacional (AN). La tragedia que nos embarga es de tal nivel que la rabia, el odio, la desesperanza y la locura han invadido a una parte importante de la gente, afortunadamente sin llegar aún a ser mayoritaria.

Lo más deseable, y en eso está de acuerdo según las encuestas la mayor  proporción del país, es una salida política pacífica, democrática y nacional. Sería, sin lugar a dudas, la menos trágica para la nación y sus integrantes. Sin embargo, los extremistas presos de las pasiones más primitivas son incapaces de comprender esta verdad tan simple y, si llegaran a comprenderla, la rechazarían, pues están en el fondo empeñados en la erradicación total del adversario. Unos se imaginan una sociedad sin los chavecos, sin “tierrúos”, refinada, de “buenas costumbres” y buenos modales, “reino de la armonía”. Otros, una sociedad sin opositores, totalmente controlada, sin “encopetados” ni lo que ellos llaman burgueses. Ninguno cree en una sociedad plural o adaptan el término a sus propias conveniencias, en las que no caben los otros.

El mejor escenario, que no significa el más probable ni mucho menos, se produciría si la política de extremista de Guaidó pierde fuerza, al no poder presentar, en el corto plazo que muchos esperan, realizaciones concretas en el sentido de la salida de Maduro ya. Política que no es sino una variante actual de la que ha estado presente desde 2002, cuando se da un golpe de Estado contra un Chávez, que apenas llevaba tres años en el poder. Mayor desesperación e inmediatismo imposible. Política que continuó con el sabotaje petrolero, la huelga general, el referendo revocatorio de 2004, la abstención electoral en 2005, los distintos desconocimientos electorales, la sustitución de las movilizaciones multitudinarias de calle por acciones violentas aisladas de baja intensidad (guarimbas) y las decisiones políticas suicidas de la AN a partir de 2016.

Si las movilizaciones de calle se reducen en su número y en la cantidad de asistentes; si la presión internacional no va en lo inmediato más allá de las sanciones económicas y si se agudizan las contradicciones y enfrentamientos dentro de la dirección política de la AN, hasta ahora opacados por los éxitos internacionales obtenidos, podría aparecer un escenario donde el diálogo y la negociación tuvieran cabida. Una vez aislados los grupos extremistas en ambos bandos, y ante la existencia de las sanciones internacionales, la opción de una salida electoral a mediano plazo podría ganar el espacio que hoy aún no tiene. Una de las posibilidades sería la del referendo consultivo, muy fácil de organizar y que sería supervisado por la ONU, para que el pueblo, el soberano, decida sobre la necesidad de relegitimar los poderes públicos nacionales: presidencial y legislativo.

Esto sólo podría ser posible por una negociación entre el gobierno y la AN, que culmine con la designación constitucional de un nuevo CNE equitativo y que pueda actuar como poder soberano independiente. Esta proposición acabaría con la traba que significa pedir de primero la salida de Maduro, como está contemplado en el punto 1 de la propuesta de Guaidó, que es precisamente el punto que le da su carácter claramente inmediatista, con el cual se seduce a los oídos de buena parte de la población, pero que como en toda seducción termina controlando la voluntad del seducido.  

Luis Fuenmayor Toro
@LFuenmayorToro

viernes, 22 de marzo de 2019

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL, INFORME DE LA ONU DESNUDA AL GOBIERNO DE MADURO COMO LO QUE ES


No podemos negarlo, la reciente declaración de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de los DD.HH. de las Naciones Unidas sobre lo que ocurre en Venezuela nos sorprendió por completo dada su afinidad ideológica con la izquierda latinoamericana.

No nos imaginamos la sorpresa y el asombro que debe haberse llevado el gobierno ilegítimo de Maduro al conocer este pronunciamiento, el golpe recibido de parte de esta comisión es muy duro, e indiscutiblemente pone al ilegítimo contra la pared en la única organización internacional que lo había respaldado.

Como se sabe, hace solo unos días Bachelet había enviado una comisión a Venezuela para que investigara lo que está sucediendo en Venezuela, algunos venezolanos denunciaron que la comisión no estaba escuchando todas las partes y que el gobierno había maquillado el paso de la comisión por ese país sur americano.

Al parecer la delegación hizo su trabajo y, basado en los hechos acumulados, la Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU se pronunció al respecto y declaró el día de ayer "Estoy profundamente preocupada por la magnitud y la gravedad del impacto en los derechos humanos de la crisis actual en Venezuela, la cual es también un factor de desestabilización en la región".  (la negrita y el subrayado son nuestros).

El periódico español El Mundo publicó una nota al respecto el 20 de marzo pasado donde nos dice entre otras cosas que “Detalle a detalle, golpe a golpe, Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas, ha desvelado hoy la profundidad del daño que la revolución bolivariana ha ocasionado al país petrolero, en otros tiempos ya muy lejanos el país más rico del subcontinente. Y lo hizo donde más le duele al gobierno de Nicolás Maduro, en el propio seno de la ONU y en el periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, organización a la que el chavismo corteja con todos sus medios en busca de aliados más allá del eje Rusia-Cuba-China-Turquía”.

La misma fuente añade que Bachelet informó "Mi oficina documentó numerosas violaciones de derechos humanos y abusos cometidos por las fuerzas de seguridad y grupos armados progubernamentales", esto refiriéndose a los colectivos paramilitares chavistas. Por último, la ex presidente de Chile dijo que "Seguimos investigando informes de posibles ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad.
https://www.elmundo.es/internacional/2019/03/20/5c9289dafc6c831c5f8b4593.html

France24 informó además que “Bachelet, también citó cifras de la investigación que indican que las Fuerzas de Acciones Especiales de la Policía Nacional (FAES) han realizado al menos 205 ejecuciones extrajudiciales durante 2018 y otras 37 en el transcurso de enero de 2019 en Caracas”. Y “denunció que algunos de estos casos han seguido un patrón en común: "se producen durante redadas ilegales realizadas por la FAES, que posteriormente informan de las muertes como resultado de una confrontación armada, aunque testigos informan que las víctimas estaban desarmadas. En algunos casos, los familiares de las víctimas alegaron que la Fiscalía General se negó a iniciar investigaciones contra miembros de la FAES".
https://www.france24.com/es/20190321-venezuela-bachelet-onu-rusia-medicamentos

Al momento que escribimos este comentario no ha habido una respuesta de parte del dictadorzuelo, Maduro y su pandilla deben estar revolcándose de la cólera en Miraflores, el espacio para defender su legitimidad cada día es más pequeño, la suerte está echada, esta denuncia hecha por Bachelet, nada menos que la Alta Comisionada de los DD.HH. en contra los ilegítimos no tienen precio.

Carlos Vilchez Navamuel
@carlosvilchezn

ROMÁN IBARRA, DESESPERACIÓN Y LOCURA


Luego de tanta presión nacional, e internacional para que la alta comisionada de los DDHH de la ONU produjera un informe acerca de la situación en nuestro país, finalmente envió una comisión de sus funcionarios, y el resultado en contra de la dictadura de Maduro, es harto elocuente por la gravedad de las violaciones encontradas, tales como la sistematización de la tortura, y ejecuciones sumarias realizadas por el SEBIN; DGCIM; FAES, y Colectivos Paramilitares.

Ya era hora de que produjera un informe, puesto que antes había adelantado opinión diciendo que:  ̈si bien era cierta la crisis, ello se había exacerbado por las sanciones internacionales ̈. No señora Bachelet, las sanciones fueron contra funcionarios específicos, y no contra el país.

Desde luego, la dictadura intentó –como siempre- tapar evidencias ordenando pintar, y maquillar hospitales, escondidos tras la mentira y la estafa que les son características. A través de sus colectivos asesinos intentaron ahorcar a un médico para esconder evidencias.

Ya no hay forma de ocultar las tropelías y delitos de la dictadura feroz que hay en Venezuela; no importa la censura y auto censura de medios de comunicación, hasta en eso la tecnología con sus redes ayuda para decirle al mundo la verdad de lo que ocurre en nuestro país.

Vistas las evidencias y como respuesta a Bachelet, la dictadura sin importar la presencia en el país de la comisión de la ONU, procedió a allanar la vivienda de dos importantes figuras de la oposición y del entorno presidencial como son: Roberto Marrero, Jefe de la Oficina del Presidente (e) Juan Guaidó, a quien además de atropellarlo le sembraron armamento de guerra para inculparlo, y al Diputado Sergio Vergara.

Hasta el momento de escribir este artículo, el Fiscal de la usurpación no ha dicho nada a favor de los atropellados. Eso también es costumbre, pues cuando era Defensor del Pueblo, solo defendía al gobierno del cual es militante, y ahora como Fiscal usurpador, exactamente igual. Solo defiende los intereses de la tiranía, con lo cual, se hace cómplice de la comisión de delitos de lesa humanidad. Más tarde, o más temprano, tendrá que encarar la justicia internacional.

Están desesperados en la cúpula de la dictadura, y saben que tienen los días contados. Por eso reaccionan con la violencia típica de los sátrapas.

Ellos son y representan el delito; la mediocridad; el odio; la destrucción, y la muerte!
Ahora, volvieron a traer al negociador impresentable de Rodríguez Zapatero, quien está buscándoles un exilio dorado en España para el disfrute de sus fortunas mal habidas, por las cuales, hoy los venezolanos somos más pobres que nunca.

Pues que se vayan muy lejos, y nos dejen comenzar el tortuoso camino de la reconstrucción de nuestro país. Tendremos que hacerlo todo de nuevo, pues el socialismo ladrón que ellos encarnan acabó con todo lo bueno que había sembrado la democracia civil que en mala hora fue desplazada por la antipolítica, el militarismo, y el odio del payaso eterno, y ahora de su mediocre heredero.

Al Presidente Guaidó y su equipo más cercano, que se cuiden. Esto es una señal clara de que en la desesperación, son capaces de lo peor, y luego –cobardes al fin- echarle la culpa al  ̈imperio ̈, la  ̈ultraderecha ̈, o a quien sea con tal de librarse ellos.

Nuestra solidaridad plena con Roberto Marrero, y Sergio Vergara, así como con todos los presos políticos injustamente humillados.

Respaldemos al Presidente Guaidó, y sigamos acorralando a la dictadura para que se vaya cuanto antes. Presionemos por la liberación de todos los presos políticos.
Cada hora cuenta; cuidemos al Presidente Guaidó.

Román Ibarra
@romanibarra

miércoles, 20 de marzo de 2019

CARLOS PADILLA, UNA PROPUESTA A VENEZUELA


No creemos pertinente iniciar esta propuesta con una enumeración repetitiva del diagnóstico de los males que nos aquejan que ya son conocidos y sufridos por todos quienes vivimos en esta tierra que amamos y por la cual estamos dispuestos a dar todo lo que podamos hasta el último de nuestros suspiros sin perder ni por un minuto nuestra inquebrantables esperanza  y la fe en la recuperación de una autentica república democrática con la participación de todos los ciudadanos para un gobierno limitado, descentralizador, respetuoso de las libertades y en el marco de las leyes que nos posibiliten vivir con bienestar y libertad.



Sin ambages ni cortapisas declaramos que tenemos un compromiso con la salida pacífica, constitucional, democrática y electoral de la crisis que nos castiga, todo ello dentro del camino indicado por La Asamblea Nacional reconocida nacional e internacionalmente como la única autoridad legítima en la búsqueda del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

Todo ello siempre y cuando no ocurran situaciones sobrevenidas que enturbien las aguas de las vías democráticas y nos obliguen a tomar cursos de acción diferentes a los enunciados.

Si creemos, como lo hacemos, en la fuerza y resolución de nuestros conciudadanos no debemos apelar a otra solución de la crisis que sufrimos más que una vía pacífica, democrática y electoral mediante un referendo consultivo tal como está pautado en el Artículo 71 de la Constitución vigente y por la vía de la iniciativa popular, la cual implica la recolección del 10% de las firmas de los electores inscritos en el registro electoral y civil. 
La pregunta que se le formularía a los ciudadanos, en espera de su respuesta validadora mediante su voto, sin más requisito que la presentación de su documento de identidad, sería: ¿Está de acuerdo con la convocatoria de elecciones generales en la que se escojan la totalidad de las Autoridades Nacionales, regionales y municipales?

Todo ello mediante la premisa que dicho proceso sería organizado, dirigido y supervisado por los órganos especializados en materia electoral de la Organización de Estados Americanos, la Organización de las Naciones Unidas, La Unión Europea y con el apoyo logístico y técnico de instituciones nacionales e internacionales de indudable idoneidad e imparcialidad. 

Esta propuesta, que sabemos se ha hecho pública, palabras más y palabras menos, por reconocidas instituciones nacionales y por ciudadanos de reconocida raigambre democrática, la hacemos nuestra con la pretensión de que sea acogida por nuestros conciudadanos como una salida en el marco de paz, bienestar y libertad que todos anhelamos.

Carlos Padilla
@carpa1301